Cuánto duran los mariscos refrigerados
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Cuánto duran los mariscos refrigerados

Por Kiwilimón - May 2019

Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud
conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.

Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?

Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:

  • Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un
    caparazón quebrado, no compres ese marisco.
  • Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.
  • Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).

¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?

Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el
refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes
almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.

Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.

En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la
comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.

De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.

Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es
que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.

Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.

¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: 

Tostadas de pulpo adobado

Aros de Calamar en caldo de mostaza picosita

Esquites de camarón y chile guajillo

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Calificaciones (2)
María Hernández
19/05/2020 21:09:35
Muy educativo
Hector Josue Gonzalez Cortes
10/03/2020 13:49:36
no mames esta bn culer0
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Aquí una anécdota chocolatosa. Esa noche –la primera vez que noté que el chocolate despertaba toda clase de obsesiones– estaba en Caracas. Me encontraba supervisando la grabación de un comercial de treinta segundos que nos tomó dieciocho horas completar. A penas llegamos al hotel, mi compañera de habitación y yo aventamos las mochilas, arrojamos los tenis tan lejos como pudimos y nos abalanzamos sobre el servibar. En nuestras caras se reflejaron esos rayos dorados y brillantes que sólo los servibares y los cofres de pirata emanan cuando se abren. El pequeño refrigerador guardaba toda clase de productos: cada uno más seductor que el otro. Había champaña, frutos secos, cervezas, dulces tradicionales, sodas, botanas. “El paraíso”, dijo mi compañera de habitación cuando su mano se adentró para tomar algo en esta suerte de edén. Yo esperaba ver salir una botella de champaña; en cambio salieron unos cuadritos negros de 1x1. “¡Chocolates… de Venezuela!”. Lo dijo tan segura que le arrebaté un cuadrito. El primer mordisco me arrojó un “crack” escandaloso. En seguida noté su cremosidad: una textura mantequillosa que contrastaba con sus sabores terrosos y a frutas rojas. Mi amiga ya no hablaba. Estaba teniendo su momento con el chocolate y yo ya no existía más. ¿Qué tiene el chocolate que puede provocar esto?Puede que la historia de la obsesión por el chocolate empiece en Mesoamérica. El cacao era tan valuado que terminó siendo moneda. Al intercambiarse en forma de “almendras”, el riesgo de quedar en la ruina por antojo era improbable. Además de provocar una mala digestión –hay que fermentarlo y tostarlo antes de consumirlo–, se podía despertar la furia de los dioses: el chocolate era un ingrediente celosamente destinado a ellos y a los ricos.El cacao utilizado en la preparación de bebidas era el de menor tamaño. Moctezuma, el gran emperador azteca, echaba mano de su entramado socioeconómico para traerlo hasta la Gran Tenochtitlán desde la zona del soconusco y Tabasco. ¿Que cuál fue el “coctel de bienvenida” que ofreció a Hernán Cortés? Chocolate en una copa de oro. La bebida era ritual en bodas y ceremonias. Los nobles lo mezclaban con maíz y especias como vainilla para consumirlo. Había quién le ponía achiote. Había quién lo mezclaba con chile. Eso sí, debía servirse con mucha espuma para denotar su calidad. Durante la Conquista la cosa cambió. Alguien observó que en la química del chocolate había algo que despertaba los sentidos, que hacía reaccionar al cuerpo, que obsesionaba. Tal vez por eso Francisco Hernández, médico de Felipe II, lo recomendaba para disminuir la fiebre y aliviar los cólicos estomacales. Los franceses lo redujeron a pastillas con cualidades digestivas y estimulantes. En la Segunda Guerra Mundial llegó a ser parte de las raciones que los ejércitos mandaban a los soldados. Era algo así como mandarles endorfinas a granel. Y sí, puede que la causa detrás de la obsesión que provoca el chocolate sean sus sabores y olores (que tienen que ver con el lugar donde crece), con su juego fisicoquímico en forma de endorfinas o con