10 tips para evitar subir de peso en navidad
Dietas y Nutrición

10 tips para evitar subir de peso en navidad

Por Kiwilimón - Diciembre 2013
Es frecuente que durante las fiestas decembrinas comamos un poco más de lo habitual. De acuerdo con diversos nutriólogos, es recomendable disfrutar de todos los alimentos, pero con moderación. Por eso, aquí te damos algunos consejos, para que te mantengas en forma, sin privarte de los ricos platillos que hay en esta época: 1. Siempre desayuna. Si crees que ayunar será mejor para comer más en la tarde y/o noche, estás en un grave error, porque en lugar de comer moderadamente, ingerirás más comida por la falta previa de alimento y así sí subirás de peso. 2. Come de todo. La clave es no excederte en nada. Elige en mayor medida las frutas y vegetales; de preferencia ocupa recipientes pequeños, para que consumas menos alimento. 3. Date tu tiempo para comer. Los nutriólogos recomiendan que cada bocado se mastique en promedio 20 veces, para digerir mejor los momentos. Que el cerebro tenga la señal de que ya está lleno y en consecuencia no comas de más. 4. Bebé 2 litros y medio de agua. Esto además de depurar tu cuerpo y eliminar las toxinas de más, te ayudará a sentirte satisfecho y evitar que comas de entre comidas. Es recomendable que tomes un vaso o dos de agua antes de empezar a tomar bebidas alcohólicas. 5. Hacer ejercicio todos los días. Una buena opción es bailar. 6. Consume alimentos con poca grasa. De preferencia dile sí al pescado y al pavo por su bajo aporte calórico. 7. Consume muy poca sal y si es posible, evítala. 8. No repitas platillos. 9. Come la mitad del postre que te den, para no tener calorías extras. 10. Prefiere la bebidas gaseosas baja en calorías que las regulares, porque tienen el doble de azúcar. Artículo cortesía de    

