7 tristes realidades sobre el azúcar y por qué dejar de consumirla
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7 tristes realidades sobre el azúcar y por qué dejar de consumirla

Por Kiwilimón - Febrero 2017
El azúcar añadida que encuentras en casi todos los productos en los supermercados y en muchas comidas cotidianas es el ingrediente más dañino. El simple hecho de omitir el azúcar en cualquier alimento puede convertirlo en una opción mucho más conveniente, ya que el azúcar puede perjudicar seriamente nuestro metabolismo y además contribuye a todo tipo de enfermedades. Sabemos lo difícil que sería no consumirla, ya que todos los alimentos que comemos en nuestra vida diaria la contienen (sí, muchos alimentos salados también llevan azúcar)  y admitámoslo, ¿a quién no le encanta comer rico y disfrutar de un buen postrecito? Además, está comprobado que el azúcar tiene propiedades adictivas, por lo que dejar de consumirla parecería imposible. Aquí te dejamos 7 verdades muy convincentes que te motivarán a cambiar tu estilo de vida y reducir la ingesta de azúcar en tu dieta: 1 El azúcar refinada no contiene , pero sí muchísimas calorías. Además puede dañar tus dientes. ¿Has oído de las caries? Sí, esas son culpa del azúcar. 2 Es alta en fructuosa, que realmente no la necesitamos en grandes cantidades y además se convierte en grasa rápidamente. Esto afecta al hígado seriamente porque es muy difícil de procesar. 3 El exceso de fructuosa puede afectar el metabolismo. Al estar dañando al hígado, esto tendrá repercusiones en tu peso y salud cardiovascular. 4 Consumir azúcar en exceso puede causar resistencia a la insulina. Esto es el primer paso, y el más grande, hacia la diabetes. ¿Cuánto es “exceso”? La OMS recomienda no más de 25 gramos al día. Sólo para darte una idea, una latita de refresco tiene 40 gramos…. Haz las cuentas de lo que comes al día. 5.- La fructuosa no manda una señal de saciedad al cerebro ni reduce la hormona de gherlin (que provoca el hambre), por lo que podemos seguir comiendo sin saciarnos. Esto nos hace subir de peso. 6.-  Es adictiva al provocar que nuestro cuerpo produzca dopamina excesivamente. Por eso es tan difícil dejar de consumirla. 7.- No es la grasa, el azúcar es el verdadero enemigo que provoca obesidad infantil, problemas cardiovasculares. Y aumenta los niveles de colesterol en la sangre. Hoy en día existen sustitutos de azúcar por si no quieres sacrificar tus deliciosos postres o tu café endulzado tosas las mañanas. Aquí te dejamos lo que necesitas saber sobre éstos:    
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Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
Sí, tomar mucha agua ayuda a bajar de peso, pero esto no es tan sencillo como parece, porque sólo por tomar unos vasos más de agua al día no despertarás con kilos menos. Sin embargo, la evidencia científica sí apunta a que hacerlo parte de tu día a día puede tener muchos beneficios.A grandes rasgos, esto funciona porque 60% del cuerpo está compuesto de agua, así que este líquido transparente y sin calorías está implicado en casi todas las funciones corporales, y lo que sugiere la investigación es que cuanto más hidratado estés, más eficientemente trabajará tu cuerpo en sus tareas diarias, y eso incluye quemar grasa corporal. Beneficios de agua tomar cuando quieres bajar de pesoLa ciencia ha mostrado que el agua puede ayudar con la pérdida de peso de diversas formas. Puede suprimir el apetito, estimular el metabolismo y hacer que el ejercicio sea más fácil y eficiente, lo cual podría traducirse en resultados en la báscula.Estos son algunos de los beneficios de tomar agua para bajar de peso:1. El agua puede ayudarte a disminuir de forma natural el apetitoSentir hambre no siempre tiene que ver con que tu cuerpo esté pidiendo comida, de hecho, muchas veces confundimos tener sed con tener hambre. Por esta razón si tomas agua en lugar de comer, podrías disminuir tu apetito.Por otra parte, beber agua puede promover la saciedad porque atraviesa el sistema rápidamente y