Platillos que debes comer si eres mexican@
Recomendaciones de Cocina

Platillos que debes comer si eres mexican@

Por Kiwilimón - Marzo 2016
Septiembre es el mes perfecto para disfrutar las delicias de la comida mexicana, en platillos tradicionales o con tu propio toque para hacer memorables tus celebraciones. ¿Qué te parece cocinar una lasaña poblana de crepas, unos huevos ahogados o unos churros rellenos de queso? Encuentra su paso a paso en nuestro recetario gratuito que preparamos especialmente para este mes patrio: 17 recetas de comida mexicana fácil

Porque como mexicanos la comida nos distingue y hay platillos que si no has probado tienes que hacerlo ya. No hay ninguna regla escrita, ni normas sociales que te lo exijan, pero te juegas tu orgullo como compatriota azteca si no has probado algunas de estas otras  10 delicias de la gastronomía mexicana. Hay gente que viaja de todo el mundo para probarlas, tú que las tienes a la vuelta de la esquina, disfrútalas.

Cochinita pibil

La joya del sureste mexicano, ese cerdo marinado y cocinado por horas y horas hasta obtener un resultado delicado y suave que ha dado la vuelta al mundo. Puedes elegir la presentación que más prefieras: taco, panucho, torta, etc.

Tacos al pastor

Sin duda una de las exportaciones más importantes que ha hecho la Ciudad de México. No sólo es un tipo de taco, es el rey de la comida callejera capitalina.

Mezcal

El tequila, por si no lo sabías, es un tipo de mezcal. Esta bebida alcohólica que ahora se encuentra en un boom es en realidad la madre de todas las bebidas mexicanas y su historia de milenios lo comprueba.

Cacao

No chocolate ni chocolate blanco. Cacao del sureste mexicano, cacao de Chiapas y Oaxaca hecho bebida caliente o servido con agua y hielos para una refrescante bebida-

Enchiladas / Chilaquiles

Tortilla y salsa, la santa dupla que se encuentra en tantas modalidades dentro de la gastronomía mexicana. Todo lo que importa es que la salsa pique un poquito y que acompañes la especialidad con cebollita, crema y queso.

Grillos / escamoles

Así es, los insectos eran parte intrínseca de nuestras culturas prehispánicas y aún hoy puedes encontrarlos en versiones exquisitas tanto en restaurantes como mercados. No pasa nada, tú piensa que es botanita salada.

Aguachile

Nuestra propia versión de un rico ceviche o hamachi. Este no lo encuentras ni en Perú ni en Japón pues la especialidad de Ensenada se sirve con chiles frescos y cítricos propios de nuestro país.

Elote / esquite

¿Quién no ha disfrutado del tierno maíz proveniente de un carrito callejero? No hay otro ingrediente más fundamental para nuestra gastronomía que este, y servido con limón, queso y chilito es espectacular

Chile en nogada

No sólo es un delicioso chile relleno, sino que es uno hecho para conmemorar los colores patrios y la victoria de nuestra independencia. Puede que sea estacional y sólo lo encuentres un par de meses al año, pero vale la pena.

Mole

Esta puede ser la joya de la corona, una mezcla de sabores y especias reconocida mundialmente. Millones de personas han viajado a México sólo para probarlo y seguramente ninguna se ha ido desilusionada.

 

