7 errores más comunes al cocinar pasteles

Por Kiwilimón - Marzo 2017
¿Estás pensando seriamente en desistir en tus intentos por usar el horno? Si después de muchas pruebas, tus pasteles siguen pareciendo un ejemplo desastroso de lo que NO debe hacerse en la cocina, probablemente estés cometiendo alguno de estos errores.

Deja de hacer esto en la cocina y obtendrás los mejores pasteles caseros:

  1. Prescindes del papel encerado.
Si alguna vez has llegado al final de la receta y has encontrado que te falta papel encerado, podrías pensar que no puede hacer mucha diferencia usarlo o no, pero la verdad es que sí, ¡y mucha! Nunca pases por alto el papel encerado, así como el engrasado y enharinado de los recipientes. http://giphy.com/gifs/baking-olll0Om4LT9zG
  1. Te olvidas de darle unos golpecitos al recipiente antes de meterlo al horno.
Este es un paso muy sencillo, pero primordial si quieres hornear un pastel perfecto. Por lo general, al vaciar la masa se forman pequeñas burbujas de aire. Esto ocurre sobre todo con las mezclas más espesas. Con unos golpecitos puedes sacar el aire y evitar que se formen huecos en el pastel.
  1. No usas ingredientes a temperatura ambiente.
Tal vez creas que no es importante (o te da flojera esperar a que los ingredientes se tibien), pero usar ingredientes que estén a la misma temperatura hace que sea mucho más sencillo mezclarlos y, por lo tanto, tener una masa más homogénea. via GIPHY
  1. No combinas primero los ingredientes secos.
Lees las instrucciones y vas agregando los ingredientes conforme los encuentras en la receta. ¿Te suena familiar? Bueno, la próxima vez que vayas a preparar un pastel mezcla primero los ingredientes secos, y después los líquidos. Así evitarás grumos o masas mal mezcladas. via GIPHY
  1. Abres la puerta del horno.
Te gana la curiosidad y abres (aunque sea un poquito) la puerta del horno. Si haces esto frecuentemente o antes de que el pastel esté horneado, el cambio en la temperatura del horno hará que la masa quede cruda o mal cocida en algunas partes.
  1. No ciernes la harina.
Cuando ciernes la harina (y en general los ingredientes secos) te aseguras de que no quedarán grumos para que la mezcla sea mucho más suave. Si tus pasteles te quedan pastosos o duros, prueba cerniendo la harina. Verás cómo te quedarán más esponjosos. via GIPHY
  1. Sacas el pastel del horno muy rápido.
Al igual que el abrir el horno, sacar el pastel inmediatamente puede afectar el resultado final. Los cambios de temperatura, en este caso, al final del horneado, pueden hacer que tus creaciones se desinflen.

Te invitamos a probar estos consejos con unos deliciosos pasteles:

 
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¿No importa qué prepares, siempre terminas tirando la comida que tus hijos no se acaban? Deja de sufrir por el desperdicio de alimentos. Con estos tips no volverás a batallar a la hora de la comida por estas cosas.No exageres en las cantidadesDependiendo de la edad, tamaño y nivel de actividad física, los niños pequeños requieren aproximadamente entre mil y 1400 calorías al día. Si le sirves a tu hijo de 4 años lo mismo que a ti, es obvio que el niño no se va a acabar la comida.Almacena por porcionesSi preparas la comida con anticipación, te recomendamos congelarla en porciones individuales. De esta manera, solo tendrás que descongelar y calentar la cantidad que tu pequeño vaya a comer en realidad.Aprovecha la comida del día anteriorOrganiza tu menú para que puedas aprovechar lo que te sobre de un día para preparar la comida de otro. Por ejemplo, si un día haces picadillo de pollo casero  después puedes preparar calabacitas rellenas de picadillo o con lo que te haya quedado del día anterior. Prepara porciones pequeñasEs muy importante que consideres que el apetito y el antojo de los niños pueden cambiar de un momento a otro. Si te piden molletes,prepara solo uno y espera hasta que lo acaben para ver si querrán otro más. Nunca te adelantes porque podrías terminar desperdiciando comida. Reserva la salsa sólo para su platilloA algunos niños les encanta bañar el arroz en salsa de tomate y los hot cakes en jarabe. Para evitar que se arruine toda la cacerola de comida, lo mejor es que solo pongas un poquito de la salsa preferida de tu pequeño en su plato. Así, el resto de la comida se mantendrá intacto. Sirve de manera divertidaEl problema con muchos niños es que se dejan llevar por la vista y muchas veces rechazan un platillo solo por su aspecto. Enamora a tus pequeños decorando su comida de manera atractiva. No te preocupes, no tienes que hacer mucho. A veces con que agregues un conejo de chocolate es suficienteEnséñale a comer lo que hayRecuerda esto siempre: si cedes una vez, ya perdiste. Educa a tus hijos para que aprendan que se debe comer lo que hay en casa. Si preparas enmoladas de chorizo de soyas, eso es lo que va a comeer.No les des la opción de elegir otra cosa, si no siempre estarás tirando lo que ellos no quieren.Visita nuestra sección de comida para niños y descubre deliciosas recetas que les encantarán a tus niños.
El pescado es uno de los alimentos más saludables por su contenido proteico y sus efectos antienvejecimiento; pero hay que tener cuidado. Algunas variedades de pescados han tomado relevancia gracias a sus altos volúmenes de mercurio, por lo que es importante observar el contenido de este elemento, ya que, consumirlo con frecuencia, puede ocasionar daños a la salud.El mayor riesgo en el consumo de altos niveles de mercurio en pescados se presenta en las mujeres que están embarazadas o amamantando, pero los niños y adultos también deben evitarlo. Se ha descubierto que el mercurio en altas cantidades puede causar daño permanente en los riñones y cerebro, afectando en este último caso la memoria, la atención y las habilidades motoras.Si se llega a consumir durante varios años pescados de un cuerpo de agua con altos grados de mercurio, los daños a la salud pueden incluir parálisis, delirios y problemas del habla.Estos son los pescados con alto contenido de mercurio que debes evitar:Pez blanquillo del Golfo de México Tiburón Pez espada Macarela rey AgujaCorvina del PacíficoMarlín Atún de aleta negra Pez mero Bacalao negroAlgunos de estos peces, como son el tiburón, el atún, el pez marlín y el pez vela, adquieren altos grados de mercurio debido a su dieta, que consiste en comer peces de menor tamaño, los cuales ingieren el metal a través del plancton. Otros adquieren el mercurio del medio en el que habitan. Lo que es seguro es que todos pueden ser dañinos en cantidades altas.Peces con bajos niveles de mercurioSi sueles consumir los peces antes mencionados, reemplázalos con algunos de la siguiente lista, ya que estos son los pescados con menor grado de mercurio y, por lo tanto, los más saludables.BagrePescado de corvina del AtlánticoPalometaSalmónSardinasTilapiaTruchaAbadejoMerluzaSi prefieres mariscos, puedes comer almejas, anchoas, camarones, cangrejo de río u ostras, todos estos tienen cantidades menores de mercurio que no dañaran tu organismo.
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
La licuadora es un electrodoméstico súper indispensable en la cocina. Gracias a su versatilidad puede usarse en muchos tipos de recetas sin tener que recurrir a aditamentos o herramientas especiales. Prolonga la vida útil de tu licuadora lavándola apropiadamente. Estos son los pasos que debes seguir para limpiar bien tu licuadora:Agrega jabón líquido y pon en marcha la licuadora: Llena el vaso de la licuadora hasta una tercera parte con agua tibia y un chorrito de detergente para trastes. Licúa durante unos 30 segundos y después vacía el vaso. Esto te ayudará a quitar mejor lo que haya quedado en la licuadora.Retira las aspasSi quieres quitar bien los restos de alimentos, necesitas desarmar la licuadora con mucho cuidado. Así podrás limpiar el fondo del vaso sin peligro a cortarte.Lava el vaso después de usarloCuando enjuagas el vaso de la licuadora inmediatamente después de usarla es más fácil que quites todos los restos de comida. Deja en remojoEn caso de que haya pasado algún tiempo y no sea tan fácil lavar el vaso, lo mejor es que lo dejes remojando. De igual manera, si licuaste algo y esto dejó un olor desagradable (por ejemplo, ajo o cebolla) llena el vaso con agua tibia y bicarbonato de sodio. Esto ayudará a quitar el mal olor.Limpia la base con un trapo húmedoNo olvides limpiar la base de la licuadora. Antes de comenzar, desconecta el enchufe. Usa un trapo húmedo (no empapado) y quita las manchas o gotas que hayan quedado. Si hay algún resto de comida que esté pegado, usa un estropajo con detergente y talla suavemente. Desarma la tapaHoy en día la mayoría de las tapas de licuadora tienen una sección que puede removerse para agregar más alimentos mientras se licúa sin temor a salpicaduras. Recuerda limpiar cada parte de la tapa por separado para evitar que se acumulen restos de comida. Deja secarEsto es súper importante: antes de usar nuevamente tu licuadora fíjate que el vaso esté bien seco. Si no, puedes descomponer tu electrodoméstico. ¿Necesitas pretextos para usar tu licuadora? Estas recetas se preparan en un 2 por 3 con la ayuda de tu licuadora y lo mejor de todo, puedes COMPRAR UNA LICUADORA KIWILIMÓNGelatina de FerreroDeliciosa Crema de Champiñones
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