Viste tu hogar de un ambiente navideño
Consejos de Hogar

Viste tu hogar de un ambiente navideño

Por Kiwilimón - Diciembre 2015
Se acerca el mes de diciembre y con ello NAVIDAD, una época que esperamos con ansia a que llegue durante todo el año; es en este mes cuando nos llenamos de un espíritu festivo que queremos compartir con nuestros seres queridos y que mejor que en nuestro hogar. Sabemos lo importante que es el que exista una decoración adecuada que logre el ambiente cálido y de convivencia que buscas, por eso te dejamos estos prácticos consejos para decorar tu espacio: 1.- Colores Es importante el manejo de los colores de temporada: los marrones y rojos, los verdes obscuros, el blanco y el dorado son los tonos que te darán el efecto navideño que buscas. 2.- El Arbolito Es casi imposible pensar en navidad sin imaginar un pino adornado en tu sala; el arbolito es una parte muy importante y hay muchas variedades para todos los gustos. Hay naturales, artificiales, verdes, de colores, con escarcha, con luz integrada; todo es cuestión de decidir cual es el adecuado para el interior de tu casa y claro, tu personalidad. 3.- Adornos En este hay que tomar en cuenta que serán de tres tipos: para el interior de tu casa, para el árbol y para el exterior de tu casa. Para el interior de tu casa las botas de fieltro y tela son los protagonistas, además de la escarcha, las coníferas y ornamenta con detalles de pino y nieve. Para el exterior las series de luz, las coníferas y pino, además de inflables y estatuas con motivo navideño fijas son perfectas. Mientras que para el árbol la creatividad es el límite, ya que puedes elegir las tradicionales esferas, elementos creados por tu imaginación, ya sea de fieltro, cartón u otro tipo de tela; e incluso las series y el infalible nacimiento. Todo es cuestión de tus ganas de celebrar y el entusiasmo que le pongas a esta fecha de acuerdo a tus gustos e ingenio.
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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
De las cosas que más extraño de la vieja normalidad, la experiencia de comer en un restaurante está definitivamente en el top 3. Aunque pueda pedir comida a domicilio y seguir disfrutando de mis platillos favoritos, algo hace falta.Por fortuna, ha llegado a México una plataforma que realmente trae a casa la experiencia de comer en un restaurante, más allá de solo la comida. Su nombre es Take a Restaurant y con ella puedes reservar una experiencia exclusiva de una manera fácil y personalizada, para tener la oportunidad de disfrutar de tu restaurante favorito en casa.Con este servicio puedes elegir en casa una selección de 18 exclusivos restaurantes que ofrecen una buena parte de la interesante escena gastronómica citadina, con nombres consolidados como Mikel Alonso (Grupo Biko) o Gabriela Ruíz (Carmela y Sal), hasta propuestas más atrevidas como la cocina fusión de Norma Listman y Saqib Keval (Masala y Maíz).Take a Restaurant te permite reservar a través de la web www.takearestaurant.com tu restaurante favorito, escoger una opción de menú y prepararte para que tu casa se convierta en ese restaurante tan deseado. Una vez que reservas, Take a Restaurant se encarga de coordinar todos los detalles para garantizar que cada servicio sea inolvidable. Esto significa que el equipo llega una hora antes con todo lo necesario para transformar tu casa en su restaurante; luego, tienes el servicio del personal como si estuvieras ahí, y finalmente, ellos recogen todo y dejan tu cocina impecable.Esta plataforma viene de España, en la que está disponible en Madrid y Barcelona, donde las reservas más constantes son para grupos de entre 6 y 10 personas, que buscan reunirse tranquilamente con sus amigos o familiares y poder hacer un plan diferente y disfrutar de la sobremesa sin prisa, pero también parejas que celebran ocasiones especiales.Ciudad de México es la primera ubicación internacional de Take a Restaurant, así que vale la pena probar este nuevo servicio, que promete hacernos sentir fuera de casa, sin necesidad de salir de ella.
La comida tailandesa tiene sabor picante, pero no sólo por el uso de chile, sino que ese toque picante también es gracias al uso constante de especias como el jengibre, y condimentos como el curry, por ejemplo.La mezcla de sabores ácidos, salados, dulces y picantes en la gastronomía tailandesa suele deberse al uso de ingredientes como leche de coco, ajo, chiles picantes, hierba de limón y la salsa de soya. La estrella de este tipo de comida es el arroz, usado en muchos platillos de la comida tailandesa.En cuanto a las carnes que usan al cocinar, el pollo y la carne de cerdo son las más comunes, pero los platillos con camarones abundan y es parte de una de las versiones del Pad Thai, el platillo más popular no sólo en las calles de Tailandia, sino en el mundo.Pad ThaiEl pad thai consiste en un guiso de tallarines salteados con pollo o camarones o también tofu, el cual lleva salsa de pescado, soya, huevo, limón, chile y azúcar. Si tienes la fortuna de viajar al país, seguro encontrarás este platillo en los puestos callejeros tan populares, pero si no, puedes probar hacerlo en casa con nuestra receta de pad thai de camarón.Sopa Thai Tom Yum GoongEsta sopa es picante, así que seguramente como buen mexicano, te va a gustar, aunque tenemos que advertirte que no tendrá el mismo sabor picante al que estás acostumbrado, porque recuerda que la comida tailandesa mezcla dulzor, acidez, sal y picante. La sopa lleva camarones, chile, limón y setas, y va muy acorde con los días lluviosos en el país.Tam ThaiSom Tam es una ensalada muy característica de la gastronomía tailandesa, hecha con papaya verde tailandesa, que no es más que una papaya normal antes de madurar, así que su sabor no es dulce aún, acompañada de limón y chile, que en otras versiones no tan tradicionales, como la Tam Thai, puede llevar camarones secos. Puede ir acompañado de arroz, pollo frito o asado y pinchitos de cerdo.Esperamos que tengas la maravillosa oportunidad de probar estos platillos o tal vez al menos cocinar en casa al estilo thai alguna de nuestras recetas que te dejamos a continuación.Sopa thai con noodles de calabazaPad ThaiSopa tai de tallarines
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