Oaxaca, Mazatlán y Mexicali: sus mejores puestos callejeros
Recomendaciones Gastronómicas

Oaxaca, Mazatlán y Mexicali: sus mejores puestos callejeros

Por Fernanda Balmaceda - Septiembre 2020
La comida mexicana es patrimonio gracias a todas las joyas de esquina que tenemos en el país. Por esos lugares que han roto paradigmas y fronteras por el simple hecho de querer compartir el mejor producto, técnica y cariño a aquél que los visite. Tal vez no están en el top de recomendaciones para listas internacionales, pero te aseguramos que son las recomendaciones de quienes son locales, expertos y amantes de la comida mexicana. Por eso en Kiwilimón decidimos compartirte los rinconcitos en donde hay que echar un taco, una tostada o un antojito digno para recordarse.

En esta primera entrega, empezaremos con 3 de nuestros lugares consentidos de México: Oaxaca, Mazatlán y Mexicali. ¡Acompáñanos cada fin de semana en esta aventura!

Lechoncito de oro

El Lechoncito de Oro, Oaxaca
Dicen que Oaxaca es la tierra en la que se aprende cultura y se pierde la cintura. Lo he comprobado cada vez que la visito. Y para esta primera entrega de rinconcitos imperdibles de comida en México, Arcadio Alcazar Fuentes, cocinero oaxaqueño de 38 años al frente del Asador Vasco recomienda un clásico de la capital. Se trata de El Lechoncito de Oro, donde encontrarás unos deliciosos tacos de lechón con chicharrón. Son la parada perfecta si amas los tacos y si te gusta la fiesta (empiezan servicio a las 8:00 pm y ¡hasta que se les acaben!). Tienen unas salsas picantes espectaculares. Cuando llegues a la calle de Libres, esquina con Independencia, pregunta por la Güera, quien te atenderá con toda la actitud mexicana.

FB: ElLechoncitodeORO

El Cuchupetas

Mariscos El Cuchupetas, Mazatlán
A tan sólo 10 minutos del aeropuerto de Mazatlán, Manuel Sánchez, te recibe en su hogar y en uno de los mejores secretos mazatlecos desde 1987. Es una marisquería que Don Manuel ha ido adaptando de casa a restaurante (de acuerdo a su expansión fue sumando cuartos y propiedades, por lo que parece un laberinto), para recibir a todo aquél que decida comerse unos ricos camarones de la casa o unos frescos callos de hacha. Su prestigio es tan extendido en México que en tu visita encontrarás cuadros de todas las celebridades que lo han visitado, incluyendo ex presidentes mexicanos. Esta joya de esquina es la favorita de Teresa Delgado, sommelier y tragona profesional, quien recomienda que clausures tu visita con un corico, galleta típica de Mazatlán, que venden a las afueras de El Cuchupetas.

FB: MariscosElCuchupetas 

Tacos La Meche

Tacos de La Meche, Mexicali

En el Norte de México, frente al monumento Benito Juárez, la cachanilla y reconocida repostera Bianca CastroCerio recomienda los Tacos de la Meche. Aquí la especialidad son los tacos de camarón o tripa en tortilla de harina. Ella decidió pedirlos un día combinados con camarón y tripa (doradita como chicharrón) y se quedó como clásico de la casa. Todos tus tacos te los sirven con mucho aguacate, salsa y cebollita encurtida. ¡Una delicia!

