Así puedes preparar tamales vegetarianos
Comida Vegana

Así puedes preparar tamales vegetarianos

Por Kiwilimón - Febrero 2019

Existen muchos tipos de tamales: en hoja de maíz o plátano, en cazuela, salados, dulces, de maíz o de arroz… Como puedes ver, hay tamales para todos los gustos, por eso hoy queremos compartir con nuestros lectores unos tips para preparar tamales vegetarianos. ¡No te quedes con ganas de comer tamales! Así puedes prepararlos sin usar productos de origen animal.

Aceite de oliva

Una de las partes más importantes de los tamales es la manteca. Este ingrediente es esencial para que la masa quede bien cocida y no se deshaga dentro del tamal. Pero si sigues una dieta vegetariana, evidentemente no puedes usar manteca. En su lugar, te sugerimos sustituirla por aceite de oliva. Este hará que la masa de integre bien, además de que le dará un sabor especial a toda la preparación.

Mantequilla de cacahuate

En el caso de los tamales con sabores dulces, como puede ser de nuez o chocolate, se suele usar mantequilla para mezclar la masa. Al igual que los tamales salados, el uso de algún tipo de grasa es indispensable para que los tamales queden bien. Nunca se te ocurra preparar tamales sin este ingrediente. Para cocinar tamales dulces vegetarianos puedes usar mantequilla de cacahuate. Le dará muy
buen sabor a la preparación sin tener que usar productos de origen animal.

Consomé de verduras

Algunas recetas de tamales incluyen caldo de pollo en su preparación. Esto se hace para hidratar la masa y hacer que sea más maleable. En el caso de que requieras algún líquido para hacer más ligera la masa puedes usar consomé de verduras. Este tiene la gran ventaja de que no diluirá el sabor (como podría hacerlo el agua) y además le dará un toque más especial al tamal.

Rellenos alternativos

Los rellenos más tradicionales son cerdo y pollo, pero tú puedes hacer los tamales con lo que más te guste. Puede ser una tinga de zanahoria, champiñones o rajas. De hecho, puedes elegir tu guisado vegetariano favorito y usarlo como relleno para los tamales.

Inspírate con estas recetas y conviértelas en un delicioso tamal vegetariano:

Tacos veganos de champiñones adobados

Setas al pibil

Tacos de coliflor al pastor

Champiñones rellenos veganos

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Araceli Hernandez
19/09/2019 13:57:37
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La armonía en tiempos de Covid-19 no es una montaña inalcanzable. Para corrientes como el Ayurveda, el yoga o la Trofología, una buena alimentación es el camino recto hacia ella. Si no pregúntense, ¿qué es la armonía de un cuerpo sino su salud? Y ¿qué es la armonía sino mantener el equilibrio, a pesar de los acontecimientos externos de los cuales no tenemos control?De ahí la importancia de la Trofología. Esta palabra rara es una rama de la nutrición natural que estudia la bioquímica del cuerpo y las reacciones que los alimentos provocan en él. Y al hablar del estrés –adivinaron, es una reacción química del organismo– es vital adentrarnos en su estudio. Según Majo Ortiz, fundadora del Colegio Mexicano de Trofología, no hay nada más real que la frase <somos lo que comemos>. “Nuestras células son un resumen, entre otras cosas, de los alimentos que consumimos”, afirma. Darle algo estresante a nuestros órganos es arrebatarle la paz al organismo.Es cierto: comer es un acto instintivo. No hay que estudiar para saber cuál es la mejor forma de atajar una buena hamburguesa. Comer sabiamente sí es un arte. Majo explica que la magia está en seleccionar correctamente nuestros alimentos; que de preferencia “estén vivos”. Y no es que salgamos a cazar ni que le metamos una mordida a una vaca, sino procurar que nuestra comida sea 100% natural: que tenga el poder de descomponerse; que no tenga componentes químicos que alteren lo que la naturaleza ya creó en perfección. Los alimentos vivos que ofrecen los supermercados, sin embargo, son los menos. A diferencia de otros tiempos ya no suena absurdo buscar “ingredientes orgánicos” porque la mayoría está modificada. Desde la selección de alimentos podemos armonizar nuestro cuerpo para por fin liberarnos de las cadenas del estrés. Los alimentos procesados nos sobreestimulan. El exceso de azúcar brinda placer momentáneo y luego, un bajón. Majo en cambio recomienda elegir alimentos altos en vitamina c como los frutos rojos, el limón, la naranja y la guayaba que desinflamarán el cuerpo. “Un órgano inflamado es un órgano estresado”, asegura. Alimentos como el jengibre y cúrcuma infusionados en agua o adicionados a la comida conseguirán un buen resultado. Las semillas de girasol le devolverán minerales al cuerpo mientras que el yogurt con búlgaros aportará B12 para darle energía y frescura a la mente. Majo explica que el arte más difícil es el de combinar los alimentos. Y no, no todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. El Ayurveda ha explicado el tema siglos atrás. Lo difícil puede ser hacer combinaciones efectivas, de esas que el organismo pueda descomponer fácilmente y donde el desdoblamiento de carbohidratos sea sencillo. Si esto no sucede se generan toxinas y, por lo tanto, el cuerpo se estresa. Por ejemplo, Majo explica que ponerle limón a una papa hace que sus carbohidratos no se desdoblen bien. En cambio, una buena combinación de alimentos sería mezclar alimentos verdes con algo de grasas buenas como las almendras, las nueces o el aguacate e incluir carbohidratos complejos como la papa. El tercer punto para liberarnos del estrés a través de los alimentos es prepararlos correctamente. El chiste es ser consciente de que cada técnica, cada ingrediente y cada decisión a la hora de cocinar puede tener consecuencias en el organismo. Ella recomienda comer “lo más natural posible. Lo más crudo posible. Sin muchas añadiduras. Así, nos estaremos comiendo el proceso de la fotosíntesis que sucede en las plantas. Estaríamos tomando el sol, el agua y el aire que cada verdura y fruta adquirió”.La correcta selección, combinación y preparación de los elementos puede evitar la acumulación de toxinas que acaban por desarmonizar el cuerpo. El cuerpo desequilibrado es más propenso a ser irritable y a sentirse cansado en el mediano plazo, y a enfermarse a la larga. Por eso la desintoxicación regular vigilada por un experto es recomendable. Algunos alimentos que ayudan a desintoxicar el cuerpo son los fermentados, como la kombucha o el kimchi coreano, y los probióticos que producen reacciones bioquímicas buenas para el organismo. Si comemos limpio, o sea, sin exceso de ingredientes procesados, azúcares, sodios y harinas, la salud mental y física será viable.A la alimentación consciente súmale descanso, meditación, yoga y algo de cardio para oxigenar el organismo. La risa y las emociones positivas también suman. Cuando los elementos se conjugan nuestro cuerpo saca a relucir su poder autocurativo y autosanador. La armonía aparece porque lo natural del cuerpo es estar bien. No hay que obstaculizarlo nosotros.
El plato del buen comer es una guía propuesta para que todos sepamos cómo deberían estar compuestas nuestras comidas del día, es decir, qué deben llevar de entre los 3 grupos de alimentos que engloba.Cereales, frutas y verduras y leguminosas y alimentos de origen animal son los tres grupos que se muestran en el plato del buen comer y a partir de ellos puedes hacer varias combinaciones deliciosas y muy nutritivas para ti y toda tu familia.Para saber cómo hacer combinaciones del plato del buen comer, lo mejor es guiarte por los colores que usan para señalar qué debes consumir en mayor o menor porción. Por ejemplo, las frutas y verduras se encuentran representadas en la zona verde, la cual indica que las debes incluir y consumir en mayor porción.En color amarillo se clasifican los cereales y tubérculos, y estos deben ser comidos en una porción menor, de acuerdo con el plato del buen comer, deben abarcar un cuarto de un plato y lo mejor es que incluyas cereales integrales combinados con leguminosas.Finalmente, el plato del buen comer resalta en color naranja las leguminosas y en rojo, los alimentos de origen animal. Este grupo completa el plato y debe abarcar el otro cuarto para así conformar la mitad de frutas y verduras, mientras que la otra mitad debe ir compuesta por una porción de cereal combinada con leguminosas y una porción de origen animal.Ya que conoces la cantidad aproximada de la porción, estas son algunas opciones de la comida que puedes incluir en cada grupo. Primero, dentro de frutas y verduras, aprovecha las de temporada e incluye las siguientes:FrutasDurazno o melocotónFresaGuayabaJícamaLimónMangoManzana o peraMelón o sandíaNaranja o mandarinaPapayaPiñaPlátanoToronjaUvasVerdurasAguacateBrócoli o coliflorCalabacitaCebollaChayoteChile poblanoChiles secos como el morita o pasillaColEjotesEloteHojas verdes (acelgas, espinacas, quelites)JitomateLechugaNopalesPepinoVerduras congeladas como chícharo, zanahoria, brócoli, coliflor, ejotesVerduras envasadas como chícharo, zanahoria, champiñones y ejotesZanahoriaDentro del grupo de cereales y tubérculos se encuentran la tortilla, que está compuesta por maíz, la pasta, que se hace con trigo, el arroz, el amaranto, la avena, y entre los tubérculos están la yuca, la papa y el camote, por ejemplo.Por último, las leguminosas son los frijoles (no importa si los preparas de la olla o refritos), las lentejas, el garbanzo, las habas amarillas o las alubias; mientras que en los alimentos de origen animal entran las carnes, ya sea de pollo, de res o de cerdo, por ejemplo, el pescado, pero también los lácteos, como el yogurt, el queso y la leche, además de el huevo y los embutidos.Así, una buena combinación del plato del buen comer se formaría llenando la mitad de tu plato con una ensalada que incluya frutas y verduras en abundancia, por ejemplo, una ensalada de jícama con zanahorias, pepino y piña.Como guarnición, podrías incluir un puré de papa o de papa o de camote, el cual podrías mezclar e incluir dentro del plato fuerte, como un pastel de carne, por ejemplo. Y como entrada, frijoles de la olla o una sopa de habas, así no sólo tendrías una comida de dos o tres tiempos, sino que sería una buena combinación del plato del buen comer.Otra combinación siguendo el plato del buen podría ser preparar fajitas de pollo acompañadas de una ensalda de nopales tatemados, que incluye frijoles y más verduras.No olvides hidratarte con agua simple, principalmente, y una vez que conozcas qué alimentos puedes incluir, hacer tus propias combinaciones siguiendo el plato del buen comer será fácil y tendrás como resultado comidas completas y nutritivas.
Hay muchas formas de preparar la comida como hervir, escalfar, al vapor, freír, guisar y estofar, entre otros; pero hay una en particular que te brinda grandes ventajas para la salud: cocinar en horno.Hornear no sólo es para los panes o los postres, sino que puedes cocinar carnes, asar verduras o tostar. Y si tienes el horno adecuado, incluso puedes hornear por convección, es decir, de una forma más rápida y uniforme, o hasta freír sin usar enormes cantidades de aceite.Entre las ventajas más conocidas de cocinar tus alimentos en horno se encuentra reducir el tiempo de cocción y gastar menos gas, pero una de las más importantes es que puedes llevar una alimentación más saludable. ¡Sigue leyendo para conocer todas las ventajas que un horno te ofrece!Comida baja en grasaLos alimentos horneados se consideran más saludables debido a su bajo contenido en grasas. Cuando cocinas de esta forma, la comida sólo requiere una pequeña cantidad de aceite para iniciar el proceso de horneado.Además, dado que la cocción ocurre en un ambiente cerrado, no se pierde calor, lo que ayuda a quemar y liberar la grasa natural del interior de los alimentos mientras se cocinan, tanto así, que a veces no se requiere aceite para hornear.Conservación de nutrientes Dado que los minerales y algunas vitaminas son solubles en agua, pueden perderse o filtrarse mientras los alimentos se hierven. Hornear, por otro lado, usa calor seco que preserva minerales y vitaminas como la B y la C, o las vitaminas liposolubles, como la A, D, E y K, que de otra manera se filtrarían en el aceite de cocina al freír. Por estas razones, los alimentos horneados son más nutritivos.Te ayuda a mantener un peso saludableCuando la comida se fríe absorbe el aceite, y cuando los alimentos fritos se ingieren aumentan el contenido de grasas y calorías en el cuerpo, lo que contribuye al aumento de peso. En cambio, hornear requiere poco o nada de aceite y libera la mayor parte de la grasa natural de los alimentos.Si eres una persona que está buscando mejorar su alimentación, cocinar en horno podría ser un gran aliado para llevarlo a cabo y si consigues uno que además tenga una función para freír con aire, no sólo podrás cocinar de manera más saludable, sino que no tendrás que decirle adiós a la comida frita que tanto te gusta.El horno freidora de aire Óster, que ya está disponible en Liverpool, podría ser todo lo que necesitas para lograrlo, pues además de que en él puedes hornear, hornear por convección, asar y tostar, cuenta con una función para freír con aire con la cual utilizarás sólo una cucharada de aceite o menos para que ese antojo de papas te quede súper crujiente. Aprovecha que Delicias de la Cocina llegó a Liverpool para conseguir el tuyo y comienza a cocinar más saludable esos platillos que siempre soñaste.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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