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La forma que tiene el cuerpo de comunicarse físicamente con nosotros es a través del dolor, de la incomodidad, de la sed, del hambre. El apetito es una sensación que llega en varios momentos del día y por la cual tenemos la necesidad de ingerir alimentos; malo cuando llega sin previo aviso, cuando comemos sin sentirla, cuando aun después de comer no cesa. A través del apetito es que nuestro cuerpo expresa una insatisfacción que no siempre es corporal. En un estado de consciencia plena –en conexión al presente, en sincronía con el cuerpo y sus sensaciones- podemos identificar plenamente desde dónde se produce el apetito. Para ello hay que hacer una observación interna: en el dentro se resguardan más que órganos; en el dentro se expresan un sinfín de sensaciones que siempre tienen algo que contarnos sobre nosotros mismos.  Tener una buena comunicación con el cuerpo es elemental para la conservación de la salud y por supuesto, para dejar de pelear con la comida, para dejar de saltar de una dieta a otra, para dejar de enemistarnos con el afuera cuando en realidad lo que sucede es que hay una desconexión con el dentro. La comunicación con el cuerpo no es una locura del new age. La comunicación corporal significa aguzar los sentidos hacia lo más tangible que tenemos; tomarse el tiempo y el espacio para escuchar al cuerpo. Basta con respirar un par minutos tomando conciencia de la inhalación y la exhalación e ir escaneando cada una de las partes del organismo –sí, como si fuéramos una máquina de rayos x–. “Esta es mi nariz. Esta es mi boca, mis vísceras, mis músculos, mi sangre, mi piel…” A partir de unos instantes notaremos cómo se encuentra mi dentro: qué duele, qué se siente bien, qué le hace falta. La meditación, entonces, se convierte en un diálogo corporal en el que el sabio más sabio nos revela su estado anímico, físico y emocional.  A partir de esta práctica diaria comenzaremos a tomar mejores decisiones alimenticias y, por supuesto, identificaremos desde dónde viene el hambre que experimentamos. Según Jane Chozen Bays, una escritora y teórica del mindful eating, existen siete tipos de hambre. Hambre visual: surge, por ejemplo, cuando vemos un pastel siendo cortado y de cuyo esponjoso interior emerge una lava de chocolate derretido. Es el llamado food porn: estímulos hechos a través de la comida que despiertan la sensación de quererlo ¡ya! Hambre olfativa: ¿existe algo más seductor que el aroma que arroja una olla de tamales? ¿Las notas de un café? ¿Unas galletas en el horno? No lo creo. Todo eso es una cubetada de agua a esa hambre que se despierta a través de la nariz. Hambre bucal: muchos de nosotros la vivimos en la pandemia; llega con el impulso de querer masticar algo, roerlo, porque sentimos angustia, porque experimentamos ansiedad. Ésta no encontrará saciedad hasta que la crisis ceda o la conciencia del momento y de lo que estamos sintiendo, aterrice en nosotros. Hambre estomacal: esta es producto de la vacuidad, o al menos de tener espacio en el órgano al que algunos médicos orientales llaman el segundo cerebro. Es normal tener hambre estomacal después de algunas horas de ayuno. Hambre celular: el hambre que las embarazadas expresan en antojos. Se basa en los requerimientos del cuerpo pues según sus cálculos perfectos y sabios, existe un déficit de nutrientes o una conversión desbalanceada entre energía y fuentes de poder. Este tipo de apetito suele aparecer tras el ejercicio intenso. Hambre mental: llega a nosotros cuando un estímulo enciende un recuerdo de la infancia, de lo que consideramos relevante culturalmente o de lo que aprendimos que era delicioso. Esta hambre nos salta en la cabeza cuando estamos a dieta o restringidos de alimentos; cuando extrañamos eso que nos cocinaban en casa o que evoca algún momento feliz. Hambre del corazón: cuántas veces nos hemos comido la falta de dulzura, de alegría, de amor, el abandono o el rechazo. Esta es el hambre que busca desesperada –y también inasequiblemente– cerrar una grieta emocional a través de kilos y litros de comida y bebida. Intentamos llenar un vacío emocional con algo físico en el que más pronto llega la culpa y el castigo que la alegría. Por esta razón es que los psicólogos recomiendan no convertir la comida en castigo ni en recompensa al educar a los hijos.La meditación o la práctica de mindfulness (tomar conciencia del aquí y el ahora durante varios minutos al día), nos hace contactar claramente con los pensamientos, las emociones y, por supuesto, con el organismo. Si nos tomamos el tiempo para conocerlo iremos aprendiendo sobre sus carencias, sobre cómo manifiesta las faltas emocionales y sobre sus necesidades fisiológicas. Al final, escuchando al sabio, tomarás mejores decisiones alimenticias. Mejores decisiones en general, pues.
