Beneficios del capulín y cómo comerlo
Datos curiosos

Beneficios del capulín y cómo comerlo

Por Adriana Sánchez - Febrero 2021
Conocido como “el cerezo mexicano”, el capulín es una fruta muy popular desde la época prehispánica gracias a su color rojizo, sabor agridulce y múltiples propiedades que favorecen a la salud. Si eres amante de este tipo de frutos, acompáñanos a descubrir los increíbles beneficios del capulín.

Las propiedades del capulín

El capulín tiene grandes cantidades de antioxidante y nutrientes como minerales y vitaminas A, B y C, que ayudan a reforzar el sistema inmunológico de cualquiera que los consume.



Hojas de árbol de capulín para el sistema respiratorio

Entre los beneficios del capulín, podemos encontrar que sus hojas son utilizadas para hacer infusiones que ayudan a calmar los malestares causados por tos, gripe o catarro.

Capulín para mejorar la digestión

Al ser un alimento de fácil digestión, los capulines son un excelente remedio para calmar los malestares estomacales como diarrea, estreñimiento y dolor abdominal.

Capulines para la edad

Gracias a sus grandes cantidades de antioxidantes, los capulines ayudan a formar colágeno y a regenerar los tejidos con más facilidad. Además, gracias a que combate los radicales libres, evita el envejecimiento prematuro en las personas.

¿Cómo comer capulines?

Puedes disfrutar de esta deliciosa fruta en su estado natural y comerlos crudos, lavándolos y desinfectándolos previamente, o también puedes encontrarlos en mermeladas, jugos, bebidas alcohólicas y hasta tamales dulces, como sucede en el Estado de México.

¿Listo para explotar los beneficios de los capulines?
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Calificaciones (2)
Marcela Lopez
09/04/2021 15:07:50
Fruta deliciosa con sal, limón y chile
Ixtli Palacios
28/03/2021 22:22:50
muy rico el capulín, en Veracruz nos gusta mucho en atole con masa, y en agua, gracias.
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El aceite de jojoba tiene propiedades benéficas principalmente usadas en la cosmética, por lo que es muy común encontrarlo en una variedad de productos para el cabello, la piel y las uñas. Este aceite es una cera similar al aceite que se extrae de las semillas de la planta de jojoba.La planta de jojoba es un arbusto originario del suroeste de Estados Unidos, el cual crece en las regiones desérticas de Arizona, el sur de California y México. El aceite en sí es un salvador cuando tienes hebras dañadas que necesitan un refuerzo reparador de humedad y nutrientes, pero sin importar cuáles sean los problemas de tu cabello, el aceite de jojoba tiene el poder de brindar resultados para casi todas las necesidades.Aceite de jojoba: ¿para qué sirve en el cabello?Muchas cosas se dicen sobre los usos del aceite de jojoba y lo que puede hacer por tu cabello. Algunas son precisas y están respaldadas por investigaciones, mientras que otras pueden ser un poco inverosímiles.Sin embargo, el uso de la jojoba como humectante para el cabello y la piel sí está confirmado y estudiado dermatológicamente, por lo que el aceite de jojoba sirve como una microemulsión importante en los productos para el cuidado del cabello y ayudan a transportar los ingredientes activos del producto.En cuanto a para qué sirve el aceite de jojoba en el cabello, este puede prevenir la rotura de las hebras y fortalecer los mechones. También podría ser útil para tratar la caspa, el cuero cabelludo seco y la picazón del cuero cabelludo, y también podría usarse como antiinflamatorio y humectante para la piel.Pero si quieres usarlo como estimulante directo del crecimiento del cabello, los resultados aún no están respaldados por investigaciones, por lo que no es una alternativa como terapia para la calvicie de patrón (masculina o femenina), alopecia u otros trastornos de pérdida de cabello. Aun así, puede ser un gran producto para promover un cabello fuerte, sedoso y brillante.Cómo usar aceite de jojoba en el peloHay varias formas de usar aceite de jojoba, la más sencilla es aplicarlo directamente en tu melena. Para esto caliéntalo ligeramente para que sea más fácil de aplicar. Puedes hacerlo en la estufa o en un recipiente apto para microondas. Si tienes el cabello corto, sólo necesitarás aproximadamente 1 cucharada y 2 si tu cabello es más largo. Una vez caliente, aplica sobre el cabello sin ponerlo directamente sobre el cuero cabelludo y baja uniformemente hasta las puntas. Deja actuar durante unos 20 minutos y luego lava tu cabello con tu champú y acondicionador de siempre.También puedes agregar unas gotas de aceite de jojoba a tus productos (alrededor de 3 a 5 gotas), por ejemplo, a tu champú o acondicionador favorito antes de usarlo.
En milli no sólo encontrarás una gran variedad de mazapanes de los sabores más increíbles que puedas imaginar y podrás probar café extraído por método de goteo Chemex, sino que además tendrás la oportunidad de ver y conocer más sobre el comercio justo con sus proveedores y vendedores.Milli es un proyecto creado con el fin de compartir un espacio pequeño pero activo en la colonia Roma, pues ahí productores, vendedores y consumidores tienen la oportunidad de conversar y conocer más en torno a productos como el café, el pan artesanal, sus postres, la comida y sus ingredientes. En este rinconcito de la Roma, tu café se convierte en una plática con un productor de miel que cultiva cactáceas en San Luis Potosí, o una panadera artesanal de Ojo de Agua que hace pan balanceado y especial para dietas veganas. En el tema de café ni hablar, en esta temporada del año tienen café de selección tanto de Oaxaca, Veracruz y Chiapas, y si nunca has probado un café extraído por goteo, es el lugar perfecto para hacerlo.El Café oaxaqueño que ofrecen es de la sierra mixe, con un proceso de lavado que lo hace muy distinto a otros, pero lo más interesante es la historia detrás, pues este café es distribuido por el hijo del productor, que estudia para trompetista en la CDMX, y de esta forma solventa sis estudios.En cuanto a los mazapanes, en milli tienen quizá la más grande variedad en la ciudad, todos elaborados con ingredientes de Pluma de Hidalgo, también en Oaxaca, de sabores que no te imaginas, como mazapanes de chapulín, de amaranto, relleno con crema de avellana y un delicioso mazapán 100% cacao (amargo) que combina de manera perfecta con el café.Y si tienes ganas de probar productos artesanales, también puedes encontrar ropa bordada por diversas comunidades de pueblos originarios y productos de cosmética natural elaborados por una emprendedora que está en contra de la crueldad animal y que próximamente estará organizando talleres sobre cómo hacer tus propios ungüentos.
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
El rosé combina bien con las madres. Explico: el vino de esta colorimetría es un goce hasta de ver, es conciliador, se lleva bien con casi todos en la mesa y nunca cae pesado. ¿Casualidad? Lo salomónico no se le escapa al gusto: el rosé generalmente no es tánico como un tinto y tiene más estructura que un blanco. Va bien con el pollo, con las pastas, con los postres, y saca lo mejor de la comida especiada, como la mexicana. Pescados, mariscos y arroces, todos le aguantan el paso.Hay rosés de todo tipo: existen los ligeramente abocados para los que prefieren los sorbos dulces y los hay secos, para quienes prefieren armonizar la comida salada. Los rosados son ligeritos, crujientes en acidez y perfectos para la temporada primavera-verano, como en la que nos encontramos.El proceso de vinificación también es una suerte intermedia. Su jugo nace del prensado de uvas tintas que se dejan macerar con los hollejos (pieles) el tiempo necesario para dotarle del característico color, que va del salmón al durazno, del rosa claro al frambuesa. Tras remover el hollejo, el caldo se vinifica como se haría normalmente en un vino blanco: se le da una sola fermentación sin envejecimiento y se traslada directo a la botella para conservar la frescura y las notas a fruta. A mí me gusta el rosado para las noches con amigas, para la comida asiática, para los atardeceres con terrazas. Me gusta el rosado para tomarlo con mi mamá a las seis de la tarde, la inconfundible rosé o’clock. Mejor que haya rosas de por medio y un postre –cursi, meloso– para demostrarle lo que me hace sentir. Si lo sirves en casa, no olvides enfriarlo a unos 11 o 12 grados y de preferencia, asirte con alguno de estos: Taittinger Prestige RoséSi vamos a hablar de celebración, destapemos unas burbujas. Esta champaña de color rosa intenso brilla por sus aromas a frutas salvajes, cereza y grosella. En boca es elegantísimo, fresco y frutal. Yo lo destaparía para acompañar una bruschetta con queso y frutas o para el postre, mientras recordamos con mamá aventuras de otro tiempo. MarellaEl color rosa con ribetes naranja de este vino proveniente de la grenache y la zinfandel es para admirarse. En la nariz se destacan notas a frutas frescas como fresa y hasta algo de chicle. Hay algo de mineralidad en cada sorbo y también, un poco flores que maridan bien con un arreglo de rosas y un risotto de hongos hecho desde cero. Ocho RoséDe una de las bodegas favoritas de Valle de Guadalupe, Vinícola Bruma, sale esta versión rosé proveniente de la uva sangiovese. Si vas a preparar algo con cerdo, este será tu vino. Encuentra en él notas a fresa verde, cáscara de toronja, jazmín, té de limón y un toque ligero de guayaba verde. ¿Qué tal un chamorro al pibil para celebrar a mamá con manteles largos?Ru Rosa de Uva de Bodegas del VientoYo no sé tu mamá, pero a la mía le encantan los mariscos. Si le vas a cocinar algo como camarones con coco o rebozados, te recomiendo este vino de la Sierra de Arteaga en Coahuila. A cada sorbo encontrarán notas a melón, durazno y cáscara de naranja que sacan lo mejor de tu receta marina.PolenLas notas a fresas, cítricos y sandía se destacan en este vino de la grenache y la syrah. Sus uvas crecen en el Valle de Guadalupe, específicamente en los campos orgánicos de Finca la Carrodilla. En boca el resultado es sutil y elegante y hasta un poco juguetón, perfecto para una de las recetas más emblemáticas de Kiwilimon: la pasta con pollo Alfredo. 
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