Cómo enseñarle a un niño a tener buenos hábitos alimenticios
Nutrición

Cómo enseñarle a un niño a tener buenos hábitos alimenticios

Por Kiwilimón - Mayo 2019

Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla.

Crea un ambiente agradable.

Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.

Pon el ejemplo.

Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.

Involucra a tus pequeños en la cocina.

Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.

Toma en cuenta sus necesidades.

Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si
bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.

Mantén una relación saludable con los alimentos.

Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy
probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.

¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios.

Recetas ideales para niños:

Gelatina de Yoghurt con Fresa

Rollitos de crepas confeti

Macarrones con carne

Pan francés fácil 

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Magdalena Eduvijis Tabilo Gamboa
02/02/2020 14:37:49
Muy educativo!
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Ahora que parece que todos le perdimos el miedo al horno y estamos probando con diferentes tipos de panes y recetas. Así, todos los neófitos en este terreno nos hemos encontrado con una gran duda: ¿el polvo para hornear es lo mismo que la levadura?Y todavía más preguntas, ¿podemos usarlos e intercambiarlos?, ¿cuál es el uso de cada uno? Para alguien nuevo en la horneada, es necesario saber esto y tener a la levadura y al polvo para hornear bien diferenciados.La levadura es el ingrediente que al hacer pan, realiza la fermentación. Se trata de un hongo, es decir que la levadura está compuesta por microorganismos vivos, que descomponen la materia orgánica al tiempo que generan nuevos elementos, como dióxido de carbono o alcoholes. Esto es el proceso de la fermentación y por eso, al hacer una masa para pan, cuando se indica dejarlo fermentar, se trata de ese tiempo de reposo en el que se permite a la levadura llevar a cabo este procedimiento y como resultado, la masa incrementa su volumen, pues ya hubo una transformación de materia en dióxido de carbono.Este uso de la levadura es uno de los más antiguos y se usan muchos tipos de levadura para hacer alimentos además de pan, por ejemplo, para hacer cerveza o vino.Por su parte, el polvo para hornear es una levadura química, hecha con bicarbonato de sodio, cremor tártaro (bitartrato de potasio) y un absorbente de humedad, por lo que la principal diferencia entre la levadura y el polvo para hornear es que la primera es orgánica, es decir, está viva, mientras que la segunda no.Aunque tanto el polvo para hornear como la levadura sirven para un mismo fin, no son lo mismo. Los dos productos ayudan a los alimentos horneados a aumentar su tamaño, pero el proceso por el cual lo hacen es diferente.Cuando se usa en una receta para hacer bisquets, por ejemplo, el polvo para hornear libera gas de dióxido de carbono a través de la masa, lo que hace que la comida se hinche.El proceso de la levadura es que se alimenta de los azúcares en la harina y entonces así libera dióxido de carbono, lo que hace que la comida se eleve. Ambos procesos liberan dióxido de carbono para aligerar la masa, pero la levadura es mucho más lenta y deja un sabor y olor distintos.Los dos ingredientes no sólo funcionan de manera diferente, sino que también se usan en diferentes tipos de recetas. Por ejemplo, el polvo para hornear se usa en la mayoría de los productos de repostería, como las galletas, pasteles o muffins.La levadura se usa principalmente para panes, incluidos pan blanco, trigo integral, brioche y centeno.Lo más seguro, es que la receta que estés consultando te dicte el uso de uno u otro, pero si vas a hacer un pastel y tienes levadura pero no polvo para hornear, quizá lo mejor será no intentar intercambiar los ingredientes. Ahora que ya sabes que la levadura y el polvo para hornear no son lo mismo, podrás continuar con tu dominio del delicioso y desestresante arte de hacer pan casero.
Comer carnes rojas no sólo es sinónimo de vitaminas, minerales y nutrientes, también es gran ejemplo de una mezcla de sabores y texturas. Seguramente, mientras masticamos, a veces pensamos: ¿la carne estará en su punto?, ¿cómo sé si la carne es de buena calidad? Y un sinfín de cosas más. A lo largo de los años, hablar de comer carnes rojas ha traído a la mesa un cúmulo de puntos de vista y posturas. Por lo tanto, empecemos por algo simple, ¿cuáles son los beneficios de comer carnes rojas?El consumo de carne roja aporta, entre otras cosas, hierro y vitaminas del complejo B, los cuales ayudan a evitar la anemia, construir músculos fuertes y mantienen la piel en buen estado. Seguramente has escuchado muchas veces que, cuando cambias de dieta, lo que no retiran es la carne, y es que aporta importantes cantidades de proteínas y de minerales, como el zinc, además de ser esencial para el crecimiento y reparación de los músculos. Así que, ya lo sabes, si estás en una dieta en la que