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Si hay algo que todos anhelamos y queremos alcanzar es la felicidad y pese a que es un concepto ambiguo, todos tenemos nuestra idea de lo que significa.Hoy en día vivimos en un estrés constante, las preocupaciones, la carga de trabajo, deudas, cansancio y demás, que nos pueden consumir y evitar que disfrutemos de los pequeños momentos de la vida.Para que los momentos negativos no abarquen una parte importante de tu día a día, es importante celebrar todas las conquistas que hacemos y todos los retos que conseguimos. Festejar los logros, por más pequeños que sean, mejora la capacidad de crear buenos hábitos, te ayudará a mejorar tus relaciones, a aumentar tu seguridad y autoestima, y te impulsará a alcanzar tus objetivos personales. Conocer la importancia de celebrar los logros es lo que diferencia a las personas que disfrutan la vida, que son aventureras, de las personas que se sienten estancadas en la rutina o en resentimientos por decisiones que tomaron en el pasado.Celebrar implica tomarnos un momento, ponerle una pausa a la rutina y realizar actividades en festejo por algo que sucedió. Es dejar a un lado lo que estamos haciendo para organizar algunas actividades especiales para recordar o aplaudir algo que pasó.Además, hacerlo no tiene por qué implicar un gasto, pues se trata de darte un momento para reflexionar en lo que has logrado. Por ejemplo, puedes celebrar simple y sencillamente preparándote tu comida favorita, leyendo un buen libro, escribiéndote una carta, o hasta arreglándote sin motivo particular.La importancia de celebrar los logros es que nos recuerda que tenemos la capacidad de superarnos, y de que si trabajamos duro por nuestros objetivos llegan cosas buenas. A partir de ahora, festeja todos los logros y explota tu felicidad.
¿Sabías que una parte importante del funcionamiento de nuestro cuerpo lo determina el tipo de alimentación que tenemos? Una buena alimentación, adaptada a nuestras necesidades cotidianas nos dará salud, energía y bienestar. Los nutrientes que obtiene de los alimentos que ingieres le permiten funcionar y hacer frente a las actividades diarias. Pero el papel de alimentación va mucho más allá. Ahora conocemos la importancia de una correcta alimentación a la hora de promover la salud física y mental, prevenir las enfermedades y, en general, mejorar nuestra calidad de vida, y si se trata de la alimentación de un niño, que está en pleno crecimiento y desarrollo, la entonces cobra una importancia mayor. Durante la infancia, además de que todo el organismo de los niños está en constante desarrollo, ellos están formando hábitos que determinarán su estilo de vida, ahí radica la importancia de una buena alimentación.Como parte de una correcta alimentación, saber distinguir los alimentos que nutren de los que debemos evitar o al menos restringir su consumo es vital, así que te dejamos una lista de alimentos que debes pensar más de una vez antes de dárselos a tus hijos. -Dulces. Los dulces tienen una carga muy fuerte de azúcar que no le hacen bien a los niños y fomentan la hiperactividad, además de tener ingredientes como la goma, y colorantes que son sumamente dañinos a la salud.-Refrescos. Al igual que los dulces, los refrescos contienen un exceso de azúcar que puede provocar en los niños problemas como caries, hiperactividad y obesidad infantil. -Bebidas energéticas. Las bebidad energéticas son perjudiciales hasta para un adulto ¿Te imaginas lo que puede causar en un niño? Este tipo de bebidas tiene ingredientes como cafeína, taurina, mate, cacao, guaraná, todos estos son excitantes que pueden provocar daños hepáticos, cardiovasculares y alteraciones del sueño. Los niños no deben consumir nunca este líquido. -Pan. El pan por lo general contiene grasas trans, carbohidratos y azúcares que fomentan la obesidad y todos los problemas que esto conlleva. -Barritas energéticas. Las barritas suelen ser muy prácticas como snack, sin embargo contienen demasiada fructuosa, colorantes y muy poco valor nutritivo. Cámbialo por una pieza de fruta. -Comida light. Consumir productos light puede ser contraproducente para la salud de los niños ya que sus ingredientes pueden propiciar resistencia a la insulina, además de ser contraproducente y causar sobrepeso. -Frutos secos. Los frutos secos no se deben consumir antes de los 5 años, pues además de tener una cantidad importante de agente alérgenos, puede causar atragantamiento infantil que puede derivar en asfixia. -Embutidos. Los embutidos como las salchichas contienen carne procesada y muy grasosa, además de un alto contenido en sodio que provoca retención de líquidos, obesidad y al igual que los frutos secos pueden derivar en asfixia. Ahora que sabes lo importante de la nutrición infantil y lo que no deben consumir nuestros pequeños, también debes saber que la clave para que tengan buenos hábitos es que tanto tú como ellos conozcan sobre una alimentación saludable.
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Entrar a la alberca después de comer siempre conlleva varias dudas, pues desde que éramos pequeños, hemos escuchado que debemos esperar después de comer para poder nadar. Durante muchísimos años, madres preocupadas por el bienestar de sus pequeños han tenido que lidiar con la impaciencia y la ansiedad de sus hijos para divertirse en el agua. Pero, ¿en realidad es necesario esperar? ¿Qué tan cierto es eso de que te puede dar un calambre después de comer? ¿Es solo un mito o debemos seguir siempre esta recomendación?Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si efectivamente hay que dejar pasar tiempo después de comer para poder nadar o si simplemente se trata de una leyenda urbana.La explicación La razón que dan la mayoría de los padres a sus hijos para tener que esperar antes de regresar a la alberca es la digestión. Básicamente, la creencia general es que después de comer, la sangre de todo el cuerpo (incluyendo la de las extremidades) se concentra en el aparato digestivo, lo que hace que los brazos y piernas sean un poco menos ágiles. De igual manera, los calambres y las punzadas son mencionados como motivos para evitar entrar al agua justo después de comer. La explicación es que si una persona comienza a nadar cuando su estómago aún está haciendo digestión, esto le puede provocar un calambre o una punzada severa en las costillas, lo que podría imposibilitarla de nadar, y entonces correr el riesgo de ahogarse. La realidadSi bien es cierto que durante el proceso de digestión la sangre se dirige al estómago para procesar los alimentos, esto no significa que el resto del cuerpo se quede sin sangre o que sea incapaz de funcionar adecuadamente. Pensar que una persona puede sufrir un accidente por entrar a nadar después de comer es, en este caso, simplemente absurdo. Tus piernas y brazos van a funcionar como siempre, aunque tu estómago esté trabajando.En cuanto a los calambres y punzadas hay varias explicaciones. Los calambres son movimientos espasmódicos involuntarios que surgen durante el ejercicio. La mayoría de los casos se deben a la falta de hidratación y electrólitos, o simplemente a la fatiga. En cuanto a las punzadas, que son dolores muy intensos debajo de las costillas, aún no se sabe con exactitud qué puede provocarlas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los nadadores son más propensos a sufrir estas molestias que los corredores. Pero ojo, esto solo se ha registrado entre atletas profesionales de alto impacto. La conclusiónNo existe información científica ni estudios que relacionen directamente el consumo de alimentos con el riesgo de sufrir un accidente mientras se nada. Los niños en realidad no tienen que esperar 30 minutos o una hora después de comer para regresar al agua. Solamente hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:El ingerir alimentos grasosos puede provocar una sensación de pesadez. Si vas a ir a la alberca con tus hijos, mejor lleva comida ligera, como ensalada o frutas.Es poco recomendable hacer alguna actividad física después de comer demasiado, ya que se pueden experimentar nauseas. Esto aplica tanto para nadar como para correr.Ni la Cruz Roja ni otras asociaciones de salvavidas o pediatras han registrado la pérdida de vidas en niños por nadar después de comer. Así que relájate y disfruta de la alberca con tus pequeños.Estos platillos son ideales para llevarlos a la piscina:Croquetas de papa con jamónRollitos de ensalada de polloMini hamburguesas rellenas de queso Banderillas espirales de salchicha
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