¿Cómo hacer la granola perfecta?
Tips y Consejos

¿Cómo hacer la granola perfecta?

Por Kiwilimón - Julio 2015

Hoy en día la granola se ha hecho parte de nuestra dieta, sus beneficios saludables, además de su baja cuenta calórica lo hacen un alimento ideal para dietas y platillos saludables. El problema es que mientras más famosa se ha hecho, un mayor número de marcas han lanzado su versión al mercado y, la mayoría, han dejado de ser tan sanas como antes. Por eso, hoy te queremos contar todo sobre la granola y cómo preparar la tuya propia que le hará honor a su origen sano y natural.

¿Qué es la granola?

Puede haber mucho tipos y variedades, pero para que la granola sea granola debe ser una mezcla de diversas nueces, copos de avena, miel y diversos frutos secos que se hornean hasta quedar crujientes.

¿Cómo hacer la mejor granola?

Está claro que en gustos se rompen géneros, pero, te aseguramos que si nunca has hecho granola natural éste es un gran lugar para empezar, aquí te decimos cómo prepararla paso a paso:

1. Granos

Debes usar tres tazas de los granos de tu preferencia, la opción clásica es la avena, pero por supuesto que puedes jugar con la receta y utilizar centeno, trigo, etc.

2. Nueces

Con una taza y media es suficiente, y aquí tienes una variedad inmensa para elegir: cacahuates, pistaches, almendras, avellanas o incluso una mezcla de todas.

3. Endulzante

Aquí es donde entra la miel, que puede ser de maple o abeja para una opción más saludable.

4. Aceite

Este ingrediente es importante pues ayuda a que no se queme, a que no se pegue y le da una sensación sedosa y agradable. Te recomendamos media taza de aceite de oliva.

5. Sal

Así es, ese sabor dulce y saladito de las mejores granolas viene de incluir una cucharadita de sal a tu receta que resalte todos los sabores con los que estarás jugando.

6. Mezcla

Todo lo que debes hacer ahora es mezclar los ingredientes secos y después añadir, uno a uno, los líquidos para obtener una masa uniforme.

7. Al horno

Extiende la masa en una charola larga y mete al horno por al menos media hora y a 180º C.

¿Por qué conviene hacer tu propia granola?

Crear tu propia granola no es ningún capricho o juego, de verdad tiene sus beneficios:

  • Es más rica, puedes hacerla a tu gusto e incluir cualquier ingrediente que te parezca mejor, hay quienes incluso añaden tocino o crema de cacahuate
  • Es extremadamente fácil, de hecho, mucho más rápido que ir al súper a comprar una
  • Es mucho más barato que comprar la granola ya hecha, y además ya tienes todos los utensilios para prepararla en casa
  • El aroma que desprenderá en tu casa será delicioso
 

Tips

  • Si quieres hacer tu granola aún más sana agrega un par de cucharadas de quinoa
  • Agregar coco rallado le da otra dimensión de sabor y funciona muy bien, así como la piña deshidratada
  • Nunca uses frutas cortadas en tajadas grandes, siempre deben ser pequeños trozos que no aguaden la mezcla
  • Puedes agregar un toque cítrico con rayadura de limón o naranja
  • Si quieres que quede un poco más especiado, por qué no un poco de canela, vainilla, jengibre o nuez moscada
 

Recetas

Ya que tengas tu granola lista, prepárala con alguna de estas recetas deliciosas y compártela con toda tu familia.

Yogurt con granola: http://www.kiwilimon.com/receta/saludables/yogurt-con-granola

Brochetas de fruta con granola: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/brochetas-de-fruta-con-granola

Muffins de miel y granola: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/muffins/muffins-de-miel-y-granola

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Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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Buscar desayunos nuevos sin huevo puede parecer una gran hazaña, pero en realidad hay un sinfín de opciones saludables que podemos elegir, por ejemplo, la que te presentamos aquí, aunque aún no sepas qué es el muesli.Típicamente elaborado con avena, nueces, frutas y semillas, el muesli es una gran fuente de fibra, vitaminas, minerales y proteína, por lo que es bueno para el desayuno, aunque también tiene otros usos, como en snacks y postres.Qué es el muesliEl muesli es una mezcla de cereales, frutos secos y semillas, y la diferencia entre el muesli y la granola es que el primero se come crudo, sin cocerse, mientras que la granola se hornea, además de que se le añaden endulzantes como miel.Así, el muesli no se hornea y se puede servir frío o caliente. Por otra parte, aunque comer avena para el desayuno es algo que ya los antiguos griegos hacían, la idea de comer cereales fríos es relativamente nueva, por eso el muesli como la granola son desayunos modernos, que fueron popularizados por médicos que promovían la salud alternativa en el siglo XIX.Ya que contiene una variedad de grupos alimenticios, es bueno para el desayuno por muchas razones y a continuación te listamos algunos de sus beneficios del muesli:Contiene fibra que ayuda a mejorar tu digestión.Ayuda a reducir el colesterol malo y mantiene tu corazón sano.Te da energía durante el día.Es una buena fuente de vitaminas, minerales como hierro, antioxidantes, proteína y ácidos grasos omega-3.El muesli puede comerse mezclado con yogurt y frutas, o con leches vegetales como de almendras, soya o coco, por ejemplo. Además de bueno, es un desayuno sencillo y práctico, pues no implica cocinar y existen muchas mezclas de muesli ya empaquetadas en los supermercados, sólo tienes que asegurarte de elegir la correcta, que no tenga azúcares añadidos.
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