Aprende a cocinar y gana 3 meses de KiwiPro gratis
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Aprende a cocinar y gana 3 meses de KiwiPro gratis

Por Eloísa Carmona - Diciembre 2020
¿Estás listo para pasar tiempo en casa sin aburrirte? Si ya hiciste cada curso digital posible, quizá es momento de que pruebes con algo un poco más intuitivo, pero con una guía excepcional.

Cocinar puede ser tu próxima habilidad a desarrollar, para tener un momento recreativo y productivo al mismo tiempo, además de que seguro no te vendrá mal consumir más comida casera hecha por tus propias manos.

Ya que cocinar se trata sobre todo de seguir pasos, necesitas practicar lo más que puedas en estos procesos y ninguna herramienta será mejor que una app de cocina para ser tu guía en cualquier platillo que quieras preparar: desde un panqué de plátano, hasta una lasaña boloñesa.

Para esta tarea de acompañarte en cada paso de volverte una cocinera o cocinero normal a uno pro, la app de Kiwilimón se pinta sola, pues con ella no sólo puedes seguir con el video tu receta, sino que además puedes planear tus menús, hacer la lista del súper, o guardar esa receta para prepararla el fin de semana.

Lo mejor de la versión premium de KiwiPro es que puedes navegar entre recetas y pasos sin tener que tocar la pantalla, así que adiós al miedo de arruinar tu teléfono con comida al estar cocinando.

Otro beneficio de descargar KiwiPro es que si eres dueño de un equipo Huawei, automáticamente tienes oportunidad de ganar premios gracias a su dinámica Lucky Draw, disponible sólo en su tienda de apps App Gallery.

Por ejemplo, podrías ganarte 3 meses gratis de KiwiPro para cocinar como un chef profesional, además descuentos en otras apps, accesorios o dispositivos de la marca y esto sólo con descargar la versión premium de nuestra app.

Para participar sólo entra a tu App Gallery, descarga nuestra app y en automático estás dentro de la dinámica Lucky Draw para ganar con Huawei.
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Calificaciones (4)
Blanca Loredo
25/12/2020 15:51:57
Muy buenas sus recetas y a seguir siempre. Me encantan. Gracias por su tiempo.
ariann72@gmail.com
24/12/2020 08:23:51
solo tienen acceso al curso los Huawei??? no es justo no??
rcafanador@gmail.com
24/12/2020 04:35:17
gracias
Laura Lopez
23/12/2020 19:50:06
Muy bueno
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El aguacate es un alimento súper completo, rico y nutritivo que se puede aprovechar en su totalidad. Así es, tanto el hueso, como la pulpa y la cáscara pueden servir para diferentes cosas, pero en esta ocasión nos enfocaremos en los usos del hueso aguacate como ingrediente de belleza. Beneficios de la semilla de aguacate Dentro de los beneficios de la semilla de aguacate, o hueso, podemos encontrar que contiene hasta 70% de los aminoácidos de la fruta, además de ser rico en fibra soluble. De hecho, la dermatóloga Cristina Eguren, miembro de la Asociación Española de Dermatología y Venereología, también ha encontrado que el hueso rallado tiene propiedades astringentes y en su composición existen antioxidantes que podrían prevenir del envejecimiento. Hueso de aguacate para el cabello El hueso de aguacate puede ayudar a hidratar tu cabello, así como a ocultar levemente las canas. Sólo debes preparar un tónico hirviendo 1 litro de agua con 2 huesos y una raja de canela en trocitos. Deja reposar toda una noche antes de usar diariamente y notarás los cambios en tu cabello. Combate el acné con semilla de aguacate Tal como explicó la doctora Eguren, el huesito de aguacate rallado es grandioso para una mascarilla que dejará tu piel tersa, suve y secará los granitos producidos por el acné. Mezcla una cucharada de yogurt natural, con una de miel, el jugo de un limón y un hueso de aguacate rallado; aplica en tu rostro y después de 20 minutos, enjuaga con abundante agua fría. Retrasa el envejecimiento con hueso de aguacate Para disminuir las arrugas en el rostro, puedes utilizar una mascarilla con un hueso de aguacate triturado, 100 ml de leche y la mitad de un plátano. Retira con agua después de 20 minutos. Usarla 2 veces por semana te ayudará a notar grandes cambios. ¿Te gustaría usar el hueso de aguacate para cuidar tu piel?
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
Ricos en antioxidantes y en sabor, la piña y la alcachofa son dos ingredientes que se han popularizado por su consumo mezclados en un té, y que tienen beneficios para la salud como ayudar a la digestión, entre otros.No existen evidencias científicas de que el té de alcachofa y piña sirva para bajar de peso, pero sí puede ser una bebida para acompañar tus comidas, que se puede tomar caliente o fría, para refrescarte.La piña es una fruta llena de nutrientes, antioxidantes y otros compuestos útiles, como enzimas que pueden combatir la inflamación y las enfermedades, entre sus beneficios se incluye ayudar a la digestión, aumentar la inmunidad y acelerar la recuperación de una cirugía, por ejemplo.Por su parte, la alcachofa tiene beneficios como niveles más bajos de azúcar en sangre y una mejor digestión, salud del corazón y salud del hígado.Té de piña y alcachofa para la digestiónTanto las alcachofas como la piña son una gran fuente de fibra, por lo que el té puede ayudar a mantener el sistema digestivo saludable al promover bacterias intestinales amigables, reducir el riesgo de ciertos cánceres intestinales y aliviar el estreñimiento y la diarrea.Las alcachofas contienen inulina, un tipo de fibra que actúa como prebiótico, mientras que el extracto de alcachofa también puede aliviar los síntomas de indigestión, como hinchazón, náuseas y acidez estomacal, y la cinarina, un compuesto natural de las alcachofas, puede causar efectos positivos al estimular la producción de bilis, acelerar el movimiento intestinal y mejorar la digestión de ciertas grasas.Las piñas contienen un grupo de enzimas digestivas conocidas como bromelina, útiles para las personas con insuficiencia pancreática, una afección en la que el páncreas no puede producir suficientes enzimas digestivas. La mayor parte de la bromelina se encuentra en la piel de la piña, por lo que hacer el té con esta y hojas de alcachofa será la forma más provechosa de prepararlo y beneficiarte de estas propiedades digestivas del té de piña con alcachofa.
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, quincenalmente se desarrollarán conversatorios sobre los beneficios de seguir distintos retos alimenticios, ejemplificados en la cocina de Colibrí Jiménez. Las pláticas son dirigidas por Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y el equipo de nutriólogas profesionales que avalan la nueva sección, en la que encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.Para el primer reto presentamos dieta baja en grasa, que es una de las categorías de Te Cuida. En la plática se resaltó la importancia de seguir este tipo de alimentación, debido a que “un balance de grasa correcto en nuestra alimentación nos ayuda a estar en un peso saludable, evitar enfermedades cardiovasculares y mantener el correcto funcionamiento de vitaminas liposolubles como la A, E y K”, aseguró la nutrióloga Mayte Martín del Campo.Una alimentación sin grasa es imposible y no es recomendable. La recomendación de una alimentación equilibrada implica consumir de 25 a 30% de grasa. Sin embargo, esta grasa debe provenir de grasas mono y poliinsaturada, como las contenidas en las almendras o las nueces, o en pescados como el atún, el huachinango o el salmón. En este sentido, Mayte recomienda consumir pocas grasas no saturadas como las contenidas en la crema, el tocino, los embutidos y los quesos fuertes. Recuerda que la grasa es el nutrimento que mayor energía nos aporta, con una conversión en la que 1 g de grasa tiene 9 calorías aproximadamente. ¡Encuentra aquí la plática completa: #KiwiTeCuida, dieta baja en grasa, y sigue nuestras transmisiones en el Instagram oficial de Kiwilimón, todos los lunes a las 18 horas!
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