El precio del gas va cada día en aumento y si eres de los que se preocupan por su economía, entonces esto te interesa. Aprende cómo puedes aligerar tus gastos mensuales con estos consejos sencillos consejos sobre cómo ahorrar gas en la cocina. 1. Limpia tu estufa correctamente Además de ser imprescindible para la higiene y tu salud, limpiar correctamente la estufa te ayudará a asegurarte de que los quemadores estén libres de obstrucciones, especialmente de grasa acumulada y hollín. Cuando estos se tapan, se produce una mala combustión y esto ocasiona un mayor gasto energético de gas, así que asegúrate de limpiar bien los quemadores de tu estufa. 2. Utiliza ollas y sartenes de acero Procura utilizar ollas y sartenes que estén hechos de acero inoxidable, ya que este material es un excelente conductor de calor y te ayudará a usar menos gas al cocinar, a diferencia del barro y el hierro. Recuerda limpiar bien estos utensilios, ya que además de alargar su tiempo de vida, ayudarán a calentar más rápido tu comida. 3. Tapa las ollas No olvides tapar las ollas cuando estés cocinando tus alimentos, pues te ayudará a tener una cocción más rápida, concentrar mejor los sabores y aromas de la preparación, y por supuesto, ahorrarás mayor cantidad de gas. 4. Mantén un buen nivel de temperatura Puedes iniciar la cocción de tus alimentos con fuego alto e irlo bajando conforme avance tu proceso de cocina. De hecho, es recomendable apagar la lumbre cuando tus alimentos estén casi cocinados y así dejar que se terminen de preparar con el calor restante. 5. Prepara los ingredientes antes de cocinar Muchas veces desperdiciamos gas al dejar la estufa prendida mientras esperamos que los alimentos se terminen de descongelar o mientras los lavamos, picamos y pelamos. Olvídate de esa vieja costumbre y mejor haz todos esos pasos primero para que cuando calientes tus ollas y sartenes, sólo sea cosa de cocer, mezclar y sazonar sin perder más tiempo y energías. 6. Cocina en grandes cantidades Otro consejo infalible para ahorrar gas es cocinar en tandas grandes, ya que si preparas los guisados de toda la semana o toda tu comida del día, puedes recalentarla rápidamente sin tener que volver a utilizar tanto gas. 7. Utiliza ollas a presión Piérdele el miedo a la olla de presión y aprovecha todos sus beneficios para cocinar tus alimentos, pues ésta cocina los alimentos mucho más rápido y ahorra hasta un 50% de gas. 8. Regula el uso del horno Cuando utilices el horno de tu estufa, procura abrirlo lo menos posible. Cada vez que se abre el horno aunque sea por unos segundos, se pierde un 20% de calor y esto genera un mayor gasto de gas. ¿Ya aprendiste cómo ahorrar gas en la cocina?
Cuando te das el tiempo de cocinar, lo primero que notas es que tener las herramientas adecuadas hace toda la diferencia. Pues aunque tener los elementos básicos nos da algo de  ventaja, invertir en utensilios más especializados nos regalará unos minutos extra o trastes menos que lavar.Una batidora de inmersión es un utensilio que no puede faltar en tu cocina ya que cuenta con diferentes funciones que te ayudarán en muchas ocasiones, así es que para sacarle provecho te decimos en qué recetas será tu mejor aliada.Recuerda que una batidora de inmersión, también conocida como licuadora de inmersión, es fácil de usar, limpiar y puede utilizarse para mucho más que hacer sopa. Además, es compacta, económica respecto de una licuadora tradicional, versátil, rápida, portátil y reduce el tiempo de limpieza.Lo que nos encanta de esta herramienta es que puedes licuar, mezclar, batir, hacer puré y hasta picar ingredientes, y con la batidora de inmersión de Hamilton Beach podrás preparar desde mezclas sencillas, como deliciosos aderezos, hasta picar vegetales. Licuado de fresa, plátano y amarantoEsta es la forma más común de usar tu batidora de inmersión y de preparar una bebida perfecta para iniciar el día. Solo tienes que cortar el tallo de las fresas, colocarlas en el vaso de tu batidora Hamilton Beach junto con el plátano, el amaranto y la leche, que puede ser de almendra o la de tu preferencia. Elige entre las dos velocidades de esta batidora de inmersión y enjuágala bajo el chorro de agua para que esté lista en su próximo uso. Vinagreta de mandarinaEste es un aderezo sencillo que siempre va bien con una ensalada fresca y que queda listo en menos de 5 minutos si utilizas la batidora de inmersión. Para preparar la vinagreta solo mezcla con tu batidora jugo de mandarina, aceite de oliva, vinagre y ajonjolí caramelizado; vierte sobre lechuga, jícama, pepino o zanahorias. Fácil, saludable y perfecto para un snack durante los días de calor.Hot cakes japonesesLos hot