FB: @Lamechemxli 
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A veces a ese bistec, filete de pescado, pechuga de pollo, taco o incluso verdura que tienes planeado comerte sólo le hace falta ser bañada por una salsita para darle un sabor completamente diferente y hacer un platillo nuevo.Agregar una salsa simple es una manera deliciosa y fácil de animar una comida, sin importar lo que haya en el plato y si te gustan los sabores mexicanos, entonces estas salsas con chile morita, pasilla y frijoles son lo que buscabas para acompañar tus alimentos.Salsa de frijolEsta salsa es muy práctica porque por lo general, solemos tener frijolitos de olla hechos o, en su defecto, podemos comprarlos enlatados sin ningún problema. Además, se lleva el premio a la más sencilla porque para hacer esta salsa, sólo tienes que licuar los frijoles con todo y su caldo.Si deseas darle un toque más de sabor, añade epazote u hoja de aguacate, o sofríelos antes de licuarlos con un poco de cebolla; también puedes licuarlos con crema, para darles textura y consistencia.Aquí hay unas ideas para tu salsa de frijol: Tacos dorados de pollo en salsa de frijolNopal gratinado en salsa de frijolHuevos ahogados en salsa de frijolChiles rellenos de chicharrón en salsa de frijolSalsa de chile pasilla¿Qué tal te suenan unas albóndigas caseras, pero en lugar de la clásica salsa de jitomate, con una salsita de chile pasilla? Además de darles un giro a tus albóndigas, una salsa de chile pasilla también puede acompañar unas tortitas de verduras o de plátano macho o unas costillitas de cerdo.Para prepararla, tienes que cocinar las verduras con un poquito de aceite, por lo general, lleva cebolla, ajo, jitomates, tomates, chiles pasilla desvenados y sin semilla, y para sazonar, usa comino, clavo, pimienta gorda y sal a tu gusto. Una vez que estén suaves, licúalos con caldo de pollo y vuelve a cocinar la salsa para que espese.Salsa de chile moritaEsta salsa puede bañar desde un bistec fileteado, hasta un pescado o incluso unas albóndigas también. Esta salsa se prepara muy similar a la de chile pasilla, pues de igual forma hay que freír los tomates, un poquito de ajo y los chiles antes de licuarlos con caldo de pollo.¿Qué salsa se te antoja más?
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
El aguacate es un alimento súper completo, ya que no sólo nos sirve para complementar la comida, hacer los guacamoles más deliciosos o ayudar a cuidar nuestra salud. De hecho, los beneficios del aguacate se extienden más allá de la pulpa, porque hasta su piel y su hueso nos hacen bien. Por eso te invitamos a sacarle el máximo provecho con estos importantes usos de la cáscara de aguacate. Usos y beneficios de la cáscara de aguacate Té de cáscara de aguacate para las molestias estomacales Aunque parece difícil de creer, científicos han descubierto que la cáscara del aguacate ayuda a combatir los parásitos intestinales, la diarrea y hasta el estreñimiento. Para hacerlo, puedes hervir la cáscara en un litro de agua y beberlo en ayudas, pero no olvides consultarlo previamente con un experto. Cáscara de aguacate para los labios De acuerdo a la revista Mui, las propiedades de la cáscara de aguacate sirven para hidratar los labios. Así que para decirle adiós a los labios resecos, muele la cáscara con un poco de aceite de coco y dale la bienvenida a un maravilloso bálsamo labial. Cáscara de aguacate para las imperfecciones de la piel La cáscara de aguacate también es una excelente opción para reducir las marcas en la piel, especialmente las estrías. Puedes preparar una emulsión con cáscara de aguacate molida, la pulpa, limón y miel. Adiós a los piojos con cáscara de aguacate Deshazte de los piojos con ayuda de 6 cáscaras de aguacate, 5 huesos y 2 ramas de ruda hervidos en ¼ de litro de agua. Esto de servirá para preparar un shampoo natural sin ningún rastro de químicos. Cáscara de aguacate para el abono La cáscara de aguacate te servirá para hacer crecer tus plantes fuertes y sanas. Basta con colocarlas cáscaras en tiras cerca de las semillas para nutrir la tierra con vitaminas y minerales. ¿Ya conocías estos usos de la cáscara de aguacate?
¿Sabías qué es posible aliviar los síntomas de la ansiedad y el estrés de manera natural? Prepárate para modificar tu dieta y añadir alimentos altos en triptófano, vitamina B, carbohidratos complejos, omega 3 y proteínas, los cuales nos ayudarán a mejorar nuestra respuesta ante situaciones de tensión y mejorarán nuestro ánimo. ¡Conoce estos x alimentos para reducir la ansiedad! Chocolate oscuro ¡No por nada se dice que el chocolate alegra el corazón! Esta creencia se debe principalmente a que el chocolate oscuro tiene alto contenido de magnesio, el cual ayuda a disminuir el cansancio, regula el sistema nervioso y además, reduce el cortisol de nuestro cuerpo, lo cual reduce los niveles de ansiedad. Aguacate El aguacate es un excelente alimento para combatir la ansiedad gracias a sus aportaciones nutrimentales como potasio y vitamina B6, la cual contribuye al correcto funcionamiento del sistema nervioso y cerebral. Nueces Las nueces y los cacahuates tienen grandes propiedades como omega 3 y ácido pantoténico, que propicia la relajación, mantiene los niveles de ansiedad bajos, influyendo así en nuestro estado de ánimo, nuestras sensaciones y nuestro comportamiento. Naranjas y toronjas Estos cítricos tienen grandes cantidades de vitamina C, la cual ayuda a reducir el cortisol del cuerpo, así como la presión arterial. Esto nos ayuda a reducir las respuestas negativas al estrés o ansiedad. ¿Listo para preparar esa naranjada? Moras azules Las moras azules tienen una combinación súper poderosa que mezcla lo mejor de los antioxidantes con la vitamina C, ayudando a reparar las células y reduciendo el estrés por medio de un boost de energía. ¡Un puño de moras azules te ayudará a sentirte mejor frente a situaciones de tensión! Semillas de girasol Al igual que el chocolate, las semillas de girasol poseen altos niveles de magnesio, que ayudan a relajar músculos y nervios, además también contiene fibra, la cual ayuda a regular la digestión especialmente frente a momentos de estrés y ansiedad. ¿Ya consumes estos alimentos para la ansiedad?
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