Cómo encender el fuego para tu asado
Tips de Cocina

Cómo encender el fuego para tu asado

Por Kiwilimón - Junio 2021
Por Marcelo Aguilar Elizondo

El fuego nos hipnotiza, nos apasiona, nos transporta a nuestros inicios. Siempre ha sido un medio para crear comunidad, nuestros antepasados empezaron a socializar y a crear lazos más fuertes entre ellos cuando, al descubrir el fuego, tuvieron que esperar a que los alimentos se cocinaran. El fuego es un gran transformador y la humanidad no sería lo que hoy conocemos de no haberlo conocido.  

Cualquier pretexto es bueno para hacer una “carne asada”, pero sobre todo, está presente en los momentos más relevantes en los que creamos recuerdos. La convivencia inicia desde que encendemos el carbón hasta que terminamos la sobremesa, donde todos tienen cabida, desde el parrillero, hasta los que lo apoyan en el proceso del asado y los comensales.  

Una de las primeras preguntas que nos hacemos es, ¿cómo iniciamos el fuego de manera correcta para nuestra carne asada? Primero que nada es recomendable iniciar el fuego en un lugar fuera de nuestra parrilla, de esta forma nos aseguramos de mantener temperaturas a largo plazo sin necesidad de perder tiempo o temperatura en nuestro asador.  

Para poder iniciar el fuego necesitamos 3 elementos: combustible, ignición, y oxígeno.  

Combustible  
Nuestro combustible puede ser leña, carbón o briquetas, no es recomendable usar maderas resinosas como combustible ya que transmitirán sabores no deseados a nuestra comida.  

El carbón, por lo general, está hecho de maderas duras, por ejemplo, el mezquite, el nogal o el encino, ya que alcanzan temperaturas más altas y además tardan mucho más en consumirse, lo cual las hace ideales para cocinar a la parrilla. Es importante esperar a que nuestro combustible esté a punto para cocinar, nuestro indicador será el color rojo intenso o la capa de ceniza blanca encima de las brasas.  

En el caso de utilizar leña, hay anticipar tiempos, ya que llevará unas 2 horas  aproximadamente para que la brasa esté lista para cocinar.  

Ignición 
Podemos lograr nuestra ignición con una servilleta con aceite o maderas resinosas como el ocote, no es recomendable utilizar líquidos inflamables, o derivados químicos ya que pueden llegar a contener sustancias químicas tóxicas que la madera y el carbón absorben, transmitiendo sabores y contaminando nuestra comida. 

Oxígeno 
No es lo mismo hacer una carne asada en Hermosillo que en la ciudad de México, ya que dependiendo de la altura sobre el nivel del mar varía la cantidad de oxígeno en el ambiente. Entre mayor altitud menos oxígeno. El oxígeno es clave para que nuestro carbón encienda, es esencial que nuestro carbón tenga pequeñas ranuras por donde circule el aire para que el fuego pueda hacer la combustión, además es indispensable para el control del fuego, entre más oxígeno mayor temperatura, entre menos oxígeno menor temperatura. En los asadores con tapadera, el oxígeno es indispensable para controlar la temperatura ambiente dentro del mismo, la cual podemos controlar abriendo o cerrando las entradas de aire. 

El parrillero argentino cuenta con un brasero a un lado de su parrilla, en la cual colocan la leña, la encienden y esperan que la leña se convierta en brasas, las cuales, caen en la parte de abajo para posteriormente con una pala trasladarlo a la parrilla creando zonas con diferentes intensidades en la temperatura.  

Existe otra herramienta llamada chimenea de metal o iniciador de carbón, que cuenta con una forma cilíndrica, donde colocamos nuestro carbón y por la parte de abajo agregamos ignición para encenderlo. De igual forma esperamos a que el carbón esté en su punto, para posteriormente trasladarlo a nuestro asador.  

También pueden realizar el método del volcán, armando una pequeña fogata colocando los trozos más grandes de carbón abajo, y los demás arriba, dejando un hueco en el centro, con pequeños espacios para que circule el aire. En la parte central agregamos ignición con una servilleta con aceite u ocote y encendemos con un cerillo o encendedor y esperamos a que el carbón encienda para acomodarlo en nuestro asador.  

Espero que estos tips les sean de utilidad, y los aprovechen en su próxima Carne Asada en compañía de sus seres queridos. #ElFuegoNosUne. 

Marcelo Aguilar Elizondo, maestro parrillero, es representante Sociedad Mexicana de Parrilleros Capitulo Sonora. Conoce más tips en: @marceloaguilarmx
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En Matías Romero 98, en el corazón de la colonia Del Valle en la Ciudad de México, se encuentra Alay Alay Taquera de Medio Oriente, una taquería que rompe estereotipos y convenciones. Alay Alay no es la típica taquería chilanga y sus tacos no son como los clásicos tacos árabes de Puebla. En Alay Alay, la chef Andrea Sayeg es quien rebana el shawarma para preparar deliciosos tacos que fusionan sabores mexicanos con la tradición culinaria de Medio Oriente.El concepto de Alay Alay se puede definir como un viaje a través de los sabores de Medio Oriente, pues el menú retoma técnicas y sabores tradicionales de países tan diversos como Líbano, Yemen, Israel, Egipto y Siria dándoles un toque mexicano. “Decidimos no cerrarnos a que el concepto de Alay Alay fuera comida auténtica de Medio Oriente”, explica la chef. “Intentamos adaptar esos sabores al paladar mexicano a través del uso de chiles y salsas o de la presencia de platillos mexicanos como costras o quesadillas con toques y sabores de Medio Oriente”.En Alay Alay encontrarás entradas muy tradicionales como eftoyers, jocoque y hummus, al menos ocho opciones diferentes de tacos—shawarma de cerdo con especias yemenitas, shawarma estilo libanés, kebab kafta, yala yala, hayito, falafel, bistec de res y pechuga de pollo—con sus respectivas variantes chilangas en quesadilla y costra de pan árabe, postres típicos como cigarros marroquíes, dulce de pasta árabe y knafe, y cinco bebidas con sabores típicos de Medio Oriente—lemon khiar, haram haram, Beirut, alloz de chabacano y la taquera.Cada miércoles, Alay Alay organiza las Industry Nights, una noche dedicada a crear comunidad dentro de la industria gastronómica en la que puedes disfrutar del menú de Alay Alay a un precio más accesible y degustar novedosos cócteles de bartenders reconocidos—próximamente participarán Izzy Ortega y Mica Rosseau—, mientras que los fines de semana puedes apreciar el icónico trompo de shawarma en todo su esplendor. Además del menú fijo, Alay Alay ocasionalmente ofrece un menú temporal en colaboración con chefs distinguidos—la última colaboración fue con la chef Somsri Raksamran de los restaurantes Galanga Thai House, Kiin Thai-Eatery y Pin-Tó Thai to Go.Aventúrate a probar el refrescante alloz de chabacano, una bebida tradicional libanesa hecha a base de almendra, chabacano y pistache, el inigualable taco yala yala, un delicioso taco de pollo frito bañado en muhammara—una espectacular salsa siria hecha a base de frutos secos, granada y pimientos—y coronado con ensalada de lechuga y granada, y el irresistible knafe, un pequeño pastelillo de pasta kataifi relleno de queso mascarpone, frutos secos y jarabe de chabacano acompañado de helado de pistache.La taquera, rompiendo estereotipos y convenciones un taco a la vez“Siempre me ha gustado estar en la cocina. Es mi lugar favorito” confiesa la chef Andrea Sayeg y agrega que su abuela materna la inspiró a dedicarse profesionalmente a la cocina: “Siempre veía cocinar a mi abuela y a mí me gustaba estar en la cocina. Entonces, la gastronomía siempre ha estado muy marcada en mi vida”.Por si fuera poco, los sabores de Medio Oriente han estado presentes en la vida de la chef desde que era pequeña, pues sus bisabuelos maternos y paternos llegaron a Valladolid, Yucatán, provenientes de diferentes ciudades de Líbano—Maryayún, Trípoli y Beirut—durante las grandes migraciones de principios del siglo XX. “El pan árabe, el jocoque, son elementos de la dieta diaria. Si hay una ocasión especial, hacemos comida árabe”, menciona Andrea.“Siempre quise tener una taquería; desde niña fue mi sueño, uno que comparto con mi papá”, señala la joven chef y taquera quien, tras seis años de trabajo dentro del grupo Bull & Tank del chef Daniel Ovadía y perfeccionar su conocimiento de la culinaria de Medio Oriente en las cocinas de Nudo Negro y Merkavá, decide emprender un proyecto independiente junto con Andrés Muro y honrar su herencia libanesa: Alay Alay, Taquera de Medio Oriente.Con Alay Alay la chef Andrea se une a las filas de mujeres taqueras, un gremio que, asegura la chef, continuará creciendo durante los siguientes años. Coincidentemente, el nombre de Alay Alay, Taquera de Medio Oriente, antes Yala Yala Taquera de Medio Oriente, viene de un juego de palabras en árabe que se traduce como “¡Vamos, vamos!” en español, mientras que el logo de la taquería es Andrea, la taquera de Medio Oriente, dos guiños hacia ese gremio de mujeres taqueras que rompe estereotipos y convenciones un taco a la vez.
Como en muchos otros países, la comida es parte importante en la cultura de Haití, país caribeño que comparte isla con República Dominicana. Con una cocina influenciada por los sabores africanos, franceses e incluso con presencia de los españoles e hindúes, la gastronomía de Haití es vibrante y sabrosa.Al igual que los franceses, a los haitianos les gusta un sabor fuerte y picante como la pimienta en sus comidas, pero a diferencia de la típica dieta caribeña, no les gustan mucho las comidas especiadas.Entre sus alimentos básicos podemos encontrar carnes de cerdo, de res y de cabra, aves como pollo y pavo, y varios pescados; el huevo y una variedad de frijoles, garbanzos, soya, frijoles rojos, yuca, harina de maíz, arroz de grano corto y trigo también se encuentran entre sus básicos.Cuentan con frutas únicas, como el akí o akee, el frutipan o mazapán y la yaca (jackfruit) y verduras de la región, como el djon-djon, un tipo de hongo negro comestible, la zanahoria blanca y el arrurruz, pero también algunas más conocidas, como los chiles, el maíz, los champiñones, los pimientos, papas, calabazas y camotes.El platillo más común que consumen los haitianos promedio es el llamado Ritz et Pois, el cual es probablemente considerado el plato nacional y que consiste básicamente en arroz y frijoles. No importa cómo cocinen tanto el arroz como los frijoles, y las inclusiones que quieran agregar como carne de cerdo, pollo o ternera, siempre que la base sea arroz y frijoles, será Ritz et Pois. El Banann Peze es otro alimento común, el cual lleva una variedad de plátano frito en grasa de cerdo, o el Djon-djon, de cosecha propia de Haití, en el que se usan hongos negros haitianos molidos para hacer que el arroz se vuelva negro y luego se cubre con habas.Gastronomía de Haití, 3 platillos imperdiblesGriyo (cerdo frito)Al pasear por Haití, seguramente verá vendedores vendiendo sus fritays durante todo el día. Los fritays son alimentos callejeros fritos como caracoles, plátanos y salchichas, por nombrar algunos. Uno de los alimentos callejeros más populares en Haití sin duda es el Griyo, una especie de fritay hecha con trozos de carne de cerdo fritos y marinados. LambiEl menú haitiano está repleto de platos donde el marisco es el ingrediente principal, en especial el caracol. Existen diferentes estilos de cocinar Lambi: desde frito, asado a la parrilla, salteado… Cocinarlo como un guiso con salsa a base de tomate se conoce como Lambi Criollo o caracol guisado y tienes que pedirlo si lo ves en un restaurante local. Lambi puede ser muy gomoso cuando no se cocina adecuadamente, por lo que es mejor pedir recomendaciones de restaurantes a los lugareños.Poulet Aux NoixEste platillo haitiano es una especialidad y un plato tradicional en la parte norte de la isla. Cocido o servido con un condimento llamado pikliz, este delicioso plato de pollo tiene el auténtico sabor de la cocina haitiana con su picante y rico sabor, realzado por un método de cocción lenta. Los trozos de pollo se marinan durante la noche en una mezcla de hierbas y especias junto con nueces de la India, cebollas, pimientos y una mezcla de verduras, y el Poulet Aux Noix se cuece en una salsa espesa a base de tomate. Por lo general, se come con arroz blanco al vapor, una porción de este plato picante es perfecta como comida diaria.
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
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