estira el estómago, lo cual envía un mensaje de plenitud al cerebro. También se ha demostrado que, aunque los resultados son temporales, consumir agua poco antes de comer puede ayudar a disminuir la ingesta de alimentos.2. Beber agua podría ayudar a reducir la ingesta total de calorías líquidasDebido a que el agua no contiene calorías, preferirla en lugar de alternativas con más calorías como jugo, refrescos, té o café endulzados puede reducir tu ingesta total de calorías líquidas. Si eliges agua en lugar del refresco estándar y beberás 250 calorías menos.3. El agua ayuda con el ejercicioEl agua es esencial para el cuerpo durante el ejercicio porque disuelve los minerales que incluyen sodio, potasio y magnesio, llamados electrolitos y los distribuye en el cuerpo, con el fin de que su energía eléctrica desencadene las contracciones musculares necesarias para el movimiento.Además, estar adecuadamente hidratado puede mejorar tus entrenamientos al disminuir la fatiga, lo que puede permitirle hacer ejercicio por más tiempo y quemar más calorías.4. El agua ayuda a eliminar los desechos del cuerpoEl agua facilita la producción de orina, que está compuesta en gran parte por agua, y el movimiento de las heces, ya que el agua mantiene las heces blandas. En otras palabras, cuanto más hidratado estés, más fácil será para tu sistema mover las cosas y es menos probable que sufras de estreñimiento e hinchazón.Finalmente, una de las consultas más constantes de internet es cuántos litros de agua debemos tomar al día, para lo cual ya existe una Jarra del Buen Beber, en la que se indica que debemos tomar de 6 a 8 vasos de agua al día; no obstante, el agua también se encuentra en las frutas y verduras, por ejemplo, así que a menos que seas un deportista, un bebé o una persona con algún padecimiento, tu ingesta de agua debería dictarse por tu sed.En cuanto a bajar de peso, recuerda que en esto hay muchos otros factores implicados, como comportamientos y predisposiciones fisiológicas, pero si tu objetivo es una pérdida de peso moderada a largo plazo, estar hidratado puede ser un buen inicio.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
El jengibre es uno de los remedios caseros más populares para fortalecer el sistema inmunológico, ya que tiene numerosos beneficios tanto para el aparato digestivo como para el aparato respiratorio. A continuación te contamos un poco más de las propiedades y beneficios del jengibre. Tal como menciona la Asociación de Consumidores Orgánicos de Estados Unidos, el jengibre posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas que ayudarían a aliviar los síntomas provocados la gripe común debido a que ayuda a limpiar las mucosas en las vías respiratorias. También mejora la producción de secreciones en nariz y garganta. De igual manera, el jengibre es alto en fibra, vitamina C, fósforo y zinc, los cuales ayudarían a aliviar el dolor de garganta, especialmente cuando se trata de ardor y comezón al pasar la saliva, como informa. Otro de los beneficios del jengibre es que, gracias a sus enzimas proteolíticas, ayudaría al proceso de digestión, a la división de celular y a la degradación de proteínas, lo que lo hacen ideal para tratar dolor y acidez estomacal, además de dispepsia. ¿Cómo consumir jengibre? Al ser una raíz de origen natural, existen diversas formas de consumir jengibre y explotar sus propiedades, especialmente por su sabor picante y aromático. Principalmente lo puedes utilizar en tés, jugos y como especia en algunos platillos, pero a continuación te dejamos nuestro favorito. Té de jengibre para reforzar las defensas Raíz de jengibreAguaLimónMiel al gustoPon a hervir el pedazo de jengibre fresco en agua durante 15 minutos. Cuela el líquido, agrega limón y miel al gusto. Recuerda que antes de tomar un remedio natural, debes consultar a un especialista para asegurarte de que tus dolencias pueden ser tratadas de la mejor manera. ¡Asegúrate de poder aprovechar al máximo los beneficios del jengibre!
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