consejos de hogar

12 crueles mentiras que te creíste durante la pubertad
Consejos de Hogar
Con la edad se aprende y cuando somos jóvenes podemos ser un poco menos precavidos y más incrédulos. Esto lleva a que en muchas ocasiones nos creamos cosas que no son realidad y terminemos por acabar decepcionados tiempo después. No hay ningún problema, sólo se trata de ir creciendo con el tiempo, pero viendo hacia atrás sí que podemos divertirnos rememorando los errores del pasado. $1,000 pesos es mucho dinero Sí ya entraste al mundo real, trabajas y tienes los típicos gastos mensuales de la casa entonces sabes que mil pesos se van como el agua. Cuando somos jóvenes significan mucha diversión y al menos un par de fiestas, pero ahora, no tanto. via GIPHY Todos saben qué hacen con su vida menos yo Ahora te das cuenta que todos estábamos igual de confundidos y que, incluso hoy, el día a día es un descubrimiento personal. via GIPHY “Esto no es una fase, este es quien soy” Ya sea que hayas sido dark, súper fresa, hippie o de cualquier otra tribu urbana, hoy sabes que son etapas de la vida y que uno no siempre acaba atrapado en ellas. via GIPHY “Ya soy adulto y maduro” Siendo sinceros, éramos jóvenes bastante inocentes que todavía tenían un gran camino que recorrer para siquiera empezar a alcanzar cualquier nivel de madurez. via GIPHY Las crudas no son tan malas El cuerpo no aguanta el alcohol como lo hacia antes. Lo que hace unos años era levantarse sin problema en la mañana hoy es una lucha cuesta arriba. via GIPHY A los 21 ya soy todo un adulto Lo más probable es que a los 21 aún no tengas mucha experiencia laboral y que te falte muchísimo para ser un miembro productivo de la sociedad. via GIPHY Te querrás dormir hasta tarde siempre Ya cuando juntas el trabajo, las fiestas, el gimnasio y todo lo demás que llevas en tu vida empezarás a querer dormir temprano. via GIPHY Mis amigos de la secundaria serán mis amigos de toda la vida Alguno puede que permanezcan pero con la preparatoria, la universidad y el trabajo por delante, sin duda tu círculo social cambiará. via GIPHY “Podré rentar un departamento increíble en mis 20’s” No es que no puedas, pero como andan las cosas con la economía lo más probable es un depa compartido con otras tres personas y no de muy buen tamaño. via GIPHY Si encuentro el amor de mi vida todo se resolverá Es importante estar realizado sentimentalmente, pero hay mucho más en la vida como estar bien de salud, laboralmente, amistades, etc. via GIPHY Sé exactamente cuál será mi trabajo No teníamos ni idea. Pocas personas acaban trabajando en su empleo soñado de la infancia, muchas veces cambiamos de gustos y opiniones. via GIPHY “Será mucho más fácil ver a mis amigos cuando crezca” Cuando te enteras de cómo está tu agenda tomando en cuenta a tu trabajo, hijos y pendientes quedarán muy pocos días para las amistades. via GIPHY Ahora, si una de las crueles mentiras que creíste durante la pubertad fue que siempre habría alguien para cocinarte, ya te habrás dado cuenta lo equivocada que estabas. Pero no hay problema, aquí te dejamos nuestras deliciosas recetas para comer delicioso.  
En lugar de tirar tu cuchara, ¡mejor cómetela!
Tips y Consejos
¿Alguna vez te has puesto a pensar en la cantidad de basura que generamos todos los días? Desde las actividades más simples, como hacer el mandado, recoger la tintorería o salir a comer, tienen graves efectos en el medio ambiente. Si bien, un hecho aislado podría parecer irrelevante, es importante recordar que somos millones de seres humanos multiplicando estos efectos día tras día. ¿Te sobró aceite de la comida? ¡No lo tires! Aquí te decimos cómo reciclarlo. Una de las actividades que más afecta a los ecosistemas es el uso de cubiertos desechables. La cucharita del café y el tenedor de la ensalada de frutas son usados diariamente en todo el mundo, y desechados después de solo unos minutos de uso. Este hábito genera grandes toneladas de residuos que tardan muchísimos años en degradarse. ¿Y si pudiéramos evitarlo? Disminuye tu huella ecológica con esta gran idea. Afortunadamente, ya existe una alternativa. Una compañía en India ha empezado a producir tenedores, cucharas, e incluso palillos comestibles. Hechos a base de un tipo de cereal llamado mijo, arroz y trigo, estos cubiertos comestibles son una excelente opción frente a los tradicionales de plástico, ya que sus ingredientes naturales los hacen un complemento sano y delicioso para la comida. Incluso, si no te apetece comer tus cubiertos, estos se desintegrarán en un par de días, gracias a sus materiales biodegradables. ¿Sabías que elegir el electrodoméstico adecuado puede ayudarte a ahorra energía? Por lo pronto, la compañía, fundada en 2011, cuenta con ocho sabores: azúcar, jengibre con canela, jengibre con ajo, apio, pimienta negra, comino, menta con jengibre y zanahoria con remolacha. La diversidad de sus productos se ajusta a las necesidades de sus consumidores, a la vez que sus procesos de producción cuidan su salud, ya que no contienen ningún tipo de conservador. ¿Remolacha? Descubre todo sobre este increíble alimento. La próxima vez que vayas a usar un cubierto de plástico recuerda que hay alternativas mucho más ecológicas y saludables. Cuidar el medio ambiente es tarea de todos. ¿Cómo contribuyes tú a preservar nuestros ecosistemas? Dale un tono más ecológico a tu mesa con estos consejos.    
Ver más
PUBLICIDAD
Lo Más leído
En esta ocasión, la carta editorial madruga 24 horas porque la Navidad no se hace esperar. En las bocinas suenan los villancicos. La casa ya huele a las preparaciones del horno. Todo es felicidad, pero ¿ya sabes qué servirás de beber? Casi siempre pensamos en los brebajes hasta el último momento. No importa lo que te guste –o lo que tengas a la mano–, queremos que disfrutes tu cena al máximo con algunos consejos de maridajes prácticos.¿Maridaje sólo con vino?No hay comida sin bebida y viceversa. Pero la bebida tampoco es sinónimo de alcohol. El maridaje puede hacerse con el líquido que más te guste. El sommelier Marcos Flores, presidente de la Alianza Panamericana de Sommeliers, dice que, en caso de abstinencia, el mejor aliado de la cena navideña son los tés, los ponches y las aguas frescas. Él recomienda acompañar los romeritos con un té pu-erh o té rojo; el típico bacalao a la Vizcaína con un té oolong; la pierna enchilada con agua de jamaica y jengibre y los ponches, con el pavo ahumado.Si prefieres las cervezas, la regla básica es maridar las claras o ámbar con platillos de menor estructura –ensaladas, purés, bacalao– y elegir cervezas oscuras y densas para platillos con mayor fuerza o que hayan pasado por el horno como los romeritos con mole, el lomo o la pierna. En ambas partes se resaltarán las notas de caramelización.A mí en lo particular me gusta combinar los vinos mexicanos de uva malbec con el lomo de cerdo. Me gusta mucho el Guanamé Malbec 2017 para un trozo de carne cubierto por gravy. Para una pasta cremosa elige un blanco con barrica como un Wente Chardonnay Riva Ranch, y para unos romeritos, un espumoso rosado que le haga frente al picor –como el cava español Roger Goulart Coral Rosé–. El rey de la mesa navideña, el pavo, sírvelo junto a una copa de tinto ligero de la uva pinot noir o merlot como el Cousiño Macul Antiguas Reservas Merlot cuyos aromas ligeros a especias y frutos rojos lo armonizarán como Mozart.Las copasSi vas a servir cerveza, lo mejor es verterla en un tarro ¬–incluso en ese Mason Jar con asa que guardas en la alacena– para no calentarla y conservarla fría por más tiempo. Las copas especiales para cerveza suelen tener un vidrio más denso y un fuste o tallo más grueso para que las manos no les transmitan calor. En el caso del vino, el tamaño de la copa influye en la cantidad de aire que entra y oxigena al vino y con ello, la potencia de los aromas y sabores cambiará. Entre más estructurado y complejo sea un vino, más amplia deberá ser la copa (como la copa borgoñona).En caso de que tengas dos tipos de copas, sirve el vino blanco en la más pequeña y el tinto, en la más grande o en la que tiene la boca más abierta. Lo ideal es servir la champaña o los vinos espumosos en una copa flauta para favorecer el desarrollo de las burbujas, pero si no tienes, en una copa de vino blanco irá perfecto. La temperatura¿Te imaginas un caldo de camarón tibio como el purgatorio? ¿Un pay de manzana gélido como el invierno? No hay de otra: debemos tomar en cuenta la temperatura en bebidas y alimentos. En las cervezas y los vinos exhiben o esconden los aromas y sabores. Por ejemplo, la forma ideal de tomar una cerveza con 4 a 6 grados de alcohol son los 3° C de temperatura. Esas que van a partir de los 7 grados, sírvelas entre 12 y 14° C. En cuanto a los vinos, a mí por lo general, me gusta que estén un poco fríos. La regla es que los espumosos vayan a 8º C para gozar su carbonatación (sus burbujas). Te recomiendo servir los blancos entre 7 y 11º C, pero si tienen barrica sírvelos a unos 10 o 12º C. Los vinos tintos ligeros y sin mucho envejecimiento, van bien con una temperatura de 13 a 14º C. Los vinos más corpulentos como una mezcla bordelesa, un riojano o uno de guarda déjalos de 17 a 18º C. ¿Tienes por ahí un vino de postre o un encabezado como el oporto? Sírvelo a 14º C para mantener ese dulce equilibrio y estructura.  Y claro, recuerda que el control lo pones tú. Vive una feliz Navidad cuidando tu cuerpo y sin excesos. ¡Esa es la mejor forma de celebrar!
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
Limpia tu rostro de forma natural con estas sencillas recetas perfectas para preparar en casa: Miel La miel es famosa por sus beneficios para la piel: es exfoliante, desinflamatoria e hidratante. Se puede mezclar con avena o con yogurt para exfoliar, con cúrcuma y limón para iluminar la piel, entre muchas otras combinaciones. En esta ocasión, les recomendamos probar la mezcla de miel y aceite de oliva para hidratar y suavizar tu piel. Sólo tienes que mezclar muy bien una cucharadita de miel con dos cucharadas de aceite de oliva, hasta obtener una pasta homogénea, aplícala en tu cara y retirala con agua tibia después de veinte minutos. ¡Te sentirás renovada! Romero El romero es un astringente natural. Puedes hervir varias ramitas con agua y utilizar ese líquido para limpiar tu cara por las noches. O bien, puedes derretir una cucharada de aceite de coco y mezclar con el romero, después cocinar esta mezcla por diez minutos más (hasta que el romero pierda su color) y colar bien la mezcla; después tienes que dejar enfriar un poco la mezcla y agregar cuatro cucharadas de yogurt y una de miel. Deja en el refrigerador durante una semana y aplica esta mascarilla durante diez minutos y retirala. Menta La menta es otro gran astringente y humectante natural. Para esta mascarilla, necesitas moler: diez hojas de menta, una rodaja de pepino y media cucharada de miel. Cuando obtengas una mezcla suave, aplica en tu rostro durante veinte minutos y retira con agua fría. Notarás al instante la diferencia. Sábila La sábila o aloe vera es perfecta para hidratar tu piel, incluso es buena para quemaduras o para mejorar el proceso de cicatrización. Para limpiar tu rostro de las impurezas, sólo necesitas mezclar muy bien una cucharada de sábila con una cucharada de miel y una de aceite de coco, refrigerar y colocar en tu rostro tras desmaquillarte. Deja actuar durante veinte minutos y retira con agua. Así de fácil tu rostro quedará limpio. Sal de mar Para obtener un exfoliante natural con sal: mezcla una cucharada de sal de Colima (o de mar) con una cucharada de miel. Aplica en tu rostro y masajea con tus dedos húmedos, después de diez minutos retira con agua tibia.
