5 bebidas para consentir a mamá
Día de las Madres

5 bebidas para consentir a mamá

Por Fernanda Balmaceda - Abril 2021
Este 10 de mayo sorprende a mamá con su bebida favorita y la historia que hay detrás de cada una. A continuación presentamos algunos de los destilados y licores que estamos seguros que le encantarán: 

Tequila 
Es una de las bebidas favoritas de todos los tiempos. Es un destilado de Agave tequilana Weber Variedad Azul y fue el primer producto mexicano en recibir una Denominación de Origen. Los estados que tienen la DO tequila son Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas, aunque el principal productor es Jalisco. 

Existen 5 tipos de tequila: tequila blanco o plata, tequila joven o tequila oro; tequila reposado, añejo y extra añejo. Cada uno con una personalidad definida.

Anís
Originario de Europa, es elaborado con la destilación del anís, con badian e hinojo. En su destilación, la semilla se introduce en agua y alcohol, se deja reposar por días para después calentarlo. Este proceso crea un vapor que se mete en un conducto donde se refrigera para convertirlo en líquido de nuevo. 

El anís es altamente reconocido por los beneficios que tiene para el estómago, además de por ese sabor especiado inolvidable. 

Licor 43
De Cartagena, España, es un licor dulce, hecho con 43 ingredientes, entre hierbas, frutas y cítricos. Para producirlo, se maceran los frutos y el líquido se obtiene por un proceso de maduración, para posteriormente exponerlo a temperaturas bajo cero. Este licor es el alma de uno de los cócteles más solicitados para la sobremesa: el carajillo. 

Rompope 
Esta es una de las bebidas alcohólicas favoritas de las mamis. Preparada a base de leche, yemas de huevo, brandy y vainilla es perfecta para acompañar las tardes de calor o de antojos dulces. ¡Lo mejor es que puedes prepararlo tú mismo en casa! Sólo sigue esta fácil receta de rompope casero

Baileys 
Es la crema irlandesa más popular del mundo. Se prepara también con leche y whisky irlandés. Te invitamos a que le prepares a mamá esta deliciosa receta de Baileys casero, aparte de super rico, fresco y dulce, es ideal para después de comer. También puedes agregar diferentes sabores como cajeta y dulce de leche. 

