Los mejores menús a domicilio hechos por ti mismo
Recomendaciones Gastronómicas

Los mejores menús a domicilio hechos por ti mismo

Por Kiwilimón - Julio 2020
Para muchos, cocinar es un arte placentero, sobre todo si tienes el tiempo y todo listo, porque en México, de acuerdo con un estudio del departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana, las mujeres pasan en promedio 10 horas a la semana cocinando y otras 14 en tareas relacionadas a la cocina.

Pero en la vida moderna, a veces no hay tiempo. Y entonces cocinar o tan sólo pensar en qué comer nos parece la tarea más grande y complicada del mundo. Uno quisiera tener todo en una caja, listo para cocinarse, pero el fin de semana no hubo tiempo de ir al súper y la despensa está vacía. Ordenar a domicilio por quinta vez en la semana ya hasta nos da culpa.

¿Qué opciones tenemos para organizar el tiempo y cocinar alimentos balanceados de la forma más práctica? ¡Muchas!, pero entre ellas, la más sencilla quizá sea ordenar menús a domicilio con todo listo para cocinar.

Imagínate que de verdad te llega todo en una cajita, listo para que tú sólo pongas el sartén o la olla, un poquito de sal y pimienta. No tuviste que salir al súper ni pensar en la pregunta más temida por todos: ¿qué cocino hoy?



Pensando en ofrecerte todas estas facilidades es que iChef fue creado. Para todos aquellos que quieren ahorrar tiempo, evitar salir de casa y tener comida casera, balanceada y variada, iChef te hace llegar una caja con todos los ingredientes para hacer una comida con 2 o 3 platos y el paso a paso para elaborarla, tú sólo tienes que poner sal, aceite, algunas salsas y condimentos que te agraden.

Esta es una gran opción tanto para personas que ya saben cocinar, pero buscan administrar su tiempo mejor en la cocina, o para acercar a los neófitos, pues las cajas de iChef no sólo contienen los ingredientes frescos, sino ya medidos para prácticamente sólo mezclar y cocinar.

Para disfrutar de estos menús sólo necesitas elegir con un día de anticipación lo que quieres comer, de una variedad de platillos que cambia cada semana; entre las opciones debes elegir un plato fuerte de cajón, acompañado de una guarnición y tu caja puede ser para 1, 2, 3 o hasta 4 personas. No te preocupes si quieres una comida grande, sólo necesitas pedir una caja más.



Conoce más de iChef en Instagram.

Tu caja también contendrá recetas básicas con las que no pasarás más de una hora cocinando, pero que además se te antojarán mucho. Por ejemplo, podrías elegir de plato fuerte un ceviche de camarón, un huachinango a la talla o una pechuga de pollo con mantequilla de nuez, y acompañarlo con una guarnición o entrada de arroz blanco con plátano macho frito, una ensalada de champiñones con queso parmesano o una crema fría de aguacate.

Con estos menús no sólo tendrás comida casera y balanceada hecha por ti mismo, sino que aprovecharás ingredientes de temporada y reducirás el desperdicio, pues todo tiene las medidas exactas para platillos individuales.

