Cómo hacer snacks fáciles para una tarde de series
Cocina Fácil

Cómo hacer snacks fáciles para una tarde de series

Por Kiwilimón - September 2020
Crear un momento inigualable no tiene por qué costarte mucho esfuerzo. Preparar un momento para relajarte puede constar simplemente de una tarde de series o de consentirte con un snack sencillo.

Si piensas que te tomará toda la tarde prepararlo y hornearlo, mira estos tips para hacer snacks fáciles para una tarde de series de una forma muy sencilla que quizá no habías pensado.



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Calificaciones (2)
Isela Meza
25/09/2020 14:15:18
RIQUISIMOS.
Monica Romero Morales
24/09/2020 10:06:19
Buenísimas sanas y económicas recetas
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La flor de nochebuena ha sido utilizada como remedio medicinal desde antes de la época de la conquista, y a pesar de que también tiene algunas contraindicaciones, sobre todo si se consume accidentalmente o en exceso, a continuación te explicamos cuáles son sus principales beneficios. La flor de nochebuena para el sistema respiratorio Tal como mencionan estudios de la Universidad Estatal de Michigan, la flor de nochebuena funciona como expectorante natural, ya que ayuda a abrir las vías respiratorias y podría disminuir los síntomas de la gripe y tos. En este caso las hojas se deben de preparar como una infusión con una sola hoja y se pueden combinar con bugambilia o gordolobo. Flor de nochebuena para la lactancia De acuerdo con el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana, la flor de nochebuena ha sido utilizada desde el siglo XVI para fomentar la producción de leche materna. Entre otras propiedades, la Sociedad Farmacéutica de México considera a la flor de nochebuena como emenagoga, galactógena y resolutiva. Malestares menstruales Otro de los beneficios de la flor de nochebuena podría resultar en el alivio de los cólicos menstruales y la inflamación, también consumiendo una infusión de hojas de flor de nochebuena moderadamente. Flor de nochebuena para la piel De acuerdo a estudios del investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, Andrés Fierro Álvarez, la flor de nochebuena se ha utilizado como planta medicinal para curar algunas afecciones de la piel como mezquinos y verrugas, debido a que la sustancia lechosa de los tallos contiene un alto nivel de toxicidad. Sin embargo, es precisamente por esta razón que el mismo investigador (y otros estudios) también advierten que el uso excesivo de las flores de nochebuena puede ocasionar intoxicación o, incluso, la muerte. Para su consumo, se recomienda preparar infusión únicamente con una hojita de flor de nochebuena. Según ha explicado el Dr. Jesús del Carmen Madrigal Naya, médico del Hospital Juárez de México, la flor de nochebuena puede ser tóxica para perros, gatos e incluso para niños, especialmente cuando la frotan en su piel o la ingieren, causando vómito, diarrea e irritaciones. Es por eso que antes de consumirla, asegúrate de consultar con un experto las posibilidades de su uso. ¿Conocías estos beneficios de la flor de nochebuena?
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Por las calles de Guadalajara la comida urbana ha tomado sus espacios, algunos callejeros y otros cobijando rincones con propuestas que ponen en el antojo del madrugador, el godín o el trasnochador una quesibirria, un taco dorado de chicharrón prensado con cebiche de pescado o una torta de chilaquil. Aquí te menciono tres paradas que ahora en épocas “covidianas” implementaron cambios de horarios y hasta el take away para que nadie se pierda sus benditas creaciones.Para garnachas y chelas, “El Puesto Ambulante”Tania López sabe que las garnachas que prepara en este sitio enclavado en el barrio de Santa Tere, no tienen pierde. Si debo de insistir en algo a probar sería la quesibirria que conjunta queso fundido con birria de suadero y tortillas recién hechas, ¡imagínate!; ahora súmale una cerveza artesanal elaborada por su socio y pareja Abraham Espadas, como la Tarara o la Cambuja. Y si te queda un cachito, bébete un vaso de su tejuino casero. Encuéntralos en @elpuestoambulanteCalle Juan Manuel 1562Horario: Martes a jueves, de 16:00 a 21:00 horas; viernes y sábados, de 16:00 a 23:00, y domingos de 11:30 a 16:00 horas.Un taco dorado al estilo “Puerco Espada” En Guadalajar hay un un cocinero llamado Tomás Fernández que hace varios años ideó un concepto muy garnachero que une el amado y mexicano taco dorado con el topping marino que más te gusta, el resultado es Puerco Espada, donde las tortillas van rellenas de papa, requesón, frijol y el imprescindible chicharrón prensado. ¿Qué hay que hacer?, dejar volar el antojo, pues puedes bañarlos de cebiche de pescado, verde de camarón o de pulpo, atún, marlin y hasta sashimi. Ojo, cierra con una de sus paletas, en especial la Mamut, de su proyecto Espada Helada, ahí mismo las venden.Encuéntralos en @puercoespadaCalle Calderón de la Barca 123Horario: Lunes a jueves de 12:00 a 18:00 horas, y de viernes a domingo de 11:00 a 18:00 horas.Tortas mañaneras, sólo en “La Trompada”Esta opción es para los hambrientos que por la mañana quieren “un alguito” sustancial, garnachero y con estilo. Su “menuzine”, como le llaman a lo que sirven, se corona con las joyas de la reina: sus tortas que llevan de nombre Francis Bacon, José Jamón Fernández, Daniela Lomo, Panela Anderson o el Chilaquille Oneill, recomendable al 100 por ciento, ésta va con crema de chiltepín y el famoso pan tapatío. Para beber, un helado chocomil, ¡mejor, imposible!Encuéntralos en @la_trompada_caligariCalle Argentina 62, Colonia AmericanaHorario: Jueves a lunes, de 8:30 a 1:45 horas.Texto y fotos: Wendy Pérez, periodista gastronómica fundadora del mezcal Aguas Mansas.
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