8 tipos de salsas que debes preparar alguna vez
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8 tipos de salsas que debes preparar alguna vez

Por Kiwilimón - Mayo 2019

No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar:

Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.

Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. 

Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.

Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado.

Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez.

Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a
paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.

Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas.

Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.

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Titto Bacallao
21/06/2019 09:59:37
Al igual que en la de BBK han debido de agregarle un paso a paso, pero las considero interesantes y útiles ya que en la culinaria nada esta demas.
Harold Antelo Paruma
18/06/2019 11:33:23
Excelentes ideas
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Cuando una madre primeriza piensa en las primeras ocasiones en las que su bebé podrá comer otros alimentos aparte de la leche materna se imagina una escena hermosa y perfecta en la que su pequeño disfruta con tranquilidad y calma cada bocado mientras ella lo alimenta a cucharadas.Sin embargo, la realidad está un poco lejos de esto. Hasta los primeros tres años de vida de un bebé, la hora de la comida se parece más a una lucha campal que a un anuncio de comida para bebé. Los pequeños suelen jugar con la comida, la avientan y la embarran por todas partes, convirtiéndose aquello en un momento caótico y bastante frustrante para muchas madres. Si tú también has experimentado una situación similar, seguramente habrás regañado en más de una ocasión a tu bebé por comer con las manos. Pero, ¿qué crees? Aunque hagan un batidero, esto es muy bueno para el desarrollo de los pequeños. Estas son las razones por las que un bebé debe comer con las manos:Aprendizaje sensorialLos bebés aprenden de maneras diferentes a las de un adulto. En los primeros años de vida es importante que los pequeños tengan la oportunidad de experimentar a través de todos sus sentidos. Tal vez pienses que la comida está hecha para disfrutarse con el gusto, pero para un bebé la hora de la comida es una oportunidad para aprender a través del tacto, olor, gusto y vista.Coordinación El desarrollo de la motricidad fina comienza desde muy temprana edad. Para que una persona pueda coordinar sus ojos con los movimientos de sus dedos tiene que practicar mucho, y para eso la hora de la comida es particularmente buena. Aunque puede ser frustrante ver cómo un bebé tira la mitad de su comida al intentar llevarla a la boca, este ejercicio lo ayuda a trabajar en su  coordinación y mejorar sus movimientos.IndependenciaDurantelos primeros meses los bebés dependen completamente de sus padres para alimentarse. Sin embargo, con el paso del tiempo los pequeños van ganando cierta autonomía, lo que les ayudará a desarrollar habilidades imprescindibles para el futuro. Cuando un niño comienza a usar las manos para alimentarse a sí mismo está comenzando a trabajar en su propia independencia.Texturas Al momento de descubrir nuevos alimentos la textura es tan importante como el sabor. Los niños que comen con las manos aprenden a reconocer diferentes tipos de texturas, temperaturas y otras sensaciones. Si en tu afán de mantener todo limpio y ordenado estás prohibiendo a tu hijo comer con las manos, solo estás impidiendo que desarrolle su conocimiento y, en un futuro, su apertura a nuevos alimentos. Experiencia positivaLa hora de la comida no tiene que ser un momento desagradable. Si los pequeños pueden divertirse mientras comen, poco a poco comenzarán a relacionar esto con una experiencia positiva. Recuerda que para los pequeños es más sencillo aprender a través de enseñanzas lúdicas que de métodos restrictivos.¿Qué más razones necesitas para que tu hijo coma con los manos? Deja que tu pequeño se ensucie y disfrute sus alimentos con todos los sentidos. Estas recetas te ayudarán a estimular su desarrollo:Espagueti verdeGelatina de Gauayaba con FresaMini Salchipulpos
