Cómo hacer más fácil cocinar
Recomendaciones de Cocina

Cómo hacer más fácil cocinar

Por Kiwilimón - Noviembre 2021
Cocinar es una tarea que requiere tiempo, pero también hay formas accesibles de hacerla más fácil y así acortar los minutos que inviertes en ella, como tener un sartén con una tecnología que no sólo los haga duraderos, sino que optimice los tiempos de cocción y mantenga las propiedades y nutrientes de los alimentos.



Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Exfoliar la piel puede ser una gran forma de darle luminosidad y hacer exfoliantes caseros con azúcar morena es súper sencillo y lo más probable es que no necesitarás comprar ingredientes extra, pues puedes usar los que tienes en casa.La azúcar morena es un gran exfoliante por el tamaño pequeño de sus granos, gracias a los cuales afloja los enlaces de las células de la piel, elimina las células muertas y promueve que salgan las células nuevas.Por otra parte, la azúcar morena es un humectante natural para mantener la piel suave e hidratada, es más suave que la sal para la piel, ideal para pieles sensibles, además de que es un ingrediente económico.Cómo hacer un exfoliante casero con azúcar morenaLos gránulos de azúcar pueden hacer que la piel se sienta pegajosa, así que asegúrate de enjuagarte bien después de exfoliarte con este remedio casero para pieles sensibles.Necesitarás:1/2 taza de azúcar morena1/2 taza de aceite vegetal que puede ser coco, jojoba, oliva, almendra o semilla de uvaMezcla la azúcar morena con el aceite en un tazón y si es necesario, agrega más azúcar o aceite para obtener la consistencia adecuada. Si lo deseas también puedes añadir una o dos gotas de tu aceite esencial favorito en la mezcla. Es importante lograr la consistencia adecuada, esto significa que no debe quedar demasiado líquida, porque esto puede dificultar poder tomarla con las manos, pero tampoco debe quedar muy seca y desmoronarse demasiado.Una vez listo, aplica el exfoliante casero de azúcar morena con movimientos circulares suaves sobre la piel y después enjuaga con agua tibia.Lo recomendables es hacerlo dos o tres veces por semana y evitar hacerlo diario, pues exfoliar demasiado la piel puede dejarla seca, sensible e irritada. Si tu piel está seca y sensible, lo mejor es hacerlo solo una vez a la semana y si tienes una afección cutánea o no estás seguro de la frecuencia con la que debes exfoliar tu piel, habla con tu dermatólogo.
El vodka es un destilado que existe desde la Edad Media y en ese entonces tenía usos medicinales y puede que ahora no lo sepas, pero esta bebida tiene muchos otros usos además de hacer deliciosos Bloody Marys.Ya que el vodka tiene un gran concentrado de alcohol, pero es prácticamente inodoro e insípido, tiene el potencial de servir como remedio casero para limpiar e incluso desinfectar, además de que también puedes usarlo como repelente de mosquitos o para pulir tu joyería.Cómo desinfectar tu colchón con vodkaEste truco es sencillo porque simplemente necesitas vodka puro, o sea que si tienes el de tamarindo mejor tómatelo, porque para este trabajo no es el ideal. Quita las sábanas de la cama y rocía un poco de vodka con un aspersor. Puedes hacerlo cada tres meses, si lo deseas.Cómo usar vodka como repelente para mosquitosCon un poco de vodka también puedes evitar a los mosquitos cuando vas de campamento, por ejemplo. El alcohol mata los insectos y asegurará una experiencia al aire libre mucho más cómoda, sólo tienes que rociarte un poco de vodka en la piel y listo.Cómo hacer un aromatizante con vodkaOtro truco casero con el vodka es que puedes hacer un aromatizante con el destilado y un poco de tu aceite esencial favorito. Sólo mezcla unas gotas de vodka con aproximadamente 12 gotas de aceites esenciales (sugerimos lavanda) y 1/4 taza de aceite de cártamo o aceite de almendras dulces. Luego coloca la mezcla en un jarrón de vidrio con cañas o pajitas de papel, para que el aroma salga.Desengrasante con vodkaElabora un desengrasante casero mezclando partes iguales de vodka y agua y úsalo en gabinetes, encimeras, alacenas, la parte superior de las campanas extractoras y cualquier parte de tu cocina.Otra forma de hacer un limpiador multiusos con este ingrediente es mezclar 1 1/4 tazas de agua, 1/4 taza de vinagre y 1/4 taza de vodka, también puedes añadir 15 gotas de aceite esencial de limón. Este limpiador se puede usar para desinfectar todas las superficies de la cocina y además huele increíble.
Imagínate viajar a un universo lleno de magia, donde el color y el sabor se apoderen de tus sentidos en cada mordida. Pues así se siente probar un helado de Gelatoscopio, la heladería más creativa y divertida en la Ciudad de México. En Gelatoscopio podrás encontrar una amplia variedad de helados que individualmente representan un mundo distinto, pues no solamente basan su esencia en un sabor, como la mayoría de los helados, sino que están constituidos por otros ingredientes con formas y colores increíbles que los convierten en una experiencia culinaria diferente. La creadora de esta maravillosa firma de postres es la chef repostera Fernanda Prado, quien gracias a su perseverancia, energía y determinación se ha convertido en un referente de máxima calidad en la cocina dulce. Entre los helados más populares, y por supuesto, irresistibles, podemos encontrar a ChocoPunk, un cono de cacao con helado de chocolate con avellanas y merenguitos de cacao; Brownilla, con un cono de cacao, helado de vainilla con caramelo y grandes trozos de brownie y mi favorito, Nubrefresónico, un helado de fresas con crema, con fresas naturales, malvaviscos de frambuesa y berries deshidratados. Tampoco puedes perderte los deliciosos flotantes, sorbetes frescos, sándwiches de helado y malteadas cremosas. De verdad que cada helado cuenta una historia distinta y los hay para todos los gustos y paladares. Puedes encontrar a Gelatoscopio en la colonia Roma y Polanco en un horario de 12 pm a 8 pm, de lunes a domingo. ¡Atrévete a probarlos! Facebook: https://www.facebook.com/GelatoscopioInstagram:https://www.instagram.com/gelatoscopio/Sitio web: http://gelatoscopio.mx/
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD