10 alimentos que te ayudarán a prevenir un resfriado durante las lluvias
Salud

10 alimentos que te ayudarán a prevenir un resfriado durante las lluvias

Por Kiwilimón - Agosto 2018
  Los días tan locos en los que pasamos de las mañanas soleadas a las noches con lluvias torrenciales tarde o temprano nos pasan factura e, invariablemente, terminamos agarrando un resfriado. No dejes que el clima te gane la batalla y mejor prepárate para esta época de lluvias consumiendo estos ricos alimentos que, además de dar gran sabor a tus comidas, te ayudarán a prevenir los resfriados:
  1. Jengibre: los fitoquímicos presentes en esta raíz ayudan a combatir los virus. Procura tomar todos los días infusiones de jengibre con un poco de miel.
  2. Ajo: no solo es un ingrediente imprescindible en la cocina, el ajo tiene propiedades antibióticas, antivirales y antimicóticas. Toma diariamente 1 o 2 dientes de ajo crudos.
  3. Cítricos: las naranjas, las mandarinas, los limones y las toronjas están llenos de vitamina C, la cual previene enfermedades respiratorias. Aprovecha también la piel de estas frutas para preparar infusiones.
  4. Frutos rojos: los altos niveles de antioxidantes presentes en las moras, frambuesas, fresas y arándanos refuerzan el sistema inmunológico, por lo que son excelentes para prevenir enfermedades.
  5. Granada: esta deliciosa fruta no solo es rica en vitamina C, también proporciona mucho ácido fólico y antioxidantes. Tómala en jugo o agrégala a las ensaladas o al yogurt.
  6. Kiwi: aunque parezca difícil de creer, un kiwi tiene más del doble de vitamina C que una naranja, por lo que es el alimento ideal para prevenir y tratar enfermedades respiratorias.
  7. Miel: este súper alimento previene los resfriados porque aumenta las defensas del sistema inmunológico. Inicia el día con una cucharada de miel en tu bebida.
  8. Calabaza: el color naranja de este delicioso alimento revela su principal beneficio: el betacaroteno. Su consumo refuerza las defensas y ayuda a prevenir resfriados. Con que la incluyas una vez a la semana en tu menú verás resultados.
  9. Cebolla: aunque sus beneficios son muy similares a los del ajo, tiene una gran ventaja frente a este. La cebolla no pierde sus propiedades al cocinarse, por lo que puedes usarla en todos tus platillos, cruda o cocida.
  10. Hongos: la vitamina D presente en setas, hongos y champiñones ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Inclúyelos en tu dieta diaria para aprovechar sus fitonutrientes.
Ahora que ya sabes cuáles son los alimentos que ayudan a fortalecer tu sistema inmunológico, te recomendamos preparar estas exquisitas recetas. Smoothie de granada Dulce de calabaza Pay de kiwi Sopa de cebolla tradicional    
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Hacer pan de zanahoria es quizá una de las formas más accesibles de empezar a hornear. Los ingredientes son sencillos, zanahorias, vainilla, huevo, aceite, canela, azúcar, polvo para hornear, sal y harina es todo lo que necesitas para prepara este postre que ya es un clásico.Los orígenes del pastel de zanahoria no están del todo claros, pues hay una receta en inglés para hacer “pudín en una raíz de Carret (sic)” que data de 1951, pero esta es esencialmente una zanahoria rellena que incluye muchos elementos comunes al postre moderno.Desde ahí, ha evolucionado mucho y se ha vuelto muy popular en sus versiones caseras, porque es una forma de comer pan dulce controlando el azúcar que lleva, por ejemplo.Pero aunque es una receta sencilla, si eres primeriza lo más seguro es que tengas huecos del proceso que pueden ser llenados perfectamente por estos tips y así tendrás como resultado el pan de zanahoria perfecto.1. No tengas miedo al hornoCada horno es diferente. Si tu receta, por ejemplo, dice que hornees tu pan durante 30 minutos pero a los 20 ya huele a que algo se quema, no temas a abrir el horno, meter un palillo y asegurarte de que todo va bien con tu pan. Sigue tu olfato y tu intuición, las posibilidades de que tu horno explote si lo abres son mínimas. 2. Engrasa bien el moldeEl miedo aquí es usar demasiada mantequilla porque es una grasa, pero recuerda que el engrasado sirve para crear una barrera entre el molde y la mezcla, no te preocupes, tu pan no lo absorberá por completo. Para que esta barrera funcione, la mejor técnica es untar con suficiente mantequilla el molde (no tengas miedo a dejar una buena capa) y después enharinarlo. 3. Elige ingredientes de calidadExiste una gran diferencia de sabor al usar extracto de vainilla y saborizante de vainilla, así que no te limites cuando de elegir un ingrediente de calidad se trata. Piensa que este ingrediente puede ser costoso, pero te rendirá para otros platillos o para muchos panes de zanahoria. Además, el extracto suele tener mucho menos contenido de azúcar que los saborizantes.4. Las medidas sí importanLa repostería es caprichosa y añadir más o menos de algún ingrediente siempre tendrá un resultado súper diferente, así que si estás comenzando a hornear, intenta ser muy estricta con las medidas, para que la mezcla quede como idealmente debería.5. Invierte en herramientasUna batidora, unas tazas medidoras e incluso un molde de silicón podrían ser la clave para que tu pan de verdad quede perfecto. Si inviertes en un molde de silicón, esto te ahorrará el paso de engrasar tu molde. Así que si hornear panqué o cupcakes o cualquier otro bizcocho te ha gustado mucho, estas compras valdrán mucho la pena.Es probable que una vez que hagas tu primer pan de zanahoria no quede perfecto, pero no dejes de intentar y de buscar tus propios trucos y adaptarlos a tu receta. La práctica hace al maestro y los resultados llegarán a ser deliciosos. Te lo aseguramos.Recuerda que además de pan o pastel, hay muchas variaciones de pasteles de zanahoria que puedes hacer, como unos hot cakes, por ejemplo, la mezcla de zanahoria con harina puede ser muy versátil.
El mundo moderno está en constante descubrimiento de ingredientes que aporten más a nuestra salud, por ejemplo, usar ghee para cocinar, pero ¿qué es ghee y cómo se usa esta ‘mantequilla’?Antes del ghee, vino el aceite de coco, con beneficios como que es una ‘grasa buena’, que no contiene colesterol, pero el ghee además contiene ácidos grasos Omega-3 y ácido butírico, un ácido graso de cadena corta que se considera bueno para el tracto gastrointestinal.Por otra parte, lo que hace destacar al ghee de entre todas las grasas que están disponibles es su sabor ligeramente dulce y a nuez.¿Qué es ghee?El ghee es mantequilla clarificada, es decir, es el resultado de cocinar y reducir a fuego lento mantequilla para eliminar toda el agua, hasta que los sólidos lácteos comienzan a dorarse ligeramente, lo cual le da un toque acaramelado y ligeramente a nuez. Ya que los sólidos lácteos son colados y sólo resta un aceite de cocina dorado y claro, el ghee es ideal para personas intolerantes a la lactosa.Así, esta mantequilla clarificada queda como un concentrado de grasas saturadas, cuyas propiedades incluyen ácidos grasos Omega-3m, ácido linoléico conjugado (que puede tener un efecto anticancerígeno) y ácido butírico.Además, aporta vitaminas liposolubles, en específico vitamina A, E, K2 y B12, pero esta última en una cantidad pequeña; minerales como fósforo, calcio, cinc, cobre y selenio, y ya que es un alimento graso, tiene un aporte calórico alto.El ghee ha sido utilizado desde hace mucho tiempo en países como India y tiene un papel clave en el Ayurveda, la medicina tradicional de la India en la cual es apreciado por sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y terapéuticas.Por ejemplo, en Ayurveda se usa para aliviar el estreñimiento o incluso como remedio tópico en quemaduras o afecciones de la piel.Entre los usos más frecuentes de esta mantequilla clarificada se encuentra el de hacer panes, pero el ghee funciona tanto en recetas saladas como en recetas dulces. Por ejemplo, puedes usar ghee para un pollo estofado con cítricos, para dorar unas papas cambray, para hacer curry o para hacer la famosa receta ayurvédica de leche de luna. Puedes conseguir ghee en tiendas de productos orgánicos o incluso hacerlo tú mismo a partir de mantequilla de buena calidad, pero lo importante es que te animes a probar este tipo de grasa que puede guardarse en la alacena, sin necesidad de refrigerarse, y que aguanta temperaturas altas sin quemarse.
Los mangos son una de las frutas más dulces y ricas que se producen en países como México, India y Brasil; la temporada de mango abarca los meses de febrero a agosto, lo cual los hace estar en su punto y ser menos caros, por eso debemos aprovechar estos meses para probar esta popular fruta tropical y qué mejor manera de hacerlo que comenzando por conocer 4 tips para elegir el mejor mango. Aplica estos consejos a la hora de escoger tus mangos favoritos en el mercado y disfruta de los mejores jugos y postres con mango para el verano. 1. Siente la superficie del mango Recuerda que las frutas como el durazno o el aguacate se ablandan a medida que van madurando y lo mismo pasa con el mango, de modo que si deseas comértelo lo más pronto posible, debes verificar que se sienta suave al tacto. Por el contrario, si te gustaría reservar tus mangos para días después, es mejor escogerlos con la cáscara más firme y dejar que maduren en casa. 2. Observa los detalles del mango No te enfoques únicamente en el color del mango, ya que no es el único indicio de maduración; también debes fijarte en las pequeñas manchas o puntos de color café, ya que estos detalles indican si el mango está prácticamente listo para consumirse. De igual manera puedes escoger los mangos gorditos y redondos, ya que mientras más delgados o planos se encuentren, más fibrosos estarán y si eliges aquellos con cáscara arrugada o reseca, probablemente no madurarán correctamente. 3. Huele el mango Puedes identificar un mango listo para ser consumido también a través de su aroma; los mangos maduros poseen un olor fuerte y dulce en el área del tallo. Si el olor de tu mango es rico e irresistible, seguro tienes un buen mango. 4. Compara su peso con otros mangos Cuando un mango está maduro, pesa considerablemente con respecto a su tamaño, cosa que no sucede cuando todavía no está listo. Se necesita ser un experto para juzgar esta característica, pero puedes dominarla si lo comparas con otros mangos. Si realizas estos tips para elegir el mejor mango, te aseguramos que te convertirás en un experto en poco tiempo. Ahora cuéntanos, ¿qué recetas con mango se te antoja preparar?
