Cuáles son los beneficios del agua en la piel
Dietas y Nutrición

Cuáles son los beneficios del agua en la piel

Por Adriana Sánchez - Mayo 2020
El agua es un componente esencial en nuestras vidas, ya que no sólo nos ayuda a realizar las actividades diarias, como bañarnos o limpiar nuestro hogar, sino que es indispensable para nuestro cuerpo y forma parte del 60% de nuestro organismo. Además de ser necesaria para saciar la sed y para el correcto funcionamiento de nuestros órganos, tiene una importantísima función en todo el cuerpo, por lo que te mostraremos cuáles son algunos beneficios de tomar agua en la piel.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y por ello no debe sorprendernos que sea un poco delicada y necesite todo tipo de cuidados, especialmente porque factores externos como la alimentación, el clima e incluso el estrés, pueden provocar piel seca y escamosa.

De acuerdo a información de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), otros factores como los constantes cambios de temperatura, el frío extremo y la contaminación, así como el tabaco y el alcohol, propician la acumulación de células muertas en la cara y cuerpo, razón por la cual la piel se torna seca, acartonada y puede dañarse en extremo.

Si aún no estás convencido de las razones por las cuales deberías incrementar tu ingesta de agua, presta atención a los siguientes puntos para que comprendas cómo actúa el tomar mucha agua en nuestra piel.



Brinda elasticidad a la piel

Como explica el doctor Antonio Cano, de la Universidad de Murcia, la capa externa de la epidermis está formada por corneocitos, las células que contienen proteínas de queratina y brindan a la piel flexibilidad e hidratación. Los corneocitos ayudan a retener el agua en la piel, proporcionan turgencia y ayudan a los intercambios metabólicos.

Si no tomas suficientes vasos de agua, a la piel le pasa como a las esponjas que se secan y se vuelven rugosas, en cambio, si te mantienes hidratado, tu piel lucirá suave, tersa y tendrá menos flacidez.

Controla la celulitis

La celulitis, uno de los enemigos más temidos por las mujeres, puede controlarse gracias a que la hidratación ayuda a mejorar la circulación sanguínea, oxigena el organismo y elimina de sustancias de deshecho que se acumulan especialmente en las piernas, el abdomen y los brazos. Esto se debe combinar con otras técnicas, según indican especialistas del Institut Vila-Rovira, cuya propuesta es complementar de agua con una dieta que favorezca la circulación sanguínea y linfática: “Beber mucha agua, reducir la sal y elegir alimentos ricos en potasio mejora la circulación y previene este problema”.

Ayuda a un tener cabello más sano 

Para cuidar el cabello es necesario despuntarlo frecuentemente y darle un tratamiento adecuado con shampoo y otros productos que le aporten suficientes nutrientes e hidratación, sin embargo, el ingrediente natural más infalible para que tu cabello presente un aspecto saludable es el agua, la cual se distribuye a través de los vasos sanguíneos del cuero cabelludo. Si no bebemos agua suficiente, el flujo de sangre que llega hasta las raíces disminuye y esto provoca que el pelo se debilite y se caiga, como explican los expertos de la exitosa cadena de peluquerías, Jean Louis David.

Quema calorías

Además de que el agua ayuda a satisfacer el organismo, evitando que comamos de más, también propicia que nuestro cuerpo queme de calorías, acelerando el metabolismo, de acuerdo a información de Heathline. Entonces, ¿cuánta agua hay que beber al día para obtener estas grandiosas ventajas?

Como puedes darte cuenta, los beneficios del agua en la piel son inmensos, así que no olvides tomar al menos dos litros de agua diarios y combinar tu consumo de líquidos con una dieta saludable, además de acudir con tu dermatólogo de confianza para aclarar cualquier duda.