El sabor latino no puede faltar en las semanas más importantes del Supertazón. Hoy se celebran las finales de conferencia y, el próximo 7 de febrero, el Super Bowl LV. No sólo se trata del evento deportivo más importante de Estados Unidos, sino el momento en el que podremos compartir la emoción del siguiente touchdown con alrededor de 100 millones de personas alrededor del mundo. Por eso les presentamos esta rica selección de 10 botanas latinas que no pueden faltar en tu tardes de playoffs y del Super Bowl LV, para darle mucho sabor al centro de tu mesa. Súper tazón de guacamoleEsta botana mexicana cada año es la estrella del Super Bowl. Tan sólo en Estados Unidos se venden alrededor de 100,000 toneladas de aguacate en las primeras semanas del año, que corresponden a las finales de la NFL. En 2020, se rompió el récord y productores mexicanos enviaron 120 mil toneladas a Estados Unidos de aguacate. Para preparar tu súper tazón de guacamole, para dos personas, sólo necesitarás: 2 aguacates, 1/2 cebolla picada, 2 limones, cilantro fresco al gusto, 1 jitomate picado, 1 chile verde picado, sal y totopos. Mezcla y machaca el aguacate con el jugo del limón, la cebolla y el jitomate. Agrega el cilantro y el chile picado. Sazona con sal al gusto y acompaña con tus totopos. ¡Así de fácil! Si quieres darle un twist a tu botana, prepara este dip de pollo búfalo con guacamole o este guacamole con esquites. Empanadas de carne: touchdown de sabor Junto con el asado, las empanadas criollas con carne son típicas de Argentina.También son un platillo popular de todos los países de habla hispana como Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador. Esta masa de pan u hojaldre, horneado o frito, y relleno de carne cocinada con ajo, cebolla, pimienta, aceituna y jitomates es una receta sencilla y una comida completa para tus tardes de partido. Lo mejor es que también la podrás rellenar de queso, verduras y mariscos. Aquí te compartimos la receta de las típicas empanadas argentinas.Para antojos con maíz, las pupusas debes probarLas pupusas son un platillo tradicional de El Salvador, elaborado con harina de maíz que puede ir relleno de frijoles, queso o chicharrón. La palabra pupusa viene del idioma pipil y significa tortilla grande rellena o abultada; su sabor es inigualable, sobre todo si la acompañas con salsa roja y encurtido de vegetales. Serán tu botana estrella si te animas a prepararlas. Picadas uruguayas: un centro de mesa ganadorSi no quieres cocinar, una excelente opción es montar una picada al estilo de Uruguay. Se trata de una tabla de quesos y carnes frías con una selección goleadora para el paladar: salami, queso, aceitunas, papas fritas y nachos; o bien jamón rebanado, maní salado, longaniza y tomates secos confitados. Acompaña tu picada con una cerveza bien fría para disfrutar en grande los cuatro tiempos. Recuerda que donde comen dos, pican cuatro. Tequeños peruanosPara seguir con el piqueo, como llaman a la botana en Perú, los tequeños peruanos son también ganadores. Se trata de rollos de masa wontón fritos y rellenos con queso fresco, jamón o salchicha. Acompaña este piqueo con salsa de ají con rocoto o con su versión de guacamole, el cual se prepara licuando aguacate con limón, sal, pimienta, ají, cebolla, ajo y cilantro. Nachos con carne: el clásico infalible Los nachos son otra de las botanas favoritas de la temporada. Su combinación es perfecta: carne, queso, frijoles y queso. Cuatro ingredientes para disfrutar cualquier campeonato y reunión. Aquí te compartimos la receta clásica de nachos con queso y chili con carne. Jalapeños rellenos para un partido picositoSi buscas un platillo nuevo, fresco y con mucho sabor, prueba con este chile jalapeño relleno de queso. Estos chiles van gratinados con una mezcla de queso y un poco de tocino, son fáciles de hacer y muy mexicanos. Pan de queso brasileño Si eres amante del pan, prueba este clásico de la cocina brasileña. Elaborado a base de harina de yuca o mandioca y queso semicurado (que puedes reemplazar por gruyere o parmesano) es suave y delicioso. ¡Prueba aquí nuestra receta! No olvides comerlo recién salido del horno. Pepitos venezolanos Los pepitos venezolanos son una excelente opción de comida rápida y deliciosa. Se trata de pan canilla (similar a la baguette) que puedes rellenar con carne de res, pollo o bien hacerlo mixto y acompañarlo con lechuga, zanahoria, aguacate, tomate y cebolla. Los pepitos son similares a las tortas mexicanas, su diferencia, además del pan, es que llevan como topping una abundante cantidad del queso rallado de tu preferencia. Molcajetes al centro Para clausurar nuestras recomendaciones, te recomendamos un clásico de la comida mexicana. Un molcajete que podrás poner al centro de tu mesa y hacer feliz a todos en casa, porque es perfecto para compartir. Puedes prepararlo con diferentes cortes de carne o pollo, o bien animarte a cocinar este rico y picosito Molcajete de Mariscos.¡Buen provecho y que gane el mejor!
NEWSLETTER

Suscríbete al news de kiwi y recibe recetas originales de temporada, menús y mucho más cada semana en tu inbox.

Enviar
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD