Estas comidas deliciosas te recordarán a tu infancia

Por Kiwilimón - Abril 2017
  Hay platillos que nos gustan desde la infancia y que nunca dejamos de amar, pero sin duda hay una lista específica de ciertas especialidades caseras que pertenecen a la niñez. Nuestro corazón late más fuerte, cuando somos pequeños, por esas comidas decadentes que nos hacen el día y que, de pasada, hacen que amemos más a mamá y papá.

Para que nunca las olvides te dejamos los platillos favoritos que nos recuerdan a la infancia.

Nuggets de pollo, no queríamos la pata, el ala o el muslo, queríamos los nuggets. via GIPHY Spaghetti con albóndigas, porque YOLO via GIPHY Todo lo que teníamos que decir, lo decíamos con esta sopa: via GIPHY Un sándwich de queso es todo lo que necesitábamos para agarrar fuerza por la mañana. via GIPHY Pero nuestro amorío con el queso no acababa ahí, por supuesto que no… via GIPHY Aunque por supuesto, no todo era salado, especialmente en el desayuno: via GIPHY A veces ni siquiera tenía que ser estrictamente “comida”: via GIPHY Ni especialmente sólido, podíamos depender de este líquido celestial: via GIPHY O de esta sidra virgen que nos mantenía alerta todo el día: via GIPHY Y cuando nuestros papás querían que comiéramos más fruta, sólo podía significar una cosa: via GIPHY ¿Estás de acuerdo con nuestra lista? Si se te antojó, aquí te dejamos algunas especialidades infantiles que puedes hacer en casa:  
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Trata de recordar la última vez que fuiste al súper mercado. ¿Cuántos de los productos que viste tenían en su etiqueta una leyenda que decía “gluten free” o “sin gluten”? Tanto se ha hablado de este tema que muchas personas están haciendo ajustes a su alimentación para dejar de  consumir gluten. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿Todas las personas deben evitar el consumo de gluten? ¿Cuál es el problema con este? Esto es lo que debes saber del gluten.¿El gluten es malo?Para empezar, quítate de la cabeza que el gluten es algo malo. El gluten no es un aditivo o un componente añadido de manera artificial a los alimentos. Simplemente se trata de una proteína que está presente en ciertos cereales, como el trigo, el centeno y la cebada. La moda en el consumo de alimentos libres de gluten se debe a que no todas las personas son capaces de digerir y eliminar esta proteína. Pero no tiene nada que ver con un tema de calidad en los productos o problemas con los alimentos.¿Debo dejar de comer gluten?No necesariamente. En realidad, la mayoría de las personas pueden comer sin problemas alimentos que contengan gluten. Solamente se sugiere evitar su ingesta cuando las personas presentan ciertos síntomas. Los más comunes son la inflamación y el dolor en la zona del estómago, anemia y obstrucción intestinal. Jamás debes de hacer ajustes radicales en tu alimentación, como dejar completamente de consumir harinas, solo porque crees que tienes algún padecimiento. Si sospechas que podrías ser intolerante al gluten, debes someterte a algunos estudios para obtener un diagnóstico seguro.¿Soy alérgico al gluten?No vayas a creer que por sentir un poco de inflamación después de comer una pieza de pan ya eres celiaco. Aunque por lo general las personas intolerantes al gluten padecen diarrea o dolor abdominal, hay algunas que ni siquiera presentan reacciones. De igual manera, la enfermedad puede estar de manera latente, es decir, que no aparece hasta la edad adulta, aunque ya se tenga desde la niñez. Para determinar si eres o no alérgico al gluten deben realizarte un análisis de sangre y biopsias en el intestino delgado. ¿Qué puedo comer si fui diagnosticado con celiaquia?Debes evitar todos los alimentos que estén hechos con trigo, cebada o centeno. Esto significa que la pasta, pan, tortillas de harina, bollería, pasteles, cervezas y ciertos aliños o salsas están prohibidos. Una manera más sencilla de elegir tus alimentos es revisando las etiquetas. Por ley deben incluir información sobre sus componentes y la posibilidad de incluir rastros de gluten.Estas son algunas recetas fáciles y ricas que no contienen gluten: Pan de quínoa con chía y glutenPastel azteca con polloPan de elote sin harinaHotcakes de zanahoria sin harina
