Tip: Cómo guardar la pasta extra

Por Kiwilimón - May 2011

¿Cocinaste más pasta de la que vas a comer?

Sigue estos pasos: 1. Saca la pasta cocida del agua (al dente) y separa la que quieres reservar 2. Mezcla la pasta reservada con un poco de aceite de oliva y mete en una bolsa zip-lock de plástico 3. Guarda en el refrigerador 4. Para prepararla: pon en un recipiente y recalienta en el microondas por un minuto. 5. Sirve con la salsa de tu gusto caliente encima.
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Lo femenino es un adjetivo que describe una realidad biológica, sociológica y gramatical. Eso sí, el sustantivo al que se lo colgamos tiene que ver con una concepción ideológica. En la cocina, lo femenino se ha generalizado a dos actividades: a la informal, que termina derrumbando el zaguán de una casa por necesidad, para trasladarse a un puesto callejero; y la dulce, la de los pasteles y las galletas con royal icing, la de la estación de postres en los restaurantes con duela encerada. Pero ya hay más. Las mujeres hemos llenado la canasta de lo femenino con frutos inesperados.En el rewind de la vida, la tierra y el fuego fueron los elementos iniciáticos de lo femenino. En nosotras estaba la responsabilidad de resguardar el hogar, de encender y mantener la hoguera –del latín focus, fuego– en las cuevas originarias. En cada una, el brasero era monumento a la vida, pues alejaba animales salvajes y resguardaba el calor familiar.La civilización evolucionó, no así el destino de las de nuestro género. El fuego de la brasa se mantuvo prendido en el hogar sin el derecho a volverlo oficio. Eso sí, en la historia no faltaron las hechiceras que prepararon encantamientos culinarios, cocineras de corte, mujeres que alimentaban soldados, amas de cría y reinas que colonizaron con recetas los terruños de su lazo matrimonial. Por supuesto, estaban las monjas, las guardianas del saber teológico y culinario. Bajo el son del ora et labora se especializaron en la creación culinaria, la repostería, la confección del chocolate. A nadie extrañó que los libros de cocina y las gacetas culinarias del renacimiento y barroco ni por equivocación tuvieran el nombre de una mujer. En el siglo XVIII, momento histórico en el que la palabra gastrónomo se puso de moda, la versión gramatical en femenino brilló por su ausencia. En la nouvelle cuisine del siglo XX, en la cocina moderna de August Escoffier, a la mujer se le confinó a la mesa. Nada nuevo. Capítulos que retrataron, como en otros ámbitos, el machismo como devenir histórico. Se nos vio débiles para cargar ollas, mal agüero si estábamos en nuestro periodo. Y luego llegaron mujeres que no pidieron perdón por ser talentosas: las Eugénie Brazier –la primera mujer en obtener tres estrellas en la Guía Roja–, las Julia Child –cocinera que popularizó la cocina francesa en Estados Unidos por sus libros y programas de televisión–, las Alice Waters –la madre de la cocina californiana en su Chez Panisse de los setenta–.Gracias a las de delante y detrás, la cocina actual es un campo de batalla donde lo femenino se resignifica cada jornada. Como Gabriela Cámara, que se hizo restaurantera con menos de treinta años y ha sabido romperla en México y Estados Unidos. Como Celia Florián, cocinera de las Quince Letras, que preserva saberes regionales en su restaurante y es voz de otras cocineras tradicionales en Oaxaca. Como Martha Ortiz Chapa o Elena Reygadas, que supieron amalgamar el talento artístico con el fine dining. Como Norma Listman de Masala y Maíz que conceptualiza lo mismo una barbacoa especiada que un texto incendiario. Como Pía Quintana, Titita o Margarita Carrillo que picaron piedra, documentaron y replicaron para dignificar lo que hoy se come sobre manteles largos.  Lo femenino aterrizó entonces en los magueyes pulqueros de Hidalgo, en los de mezcal con Lala Noriega; se expandió en los campos de agave azul con la tequilera Melly Barajas Cárdenas; se sirvió en una copa martinera en la mano de Fátima León o Mafer Tejada. Es el sabor detrás de grandes cervezas con Diana Arcos, química de Wendlant. Ha sido nariz en el vino junto a Georgina Estrada, a Claudia Juárez y a Michelle Carlín y es el espíritu de los viñedos que cuida la enóloga Lourdes Martínez en Bruma. Taqueras, torteras, pescadoras, tamaleras, carniceras, dueñas de fonditas, embajadoras de bebidas, emprendedoras de proyectos comunitarios, creadoras de conceptos restauranteros, productoras gourmet, agrónomas, meseras, garroteras, conservacionistas de cultura comestible, fotógrafas culinarias, cocineras medicina, escritoras de experiencias sápidas que nos la han puesto difícil al definir lo femenino en la cocina y que han hecho que no quede vocación allá fuera sin el latido de una mujer.
Esta Cuaresma sácale jugo a tus pescados y mariscos preparándolos de formas nuevas y divertidas. Si eres amante del grill, no esperes más y programa tu siguiente parrillada con productos del mar, ¡será una experiencia memorable! Y para que te vuelvas un experto en la materia, el chef Rodrigo Carrasco te comparte los 10 consejos básicos para sacarle el mayor provecho a tu parrillada de mariscos: Selecciona ingredientes frescos y carnosos.  Necesitas carne rica pero resistente al fuego. Los ingredientes con caparazones como las conchas son perfectas para el grill, porque protegen su carne. . El fuego es tu amigo. Experimenta con diferentes maderas y carbón dulce a temperatura suave y constante. Obtendrás una cocción sutil y refinada. Recuerda que, a diferencia de la carne y las verduras que requieren potencia, los ingredientes del mar necesitan sutileza en la cocción, en otras palabras: un fuego suave y constante. Marinación y reposo.  Si quieres potencializar los sabores, deja descansar tus ingredientes del mar en mezclas que te gusten antes de meterlos al fuego. Prueba salmueras, salsas, especias o infusiones con hierbas. Tiempo. La paciencia es la regla de oro en las parrilladas de mariscos. Haz tu parrillada como un ritual: selecciona tus ingredientes, déjalos reposar, prende el fuego, marina los ingredientes, haz su cocción al calor de la brasa y vuelve a dejar reposar. Piensa en el tiempo y el reposo que requieren unas ostras o en un pescado  Tikin Xic. Guarnición y acompañamientos. Elige elementos o preparaciones simples y sutiles para acompañar a tus estrellas marinas. Por ejemplo, vegetales que le den más frescura a tus pescados y mariscos, frutas o salsas con cítricos que bailen al compás del mar y de tu brasa. Presentación. Lo simple es elegante. Utiliza elementos básicos: tenedores, cucharas y  un plato. Los protagonistas de tu mesa serán los mismos pescados y mariscos. Piensa en los colores, la textura y cuerpo de unos langostinos o una leche de tigre. Un excelente tip es que pongas a enfriar tus cubiertos para que tus primeros bocados sean memorables. Combinación de mar y tierra.  ¡Aventúrate a combinarlos!  ¿Qué sería de un pescado zarandeado sin chiles?  Parrilla también cebolla, poros, chiles secos y hasta plátano. Deja que se unan en el fuego. Maridajes.  Mi regla es: acompaña tu plato caliente con una bebida fría y fresca como el mar. Entre más caliente y especiada sea tu preparación, más helada y fresca será la bebida que elegirás como vinos albariño, cavas o champañas, o bien cervezas ligeras como los estilos lager, pilsner o ipa. Sirve tu festín al centro de la mesa. A diferencia de otros platos, el mar es muy estético en la mesa. Sirve tu parrillada en piezas enteras y de manera natural,  esto te ayudará a crear composiciones únicas, además de crear el entorno perfecto para compartir los sabores al centro de la mesa. Hora del postre. Elige postres fuertes que limpien tu paladar. Después de un festín marino y de brasa tu paladar necesitará sabores cítricos, alcalinos o herbales para limpiarse. Prueba con tartas de limón, plátanos asados, o frutos rojos a la parrilla con galletas. ¡Que tu parrillada de mariscos sea todo un éxito! Rodrigo Carrasco es chef de Kitchen 6 en CDMX y, próximamente, de un nuevo proyecto de mariscos y parrilla en Ávandaro. 
Conocido como “el cerezo mexicano”, el capulín es una fruta muy popular desde la época prehispánica gracias a su color rojizo, sabor agridulce y múltiples propiedades que favorecen a la salud. Si eres amante de este tipo de frutos, acompáñanos a descubrir los increíbles beneficios del capulín. Las propiedades del capulín El capulín tiene grandes cantidades de antioxidante y nutrientes como minerales y vitaminas A, B y C, que ayudan a reforzar el sistema inmunológico de cualquiera que los consume. Hojas de árbol de capulín para el sistema respiratorio Entre los beneficios del capulín, podemos encontrar que sus hojas son utilizadas para hacer infusiones que ayudan a calmar los malestares causados por tos, gripe o catarro. Capulín para mejorar la digestión Al ser un alimento de fácil digestión, los capulines son un excelente remedio para calmar los malestares estomacales como diarrea, estreñimiento y dolor abdominal. Capulines para la edad Gracias a sus grandes cantidades de antioxidantes, los capulines ayudan a formar colágeno y a regenerar los tejidos con más facilidad. Además, gracias a que combate los radicales libres, evita el envejecimiento prematuro en las personas. ¿Cómo comer capulines? Puedes disfrutar de esta deliciosa fruta en su estado natural y comerlos crudos, lavándolos y desinfectándolos previamente, o también puedes encontrarlos en mermeladas, jugos, bebidas alcohólicas y hasta tamales dulces, como sucede en el Estado de México. ¿Listo para explotar los beneficios de los capulines?
Todos nos hemos tomado una tacita de té de manzanilla para cuando estamos indigestos o incluso cuando queremos calmarnos un poco, pues estos dos son los beneficios de la manzanilla más conocidos.La manzanilla es conocida por su efecto calmante sobre el sistema nervioso y también para ayudar a aliviar el malestar digestivo, porque el componente activo de la manzanilla, llamado bisabolol, tiene propiedades antiinflamatorias y relaja el revestimiento del músculo liso del tracto digestivo. Sin embargo, la manzanilla tiene diversos usos que quizá aún desconoces y que puedes aprovechar como remedios caseros para la piel, el cabello o incluso los dientes.Tratamiento refrescante para los ojos¿Sabías que la manzanilla contiene estimuladores de la circulación naturales que pueden ayudar a reducir las ojeras? También puede ayudar con los ojos hinchados, cansados o irritados. Simplemente coloca bolsas de té de manzanilla previamente preparadas y ya frías como compresas en los ojos cuando lo necesites.Enjuague bucalLa manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a aliviar las úlceras bucales, las aftas o las encías irritadas. Para usarlo como enjuague, prepara una taza de té de manzanilla, deja enfriar y simplemente úsalo como cualquier otro enjuague bucal.Tratamiento para la piel ásperaLa manzanilla es un humectante natural y aporta antioxidantes que llegan a lo más profundo de la piel, donde pueden ayudar a reparar y prevenir el daño de los radicales libres. Para este tratamiento tienes que usar flores de manzanilla fresca, cogollos de lavanda y aceite de coco, entre otros.Aclarador natural de cabelloLa manzanilla es uno de los ingredientes principales utilizados en el cuidado del cabello para iluminar las melenas rubias. De hecho, puedes disfrutar de los beneficios de la manzanilla sin necesidad de comprar productos específicos simplemente guardando la bolsita de té de manzanilla la próxima vez que te prepares una taza. Para usarla en tu cabello, después de lavarte el cabello, moja la bolsita de té y escúrrela por el cabello, déjala actuar unos minutos y luego enjuaga y acondiciona tu cabello como de costumbre. Tratamiento de cicatrices de acnéLa manzanilla se ha utilizado durante siglos para reducir la inflamación de la piel y mejorar la cicatrización de heridas. Para ayudar a reducir la apariencia de las cicatrices del acné puedes usar una compresa de té de manzanilla, pero lo mejor es usar flores de manzanilla secas en lugar de bolsitas de té de manzanilla para esta aplicación, sólo tienes que verter 8 oz de agua hirviendo sobre 1 cucharada de flores de manzanilla secas y dejarlas reposar tapadas durante 5 minutos. Una vez que se enfríen un poco, remoja un paño en el té y colócalo sobre las cicatrices del acné en la cara recién lavada. Deja actuar durante 10-15 minutos y listo.¿Qué otros usos de la manzanilla conoces?
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