todo lo anterior. Pero sobre todo con las endorfinas. Estos péptidos funcionan como neurotransmisores químicos que siempre llevan buenas noticias a nuestro sistema nervioso. Entre otras cosas alivian el dolor y provocan sensaciones de felicidad y tranquilidad. La parte estimulante le viene de su contenido de cafeína. Los ácidos grasos disminuyen el colesterol malo y aumentan el bueno en el organismo y en dosis certeras, previenen la hipertensión arterial. Además, posee más antioxidantes –flavonoides– que los afamados frutos secos, que el vino, que el té verde. En resumidas cuentas, chocolate en boca, corazón contento.Y ya que estamos en temporada, ¡qué mejor que regalar corazones felices este Día del Padre! Dale forma con estas recetas de chocolate que son las favoritas del equipo de Kiwilimón. Eso sí, hazlo como Moctezuma: utiliza chocolate amargo y en la medida de lo posible, el de mejor calidad para que la magia de este ingrediente que nos obsesiona tanto cobre vida.Delicioso pastel de chocolate sin harinaPastel de chocolate relleno de crema pasteleraTrufas de nutellaPastel de hotcake con betún de milky way
Tener un perro no sólo implica atenderlo, sacarlo a pasear, cuidarlo, asearlo y jugar con él, también engloba saber qué sí puedes compartirle cuando estás comiendo y qué no, porque a veces es casi imposible no darles una probadita de lo que comemos, pero algunos alimentos podrían resultar dañinos para ellos.Es decir, nuestras mascotas son tan importantes, que incluso en Navidad armamos su propio menú y siempre estamos en busca de consejos y tips para que lleven una buena alimentación. Las listas con alimentos que no pueden comer los perros son bastante conocidas y entre los más famosos, porque podrían resultar tóxicos, podemos englobar chocolate, nueces, cebolla, ajo, aguacate, uvas, cerveza y cacahuates.Pero, entonces, si el alimento no está en una de esas listas, ¿es seguro para nuestros lomitos suaves? A continuación, veremos cuáles son los alimentos humanos seguros y con beneficios para su salud.Qué sí pueden comer los perros y túLos perros tienen sistemas digestivos diferentes a los humanos, es por eso que no pueden comer exactamente todo lo que tú comes, pero sí hay muchos alimentos humanos seguros para los perros, que además pueden proporcionar importantes nutrientes y beneficios ellos.Ten en cuenta que la mejor comida para perros siempre será aquella que te recomiende el veterinario, ya sea seca (croquetas) o húmeda (enlatada o sobres), aunque exista mucha comida humana que le puedas compartir.ZanahoriasCuando le das zanahorias a tu amigo canino, no sólo ingieren vitamina a, sino que además estas les ayudan a remover placa de sus dientes. Es importante mencionar que un consumo excesivo de vitamina a puede resultar nocivo para ellos, así que dáselas con moderación.ManzanasLas manzanas son una fuente de fibra para los perros también, así que beneficiará su digestión. Otras frutas seguras para ellos son el melón (sin semillas), los plátanos, sandía (sin semillas) y las peras, que ayudarán a hidratarlos.Arroz blancoEl arroz blanco cocido y simple es una buena opción para darle a tu perrito cuando está indigestado o tiene malestar estomacal, pero si tu perrito ha sido diagnosticado con diabetes, lo mejor es darle en cantidades pequeñas.LácteosAunque los lácteos son otro de los alimentos humanos seguros para los perros, sólo puedes darle a tu amigo fiel queso, yogurt, leche en pequeñas cantidades y evitarlo en lomitos que tengan intolerancia a la lactosa.PescadoEl salmón y el atún son seguros para el consumo de los perros y son buenas fuentes de proteínas y pueden ayudar a mantener saludable su sistema inmunológico, su pelaje y su piel.No olvides cocinar el pescado antes de dárselo a un perro, ya que el pescado crudo puede contener parásitos dañinos.CarnesDe res, de cerdo o pollo, todas son válidas para tu perro si están cocidas y sin condimentar, sin embargo, estas deben ser consumidas en moderación y en cantidades pequeñas.La próxima vez que tu lomito suave te ponga esos ojitos hermosos pidiéndote comida, asegúrate de que aquello que estés por compartirle sea seguro para él.
El baño de leche es famoso y, de acuerdo con lo que se dice de Cleopatra, se conoce desde la antigüedad, pues esta gobernante aprovechaba de los beneficios de esta práctica, conocidos no sólo por los egipcios, sino también por los griegos.El baño de leche puede tener beneficios en varias afecciones de la piel, como eccema, psoriasis y piel seca, y aunque aún no existe suficiente investigación científica, las personas recomiendan usar los baños de leche gracias a sus propiedades, como su contenido de proteínas, grasa, vitaminas, minerales y ácido láctico.Quizá no tienes tan claro en qué consiste un baño de leche en la actualidad, así que cabe mencionar que ahora ya no es necesario usar leche de burra, pues se trata simplemente de agregar leche, en forma líquida o en polvo, al agua caliente en una bañera, cuba o pileta.Se pueden utilizar diferentes tipos de leche, como entera, suero de leche o buttermilk, leche vegetales de coco, de arroz o de soya o leche en polvo, así que puedes experimentar con la de tu preferencia. Para hacerlo, puedes agregar 1 a 2 tazas de leche a una tina llena de agua tibia.Aquí te dejamos un video muy útil por si quieres hacer leche de coco o leche de arroz caseras.Pero también puede agregar aceites esenciales, sales de baño, miel o bicarbonato de sodio para obtener beneficios adicionales. Esto crea una estética muy bella, por lo que las sesiones de fotos en tinas llenas de leche y hermosas flores se han puesto de moda.Imagen tomada de la cuenta de Instagarm de Sandra SandbergY no sólo eso, esa moda ha trascendido a creaciones como productos orgánicos para el cuidado personal (champús y jabones) pero también ha llegado hasta las uñas, gracias a la artista de la manicura detrás de la cuenta de Instagram @jasgotbars. Imagen tomada de la cuenta de Instagram Janeyliz Creationz MerakiLa tendencia uñas baño de leche es muy hermosa e incluso se utilizan flores secas reales en algunos salones para realizarla.¿Te gustaría llevar las uñas así o te quedarías con el baño de leche tradicional, para la piel?
No hay nada mejor que cuando la ciencia está de nuestro lado y nos da herramientas para mejorar nuestros hábitos a la hora de comer y quemar grasa, por lo que enterarnos de un nuevo estudio que analiza cómo cenar más temprano es mejor para quemar grasa es una gran noticia.¿De qué se trata todo esto? Pues bien, aunque una caloría es una caloría, sin importar cuándo la ingieras, al parecer no es tan sencillo y eso es lo que desvela esta nueva investigación, donde la hora de comer desempeña un papel importante en el aumento de peso.El estudio, publicado el 11 de junio de 2020 en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism de la Sociedad Endocrina, establece que una cena tarde está asociada con el aumento de peso y niveles altos de azúcar en la sangre, sin importar si los alimentos fueron los mismos de la hora de la comida.De acuerdo con el Dr. Jonathan C. Jun, profesor asociado de medicina en la Universidad Johns Hopkins y autor del estudio, el cual se llevó a cabo con 20 participantes saludables de ambos sexos, su objetivo era entender si cenar más tarde cambiaba el metabolismo de forma que se promoviera la obesidad.“Así que por eso nos propusimos hacer este ensayo aleatorizado clínicamente controlado, con personas sanas e hicimos que comieran en dos momentos diferentes, controlamos sus alimentos, su dieta y con sus tiempos de sueño también controlados”, dijo en entrevista para Healthline.El doctor Jun y su equipo estudiaron a 20 voluntarios sanos (10 hombres y 10 mujeres) para descubrir cómo sus cuerpos metabolizaban la cena a las 10 p.m. en lugar de las 6 p.m y todos los participantes del estudio tenían la misma hora para dormir: 11 p.m.Los resultados mostraron que los niveles de azúcar en la sangre son más altos y la cantidad de grasa quemada más baja cuando cenan tarde, incluso cuando las personas comen la misma comida. En específico, aquellos que cenaban tarde tenían niveles máximos de azúcar casi 20 por ciento más altos y la quema de grasa se redujo en 10 por ciento, en comparación con los que cenaron antes.Pero no todos los cuerpos reaccionaron de la misma forma, pues a las personas que estaban acostumbradas a dormir temprano les fue peor cuando se les dio una comida nocturna y tardía, mientras que las personas acostumbradas a dormirse hasta tarde y que comían hasta las 2 o 3 de la madrugada no parecían verse afectadas por el cambio.Sin embargo, el autor del estudio afirmó que con estas pruebas sí se puede asegurar que la hora a la que comes sí tiene que ver con ganar peso, pues de acuerdo con Jun, “esto al menos muestra que hay plausibilidad o explicaciones biológicas de cómo la sincronización de los alimentos puede afectar la forma en la que el cuerpo maneja esas calorías”.Finalmente, la conclusión más importante nos lleva directamente a los hábitos alimenticios, pues muchas personas suelen tener la comida más pesada durante la cena, así que para evitarlo, la recomendación de los expertos es comer colaciones por la tarde, rica en proteínas, como un yogurt griego mezclado con nueces.Evita las cenas pesadas con estas recetas para un snack de porteína para la tarde:Melocotones a la parrilla con yogurt, miel y granolaTostadas de granola con yogurt
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