¿Pescado fresco? Trucos para saberlo
Cuaresma

¿Pescado fresco? Trucos para saberlo

Por Kiwilimón - Marzo 2013
Si estás pensando en preparar un delicioso pescado empapelado, a la talla, con verduras, en salsas cremosas, etc. existen algunas técnicas que puedes utilizar a la hora de comprar el pescado, ya sea en el mercado o en el súper, para que te des cuenta si es un pescado fresco o no. Deberás poner especial atención en:
  • - El olor. El olor del pescado no es que deba se agradable, pero debe tener un olor fresco, a mar. Si detectas un olor penetrante o muy fuerte, es que no se tuvo el cuidado de guardarlo correctamente y ya no esta fresco.
  • - La piel. Si es necesario, toca la piel. Debe sentirse resbalosa y húmeda. También, si es que tiene escamas, deberán estar fuertemente unidas a la piel.
  • - Revisa las aletas y cola. Éstas deberán resbaladizas, húmedas, flexibles, completas y en ningún caso, deberán estar incompletas y secas.
  • - Presiona la piel. Al presionar la piel del pescado podrás sentir la carne, ésta debe estar fime y elástica. Cuando presiones con el dedo, no deberá quedarse la marca en cuanto lo retires.
  • - Los ojos. Los ojos deberán estar claros y completos. Además también es buena señal que estén brillosos y saltones.
  • - Las branquias. Estás son las que se encuentran a un lado de los ojos y que puedes levantar. Las branquias deberán tener buen color que va del rojo al marrón, si notas un color gris o café, mejor compra otro. Cada pescado cuenta con un buen color rojo.
  • - El interior del pescado. Revisa bien el interior del pescado, si encuentras que la carne se esta desprendiendo del hueso, esto quiere decir que no le quitaron las tripas a tiempo y no deberás comprarlo.
No es difícil darse cuenta de todas estas observaciones en un pescado, solo es cuestión de revisar bien cualquier señal de que el pescado no sea fresco. Si aún no tienes pensado qué receta de pescado preparar, entonces revisa las recetas que hemos escogido, tal vez te insipiren a preparar alguna.   Recetas de cocina (es necesario hacer click en el título de la receta para ver más detalles)   Pescado a la Florentina. Pescado al horno con una salsa de espinacas, almendras, arroz y limón. Pescado empapelado con tomates y aceitunas. Pescados cocinados en papel de cera con tomates, tomillo y aceitunas. Pescado con salsa cremosa de mostaza. Este pescado se sirve con una salsa francesa en base a mantequilla, vino y crema con sabor a mostaza ligero. Fácil y perfecto para una impresionar a tus invitados. Pescado con salsa cremosa de poros. Una deliciosa receta para preparar filetes de pescado como robalo o salmon. La salsa cremosa de poros es deliciosa! Filete de pescado al ajo. Una deliciosa recete de filete de pescado al ajo, delicioso sabor para un día cualquiera. Pescado al vapor estilo asiático. Pescado bajo en grasa y verduras ricas en vitaminas con una de las técnicas culinarias más sanas: el vapor. Fresco pescado con cilantro y jengibre. Esta deliciosa combinación de pescado es deliciosa, el cilantro, el jengibre y el cebollín hacen de esta receta deliciosa y fresca para disfrutar cualquier día de la semana. Filete de pescado relleno. El filete de pescado relleno es una receta muy fácil de preparar, saludable y deliciosa, excelente para impresionar a tus invitados o consentir a tus seres queridos. Espero lo disfruten. Pescado a la talla. Es un delicioso huanchinango estilo Guerrero, muy típico y fácil de hacer. Hamburguesa de pescado. Ideal para un dia de campo, sobre todo en la cuaresma

Si quieres conocer recetas de pescados, conoce nuestra sección de cuaresma y pascua, haz click aquí

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La comida típica de Chile es un reflejo de su identidad mestiza, ya que mezcla la tradición indígena y con el aporte de los sabores coloniales españoles. La gastronomía chilena también causa sensación gracias a su vasta geografía, de donde surgen los ingredientes más diversos y exquisitos de la nación. Si aún no sabes lo que te estás perdiendo, te invitamos a conocer los platillos más emblemáticos de Chile. Humitas Si bien las humitas no son exclusivamente de Chile, sí son consideradas uno de los platillos típicos chilenos más populares. Similares a los tamales mexicanos, las humitas están hechas con masa de maíz tierno, conocido como choclo, que se envuelven en hojas de mazorca y se cocinan al vapor. Porotos Los porotos son un guisado de Chile que se sirve caliente y tiene diversas variantes, pero los más tradicionales son, sin duda, los porotos con riendas. Se trata de un guiso preparado con frijoles, una mezcla de granos de elote, cebolla, zapallo, tomate y ajo. ¡Es un platillo ideal para el invierno! Cazuela Se cree que la cazuela es un platillo introducido por los españoles en Chile, el cual consta de una sopa de verduras con carne de pollo, ternera o cordero, acompañada con arroz. Algunos lo comparan con el sanchocho colombiano. Caldillo El caldillo, platillo que provocó la inspiración del mismísimo Pablo Neruda, es una receta tradicional chilena hecha a base de pescado congrio con cebollas, papas, zanahoria, limones y cilantro, entre otros. Si te gusta la comida del mar, no dudes en probarlo. Curanto de hoyo Lo que bien podría compararse con una barbacoa hidalguense, lo encontramos en este delicioso platillo tradicional de Chile conocido como curanto de hoyo. El curanto se prepara con piedras calientes dentro de un hoyo, en donde posteriormente se agregan en capas diferentes tipos de carnes, pescados, mariscos y papas que se cubren con grandes hojas de nalca y sellan la cocción con más piedras calientes. ¿No se te hizo agua la boca? Carbonada La carbonada chilena es una sopa tradicional que se cocina con papa, zapallo, carne molida, cebolla, zanahoria cortada en trozos y caldo con arroz. La carbonada surge de la región minera de Lota y es uno de los mejores platillos tradicionales de Chile.
El tejocote, también conocido como manzanita de indias, es un fruto endémico de México y uno de los principales ingredientes del tradicional ponche decembrino. Este fruto también es muy importante durante el Día de Muertos, pues se utiliza para decorar los altares y ofrendas, así como para preparar dulce de tejocote. Por otro lado, también lo encontrarás dentro de las piñatas durante las posadas decembrinas. Su nombre viene del náhuatl texócotl, que significa “fruto duro de sabor agrio”. Según el Instituto de Ecología, en nuestro país existen al menos 16 especies de tejocotes, las cuales se encuentran mayormente en las zonas montañosas de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Puebla y Veracruz. Hoy en día, se utiliza para elaborar dulces, conservas, mermeladas y licores, ya que es rico en vitaminas, minerales y otros nutrientes, por lo que se recomienda su consumo ampliamente. Gracias a todos sus beneficios, aquí te decimos por qué es una buena idea consumir más tejocote. También puedes leer: Los múltiples beneficios de consumir tamarindoVitaminas y mineralesDe acuerdo con los expertos, el tejocote es rico en vitaminas y minerales, tales como:Calcio: Recuerda que consumir suficiente calcio es esencial, pues nuestro cuerpo necesita de este mineral para fortalecer los huesos fuertes y mantener una buena salud. Hierro: ¿Sabías que el hierro se encuentra en cada una de las células de nuestro cuerpo? Además, este mineral nos ayuda a producir hemoglobina y nos ayuda a prevenir la anemia. Vitamina C: Esta vitamina es de suma importancia para nuestro cuerpo, es necesaria para un buen crecimiento. Por si fuera poco, también es un poderoso antioxidante y es benéfico para la piel, los huesos, acelera la cicatrización y nos ayuda a absorber el hierro. Complejo B: Las vitaminas del complejo B son: B1, B2, B3, B5, B6, B7, B12 y el ácido fólico. Estas vitaminas nos ayudan a obtener energía de los alimentos y en la formación de los glóbulos rojos.También puedes leer: Conoce los beneficios de la flor de jamaica¿El tejocote tiene propiedades medicinales?Gracias a que el tejocote fortalece los huesos, ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso y a la transportación de oxígeno, es una excelente opción para todos. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, las culturas prehispánicas utilizaban el tejocote para crear diferentes remedios caseros para tratar las siguientes enfermedades:Tos, pulmonía, bronquitis, resfriado común y dolor del pulmón.Diarrea, amibas, disentería y dolor de estómago.Este fruto endémico además se usa como diurético y antiespasmódico.El tejocote además ayuda a mejorar la circulación coronaria y a moderar las contracciones causadas por la taquicardia.En la actualidad, es común que se utilice la raíz de tejocote o la fruta misma para bajar de peso, sin embargo, no existe evidencia científica que apoye esta teoría.También puedes leer: Los múltiples beneficios de comer colLos beneficios de comer tejocoteDebido a que contiene vitaminas y minerales, el tejocote tiene muchos beneficios para la salud, entre los cuales destacan los siguientes: Por si fuera poco, un estudio publicado por expertos del Instituto Politécnico Nacional señala que el tejocote es ideal para el corazón, pues el fruto y sus hojas se han utilizado para tratar enfermedades cardiacas como la taquicardia, la arritmia y la ateroesclerosis, entre otros padecimientos del corazón. Esto se debe a que el tejocote contiene un compuesto fenólico, una sustancia con muchos beneficios para el corazón y el sistema circulatorio.Ayuda a una buena coagulación sanguínea.Disminuye los niveles de glucosa, por lo que es ideal para los diabéticos.Fortalece el sistema inmune.Es un fruto rico en vitamina C, vitaminas del complejo B y calcio.
Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
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