Echando a perder se aprende. Pero ¿será que podemos aprender a ser sanos antes de echar a perder nuestro cuerpo o el de nuestros hijos? Como amar, aprender un idioma o usar picante hasta en la sopa, los hábitos que los niños observan en sus padres son reproducidos como espejo. De la misma forma, un niño que desde pequeño observa a sus papás comer vegetales, tarde o temprano hará de esa rutina una ley. La comida es, a todas luces, bendición. Mal usada es veneno. Su misión es cuidar cada parte del cuerpo y procurar su funcionamiento. Aún así es difícil no obsesionarse con el sonido de la fritanga cociéndose en el aceite, difícil que no nos provoque un panqué en el horno, difícil no quejarse de lo sano cuando no es un hábito. Pero aquí la buena noticia: ser un padre sano no cuesta trabajo cuando se hace por amor propio, por amor a los hijos. Además, visto por el lado goloso, comer saludablemente nos regala un comodín para ser usado sin culpa algún día de la semana. Ese es un buen balance. ¿Nos echamos ese panqué de plátano o esos antojitos el domingo? Como muchos de ustedes, también pertenezco a esa generación que creció viendo comerciales infantiles no regulados en la tele. Ya saben, los maguitos, los payasos y las panteras que nos decían que los dulces nos daban súper poderes. Recuerdo que siempre que iba a casa de mis amigas –ciertamente, con alacenas más coloridas y seductoras– me daban envidia sus postres y, sobre todo, sus padres. Los míos eran raritos. Eran sanos. Hoy sinceramente se los agradezco. No es casualidad que México sea el primer lugar en obesidad infantil y el segundo lugar en obesidad en adultos. Y no, los niños no tienen la culpa. En los años ochenta y noventa estaban de moda los añadidos, los conservadores y los colorantes artificiales. Entre más rápido se preparaba algo, mejor. A algunos alimentos reales incluso se los satanizó públicamente hasta que, con el paso de los años, nos enteramos de que el huevo no era esa máquina productora de colesterol y que los carbs y las grasas no eran del todo malos. Al contrario, según me cuenta la Nutrióloga Clínica especializada en diabetes, Jennifer Asencio, necesitamos los carbohidratos para funcionar y pensar. Claro, ella habla de los carbs complejos, no de los que vienen incluidos en la torta de tamal –que, si la amamos, será el motivo por el que valga la pena cuidarse previamente– . Balance, ¿recuerdan? La doctora Asencio afirma que “la glucosa aporta energía al cuerpo, es decir, es el “combustible “. El cerebro, hígado y nuestros músculos funcionan gracias a ella. La glucosa constituye la única fuente de energía del sistema nervioso y de las células sanguíneas, por lo que una persona sana debe ingerir carbohidratos complejos, como granos, arroz, panes integrales y cereales todos los días pero de forma consciente, en un plato balanceado”. No aplica igual en personas con diabetes.Según la American Academy of Pediatrics, antes de los dos años es cuando se forman los hábitos alimenticios de nuestros hijos así que, sobre todo en este tiempo, debe tomarse decisiones nutricionales inteligentes. Un padre sano evitaría para él mismo y para sus hijos azúcares simples como dulces, caramelos, gomitas o pan dulce y los consumiría sólo en ocasiones especiales, en un sábado por la mañana o un día de toda la semana, sin atracones. Elegiría mejores productos, con etiquetas más limpias –esas en las que pueda pronunciar la mayoría de los componentes–. Aprendería a leer la información nutrimental para distinguir en ella los otros nombres del azúcar (edulcorante, sorbitol, dextrosa, etcétera). Haría un consumo responsable.Sólo con mejores decisiones alimenticias podemos tener hijos con mejores posibilidades de vida. Dejar de ver lo “sano” como un estigma y mejor verlo como lo que es: nuestra mejor herencia, la única vía para vivir más y vivir mejor. ¿Me acompañan? Lo podemos hacer juntos.Ensalada de nopal con frijolesSalmón a la parrila con salsa de aguacateSalmón al pibil
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