Definitivamente, esta es una gran forma de administrar tu tiempo, comer en casa y acercarte a la cocina de una forma fácil y deliciosa.
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A veces, la mejor forma de consentir tu cabello rizado es dándole un respiro de los productos comerciales, que suelen contener químicos, y mejor probar con una mascarilla o tratamiento casero con ingredientes naturales. Con un poco de paciencia, hidratación y cuidado regular de los rizos, puedes obtener un cabello chino voluminoso, brillante y de aspecto saludable de forma natural. Para conseguir unos rizos sanos y brillantes, existen varios remedios naturales disponibles y a continuación, te damos 6 de ellos.Remedios naturales para el cabello rizado Linaza. La linaza es un ingrediente natural muy importante para lograr el objetivo de tener rizos saludables y brillantes. La linaza para el cabello rizado se puede hervir y después de cierto tiempo, las semillas secretan un gel espeso e incoloro. Este gel es extremadamente eficaz para desarrollar rizos de forma natural y no se necesita ningún gel o suero adicional para controlar el frizz. Para usar este gel en el pelo puedes mezclarlo con lavanda u otros aceites esenciales, o simplemente puedes refrigerarlo para usarlo regularmente.Aceite de coco. El aceite de coco es eficaz para hidratar y nutrir los rizos, ya que el cabello rizado requiere más nutrición que el cabello lacio, debido a su naturaleza seca. Lo mejor es que utilices aceite de coco extra virgen, pues así aprovecharás todas las propiedades del aceite de coco en su forma más pura.Aloe Vera. El aloe vera es un buen acondicionador para el cabello y para usarlo, se pueden cortar las hojas y extraer el gel incoloro del interior. El gel del aloe vera no sólo hidrata el cabello rizado, sino que también ayuda a limpiar las impurezas y la acumulación de productos en el cabello.Aguacate. Otro ingrediente útil que ayuda a tener un cabello rizado saludable es el aguacate, con el cual puedes hacer una mascarilla para el cabello, o usar sus aceites para hidratar y nutrir el cabello chino.Huevo. Los huevos son un buen tratamiento proteico para el cabello rizado. Se pueden mezclar con aguacate en pasta o aceite de aguacate y aplicar sobre el cabello; luego se deja actuar durante unos 30 minutos o más (dependiendo de la longitud y el volumen del cabello), para finalmente lavar con un champú sin sulfatos ni silicona.Vinagre de manzana. Enjuagar el cabello rizado con vinagre de manzana no solo dará brillo al cabello, sino que también ayuda a limpiar el cuero cabelludo y eliminar la caspa. Sin embargo, es recomendable no aplicar el vinagre de manzana directamente en el cuero cabelludo, así que lo mejor es diluirlo con agua.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
La comida de la temporada decembrina nunca decepciona, ni la local, ni la extranjera, pues así como aquí se nos antoja el ponche, los atoles o el chocolatito caliente, de Europa podemos adoptar el delicioso vino caliente, conocido como vino especiado o mulled wine.Su origen su puede rastrear hasta Roma, durante el siglo II, cuando los romanos viajaban por el continente mientras conquistaban gran parte de él y comerciaban con el resto de Europa. Es así como las legiones trajeron vino y viticultura, junto con sus recetas.En la actualidad, el vino especiado se vende en los mercados europeos durante la temporada invernal, y puedes encontrarlo en Francia, Alemania o incluso en España, y ahora cada vez más se prepara en otras partes del mundo, como Estados Unidos, pues tiene una receta sencilla muy fácil de hacer.Sin importar en dónde estés, te aseguramos que hacer esta receta de vino caliente será un éxito y será perfecto para compartirlo con familia y amigos. Prueba esta receta y no dudes en hacer tus propias mezclas, para lograr el equilibrio perfecto de especias, dulzura y calidez.Mulled wine o vino caliente especiadoLa receta tradicional del vino caliente consiste en vino (generalmente tinto) que se calienta con una mezcla de especias, además de ingredientes opcionales como sidra de manzana y cítricos, y adiciones opcionales (y especiales) como brandy.El mejor vino para hacer mulled wine o vino caliente es uno seco y con cuerpo como un cabernet sauvignon o shiraz, pues estos tipos de vino resistirán los otros sabores y asegurarán que el vino especiado no sea demasiado dulce. Por otro lado, ya que añadiremos varios sabores, lo mejor será usar una botella económica.Para hacerlo necesitarás:Vino tintoSidra MielNaranjaEspecias como canela, anís estrella, clavos de olor y cardamomoBrandyPara hacerlo, primero vierte el vino en una olla grande y calienta a fuego lento. Añade las especias enteras y evita en lo posible usar especias molidas o en polvo, pues si lo haces así, flotarán en el vino. Agrega la sidra de manzana, la naranja en rodajas y mantén la cocción a fuego lento para permitir que las especias infusionen el vino y que los otros ingredientes se unan en una bebida única y deliciosa, hasta que hierva. El brandy, que es opcional, se integra hasta el final, si lo deseas.Al momento de servirlo, puedes decorarlo con una rajita de canela y rodajas de manzana o de naranja y listo.
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