Aprovecha estas 6 hierbas de cocina para combatir el estrés
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Aprovecha estas 6 hierbas de cocina para combatir el estrés

Por Adriana Sánchez - Abril 2021
Los síntomas del estrés son cada vez más recurrentes en las personas, es por eso que debemos aprender a contrarrestarlos de manera saludable y natural, no por nada las abuelitas siempre tenían un remedio casero para aliviar el dolor de cabeza, estómago y hasta la fatiga. De modo que si tienes ingredientes naturales en tu cocina, no dudes en conocer los beneficios de las hierbas relajantes para combatir el estrés.

Lavanda

La lavanda es una hierba medicinal maravillosa, pues tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes, además es antiespasmódica, antiséptica y diurética, lo cual ayuda a relajar el sistema nervioso.



Manzanilla

Además de ser un excelente remedio contra problemas digestivos, la manzanilla es grandiosa para tratar la ansiedad y el insomnio, pues es una hierba llena de antioxidantes con efectos calmantes y en ocasiones hasta sedantes.

Tila

¿Tu abuelita te recomendaba el té de tila para descansar? Pues es que la tila es una hierba ideal para relajarse y conciliar el sueño. ¡Una infusión te ayudará a dormir y quedarás como nuevo!

Toronjil

El toronjil, también conocido como Melisa, es una hierba relajante que ayuda a controlar el estrés, insomnio y a veces también la ansiedad. Además posee efectos antiespasmódicos, que ayudan a aliviar la tensión muscular y los espasmos del aparato digestivo.

Orégano

El orégano es un condimento esencial en la cocina mexicana, pero también tiene algunas propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor. Lo mejor es que si te haces una infusión y le pones un toque de miel, quedará delicioso.

Comino

Aunque te cueste trabajo creerlo, el comino es una hierba relajante con propiedades antiinflamatorias y relajantes, sólo debes ser cuidadoso con su sabor pues como podrás recordar, es súper fuerte. Entonces asegúrate de utilizar una pizca muy pequeña cuando prepares tu infusión; puedes agregarle leche de almendra y un toque de miel o el endulzante de tu preferencia y quedará delicioso.

