Top 10: recetas que no sabías que podías preparar en microondas
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Top 10: recetas que no sabías que podías preparar en microondas

Por Kiwilimón - Diciembre 2016
El microondas es una herramienta muy útil en la cocina, pero a veces pensamos que sólo es para recalentar el café o la comida de ayer. No podríamos estar más equivocados, en el microondas se pueden cocinar una infinidad de platillos no recalentados y no instantáneos. Hoy te dejamos siete ideas diferentes para cuando tengas prisa pero igual quieras comer rico.

Pastel de chocolate en microondas

Porque hornear no se tiene que tratar de largas horas de preparación y paciencia.

Tarta de queso

Cuando se te antoje un postre para toda la famila pero sólo dispongas de 20 minutos.

Arroz blanco

¿Arrocera? ¿microondas? Para nada, un poco de arroz, agua, mantequilla, sal y un microondas es todo lo que necesitas.

Manzanas horneadas

Un postre elegante, navideño, suave y delicioso que parece haberte tomado horas. Sólo que hecho en microondas y en 15 minutos.

Huevos pochados

Tres ingredientes y puedes prepararte al rey de los huevos del desayuno. Queda perfecto, suave la clara e intacta la yema.

Sopa de papa

¿Sopa de papa en 10 minutos? Sí, san, rica y perfecta para la época de frío que se avecina.

Cupcakes

El postre de moda también se puede hacer en microondas y en 15 minutos. No te preocupes, salen ligeritos, esponjosos y deliciosos.

Puré de papa

La guarnición que toda la familia ama nunca había sido más fácil de preparar, cinco ingredientes y menos de 10 minutos.
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El universo de los tacos es infinito si tomamos en cuenta lo que constituye un taco en sí. Se dice que un taco se compone, en su expresión más básica y elemental, de tortilla, el relleno que se asentará al centro de ésta y la salsa que corona el conjunto. La tortilla es ese sol de maíz que ilumina y engloba y atraviesa y traspasa y envuelve en un todo la mexicanidad o, más bien, aquello que el Estado-Nación nos ha machacado bajo el paraguas de “lo mexicano”. Alejandro Escalante describe en La Tacopedia estos elementos como “la santísima trinidad de México”.  Hay días que despierto pensando en tacos debido a mi caprichosa naturaleza antojadiza y, en los últimos meses, también hay jornadas en que hablo de tacos todo el santo día. En ocasiones me impongo un ejercicio de autoexaminación y, para el caso, quisiera asumir que todo mexicano se ha cuestionado lo mismo: ¿cuál es mi taco preferido?  Hoy amanecí pensando en el taco placero: ese taco sencillo que nace de la mera espontaneidad de juntar esto y aquello que se ha traído del mandado en un taco, a manera de un tentempié o de preludio de una comilona. De acuerdo con el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, el taco placero también se conoce como taco de plaza y es típico del centro del país. En Tlaxcala se puede acompañar también de requesón y quelites como pápalo, pipicha o cilantro.  Se dice o se considera que el taco placero puede contener: 1) tortilla, 2) chicharrón, 3) guacamole o aguacate, 4) salsa, 5) queso fresco, 6) nopales. Un taco que incluya estos seis elementos será digno de respetarse; no obstante, el taco placero puede incluir una combinación aleatoria de los mismos como: 1, 2, 4 o 1 ,3, 4, 5 o 1, 3, 4, 6 o, incluso, 1, 2, 5, 3. La tortilla, el chicharrón y la salsa constituyen un taco placero minimalista, pero no por ello simplón. Cada uno de estos elementos carga a sus espaldas siglos de cultura alimentaria que se ha forjado en el territorio mexicano a fuerza de comal, cazo de cobre y molcajete.  En el taco placero también está entrelazada la acción de salir a la compra de ingredientes y “echarse un taco” en el camino. En este sentido, el taco placero es también un taco que se come a contrabando, un taco que es premio, consuelo y mata hambre para los que llevan a cuestas la canasta o la bolsa del mandado. Mi papá no perdona el taco placero. Es sabido en mi familia -especialmente por mi madre- que antes de que la mesa esté puesta y las viandas listas para la carne asada, mi santo padre ya tiene media estocada porque él fue el encargado de ir al mercado.  La evidencia es clara: el chicharrón está pellizcado, el aguacate está a medio cortar y, como arte de magia, el hambre que mueve muchas de las acciones de mi padre se ha domeñado y su urgencia rabiosa por comer ha desaparecido. El taco placero también es un abreboca. Una vez dispuestos todos los ingredientes sobre la mesa, hay que moverse rápido, codo a codo entre los comensales, para armar el taco al gusto personal. El taco placero es público y a la vez casero. El taco placero es universal y también particular, pues cada uno lo construye a su modo y costumbre. El taco placero es chairo, para nada fifí; es ambulante, es antojadizo, es resistencia económica en el haber doméstico. Por último, el taco placero no tiene género; es decir, no está asociado al personaje masculino del taquero o la acción femenina de cocinar un guisado. El día de hoy mi taco favorito es el taco placero porque me recuerda a los días de la visita al tianguis con mis padres. Al taco placero no le ha tocado el tiempo y, aunque nosotros hemos cambiado, el taco placero permanece crujiente, picante, fresco, siempre jovial y listo para el convivio en familia. El taco placero es un taco que parece almuerzo, que es comida, que es antojo. El día de hoy, ¿cuál es tu taco preferido? Receta de salsa de guacamole 1 aguacate 1 rama de cilantro ¼ de cebolla 3 tomates verdes 3 chiles serranos 1 diente de ajo el jugo de 1 limón 2 cdas de aceite de oliva Sal y pimienta al gusto Hay que licuar el aguacate, el cilantro, la cebolla, los tomates, los chiles serranos, el diente de ajo y el jugo de limón. Muele hasta lograr la consistencia deseada. Agrega el aceite de oliva e incorpora bien. Salpimienta al gusto. 
Una clásica ensalada de atún siempre nos salva cuando tenemos poco tiempo, no queremos salir a comprar ingredientes o simplemente queremos algo fresco y ligero para comer, así que darle un nuevo toque a este platillo es una gran forma de renovarlo.Ya sea que te guste comerla con galletas saladas, en un sándwich o con pan pita, todos tenemos nuestra propia versión de ensalada de atún, pero con estas 3 formas de darle un nuevo sabor, la llevarás a un nuevo nivel. 1. Apio crujienteUn poco de apio crudo y crujiente es la forma más sencilla de darle un sabor nuevo y una textura diferente a tu ensalada de atún, y como toque crujiente extra, papas fritas trituradas. Como tip, no mezcles demasiado los ingredientes y usa un atún de buena calidad, para que no te quede el pescado se desmorona y como resultado, una papilla.2. Hierbas, muchas hierbasPara una versión más elegante de ensalada de atún, usa mayonesa casera y añade un poco de jugo de limón, ralladura de limón, pasta de chile, aceite de oliva, apio finamente picado  y muchas hierbas, como perejil, eneldo y albahaca, para darle más sabor.3. Mitad mostaza, mitad mayonesaLa mayonesa le va genial a la ensalada de atún porque previene que el atún se seque, pero esto también significa usar una gran cantidad de mayonesa, así que para evitarlo, puedes sustituir la mitad de cantidad de mayonesa por mostaza Dijon y el resultado será delicioso, picante y ligeramente francés, pero no muy lejos del sabor clásico.Hay muchas formas de darle un sabor nuevo a la ensalada de atún y puedes incluir los ingredientes que tú quieres, como cebolla cruda, pimiento morrón o alguna salmuera. ¿A ti qué te gusta añadirle a tu ensalada de atún para darle un toque diferente?
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