Una parte importante del éxito en la cocina se debe a los utensilios con los que contamos. Puedes conocer exactamente los pasos a seguir y dominar la técnica para preparar unos deliciosos hot cakes o el mejor platillo gourmet que te puedas imaginar, pero si tus sartenes ya no sirven, invariablemente terminarás con un desastre pegado y quemado. Para que todas tus recetas te quedan perfectas, es importante que cuides tus herramientas. Por eso en esta ocasión te compartimos algunos tips para que puedas mantener en buen estado los sartenes por más tiempo. Usa los utensilios adecuados.Un detalle que debes evitar a toda costa es el uso de pinzas, palas o cucharas de metal cuando estás cocinando con un sartén antiadherente. La razón es muy sencilla: este tipo de material puede tallar la superficie antiadherente haciendo que ya no sirva tu sartén. Otra cosa que tampoco debes hacer es cortar los ingredientes que estés cocinando directamente en el sartén. Los cuchillos son de los peores enemigos de los sartenes antiadherentes.Guarda bien tus sartenes.Una costumbre que puede prolongar o reducir la vida útil de tus sartenes es la manera en la que los guardas. Si sueles apilarlos uno dentro de otro, esto puede hacer que se raspen afectando su desempeño. Recuerda que por más pequeña que sea la raspadura en un sartén, esta irá creciendo poco a poco, haciendo que deje de servir tarde o temprano. Para evitar esto, lo mejor es que coloques los sartenes uno contra otro (fondo con fondo) y si tienes que apilarlos, pon una toalla o pieza de tela entre cada uno para que no se tallen.Vigila la temperatura. No dejes que te gane la impaciencia y controla la temperatura de tu estufa. Cuando pones el sartén a fuego muy alto este puede dañar la superficie antiadherente, haciendo que se reduzca su vida útil. De igual manera, nunca sometas el sartén a cambios de temperatura drásticos. Por ejemplo, es una pésima idea meter el sartén en agua fría justo después de terminar de cocinar. Esto, tarde o temprano, terminará dañando el sartén, sin importar su calidad.Lava suavemente los sartenes.Esto es algo básico: nunca debes lavar los sartenes con estropajos de metal ni con detergentes muy abrasivos. Aunque pueda parecer cómodo, tampoco debes meterlos al lavavajillas, precisamente porque los jabones que se usan en estas máquinas suelen ser más fuertes que los lavatrastes comunes. Para mantener en buen estado tus sartenes lávalos con agua tibia, un poco de detergente y talla suavemente con una esponja. Si tiene comida pegada, deja el sartén remojando con agua tibia y un poco de bicarbonato.¿Conoces algún otro tip para mantener en buen estado los sartenes? Compártelo en los comentarios de esta publicación.
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
¿No importa qué prepares, siempre terminas tirando la comida que tus hijos no se acaban? Deja de sufrir por el desperdicio de alimentos. Con estos tips no volverás a batallar a la hora de la comida por estas cosas.No exageres en las cantidadesDependiendo de la edad, tamaño y nivel de actividad física, los niños pequeños requieren aproximadamente entre mil y 1400 calorías al día. Si le sirves a tu hijo de 4 años lo mismo que a ti, es obvio que el niño no se va a acabar la comida.Almacena por porcionesSi preparas la comida con anticipación, te recomendamos congelarla en porciones individuales. De esta manera, solo tendrás que descongelar y calentar la cantidad que tu pequeño vaya a comer en realidad.Aprovecha la comida del día anteriorOrganiza tu menú para que puedas aprovechar lo que te sobre de un día para preparar la comida de otro. Por ejemplo, si un día haces picadillo de pollo casero  después puedes preparar calabacitas rellenas de picadillo o con lo que te haya quedado del día anterior. Prepara porciones pequeñasEs muy importante que consideres que el apetito y el antojo de los niños pueden cambiar de un momento a otro. Si te piden molletes,prepara solo uno y espera hasta que lo acaben para ver si querrán otro más. Nunca te adelantes porque podrías terminar desperdiciando comida. Reserva la salsa sólo para su platilloA algunos niños les encanta bañar el arroz en salsa de tomate y los hot cakes en jarabe. Para evitar que se arruine toda la cacerola de comida, lo mejor es que solo pongas un poquito de la salsa preferida de tu pequeño en su plato. Así, el resto de la comida se mantendrá intacto. Sirve de manera divertidaEl problema con muchos niños es que se dejan llevar por la vista y muchas veces rechazan un platillo solo por su aspecto. Enamora a tus pequeños decorando su comida de manera atractiva. No te preocupes, no tienes que hacer mucho. A veces con que agregues un conejo de chocolate es suficienteEnséñale a comer lo que hayRecuerda esto siempre: si cedes una vez, ya perdiste. Educa a tus hijos para que aprendan que se debe comer lo que hay en casa. Si preparas enmoladas de chorizo de soyas, eso es lo que va a comeer.No les des la opción de elegir otra cosa, si no siempre estarás tirando lo que ellos no quieren.Visita nuestra sección de comida para niños y descubre deliciosas recetas que les encantarán a tus niños.
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