quieras lograr crecimiento muscular, comer carne será tan importante como hacer ejercicio. También la vista es una de las grandes beneficiadas por comer carne roja, gracias a sus altos niveles de ácidos grasos, como el Omega 3; contienen niacina, que cuida al cerebro humano y hasta nos protege de trastornos del sueño.Comer carnes rojas como parte de una dieta balanceada puede prevenir el riesgo de padecer osteoporosis, gracias a que contiene lisina, un aminoácido que absorbe el calcio y promueve la formación de colágeno.Por todo lo anterior, podemos afirmar que en una dieta balanceada, en la que se incluyan todos los grupos de alimentos, las carnes rojas son recomendables.Hoy por hoy, puedes encontrar una gran variedad de productos cárnicos que provienen de Estados Unidos, los cuales te aseguran su inocuidad, calidad, suavidad y sabor. Busca el sello de U.S. Meat Export Federation en las tiendas de autoservicio y restaurantes, el cual es sinónimo de una labor conjunta entre la industria estadounidense y mexicana para que los productos cárnicos de alta calidad, lleguen a tu mesa.
El té, esa bebida caliente que muchos toman para relajarse o para aminorar algún mal común, resulta tener un sinfín de variantes deliciosas con un sabor y olor diferente para cada gusto. Puedes encontrar el té en su presentación más básica, dentro de bolsitas de tela o en hierbas secas, listo para ser transformado en infusión y por ello, es necesario que conozcas los 6 tés más populares que no pueden faltar en tu alacena. Té verde El té verde es quizás el té más popular debido a sus propiedades antioxidantes y nutricionales, porque como explica el el doctor Leonardo López Guzmán, experto en medicina natural y homeopatía, “los antioxidantes combaten el envejecimiento prematuro y protegen a nuestro cuerpo de la contaminación ambiental y química”. Además, las personas lo relacionan con la pérdida de peso y aunque no es la clave para lograrlo, la nutrióloga Nineth Carrillo comenta que gracias a su riqueza de catequinas y polifenoles, el té verde propicia la disminución del colesterol y disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, razón por la cual todas las señoras tienen una cajita lista para abrir en sus cocinas. Té de jazmín Para los amantes de los sabores dulces, el té de jazmín es una opción increíble, ya que además de ser muy rico, Profesionales del Departamento de Epidemiología, Instituto Cardiovascular y Hospital Fu Wai y la Academia China de Ciencias Médicas de Beijing encontraron que ayuda a disminuir los niveles de colesterol, evitando ataques cardíacos y derrames cerebrales, además de aliviar el estrés y retrasar el proceso de envejecimiento. ¿Quién podría resistirse a él? Té negro Otro de los tés que más frecuentemente encontramos en las alacenas, es el té negro, que muchos utilizan como sustituto de café. Esto se debe a que ayuda a mejorar el estado de alerta mental, facilita el proceso de aprendizaje, contribuye a una mejor memoria y la habilidad para procesar la información, según información del sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Medline Plus. Además, también explican que el té negro también es súper efectivo para tratar el dolor de cabeza, la presión arterial alta y baja y el colesterol y para la prevención de las enfermedades cardiacas como la arteriosclerosis, el endurecimiento de las arterias y el infarto de miocardio. Sin embargo, debemos ser cuidadosos con su consumo ya que posee un alto contenido de cafeína. Té de manzanilla El té de manzanilla tiene numerosas propiedades medicinales gracias a sus terpenoides, flavonoides y otros aceites volátiles que, de acuerdo a un estudio publicado por el National Center for Biotechnology Information (NCBI), funcionan como antiinfamatorio, activo antibacteriano y relajante. Esto significa que es ideal para relajarte y conciliar el sueño, para aminorarlos cólicos menstruales y dolores de estómago, así como para reducir el dolor de las articulaciones. Té chai El té chai, un té que ha tomado una fuerte popularidad en los últimos años, es originario de India y se parece mucho al té negro pero posee un sabor diferente, con distintas hierbas y especias aromáticas como clavo de olor, canela, jengibre, pimienta y cardamomo. La reducción de náuseas y el malestar estomacal, el mejoramiento de la digestión y la actividad cardiaca son sólo algunos de los múltiples beneficios del té chai. Té de tila El té de tila es, sin duda, uno de los favoritos dentro de las cocinas mexicanas y es que gracias a su alto contenido de fitonutrientes, flavonoides y otras sustancias diaforéticas, los cuales ayudan a aliviar la presión arterial alta, calmar la ansiedad y conciliar el sueño. De hecho, investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CIENVESTAV), encontraron las hojas del té de tila actúan en nuestro cerebro, inhibiendo la excitación del sistema nervioso, actuando como un relajante. Ahora que conoces los tés más populares y las razones por las cuales deben estar en tu cocina, ¿cuál te hace falta?
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