¿Has probado los beneficios de alguna de estas hierbas relajantes?
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Calificaciones (2)
Ritajulia Zapata
10/06/2021 18:40:20
Recetas Buenas y muy beneficioso para nuestra salud
Maria Boney
22/05/2021 13:03:13
Gracias kiwilimon todas sus recetas visual se ven espectacular ya me imagino al prepararlas ,unas delicia.Bendiciones
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Partamos de una realidad: no existe una mala hamburguesa. Entre dos panes cualquier ingrediente simple adquiere un poder vehemente, casi sobrenatural. Y aunque las opciones pueden ser infinitas, personalmente prefiero dejar fuera la creatividad cuando se habla de ellas. Sí, las aberraciones también son infinitas. El escritor culinario y amante empedernido de las hamburguesas, –como su servidora– Anthony Bourdain, decía que ya eran perfectas, ¿por qué echarlas a perder?En una entrevista hecha a Bourdain por TechInsider, el también cocinero compartió las ocho reglas de oro para elaborarlas. Lo primero era mantenerlas clásicas, casi académicas: pan, carne, tomate, cebolla, lechuga, pepinillos encurtidos y nada más. Ricardo Campuzano, el chef del restaurante de hamburguesas Margarita, afirma que la hamburguesa perfecta es resultado de la sencillez, pero también de la calidad de los ingredientes.El pan, por supuesto, debe ser el marco que lo engloba todo. Un brioche suave y suficientemente mantequilloso –hay que ser conservadores en las cantidades de nuestra amiga láctea para evitar opacar el sabor de la carne– logra mandar una hamburguesa al infierno de lo común y corriente o al cielo de los elegidos. Joan Bagur, panadero y fundador de Sal y Dulce Artesanos, resume que el pan ideal es un pan estilo brioche de mantequilla con una consistencia que logre sostener el jugo de la carne. Eso sí, que tampoco sea demasiado grueso porque podría esconder el sabor del medallón. “La mantequilla con la que se hace el pan debe ser de calidad para que no nos deje un mal retro gusto”, completa.  Hablemos de la carne. Si partimos de que el origen de la receta podría ser el de las tribus mongolas y turcas del siglo XIV en la que picaban la carne para hacerla si quiera comestible, este ingrediente en versión machacado o molido es irremplazable. Vamos. Si lo quitamos, mejor llamémosle sándwich, bocata, entrepán, torta, emparedado. La decisión de si elaborarla de res, de cerdo o de una combinación salomónica de ambas es decisión de la conciencia, el gusto y el bolsillo. Bourdain afirmaba que incluir sirloin o algún corte demasiado exótico a la mezcla la destruía. En cambio, prefería el brisket o la costilla, algunas de las partes más grasosas. Y es que sí, la parte amarilla, esa que se derrite al calor, es lo que realmente le aporta magia. El chef Campuzano asegura que la combinación perfecta es de 80% carne, 20% grasa, y sólo sazonar con sal. Joan Bagur aconseja que hay que cocinarla a la plancha muy caliente para que se selle, se caramelice y permanezcan los jugos dentro. Recomienda terminarla al grill para que tome ese espectacular gusto asado. El escritor de Kitchen Confidential, Anthony Bourdain, afirmaba que no debía faltar el queso y éste debía derretirse. Panela, requesón, queso fresco, ustedes no juegan. En mi opinión, es a través de la combinación de los quesos, la grasa de la carne y lo mantequilloso del pan que la experiencia llamada “hamburguesa” sucede. Que a nadie se le pasen las salsas. Descansando en el pan va la mayonesa –una ligera crema balanceada en limón y grasa– y la reina de todas, la cátsup (el cátsup o el kétchup, para el resto de América Latina). Ella debe ser jitomatosa y vinagrosa, sutilmente dulce para equilibrar la grasa y aportar acidez. Para Anthony no había discusión en el tocino; siempre era la ocasión. En cambio, le parecía un exceso cuando las hamburguesas llegaba como una torre de Legos a la mesa. El tema es que si es demasiado alta es casi imposible poder reunir todos sus sabores en una mordida. De ahí sólo faltan las papas porque, ¿qué es una hamburguesa sin papas? Citando a Gloria Trevi, definitivamente es una papa sin cátsup. Que sean caseras, cortadas en tiras o en gajos. Que queden crocantes por fuera, pero suaves por dentro. De preferencia, que no nos dejen los dedos con reflejo, que no se apelmacen.Las apariencias engañan. Las hamburguesas pueden parecer un alimento burdo, quizás porque las hemos visto servidas en charolas de plástico, entre plásticos y bolsas de estraza, en cajitas de cartón para disfrutarse en el carro, con o sin juguete. Ello no las hace menos buenas. La hamburguesa es perfecta en sus componentes. Llegar a un balance es un afortunado accidente de la Matrix; es la diferencia de una comida rápida y una comida que apenas se diluye en el recuerdo con el paso del tiempo. Así me pasó hace una semana en el restaurante Nopa, de San Francisco, o cada vez que se me cruza un In and Out en cuyo aderezo naranja se disfraza cualquier imperfección, si la hubiera. Tampoco olvido las de The Spaniard, en Nueva York. En México, hay varias que me guiñen en ojo. Las que me recuerdan a mi adolescencia, como las de las Fuentes de Satélite que llevan piña, o las que solía hacer Joan Bagur en OkDF y que acompañaba con patatas bravas. Recientemente probé la de Margarita, del chef Ricardo Campuzano, en la colonia Narvarte: su combinación de carne + tocino + cheddar me pareció que resaltaba sus buenos ingredientes de forma monchosa. La hamburguesa es más que un sándwich en esteroides. El ritual nos involucra, nos pide permanecer atentos para que la carne no se recorra al fondo, para que los aderezos no terminen en la ropa. Pero quizás la mejor parte de comerla sea que por cuatro, quince o las veinte mordidas que nos sobrevive volvemos a ser niños, niños felices otra vez.
Es posible que tengas muchos productos en casa que se pueden usar para la limpieza y no te habías dado cuenta. Sí, existen varias opciones seguras para limpiar con ingredientes caseros orgánicos, naturales, no tóxicos, de usos múltiples y, lo mejor de todo, probablemente sean más económicos que los limpiadores comprados en la tienda. Por ejemplo, el bicarbonato de sodio es un gran aliado para limpiar la cocina y con él puedes quitar manches de tópers o desengrasar el horno. El vinagre, por su parte, también tiene varios usos y puedes aplicarlo en verduras, para limpiarlas o en las esponjas, para esterilizarlas.Pero quizá el ingrediente que no esperabas que funcionara para limpiar y pulir muebles en casa está en tus ensaladas, como aderezo. Se trata del aceite de oliva, que no sólo es una solución más suave en comparación con los pulidores de madera a base de petróleo, sino que también es ecológico y mucho más económico de usar.El uso de aceite de oliva nutre la madera y resalta su brillo natural, y se puede utilizar para tratar varios tipos de superficies de madera. Desde sillas y mesas hasta cajas de almacenamiento de madera, puedes usar aceite de oliva y dejar que actúe como barniz.Aunque el aceite de oliva no tiene el mismo grosor que el recubrimiento de barniz, puede proteger la madera de abolladuras y rayones leves. Para hacer tu limpiador casero para muebles con 2 ingredientes, mezcla 2 tazas de aceite de oliva con 1 taza de jugo de limón o de vinagre. Después simplemente aplica la mezcla en los muebles con un paño suave. Para suavizar los rayones en la madera de color claro, frótalos con una solución de partes iguales de aceite de oliva y jugo de limón, y listo.¿Conocías este uso del aceite de oliva y del vinagre?
Después de una mascarilla de arroz, el rostro se siente súper hidratado, terso y flexible, suave y de tono uniforme, quizá por eso es tan popular entre los remedios caseros de belleza japonesa y si no la has probado aún, aquí te contamos un poco de sus beneficios y cómo hacerla.Algunos de los componentes bioactivos del arroz, como los extractos de ácido ferúlico, PABA y ácido fítico, se utilizan en productos para el cuidado de la piel para aclarar las manchas oscuras, exfoliar la piel y protegerla de los rayos UV, así que ciertamente pueden beneficiarte si haces una mascarilla casera, sin embargo, debes tener en mente que estos ingredientes están más concentrados en extractos que en la propia harina de arroz.El almidón de arroz también se usa en productos cosméticos para absorber la grasa y reducir el brillo, por lo que si deseas hacer una mascarilla casera de harina de arroz, es probable que obtengas mejores resultados combinándola con ingredientes que han demostrado ser beneficiosos para la piel, como el aceite de oliva. Exfoliante de harina de arroz y aceite de olivaLa harina de arroz definitivamente podría eliminar el aceite de la piel y frotar suavemente la piel puede provocar cierta exfoliación, así que prueba con esta receta:Mezcla 3 cucharadas de leche en polvo con 5 cucharadas de harina de arroz integral, luego añade 1 cucharada de aceite de oliva (si tu piel es muy grasa, no lo agregues) y mezcla nuevamente. Por último, agrega agua de rosas gradualmente, hasta obtener una pasta espesa.Aplica la pasta sobre el rostro, luego dejar secar al aire de 10 a 15 minutos. Una vez transcurrido el tiempo, aplica un poco de agua para aflojar la mascarilla y luego simplemente frota suavemente para exfoliar la piel. Enjuaga por completo y listo.Mascarilla de arroz con leche y mielEsta es una de las mascarillas faciales de arroz caseras más nutritivas y ayuda a rejuvenecer la piel, iluminarla y le devuelve su brillo saludable. La miel es uno de los mejores ingredientes naturales, apto para todo tipo de pieles. Hidrata la piel sin engrasarla y tiene efectos antibacterianos, antiinflamatorios, antioxidantes y cicatrizantes, mientras que la leche exfolia y aclara la piel y la vuelve tersa y juvenil.Para hacerla, necesitas los siguientes ingredientes:3 cucharaditas de arroz hervido2 cucharaditas de miel1 cucharada de lecheHierve el arroz hasta que los granos estén completamente blandos, luego cuélalo y tritúralo con un tenedor hasta obtener una pasta homogénea. Entonces agrega la leche, la miel y mezcla bien.Aplica la mascarilla sobre el rostro limpio, preferiblemente después de un exfoliante facial suave. Déjala actuar durante 20 a 30 minutos, luego enjuaga con agua y aplica tu crema facial de inmediato para retener la humedad.*Foto de portada de Luba Ertel en Unsplash.
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