Cocinando con menos grasa

Por Kiwilimón - Marzo 2012
  La grasa le aporta sabor a la comida, no podemos negarlo, pero a estas alturas ya sabemos que no hace nada bien ingerir mucha cantidad o despreocuparnos por completo cuando cocinamos o cuando la tenemos en el plato. Pero es posible cocinar con menos grasa y mantener los sabores, así que aquí les dejamos algunos consejos:
  • En la medida de lo posible usa productos reducidos en grasas.
  • En lugar de aceite, usa spray vegetal; y cuando elabores una vinagreta agrega más vinagre que aceite.
  • Opta por la carne magra. Eso no significa carne mala, el lomo es un excelente corte y muy pobre en grasas. Claro, nada de achuras y embutidos.
  • Las hierbas son un buen complemento para darle sabor a la comida. En épocas antiguas se utilizaban mucho pero la sal les ha ganado a todas. Hoy es tiempo de redescubrirlas: orégano, pimientos, perejil, salvia, laurel y claro, no podemos olvidarnos de las cebollas y el bendito, aromático y sabroso ajo.
  • Las comidas con grasa satisfacen rápidamente el apetito pero se digieren más despacio así que si reduces las grasas es posible que tengas hambre más veces al día. ¿La opción? Tener a mano cereales, frutas o queso light. Son buenos aperitivos.
  • Si tienes un buen trozo de carne con grasa y te parece un problema sacársela toda, bueno, no lo hagas. La cuestión es reducir la grasa, no eliminarla por completo así que corta lo más que puedas y deja algo para que dé sabor. Después, en el plato y cumplido el cometido te encargarás de eliminarla.
Y recuerda, si vas a comer alimentos con grasa lo mejor es comer poco para que seguir una alimentación sana. Recetas recomendadasConoce aquí un listado de recetas muy saludables
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Tener plantas naturales en tu casa tiene muchos beneficios: funcionan como purificador de aire, nos regalan un agradable aroma, ayudan a mejorar el estado de ánimo, reducen la estática… Además, son bonitas, accesibles y sirven también para sazonar y para realizar remedios naturales.Hay todo tipo de plantas, de sol, de sombra, pequeñas, frondosas, que necesitan mucha agua y otras que requieren muy poca. Lo importante es que a la hora de adquirir alguna, preguntes por sus necesidades y sus especificaciones para que tengan una larga y saludable vida. En la cocina, además de llenar de vida y dar un hermoso toque, las plantas pueden ser nuestras aliadas a la hora de cocinar, si se trata de plantas aromáticas. Las plantas aromáticas son muy económicas y fáciles de conseguir, crecen bien en interiores y no requieren de mucha luz ni cuidados excesivos para sobrevivir; además, si las incluyes en tus platillos agregarán vitaminas y minerales, ayudarán a la digestión y contribuirán a la desinflamación. Estas son algunas de las plantas que te recomendamos tener a la mano en tu cocina:Perejil. El perejil es una planta muy versátil que siempre le dará un toque especial a tus platilos, es ideal para todo tipo de salsas y también como acompañante en tus jugos verdes. Entre sus propiedades está la de desinfectante intestinal.Albahaca. La albaca hará tu comida italiana deliciosa, pues excelente para las salsas de tomate y sopas de verduras. Es un excelente tónico para la digestión y ayuda con la inflamación.Orégano. No sólo es bueno para darle sabor al pozole, el orégano es uno de los condimentos que más se usa sobre todo en carnes y ensaladas. Y si hablamos de sus propiedades medicinales, es excelente para tratar tos y problemas bronquiales.Menta. ¿A quién no se le antoja un delicioso té después de comer? Además del té, la menta es excelente en postres como helados y ensaladas de frutas. La menta refresca el aliento, controla las náuseas y es un gran digestivo. Laurel. Es muy buena para sazonar carnes y pescados, y darle sabor a los escabeches, salsas y adobos. Además, entre sus cualidades medicinales está la de facilitar la digestión, reducción de gases, diurética y es muy buena también para abrir el apetito. Con estas recomendaciones podrás no sólo decorar tu cocina, sino que hasta tener tu propio huerto.
La organización nunca está de más, pues nos permite estar al tanto de las cosas, ahorrar tiempo, terminar pendientes y tener en cuenta todas nuestras tareas. En época escolar es mucho más importante, porque hay muchos aspectos a considerar: trabajos, fechas de entrega, época de exámenes, tareas, proyectos, trabajos en equipo. Por otra parte, un planificador escolar es un vínculo de comunicación entre padres y maestros, y también es una herramienta para inculcarle a los niños el hábito de la organización y la responsabilidad.Para hacer un planificador escolar, lo único que necesitas es un cuaderno (de preferencia con espiral), pluma y mucha creatividad.1. Busca un cuaderno que sea útil, trata de que sea de espiral y si tiene carpetas o sobre internos donde puedas guardar cosas y documentos, sería ideal.2. Personalízalo con el nombre de tu hijo y todos sus datos para que pueda recuperarlo en caso de perderlo.3. Marca las páginas con una fecha, puede ser diario, semanal o mensual.4. Haz una lista de horarios y listas de tareas.5. Actualiza el planificador escolar con los horarios, actividades y fechas especiales.6. Enséñale a tus hijos cómo deben usar su planificador 7. Usen su creatividad para decorarlo8. Mantente pendiente de las actividades escolares de tu hijo. Bullet JournalDe un tiempo para acá, los bullet journal han cobrado importancia y no es en balde. Una agenda de este tipo nos permite organizar las tareas enfocadas a un resultado, lo cual las hace muy eficientes.Uno de los aspectos de los bullet journal que lo ha hecho más popular es su sistema basado en listas, porque ¿a quién no le gustan las listas? Este sistema nos permite tener una mejor visión, organización y es mucho más fácil para nuestro cerebro procesarlo. Algunas de las ventajas que tiene hacer un bullet journal es que lo puedes hacer con cualquier cuaderno que tengas a la mano, no necesitas comprar uno en específico, es flexible, el método es muy simple y se basa en hacer listas, títulos y números de página, además de que tus hijos le darán rienda suelta a su creatividad. Como ya lo has podido comprobar, contar con un planificador escolar está lleno de beneficios y fomenta la organización, gestión y responsabilidad de los niños. En definitiva es un elemento imprescindible para este regreso a clases.
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Todos estamos conscientes del problema de contaminación que vive nuestro planeta, por lo que reciclar en casa es el primer paso para comenzar con acciones concretas.Hay acciones que podemos hacer desde nuestra trinchera para ayudar al medio ambiente, y una de las acciones que más accesibles y que más podemos ayudar es reciclando. El reciclaje es un buen hábito que podemos hacer en casa y que no requiere de gran infraestructura, pero sí de mucha voluntad para hacerlo de manera práctica, responsable y adoptarlo a tu estilo de vida.Para empezar a reciclar en casa, aquí te dejamos estos 10 consejos:Comunícaselo a todos los miembros de la familia. Lo más importante es que todos los miembros de la familia estén en la misma sintonía para que sea más fácil adoptar este hábito. Entre todos será más fácil cumplir con este propósito y apoyarse entre sí.Busquen información y edúquense al respecto. Tener la información necesaria hará que el reciclaje sea más fácil, es necesario saber sobre los distintos materiales, el uso y el reuso que se le puede dar. Instala distintos botes de basura para diferentes tipos de materiales. La separación de residuos es muy importante. Hay que tener cestos diferentes para los distintos materiales y desechos: orgánicos, inorgánicos, cartón y papel, vidrio, pet, electrónicos, etc.Identifica un centro de reciclaje e infórmate cuál es la forma para llevar los distintos materiales. Ya existen distintos centros donde pueden reciclar tus desechos, sin embargo es necesario que lo lleves tal cuál se requiere, hay materiales que necesitan estar lavados y secos, otros que se pueden compactar, etc. Es necesario que sepas cómo se debe entregar todo.Reusa. Otra de las principales formas de reciclar es el reuso, piensa antes de tirar algo si le puedes dar una segunda oportunidad, por ejemplo tus botellas de vidrio pueden servir de floreros, los frascos de mayonesa te pueden servir como contenedores para poner productos a granel, etc.Invierte en productos zero waste. Actualmente hay en el mercado muchos productos que no generan residuos, ya sea que compres productos a granel, artículos sin envolturas etc.Realiza actividades para reciclar de forma original. Si tienes hijos pueden destinar actividades para buscarle un nuevo uso a tus residuos, por ejemplo pueden hacer cochecitos con los cartones del papel sanitario y así darle rienda a la creatividad. No deseches lo que ya no sirve y trata de repararlo. Estamos cada vez más acostumbrados a comprar cosas desechables o que caducan rápido, pasa con tu celular, computadoras portátiles etc. Antes de desecharlo, investiga si se puede reparar y además de ahorrar, reciclarás. Reduce tu consumo. Vivimos en una sociedad cada vez más consumista, realmente no necesitas comprar todo lo que crees. Antes de hacerlo, piensa si realmente lo necesitas. No desistas. El reciclaje es un hábito que requiere paciencia, constancia y disciplina, piensa que es algo que debes implementar en tu vida a largo plazo.
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