cakes japoneses se distinguen por ser extra esponjosos, así que si los quieres recrear, batir la mezcla con tu batidora de inmersión Hamilton Beach será el mayor acierto. Hacerlo de esta forma también te permite hacer mezcla para menos porciones. Solo coloca en el vaso los ingredientes secos como la harina, el azúcar, el polvo para hornear, bicarbonato y sal, después revuelve, añade mantequilla derretida y un huevo. Combina todo usando tu batidora de inmersión por un tiempo considerable para agregar más aire y lograr el efecto esponjoso.Avena con puré de manzanaEste es un desayuno práctico que puedes preparar una noche antes. Tuesta la avena y pon a cocinar la manzana sin piel y cortada en cuartos con agua, azúcar, jugo de limón, canela y clavo. Una vez que esté suavecita, cuela, retira la canela y el clavo, y hazla puré con tu batidora. Sirve la avena, luego una capa del puré y una de yogurt griego y tu desayuno está listo.  Chayotes rellenos de ensalada cremosa de atúnGracias a sus dos velocidades y su motor de 225 watts, la batidora de inmersión Halmiton Beach pica ingredientes como apio, cebolla y pimiento para que tengas esta ensalada lista en menos tiempo. Puedes picar directamente en el tazón y después simplemente mezclar con el atún y yogur griego, para una versión más ligera.Recuerda que puedes conseguir hoy tu batidora de inmersión Hamilton en Liverpool, tanto en su ecommerce como en la tienda física. 
En Dinamarca 47, en el corazón de la colonia Juárez en la Ciudad de México, se encuentra La Rifa Chocolatería, un proyecto que busca transformar la forma en que se consume chocolate en nuestro país.  En La Rifa, preciadas semillas de cacao provenientes de sistemas agroforestales en Tabasco, Chiapas y otros rincones del sureste de México se transforman en bebidas a base de cacao (lavado o fermentado), chocolate de origen por temporalidad y demás productos de chocolate—tamales, pan de dulce, golosinas, helados e incluso cervezas—dependiendo de las particularidades de cada semilla.  “La industria ha normalizado los chocolates anónimos”, explica Mónica Lozano, copropietaria de La Rifa Chocolatería. “Las grandes marcas de chocolate no especifican quién cultiva el cacao. Es por eso que nos interesa que el consumidor conozca cuál es el origen del cacao y quiénes son las personas que lo trabajan día a día y que hacen posible que llegue hasta la ciudad”. De la semilla de cacao al chocolate El árbol de cacao crece entre múltiples especies de árboles maderables, árboles frutales y flores a lo largo de 30 años por lo que adquiere notas de sabor específicas a la región de la que proviene.    Para que una semilla de cacao llegué a ser un árbol productivo se necesitan alrededor de 6 años, mientras que las flores una vez polinizadas tardan de 4 a 6 meses en convertirse en una mazorca que dependiendo de la variedad se tornará amarilla, anaranjada, rojiza o dorada cuando esté lista para la cosecha.  Sin embargo, el cacao no es un producto que pueda utilizarse una vez que la mazorca madura y se recolecta, sino que es necesario llevar a cabo una serie de procedimientos para que pueda ser utilizado.    Pasada la cosecha, las mazorcas deben desgranarse para después fermentar los granos por una semana aproximadamente. Al concluir con la fermentación, los granos deben pasar por un proceso de secado que tarda alrededor de 10 días para poder limpiarse, clasificarse y finalmente almacenarse.   Este largo, complejo e importante proceso es prácticamente desconocido para la mayoría de los consumidores de chocolate, de ahí que La Rifa Chocolatería busque reconocer la ardua labor de las familias cacaoteras del sureste mexicano por medio de la trazabilidad de sus productos.  “Buscamos que el cacao venga de sistemas agroforestales para que los productores de cacao tengan un ingreso fijo y que las plantaciones de cacao se mantengan sanas por más tiempo” explica Daniel Reza, copropietario de La Rifa Chocolatería. “Estamos sujetos a disponibilidad, pero es algo muy bonito. Dependemos de los ciclos de cacao, de cuánto cacao se puede producir, de la calidad y del proceso que se le da”. “Nuestro trabajo es encontrar la mejor expresión para ese cacao”, agrega Mónica Lozano.  Cabe mencionar que La Rifa Chocolatería también funge como un espacio de divulgación en el que frecuentemente se imparten catas y degustaciones, talleres, cursos y pláticas relacionadas con el ciclo productivo del cacao—la biodiversidad, los sistemas agroforestales, las organizaciones campesinas, por mencionar sólo algunos. Aventúrate a probar un delicioso chocolate amargo fermentado o la inigualable barra Blanco Jaguar. ¡Te sorprenderá el sabor del chocolate mexicano de origen!
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD