Convierte tus ensaladas en smoothies
Tips de Cocina

Convierte tus ensaladas en smoothies

Por Kiwilimón - July 2015

Sabemos que la ensaladas son recetas que nos ayudan cuando estamos a dieta, o simplemente cuando queremos comer sano y rico, pero hay más de una forma de disfrutarlas. ¿Por qué no convertir las ensaladas en smoothies? Si vas con prisa, o haces ejercicio, si quieres probar algo nuevo y hasta refrescarte con todas las vitaminas y minerales de tu ensalada favorita, sigue nuestros siguientes consejos.

Cuando alguien dijo que unidos se hace la fuerza, probablemente hablaba de la ensalada. Es bien sabido que la mezcla de diferentes ingredientes de sabores y colores diversos deriva en una mejor dieta pues el cuerpo quema grasa al asimilar la variedad de productos. Es por esta razón que tomar tus recetas de ensaladas deliciosas y hacerlas smoothie tiene sentido.

 Ahora, hay algunas reglas que debes saber al convertir tus ensaladas en licuados:

Una base verde

Se recomienda que la base sea de una o dos tazas de hojas verdes: lechuga, espinaca, kale, cilantro, etc. Hay muchas alternativas, y por lo mismo, un número infinito de combinaciones de sabores que puedes lograr. Para saber qué hoja verde elegir, te recomendamos que tomes la más fresca que encuentres en el mercado, siempre será la de mejor sabor y mayores nutrientes.

La fruta

No todas las ensaladas llevan fruta, pero deberían. Sólo hablando de sabor, la fruta añade dulzura natural, lo que hace que evites ponerle azúcar a tu smoothie. Además, lo que los vegetales verdes añaden en hierro y minerales, las frutas suman en vitaminas. Ya sean cítricos como limón o toronja o tropicales como mango, piña y coco, siempre añade un elemento de fruta a tu licuado. Una taza es suficiente.

Las nueces y semillas

¿Qué es una ensalada sin un poco de crunch? Nueces, almendras, chía, ajonjolí o pistache, todos estos ingredientes van excelente con tu ensalada y también lo harán con tu smoothie. Agrega un par de cucharadas, los aceites sanos de estos productos harán mucho más sano tu desayuno.



Líquido

Ya que estás usando ingredientes 100% sanos, no rompas la línea añadiendo leche entera. Usa agua, leche de coco o de almendra, añade una taza y obtendrás la textura perfecta para que tu ensalada, oficialmente, sea bebible.

Tips

  • Los smoothies tibios rara vez saben bien, prepáralos y mételos al congelador por lo menos media hora
  • Olvídate del aderezo, los vegetales y frutas de tu bebida dan el sabor suficiente
  • Lava siempre frutas y verduras, recuerda que la higiene es primero
  • Licua por partes, trata de licuar por cinco segundos y detenerte para después repetir hasta que obtengas la consistencia adecuada
  • El mejor momento para consumir una ensalada hecha smoothie es en la mañana, tendrás energía por todo el día

Recetas

Para que te des algunas ideas y dejes volar la imaginación, aquí te dejamos algunas de nuestras recetas de smoothies a partir de frutas y vegetales.

Serie de smoothies

Uno de crema de cacahuate, otro de plátano y yogurt y el último de albahaca y limón, ¡para todos los gustos!


Smoothie verde

Col, espinaca y manzana hacen de este smoothie una ensalada en toda la extensión de la palabra, pero más sedosa y fresca.

Smoothie de Kale y plátano

Una ensalada hecha batido que representa un licuado completo con un gusto dulce muy apetitoso.


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Lore Aguilar
03/01/2021 21:36:16
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El delicioso ponche navideño siempre cuenta con una porción de caña, que a todos nos gusta mordisquear para sacarle el sabor, pedacitos de manzana, de guayaba, pero también suele traer una fruta que muchos hacemos de lado: el tejocote.Nativo de México y de Guatemala, el tejocote crece en un árbol llamado manzanillo y aquí en México se produce en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Durango. También es conocido como manzanita o manzana de la inda y aunque puede que no sea tu fruta favorita, si este diciembre te lo encuentras en un ponche, no le hagas el feo, porque tiene muchos beneficios para ti.Beneficios del tejocoteComo fruta, el tejocote cuenta con varios elementos nutritivos y beneficiosos para el cuerpo humano: Contiene vitamina C. Los tejocotes son ricos en vitamina C, la cual está relacionada con la mejora de las defensas y el sistema inmune que previene enfermedades.Contiene calcio. El calcio es un mineral indispensable para nuestro cuerpo, pues está relacionado con varios procesos importantes, como la contracción muscular o el funcionamiento del sistema nervioso, por ejemplo.Contiene vitaminas del complejo B. Entre sus funciones, estas vitaminas ayudan a formar los glóbulos rojos y ayudan a prevenir enfermedades.Contiene hierro. Entre las funciones del hierro se encuentra una principal: llevar el oxígeno a todo el cuerpo y formar glóbulos rojos.Pero el tejocote no sólo es muy nutritivo, también tiene otros usos medicinales e incluso cosméticos, farmacéuticos y textiles debido a su alto contenido en pectina.Los otros usos del tejocote incluyen alimentos para el ganado (para los cuales se utilizan las hojas y frutos) y usos medicinales tradicionales; por ejemplo, la infusión de raíz del tejocote se usa como diurético y como remedio para la diarrea, y las preparaciones a base de la fruta son un remedio para la tos.Aunque es pequeña, esta fruta mexicana típica de la temporada decembrina contiene grandes beneficios, usos y propiedades que seguro no imaginabas.
Las legumbres son el alimento ideal para aquellos que quieren comer de manera saludable, equilibrada y económica. De hecho son tan buenas que se recomienda que formen parte del 25% de proteína que se debe consumir diariamente. Así que si quieres añadir más nutrientes a tu dieta, estas son las 5 legumbres que no te puedes perder. Garbanzos Los garbanzos son una legumbre sumamente importante ya que contienen todos los aminoácidos esenciales, además de ser una importante fuente de proteína natural. Lo mejor de los garbanzos es que se pueden comer de mil formas como en tlacoyos, ceviche y hasta en hummus. Lentejas Las lentejas son un alimento muy saludable, económico y fácil de conseguir. Estas legumbres altas en fibra, pueden cocinarse de diferentes maneras como en sopa, en ensaladas y en tortitas. Soya Al igual que los garbanzos, la soya es una fuente importante de proteínas de buena calidad con los aminoácidos indispensables y lo mejor es que en ella también encontramos ácidos grasos, omega 3,6,9 y vitamina E, así como fibra soluble e insoluble. Frijoles Los frijoles son una excelente fuente de fibra, minerales y antioxidantes. Contienen carbohidratos de absorción lenta, un alto contenido en ácido fólico, tiamina, riboflavina y niacina. Además, también aportan magnesio, potasio, zinc, calcio y fósforo al cuerpo. ¡Son un manjar completo y delicioso! Cacahuates Para la sorpresa de muchos, los cacahuates son legumbres y también tienen importantes nutrimentos para la salud. Los cacahuates son portadores de grasas saludables, vitaminas del complejo B, vitamina E, minerales como el potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro y zinc. ¿Ya consumes estas legumbres nutritivas?
Si en estos días de quedarte en casa uno de tus planes fue plantar algún vegetal o fruta, no fuiste el único, pues también en la estación espacial internacional se dieron a la tarea de hacer crecer su propia comida y en específico, este mes obtuvieron sus primeros rábanos.Pero los rábanos no son lo único que se ha cosechado en el espacio, pues de acuerdo con una hoja de datos de la NASA, ya se han completado 11 experimentos de cultivo de verduras para el consumo humano como parte de un programa. La primera cosecha se hizo 2015 y fue una lechuga romana roja y antes de los rábanos, en 2019, se cosechó mostaza Mizuna.La NASA eligió los rábanos este año porque maduran en menos de un mes y tienen una “formación de bulbo sensible” que permite el análisis de los efectos del CO2, y la adquisición y distribución de minerales. Nicole Dufour, responsable del programa, contó que cosechar una variedad de cultivos les “ayuda a determinar qué plantas prosperan en microgravedad y ofrecen la mejor variedad y el mejor equilibrio nutricional para los astronautas en misiones de larga duración”.Fue la astronauta Kate Rubins quien cortó los rábanos este lunes 7 de diciembre y en el canal de YouTube de la NASA se puede ver en 10 segundos los 27 días de crecimiento en el Advanced Plant Habitat (APH), dentro de la Estación Espacial Internacional.Además, estos rábanos espaciales no serán los únicos, pues la NASA dice que se plantará y cosechará una segunda ronda de este vegetal antes de que mandar ambas tandas a la Tierra, para compararlos con un tercer conjunto de "rábanos de control", pero cultivados en tierra firme.Lo que se espera de estos cultivos en el espacio es que ayuden a la NASA a lograr su “exploración sostenible” de la Luna para el final de la década, y así poder alcanzar mayores extensiones del espacio desde allí. A continuación puedes ver cómo crecen los rábanos en el espacio y si después de leer esto se te antojaron, también te dejamos unas recetas para comerlos.Snack con rábano y pepinosBotana de rábanos
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
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