¡Cuéntanos con qué bebida celebrarás a mamá!
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Agradecer es uno de los actos más elevados de la existencia. El poder que esconde esta sencilla acción es magia pura: nos conecta con las frecuencias divinas, con el don creador que manifiesta y le da boost a lo que agradecemos. Esto a colación de que estamos a una semana de la celebración más relevante para los norteamericanos, el Thanksgiving (los canadienses también la celebran, pero en otra fecha). Esta fiesta no tiene un día fijo en el calendario, sino que sucede el cuarto jueves de cada noviembre y, aunque conmemora un hecho histórico cuya veracidad sigue generando debates, agradecer es un acto universal y amoroso, cercano a todas las culturas.Según Philip David, hotelero y restaurantero americano residente en México, el Día de Acción de Gracias comenzó en Plymouth, Massachusetts, con los peregrinos llegados de Inglaterra, quienes al haber enfrentado escasez de alimento agradecieron la primera cosecha. Su fruto y la benevolencia de los indios wampanoag asentados en el área hicieron posible la supervivencia en el duro invierno. El Día de Acción de Gracias quedó como una celebración importante en la religión protestante y en la cultura anglosajona en general, pero se convirtió en una fiesta nacional en 1789, por iniciativa de George Washington. “Algo que no se tiene claro es que el Thanksgiving no es una fecha de consumismo –como la Navidad– sino de estar y permanecer en familia. La familia es lo importante en este día”. Es con ella y alrededor de la mesa que desfilan platos como el puré de camote, la ensalada con nueces y arándanos, el pay de nuez o el de manzana. El pavo es imprescindible. Sobre el porqué se celebra con esta proteína existe todo tipo de teorías. El guajolote es originario de Norteamérica y se cree que, con esta ave, otrora salvaje, y con ternera, se celebró en aquella primera ocasión. La familia, la comida y el agradecimiento, ¿acaso hay una mejor celebración?¿Por qué es tan bueno agradecer?Gabriel Ángel, facilitador de sanación cuántica, dice que “cuando agradeces, aumentas tus frecuencias y esto genera cambios celulares positivos en el organismo. Nuestros ancestros estaban conectados a la Tierra. Ellos agradecían todo lo que podían porque entendían que este acto era una especie de retribución al universo, a Dios, a la fuente creadora, por todo lo que recibían”.Mirar en conciencia lo que nos rodea nos hace desmenuzar su magnificencia. Cuando somos capaces de hacerlo, el agradecimiento viene con facilidad y valoramos a las personas con quienes compartimos camino, lo que hacemos, lo que somos, lo que tenemos, los frutos de nuestro trabajo y, claro, las cosechas. Hay un regalo en todo, si sabemos verlo. En esta sintonía muere el miedo a dejar de poseer porque no existen límites en la abundancia del universo. “El sistema divino es un sistema; tiene sus propias reglas, sus propias leyes. En el agradecimiento te conectas con esas leyes, con la divinidad y eso claro que genera resultados: te conviertes en una herramienta de manifestación”, asevera Gabriel Ángel. El agradecimiento que se comparte en la mesa, por ejemplo, como en el Thanksgiving, no se exime de dicho encanto. Gabriel Ángel explica que hay que agradecer el ser y el estar, el cómo llegaron nuestros alimentos a la mesa y por quienes la rodean; por la providencia que generó el momento en una maquinación perfecta. Luego lo que queda es conectarnos con el gozo en cada cucharada, cada bocado.Yo particularmente celebro la conexión que genera el dar gracias con la esperanza, con el aquí y el ahora, con la alegría de vivir. Para Gabriel Ángel, lo importante es ir hacia el corazón y apreciar. "Hay que pagar con amor lo que se recibe: agradecer es una faceta más de la energía del amor". En agradecer estar el recibir: el Día de Acción de Gracias es la oportunidad que tenemos para que, a través de la unión familiar, de la comida rica, de sabernos bendecidos, alegremos nuestro corazón para recibir más. Si ya se te antojó ponerte en la sintonía te dejo un menú delicioso que podrás compartir en familia:Pechuga de pavo con salsa de frutos rojos como plato fuerteRelleno de pavo para acompañarPuré de papa con jamón como guarnición clásicaPay de nuez o cheesecake de calabaza como postre
Exfoliar la piel puede ser una gran forma de darle luminosidad y hacer exfoliantes caseros con azúcar morena es súper sencillo y lo más probable es que no necesitarás comprar ingredientes extra, pues puedes usar los que tienes en casa.La azúcar morena es un gran exfoliante por el tamaño pequeño de sus granos, gracias a los cuales afloja los enlaces de las células de la piel, elimina las células muertas y promueve que salgan las células nuevas.Por otra parte, la azúcar morena es un humectante natural para mantener la piel suave e hidratada, es más suave que la sal para la piel, ideal para pieles sensibles, además de que es un ingrediente económico.Cómo hacer un exfoliante casero con azúcar morenaLos gránulos de azúcar pueden hacer que la piel se sienta pegajosa, así que asegúrate de enjuagarte bien después de exfoliarte con este remedio casero para pieles sensibles.Necesitarás:1/2 taza de azúcar morena1/2 taza de aceite vegetal que puede ser coco, jojoba, oliva, almendra o semilla de uvaMezcla la azúcar morena con el aceite en un tazón y si es necesario, agrega más azúcar o aceite para obtener la consistencia adecuada. Si lo deseas también puedes añadir una o dos gotas de tu aceite esencial favorito en la mezcla. Es importante lograr la consistencia adecuada, esto significa que no debe quedar demasiado líquida, porque esto puede dificultar poder tomarla con las manos, pero tampoco debe quedar muy seca y desmoronarse demasiado.Una vez listo, aplica el exfoliante casero de azúcar morena con movimientos circulares suaves sobre la piel y después enjuaga con agua tibia.Lo recomendables es hacerlo dos o tres veces por semana y evitar hacerlo diario, pues exfoliar demasiado la piel puede dejarla seca, sensible e irritada. Si tu piel está seca y sensible, lo mejor es hacerlo solo una vez a la semana y si tienes una afección cutánea o no estás seguro de la frecuencia con la que debes exfoliar tu piel, habla con tu dermatólogo.
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
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