8 Opciones vegetarianas para una comida completa
Comida Vegana

8 Opciones vegetarianas para una comida completa

Por Kiwilimón - Enero 2019

Seguir una dieta vegetariana no tiene que significar un sacrificio en términos de sabor o nutrientes. Con estas recetas veganas podrás preparar una comida completa sin tener que incluir ingredientes de origen animal. 


Caldo de hongos con epazote. Comienza tu comida con una entrada calientita como este Caldo de Hongos con Epazote. Recuerda que los hongos blancos tienen una gran cantidad de nutrientes, incluyendo proteínas, enzimas, vitaminas B (especialmente niacina) y vitamina D2. Sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras para hacer una versión vegetariana. Si gustas, puedes agregar chile guajillo.

Ensalada de espinacas con fresas. Esta entrada es una opción muy fresca, con muchos sabores y pocas calorías. No olvides lavar y desinfectar muy bien la espinaca y la arúgula antes de comenzar a cocinar. Recuerda que las Espinacas tienen minerales como calcio, hierro, potasio, magnesio y fósforo. En cuanto al contenido de vitaminas, la espinaca es rica en vitamina A, vitamina C, vitamina E, vitamina K, como así también vitaminas del grupo B ( B6, B2, B1) y ácido fólico (vitamina B9).


Crema de espárragos sin lácteos. Si eres intolerante a la lactosa o estás tratando de bajarle a tu consumo de lácteos, tienes que probar esta receta. Su textura es suave y cremosa, aun sin llevar leche.De hecho, sería un platillo nutritivo gracias a que los Espárragos son ricos  en potasio, vitamina A, vitaminas del complejo B,vitamina C, ácido fólico y vitamina K. Además, son ricos en fibra, no tienen sodio, son bajos en calorías y no contienen colesterol ni grasa.  Imagínate, 100 g de espárragos proporcionan sólo 24 calorías.

Tostadas de chorizo vegano.
Para un plato fuerte, estas Tostadas son una gran opción, ya que aunque esta preparación no incluye
ingredientes de origen animal, puedes ahorrar tiempo sustituyendo la crema vegana por crema ácida. ¡Queda muy bien con el chorizo!

Lasaña vegetariana de calabacitas. Otro plato fuerte rico en vitaminas puede ser esta lasaña vegetariana, ya que puedes agregar todas las verduras que te gusten. Al final gratina un poco de queso manchego o parmesano vegano y tendrás un platillo exquisito. 

Sopes de rajas poblanas.Después de preparar esta receta sentirás que estás probando un platillo hecho por tu mamá. Usa papel absorbente para retirar el exceso de grasa de los sopes. De hecho, ¿sabías que el chile poblano es rico en vitamina C, así como en clorofila, antioxidantes que protegen las células? Además, una pieza de chile poblano contiene más de 200 mg de vitamina C, es decir, más de 3 veces la recomendación diaria. 

Brownies veganos con doble chocolate. Aunque no llevan ni huevo o leche, estos brownies tienen una textura y un sabor espectaculares. Decora al final con un poco de azúcar glas. Incluso, si los preparas de chocolate amargo, encontrarás grandes cantidades de antioxidantes. Además, procura que contenga una gran cantidad de cacao, para que puedas ibtener mejores cantidades de antioxidantes. 

Tarta vegana de chocolate. Tiene un gran sabor y además es una opción muy saludable, ya que no contiene azúcar refinada. Y no te preocupes por prender el horno: esta tarta se refrigera.

Después de ver estas recetas, ¿ya tienes una idea del menú para la próxima semana? Conoce más recetas vegetarianas visitando nuestro sitio.



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Aunque a muchos los sorprenda, los regímenes alimenticios altos en grasa son populares entre los nutriólogos y muchas personas quienes quieren mantenerse en línea.  Pero, atención, no estamos hablando de cualquier tipo de grasa, sino de aquellas que se conocen como monoinsaturadas y poliinsaturadas. Conoce los beneficios de llevar una alimentación rica en grasas buenas. 1. Disminuye el nivel del colesterol LDL.  Las grasas poliinsaturadas tienen la capacidad de disminuir el colesterol malo en el cuerpo. Es por eso que las frutas como los Aguacates de México son un buen sustituto para productos altos en grasas saturadas, ya que al consumirlas también añaden beneficios al organismo, como el control de la presión arterial.   2. Comer grasa te hace quemar grasa. Técnicamente la falta de carbohidratos en tu cuerpo impulsa a tu metabolismo a utilizar la grasa como energía. Pero mantente atento al tipo de grasas que estás comiendo: elige fuentes naturales como los Aguacates de México que también contienen fibra que te ayuda a mantenerte satisfecho por mayor tiempo. 3. Las grasas buenas ayudan a absorber mejor los nutrientes. Las grasas buenas, como las de los Aguacates de México, ayudan al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles como la A, D, K y la E. De esta manera, el organismo aprovecha mejor los alimentos sin que esto se refleje en un aumento de los niveles de colesterol malo.  4. Disminuye la presión sanguínea. Cuando los Aguacates de México (ricos en grasas buenas) se usan en lugar de otro tipo de grasas, pueden ser parte del plan de alimentación DASH, el cual puede ayudar a reducir la presión sanguínea enfocándose en una dieta con alimentos que reducen niveles de sodio y que son altos en magnesio, calcio y potasio.  Los Aguacates de México son una buena fuente de potasio que ayuda a combatir los efectos dañinos del sodio en la presión arterial. Un tercio de aguacate mediano contiene 250 mg. de potasio (equivalente al 6% del consumo diario) en tan solo 50 gramos de aguacate.  5. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Reemplazar grasas saturadas con grasas insaturadas está relacionado con un menor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular. En el caso de los aguacates, el 75% de su grasa es insaturada.   Disfruta de los beneficios de las grasas buenas incluyendo en tu dieta alimentos ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como los Aguacates de México.   
Congelar tu comida puede cambiarte la vida. Eso es cierto. Sin embargo, hay algunos alimentos que no debes guardar en el congelador porque podrías afectar su consistencia. Conoce cuál es la comida que debes mantener fuera del congelador.Verduras verdesLa lechuga, kale, apio, espinaca pierden su natural textura crujiente cuando se almacenan en el congelador. Por si fuera poco, su sabor también pierde mucha intensidad cuando las hojas verdes son sometidas a temperaturas bajo cero. Además, como algunas tienen grandes cantidades de agua, pasan por el temido efecto de qudar "quemados"; que quiere decir que su consistencia se volverá un poco arrugada y escurrirán demasiado. Algunos lácteosLa leche, el queso suave, el yogurt y la crema jamás deben congelarse. Y la razón es muy sencilla. La grasa presente en estos alimentos tiende a separarse cuando se congela, entonces al entrar en temperatura ambiente el resultado es una sustancia un tanto desagradable. Aunque puedes usar los lácteos descongelados para cocinar, te aseguramos que no se te antojará comerlos solos.  Alimentos fritosLas papas a la francesa o el pollo frito jamás deben meterse al congelador. Las bajas temperaturas hacen que la textura crujiente se convierta en una consistencia suave y aguada. Además, este proceso hace que el aceite se impregne aún más en los alimentos, por lo que será más difícil quitar el exceso de grasa con toallas de papel.HuevosUn gran error que se comete muy seguido es el congelar los huevos cuando están aún dentro del cascarón. Recuerda que los líquidos se expanden al congelarse, por lo que los huevos pueden explotar y estar expuestos a las bacterias. En caso de que necesites guardar huevos en el congelador, rómpelos y ponlos dentro de recipientes herméticos.PapasAl igual que las hojas verdes, las papas pierden mucha textura cuando se congelan. Si quieres preparar papas fritas, nunca las congelen antes de hacerlas. En caso de que vayas a hacer sopas o caldos, no importa mucho el cambio en la consistencia de las papas.Frutas y verduras crudasEl alto contenido de líquido que tienen las frutas y verduras sin cocer hace que sean alimentos prácticamente prohibidos en el congelador. Solamente te recomendamos que congeles las frutas cuando vayas a preparar un licuado o un smoothie.Arroz y pasta No arruines un delicioso plato de arroz o pasta al guardarlo en el congelador. A menos que quieras recalentar un platillo de consistencia aguada, mejor mantén alejados el arroz y la pasta de esta parte del refrigerador.Estas recetas te podrían interesar:Pasta cremosa al cilantroPescado con papas a la cremaPapa al horno con champiñones Deliciosos huevos divorciados
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
El colágeno es una proteína presente en articulaciones, piel, músculos, y tendones. Su consumo es importante ya que no solo ayuda a combatir la flacidez del rostro y a mejorar el estado del cabello y las uñas, sino que también mejora la masa muscular y fortalece las fibras alrededor de las articulaciones. Si quieres asegurarte de estar consumiendo la dosis diaria recomendada de colágeno (10 g), te recomendamos incluir estos alimentos en tu dieta.Caldo de hueso: Este es uno de los pocos alimentos que contiene colágeno listo para que tu cuerpo pueda usarlo. La mayoría de los ingredientes ayudan a sintetizar el colágeno, mientras que el caldo de hueso en sí mismo ya es rico en colágeno. Salmón :El zinc presente en el salmón ayuda a activar las proteínas que se necesitan para sintetizar el colágeno. Solo recuerda que es mejor consumir salmón salvaje y no el que es criado en piscifactorías.  Alga espirulina: Esta alga es una fuente rica en amino ácidos, como la glicina. Se ha descubierto que la glicina es un componente esencial para la producción de colágeno, así que consumir alga espirulina regularmente puede aumentar el nivel de esta proteína.Cítricos: Como todos sabemos, las naranjas, limones, toronjas y mandarinas son alimentos ricos en vitamina C. Este componente es esencial en la producción de colágeno, ya que ayuda a que los amino ácidos se unan para formar la proteína. Huevos: Los altos niveles de amino ácidos presentes en los huevos, principalmente en las claras, hacen que este alimento sea uno de los más importantes en la producción de colágeno. Semillas de calabaza: Esta es una de las fuentes más ricas en zinc. Su consumo es muy importante debido a que favorece la producción de colágeno sin la necesidad de ingerir alimentos de origen animal.Gelatina: La mayor concentración de colágeno se encuentra en los tendones, ligamentos, cartílago, piel y huesos de un animal. Considerando que la gelatina está hecha a base de estas partes, su consumo asegura una buena dosis de colágeno.Vegetales de hoja verde: Estos alimentos tienen mucha vitamina C, la cual es necesaria para producir colágeno tipo 1, la variedad más abundante de colágeno en el cuerpo. ¿Te gustaría mejorar la apariencia de tu piel o recuperar la salud de tus articulaciones? Puedes comenzar por comer mejor y preparar estas deliciosas recetas y llena tu cuerpo de colágeno de manera natural:Gelatina Mosaico de Carlota de LimónTacos de Salmón enchiladoEnsalada de Papa con Huevo
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