¿Consideras que tomas suficiente agua durante el día para cuidar tu piel o podrías esforzarte un poco más?
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Lo femenino es un adjetivo que describe una realidad biológica, sociológica y gramatical. Eso sí, el sustantivo al que se lo colgamos tiene que ver con una concepción ideológica. En la cocina, lo femenino se ha generalizado a dos actividades: a la informal, que termina derrumbando el zaguán de una casa por necesidad, para trasladarse a un puesto callejero; y la dulce, la de los pasteles y las galletas con royal icing, la de la estación de postres en los restaurantes con duela encerada. Pero ya hay más. Las mujeres hemos llenado la canasta de lo femenino con frutos inesperados.En el rewind de la vida, la tierra y el fuego fueron los elementos iniciáticos de lo femenino. En nosotras estaba la responsabilidad de resguardar el hogar, de encender y mantener la hoguera –del latín focus, fuego– en las cuevas originarias. En cada una, el brasero era monumento a la vida, pues alejaba animales salvajes y resguardaba el calor familiar.La civilización evolucionó, no así el destino de las de nuestro género. El fuego de la brasa se mantuvo prendido en el hogar sin el derecho a volverlo oficio. Eso sí, en la historia no faltaron las hechiceras que prepararon encantamientos culinarios, cocineras de corte, mujeres que alimentaban soldados, amas de cría y reinas que colonizaron con recetas los terruños de su lazo matrimonial. Por supuesto, estaban las monjas, las guardianas del saber teológico y culinario. Bajo el son del ora et labora se especializaron en la creación culinaria, la repostería, la confección del chocolate. A nadie extrañó que los libros de cocina y las gacetas culinarias del renacimiento y barroco ni por equivocación tuvieran el nombre de una mujer. En el siglo XVIII, momento histórico en el que la palabra gastrónomo se puso de moda, la versión gramatical en femenino brilló por su ausencia. En la nouvelle cuisine del siglo XX, en la cocina moderna de August Escoffier, a la mujer se le confinó a la mesa. Nada nuevo. Capítulos que retrataron, como en otros ámbitos, el machismo como devenir histórico. Se nos vio débiles para cargar ollas, mal agüero si estábamos en nuestro periodo. Y luego llegaron mujeres que no pidieron perdón por ser talentosas: las Eugénie Brazier –la primera mujer en obtener tres estrellas en la Guía Roja–, las Julia Child –cocinera que popularizó la cocina francesa en Estados Unidos por sus libros y programas de televisión–, las Alice Waters –la madre de la cocina californiana en su Chez Panisse de los setenta–.Gracias a las de delante y detrás, la cocina actual es un campo de batalla donde lo femenino se resignifica cada jornada. Como Gabriela Cámara, que se hizo restaurantera con menos de treinta años y ha sabido romperla en México y Estados Unidos. Como Celia Florián, cocinera de las Quince Letras, que preserva saberes regionales en su restaurante y es voz de otras cocineras tradicionales en Oaxaca. Como Martha Ortiz Chapa o Elena Reygadas, que supieron amalgamar el talento artístico con el fine dining. Como Norma Listman de Masala y Maíz que conceptualiza lo mismo una barbacoa especiada que un texto incendiario. Como Pía Quintana, Titita o Margarita Carrillo que picaron piedra, documentaron y replicaron para dignificar lo que hoy se come sobre manteles largos.  Lo femenino aterrizó entonces en los magueyes pulqueros de Hidalgo, en los de mezcal con Lala Noriega; se expandió en los campos de agave azul con la tequilera Melly Barajas Cárdenas; se sirvió en una copa martinera en la mano de Fátima León o Mafer Tejada. Es el sabor detrás de grandes cervezas con Diana Arcos, química de Wendlant. Ha sido nariz en el vino junto a Georgina Estrada, a Claudia Juárez y a Michelle Carlín y es el espíritu de los viñedos que cuida la enóloga Lourdes Martínez en Bruma. Taqueras, torteras, pescadoras, tamaleras, carniceras, dueñas de fonditas, embajadoras de bebidas, emprendedoras de proyectos comunitarios, creadoras de conceptos restauranteros, productoras gourmet, agrónomas, meseras, garroteras, conservacionistas de cultura comestible, fotógrafas culinarias, cocineras medicina, escritoras de experiencias sápidas que nos la han puesto difícil al definir lo femenino en la cocina y que han hecho que no quede vocación allá fuera sin el latido de una mujer.
Las cáscaras de plátano contienen nutrientes que son esenciales para la salud de las plantas en macetas. Por ejemplo, a medida que se descomponen, las cáscaras de plátano agregan potasio, así como pequeñas cantidades de nitrógeno, fósforo y magnesio al suelo, de manera similar a un fertilizante de liberación lenta. Es así como las cáscaras de plátano puede ser fertilizantes completos para tus plantas.Así, los plátanos, que son bien conocidos por su contenido de potasio con muchos beneficios para el cuerpo humano, también lo contienen en las cáscaras, que proporcionan nutrientes esenciales a las plantas cuando las cáscaras comienzan a descomponerse. Existen varias formas de usar cáscaras de plátano para las plantas en macetas. La forma más fácil es simplemente colocar las cáscaras sobre la tierra a unos 5 centímetros del tallo de la planta. Pero también puedes iniciar la fertilización con nuevas plantas colocando cáscaras de plátano en el fondo de la maceta, a medida que agrega la planta a la maceta.Además, cortar las cáscaras en trozos de 1 pulgada facilita la mezcla con la tierra de la maceta. Si ya haces abono, añade cáscaras de plátano a la mezcla para aumentar el contenido de potasio. Por otro lado, hacer puré de las cáscaras con agua es un excelente fertilizante líquido para verter en las macetas.Beneficios de las cáscaras de plátano en las plantasYa que la cáscara de plátano es rica en potasio, este mineral ayuda a promover el vigor general de la planta, desarrollar resistencia a plagas y enfermedades, desarrollar frutos, regular alrededor de 50 enzimas en una planta, crear turgencia, es decir, la fuerza de la planta (o la verticalidad de los tallos y el grosor de las paredes celulares).Todo esto es extremadamente importante para plantas como los helechos cuernos de ciervo o de alce, que literalmente cuelgan de los troncos de los árboles en la naturaleza, y vegetales verticales como cebolletas, puerros y cultivos frutales.Por su parte, también aportan fósforo, el cual influye fuertemente en la fructificación y la floración, es esencial para un buen crecimiento de raíces y brotes, ayuda con la polinización y es muy importante en la germinación y viabilidad de las semillas.Por último, las cáscaras de plátano también incluyen calcio, el mineral más importante del suelo, es el ingrediente de las paredes celulares que se ocupa del desarrollo de las raíces y de los puntos del tallo en crecimiento, además de que ayuda a “abrir” el suelo para permitir más oxígeno.Con papeles tan importantes que desempeñar, estos macronutrientes son vitales para la salud y el bienestar de las plantas. Sin embargo, las plantas también necesitan muchos otros nutrientes, que puedes conseguir en un fertilizante orgánico equilibrado de liberación lenta con oligoelementos vitales en forma de polvo fino o gránulos que se disuelven rápidamente y se vuelven disponibles para las plantas. Eso significa que pueden ser absorbidos por microbios en el suelo y pelos finos de las raíces de las plantas.Estos fertilizantes orgánicos pueden rociarse directamente sobre el suelo, excavarse ligeramente o rociarse en la cuenca del follaje en medio de plantas como los helechos.
En Kiwilimón tenemos el compromiso de brindarte todas las ideas y herramientas para poder cocinar y, además, cuidarte. Por ello desarrollamos #KiwiTeCuida en colaboración con un equipo de nutriólogas profesionales, en donde encontrarás todas las recetas —con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA—, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.A partir del próximo lunes 12 de abril, #KiwiTeCuida incorporará lives quincenales los lunes a las 18:00 horas en nuestra cuenta de Instagram oficial @kiwilimon con la chef Colibrí Jiménez, quien te enseñará recetas fáciles y deliciosas para seguir retos alimenticios de una semana, los cuales te brindarán múltiples beneficios, como el reto una semana sin grasa o el reto de una alimentación rica en Omega 3. Esta serie de lives se complementará con con los de nuestra directora editorial, Shadia Asencio, y una de las nutriólogas de #KiwiTeCuida para contarte todos los beneficios que obtendrás al seguir estos retos y poder responder todas tus dudas. Colibrí Jiménez es originaria de Tepoztlán, Morelos. Comenzó su gusto y amor por la cocina desde muy pequeña con las recetas y tradiciones culinarias de su abuela materna Guadalupe. Tras una larga formación académica y en cocinas de todo el mundo, Colibrí hoy trabaja con ingredientes mexicanos para resaltarlos y revalorarlos en una creación sensible y sustentable, como un regreso a lo más natural y al origen de esos ingredientes endémicos de México. Su filosofía es impulsar la agricultura ética, la preservación de la biodiversidad y honrar las tradiciones gastronómicas y culturales de nuestro país. ¡Sigan sus transmisiones de #KiwiTeCuida los lunes a las 18 horas! Foto: Roman Hatori Photo
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