Cocinar puede ser una actividad divertida y hasta relajante. Sin embargo, cuando hay niños involucrados de por medio, esto se convierte en una faena estresante y desafiante. Aprovecha los días libres para involucrar poco a poco a tus pequeños en las labores culinarias. Aquí te compartimos 10 tips que debes seguir cuando cocines con niñosHaz que sea simpleReserva tus recetas especiales, con miles de ingredientes y procesos laboriosos para una ocasión en la que tengas mucho tiempo y no haya que supervisar a nadie más en la cocina.Asigna tareas específicasLos niños, por su curiosidad e inquietud, siempre quieren participar. Déjalos que te ayuden haciendo cosas muy sencillas, como partir la lechuga (con sus manitas, obviamente) o mezclar algo.Organízate antes de empezarNo es lo mismo cuando una sola persona cocina a cuando hay varias manos, sobre todo cuando son de niños. Revisa con anticipación la receta y coloca los  ingredientes en el orden en el que vayan a usarlos.Que sea divertidoA veces el caos surge no tanto por los niños sino por la falta de espacio. Si te es posible, asigna diferentes áreas en tu cocina para que no haya problema y no  se estorben los unos a los otros. Pídele su opiniónEl objetivo de involucrar a los niños es que disfruten cocinar y desarrollen un interés por esto. Si ellos sienten que son parte importante y que pueden tomar  decisiones, será más sencillo que más adelante quieran cocinar solos.Crea tradiciones en torno a la cocinaConvierte cada experiencia en la cocina en un momento muy especial para tus hijos. Tal vez puedes contarles un cuento mientras van preparando la comida o hacer algún juego usando las letras de los ingredientes. Añade poco a poco  de ingredientes nuevosEste tip es buenísimo para los  picky eaters. Si tu hijo es remilgoso y no prueba cualquier cosa, comienza a presentarle nuevos alimentos a través de las recetas. Hazlo poco a poco y de manera sutil para que tu niño no los rechace.No trates de controlar todoOlvídate de mantener tu cocina impoluta y de preparar un platillo perfecto. Cuando cocinas con tus hijos lo más importante es que ellos disfruten la experiencia y comiencen a sentir interés por la cocina.Deja que experimenten con la comidaAdemás de aprender a cocinar, el manipular los alimentos les da la oportunidad a los niños de experimentar con todos sus sentidos. No te enojes si ves que se llevan los deditos a la boca, solo enséñales la importancia de la limpieza en la cocina. Aprovecha para reforzar sus conocimientosCocinar también es una manera de estudiar. Pídeles que te ayuden a leer la receta, que cuenten los ingredientes, que revisen los pasos. Así reforzarás sus habilidades de lectura, comprensión y numéricas.¿Tienes algún otro tip para cocinar con niños? Compártelo en los comentarios.Anímate a preparar estas recetas con tus pequeños:Ensalada cremosa de atúnPay de fresa fácilRica Sandia LocaCarlota de Guayaba
El desperdicio de alimentos es una situación grave en el mundo y no sólo es muy triste que todos los días, toneladas de alimentos terminen en la basura, sino que además, hacemos un daño directo a los bolsillos. Para evitar que la comida termine por ser desechada, te damos algunos pasos sencillos para ser más consciente y poder aprovechar mejor nuestros recursos.Todo empieza desde las comprasEl primer paso, y quizá el más importante, es que planees correctamente las compras. Antes de hacer tu lista para el súper, revisa lo que tienes en el refrigerador. A veces hay tesoros en el fondo del cajón de las verduras que se pueden convertir en una deliciosa sopa antes de que pase demasiado tiempo. Aprovecha ese jamón de la semana pasada para unas croquetas y si te sobró demasiado, piensa comprar un poco menos la siguiente vez.Te recomendamos intentar esta receta de Croquetas de Papa con Jamón Nada de distraccionesRecuerda, si vas de compras con hambre o sed, pondrás en tu carrito mucho más de lo que necesitas. Apégate a tu lista y a la planeación que hayas hecho para la semana. Una vez que llegas a casa, empaca y almacena todo correctamente y así tendrá más vida de anaquel.Aprovecha los ingredientesMuchas veces al preparar una receta, usamos sólo una parte de las frutas y verduras que compramos. Por ejemplo, con el apio: si usas los tallos para una ensalada, aprovecha las hojas en una sopa y la parte blanca de la base para dar más sabor a tu caldo. También puedes hacerlo con los tallos de los champiñones o los tallos gruesos del brócoli, que hacen una rica sopa o ensalada. Los plátanos que ya están muy negritos son perfectos para hacer panqué o agregarlos a la masa de hotcakes. Si no tienes tiempo de prepararlo pronto o no tienes suficiente cantidad, no te preocupes, congélalos hasta que estés lista.Si tienes pedacitos de diferentes quesos, es el momento de hacer una salsa deliciosa para tu pasta favorita. Y en la alacena, revisa mensualmente las fechas de latas y salsas, y úsalas en tiempo.Cuida las porcionesPara evitar tener desperdicios, es mucho mejor servir porciones pequeñas y si alguien quiere más, entonces que se sirva después. Si sobra comida, recuerda enfriarla rápido y conservarla adecuadamente para que dure más tiempo.Administra inteligentemente las sobrasCon frecuencia, nuestro refrigerador se convierte en un paso previo al basurero por tener cantidades pequeñas de sobras que no se aprovechan. Si preparaste comida de más, recuerda conservar lo que quede en recipientes adecuados, siempre marcando el contenido y la fecha de empaque, para que estés consciente de cuándo debes consumirlo.Por otra parte, también puedes darle nueva vida a las sobras. Por ejemplo, si hubo pollo al horno, deshebra el sobrante para unos taquitos; las verduras cocidas picadas se pueden mezclar con pasta fría y vinagreta, o con atún y mayonesa para una ensalada; los frijoles refritos con salsa de jitomate y caldo toman un nuevo aire en una sopa. O simplemente fríe ese arroz blanco con verduras picadas, cubitos de carne o camarón, y salsa de soya para una cena oriental ligera... Usa tu imaginación y dales giros distintos a esos recipientes con sobras. Al final de mes, se sentirá la mejora en tu cartera.
Seamos honestos: muchas veces usamos palabras sin saber exactamente qué significan. Por ejemplo, hablamos de setas y hongos por igual, sin tener la certeza exacta de qué estamos diciendo. Aunque los usemos como sinónimos, estos términos se refieren a cosas diferentes. En esta entrada te explicamos las principales diferencias entre una seta y un hongo. ¿Hongo o seta?Aunque podríamos estudiar más a fondo el reino fungi para entender las diferencias entre hongo y seta, no queremos meternos en camisa de once varas. Así que lo pondremos de la manera más sencilla posible: un hongo sería el equivalente a un árbol, mientras que una seta sería el fruto de dicho árbol. Así de fácil. Los hongos crecen debajo de la tierra y solamente salen a la superficie, en forma de seta, cuando se presenta una disminución en la temperatura ambiental. Digamos, entonces, que las setas son una respuesta natural del hongo a los estímulos del ambiente. La confusión entre estos dos términos surge precisamente aquí: cuando decimos que estamos comiendo hongos, en realidad lo que estamos consumiendo es una parte del hongo que se llama seta. Eso que conocemos comúnmente como champiñón (sombrero y tallo) es el fruto del hongo que se encuentra debajo de la superficie. ¿Es bueno comer setas?Una vez habiendo aclarado la confusión entre ambos términos, podemos entrar más a detalle en las características y propiedades benéficas de estos alimentos. Las setas son un tipo de alimento muy nutritivo, ya que aportan minerales, como calcio, potasio, zinc, hierro, además de algunas vitaminas, tales como A, C, D y algunas otras del complejo B. Otra característica importante es que las setas no contienen grasas, pero sí muchas proteínas y fibra. De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, en 100 gramos de setas hay tan solo 25 kilocalorías, 1.8 g de proteínas, 4 g de carbohidratos, 2.5 g de fibra y nada de colesterol. ¿Cómo es mejor preparar las setas?Se ha comprobado que, al freír o cocer diferentes tipos de setas, estas pierden proteínas y algunos antioxidantes. Para conservar la mayor parte de los nutrientes presentes en las setas lo mejor es prepararlas a la plancha con un poco de aceite. Otra opción saludable para cocinar setas es hacerlo en el microondas. Este método te permite reducir el tiempo de cocción y usar la menor cantidad posible de agua. De esta manera, conservas buena parte de los antioxidantes, ya que no se diluyen en el agua (o aceite) ni se pierden durante un largo proceso de cocción.¿Qué platillos puedo cocinar con setas?Setas al PibilDeliciosos tacos de setasPasta en Salsa Cremosa con SetasCrema de Setas con Alemdras
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