Los platillos típicos favoritos de los colombianos
Hispanic Heritage Month

Los platillos típicos favoritos de los colombianos

Por Adriana Sánchez - June 2020
La gastronomía de Colombia es tan vasta y abundante como las riquezas del propio país, cuyo suelo es tan fértil que todo lo que se consume es cultivado en su mismo territorio, tal como la yuca (tubérculo similar al camote), el ñame (planta muy parecida a la papa), el maíz y los plátanos verdes. Si aún no estás familiarizado con los alimentos de la región, es hora de que conozcas la comida típica de Colombia más deliciosa.

Los platillos típicos de Colombia son de los más populares en la región latinoamericana gracias a las increíbles combinaciones que se pueden hacer con sus ingredientes, además de que son platillos tan abundantes que no sólo te llenan de sabor, como podrás ver a continuación.



Arepa de huevo

Las arepas son una herencia de Venezuela de la época precolombina, pero se convirtieron en un plato típico de Colombia, que puedes encontrar en distintas variaciones, frita o en comal, dulces o saladas. Una de las favoritas es la arepa de huevo, la cual consiste en una especie de tortilla de masa de maíz frita, que lleva un huevo crudo en su interior, se sella y se vuelve a freír.

Sancocho

El sancocho es comida tradicional de Colombia de la región costera del país y se trata de una rica sopa con distintos tipos de carnes como res, pollo, gallina y verduras, condimentos y algunas especias para darle más sabor. ¡Es como un caldo de pollo pero revolucionado!

Bandeja Paisa

Como lo mencionamos anteriormente, la bandeja paisa es uno de los platos más completos de la comida típica de Colombia y es que trae consigo hasta 10 platillos distintos. En una bandeja paisa podemos encontrar chicharrón frito, frijoles rojos, arroz blanco, tajadas fritas de plátano, huevos fritos, cebolla, tomate, una arepa, aguacate, chorizo, morcillas (embutido de vísceras de cerdo), patacones (rodajas de plátano verde frito), carne molida y costillas. ¿Te atreverías a comer una bandeja tú solo?

Tamales colombianos

Al igual que México, Colombia cuenta con sus propios tamales que incluso las personas utilizan para desayunar en familia. Los tamales van envueltos en hoja de plátano y se preparan a base de maíz, rellenos de diversas legumbres y carnes. ¿Probarías este plato típico de Colombia o te quedas con la versión mexicana?

Mondongo

El mondongo es un caldo bastante controversial ya que, al estar hecho con vísceras, papas colombianas y una inmensa cantidad de verduras, muchos lo consideran como un alimento un tanto pesado para comer de una sola sentada, sin embargo, nunca falta en cualquier menú colombiano.

Plátano maduro relleno

El plátano maduro relleno es uno de los platillos colombianos más comunes para la hora del almuerzo y es que ese toque dulce es irresistible para rellenar con queso crema, arequipe (parecido al dulce de leche) y mantequilla.

Aguapanela con queso

Por último, te presentamos una de las bebidas más famosas en Colombia: el aguapanela con queso, una bebida que se puede servir helada o como té. El aguapanela es un producto que se obtiene de procesar la caña de azúcar y generalmente se toma caliente, acompañada de queso para mejorar su sabor.

Como puedes ver, la comida típica de Colombia es vasta y llena de sabores deliciosos, por eso nos encantaría saber cuál es el platillo que se te antojó más.

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, presentamos el segundo conversatorio con Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach certificada por el Integrative Institute of Nutrition, de Nueva York. El conversatorio se concentrará en los beneficios que tiene para el organismo el consumir una dieta rica en Omega 3, como parte complementaria del mixiote de mariscos elaborado por la chef Colibrí Jiménez. En esta plática se abordarán temas de relevancia como cuáles son los alimentos ricos en Omega 3, además de sus múltiples beneficios al organismo como el metabólico, pues previene la obesidad, reduce el colesterol alto (HDL) y los triglicéridos altos. Además, una dieta rica en Omega 3 reduce el riesgo de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatóide, la colitis, la diabetes tipo 1, la esclerosis y la psoriasis. Ayuda a tener articulaciones y ligamentos saludables y fuertes; a tener un sueño reparador y a tener una excelente salud cardiovascular como lo son tener una presión arterial balanceada, triglicéridos en niveles óptimos, colesterol bueno, además de venas y arterias limpias. ¡Y no sólo eso! Una alimentación rica en Omega 3 promueve la salud de la piel y previene el envejecimiento prematuro. Si quieres preparar una receta rica en Omega 3, te invitamos a preparar este mixiote de mariscos y especialmente te esperamos en el conversatorio desde nuestra cuenta oficial de Instagram, sólo da click aquí. Recuerda que tenemos una cita cada lunes a las 18:00 horas. ¡Te esperamos en #KiwiTeCuida donde encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación! 
En milli no sólo encontrarás una gran variedad de mazapanes de los sabores más increíbles que puedas imaginar y podrás probar café extraído por método de goteo Chemex, sino que además tendrás la oportunidad de ver y conocer más sobre el comercio justo con sus proveedores y vendedores.Milli es un proyecto creado con el fin de compartir un espacio pequeño pero activo en la colonia Roma, pues ahí productores, vendedores y consumidores tienen la oportunidad de conversar y conocer más en torno a productos como el café, el pan artesanal, sus postres, la comida y sus ingredientes. En este rinconcito de la Roma, tu café se convierte en una plática con un productor de miel que cultiva cactáceas en San Luis Potosí, o una panadera artesanal de Ojo de Agua que hace pan balanceado y especial para dietas veganas. En el tema de café ni hablar, en esta temporada del año tienen café de selección tanto de Oaxaca, Veracruz y Chiapas, y si nunca has probado un café extraído por goteo, es el lugar perfecto para hacerlo.El Café oaxaqueño que ofrecen es de la sierra mixe, con un proceso de lavado que lo hace muy distinto a otros, pero lo más interesante es la historia detrás, pues este café es distribuido por el hijo del productor, que estudia para trompetista en la CDMX, y de esta forma solventa sis estudios.En cuanto a los mazapanes, en milli tienen quizá la más grande variedad en la ciudad, todos elaborados con ingredientes de Pluma de Hidalgo, también en Oaxaca, de sabores que no te imaginas, como mazapanes de chapulín, de amaranto, relleno con crema de avellana y un delicioso mazapán 100% cacao (amargo) que combina de manera perfecta con el café.Y si tienes ganas de probar productos artesanales, también puedes encontrar ropa bordada por diversas comunidades de pueblos originarios y productos de cosmética natural elaborados por una emprendedora que está en contra de la crueldad animal y que próximamente estará organizando talleres sobre cómo hacer tus propios ungüentos.
He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
Una mesa oaxaqueña se caracteriza por sus aromas, texturas y sabores. Hay moles y estofados, chapulines y chicatanas, tlayudas, mezcal y tejate. Oaxaca es también tierra de barro negro, de textiles, de alebrijes y mucha fiesta.La comida es parte de sus celebraciones típicas, incluso hay fiestas dedicadas a los alimentos como lo son el festival de los 7 moles, las ferias del mezcal y del tejate, así como fiestas patronales que siempre clausuran con una buena comida. Porque Oaxaca es la Tierra del sol (y del sabor), como asegura la Canción Mixteca. Visitar Oaxaca es construir recuerdos memorables en cada bocado, es apreciar la generosidad de su tierra y sus anfitriones, quienes conservan y comparten con amor un legado gastronómico heredado por generaciones. Por eso, ir a Oaxaca implica celebrar cada día en la mesa. La cocina de Oaxaca es tan variada como sus ocho regiones, en las que hay una increíble oferta gastronómica que incluye productos derivados del maíz, frutos del mar, chiles, hierbas, plantas e insectos endémicos. Te presentamos algunos de los platillos típicos oaxaqueños que tienes que probar en este estado: Chocolate de agua y tejate Son bebidas fáciles de encontrar en sus mercados, como el 20 de noviembre. Es una combinación memorable el chocolate de agua en compañía de un pan de yema, originario de los Valles Centrales, que elaboran sin líquidos más que las yemas y el huevo entero. Otra bebida obligada es el tejate, bebida de origen prehispánico que se prepara a base de maíz y cacao. Tlayudas y taquitos de lechón Nada te faltará si inicias el día con una tlayuda. Se trata de una tortilla de maíz de aproximadamente 30 centímetros, dorada sobre comal, típica de Oaxaca. Suelen prepararla con manteca, quesillo, frijoles, tasajo, aguacate y salsa. Para las noches de mezcal, unos tacos de lechón debes probar, puedes encontrarlo en puestitos emblemáticos como el Lechoncito de Oro, donde los preparan con chicharrón.Insectos Un clásico de los mercados son los chapulines naturales o con limón y chile, que son una delicia. Los encontrarás sueltos en mercados, donde te los venden a granel, o en restaurantes para botanear con un buen guacamole. La chicatana es otro insecto endémico de Oaxaca, es una hormiga que se prepara en salsas e incluso en moles y tamales. Sin embargo, la chicatana es difícil de conseguir y se recomienda sólo consumirla en temporada, que corresponde al periodo de lluvias. Moles oaxaqueños Los siete moles emblemáticos de Oaxaca son el  negro, el rojo, el coloradito, el amarillito, el verde, de chichilo y el manchamanteles. Todos son deliciosos y se elaboran con ingredientes y técnicas particulares que les dan una personalidad única. Emplean diferentes chiles, especias y proteínas, dependiendo la región en la que te encuentres. Mis favoritos son el amarillito, elaborado con chile ancho y costeño amarillo, jitomate, cebolla, ajo, comino, hierba santa, clavo, pimienta y tortilla, el cual sirven con chochoyotes (bolitas de masa de maíz), y el mole negro oaxaqueño, cuyo ingrediente principal es el chile chilhuacle. ¡No esperes más y prepara este rico plato oaxaqueño!  
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD