Una guía ÚTIL para convertir cualquier receta en VEGANA

Por Kiwilimón - Enero 2017
Aunque el veganismo es un término que se conoce desde los años cuarenta, ha sido en los últimos años que esta práctica alimentaria ha cobrado mayor importancia. Las personas que siguen una dieta vegana se abstienen de comer cualquier producto de origen animal.
Si nos ponemos a pensar en la premisa del veganismo, puede resultar un poco complicado imaginar un menú semanal, ya que prácticamente todo en la lista diaria de alimentos incluye productos de origen animal. Sin embargo, esto es más sencillo de lo que parece.

Una foto publicada por Fawilla Vegan (@fawilla) el

Ya sea que sigas esta tendencia por cuestiones de salud, por principios éticos o por conservación del medio ambiente, te invitamos a probar estos sustitutos de productos alimenticios de origen animal. Con estos alimentos podrás convertir cualquier receta en vegana: Sustituye un huevo con:
  • 1 cucharada de semillas de linaza licuada en seco más 3 cucharadas de agua. Mezcla y deja que espese.
  • 1 yoghurt de soya.
  • 2 cucharadas de harina de coco más 5 cucharadas de agua. Deja reposar 5 minutos.
  • 1 cucharada de lino molido más 3 cucharadas de agua. Deja reposar.
  • 1 cucharada de agar agar más 2 cucharadas de agua caliente. Mezcla hasta que se disuelva.
  • ¼ de taza de harina de garbanzos más ¼ de taza de agua.
  • 1 cucharada de semillas de chía más 3 cucharadas de agua. Mezcla y deja reposar 15 minutos.
  • ¼ de taza de puré de manzana casero.
  • 2 cucharadas de crema de cacahuate.
  • 3 cucharadas de harina de avena más 3 cucharadas de agua. Mezcla y deja reposar.
  • ½ plátano maduro machacado.
Sustituye la mantequilla con:
  • Margarina vegetal
  • Aceite de oliva
  • Aceite de coco
Sustituye la miel con:
  • Melaza
  • Jarabe de maple
  • Jarabe de agave
  • Dátiles batidos con agua
Sustituye la leche con cualquier leche vegetal (almendras, coco, soya, etc.).

Una foto publicada por Véro (@mao_joousama) el

Como puedes ver, convertir una receta tradicional en vegana es muy sencillo, y los productos son, en algunos casos, incluso más económicos que los de origen animal. ¿Conoces alguna otra manera de sustituir los alimentos derivados de los animales para convertir las recetas en veganas? Compártenos tus tips en los comentarios.

Con estos deliciosos platillos veganos, no extrañarás los productos de origen animal:

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La comida mexicana es patrimonio gracias a todas las joyas de esquina que tenemos en el país. Por esos lugares que han roto paradigmas y fronteras por el simple hecho de querer compartir el mejor producto, técnica y cariño a aquél que los visite. Tal vez no están en el top de recomendaciones para listas internacionales, pero te aseguramos que son las recomendaciones de quienes son locales, expertos y amantes de la comida mexicana. Por eso en Kiwilimón decidimos compartirte los rinconcitos en donde hay que echar un taco, una tostada o un antojito digno para recordarse.En esta primera entrega, empezaremos con 3 de nuestros lugares consentidos de México: Oaxaca, Mazatlán y Mexicali. ¡Acompáñanos cada fin de semana en esta aventura!El Lechoncito de Oro, Oaxaca Dicen que Oaxaca es la tierra en la que se aprende cultura y se pierde la cintura. Lo he comprobado cada vez que la visito. Y para esta primera entrega de rinconcitos imperdibles de comida en México, Arcadio Alcazar Fuentes, cocinero oaxaqueño de 38 años al frente del Asador Vasco recomienda un clásico de la capital. Se trata de El Lechoncito de Oro, donde encontrarás unos deliciosos tacos de lechón con chicharrón. Son la parada perfecta si amas los tacos y si te gusta la fiesta (empiezan servicio a las 8:00 pm y ¡hasta que se les acaben!). Tienen unas salsas picantes espectaculares. Cuando llegues a la calle de Libres, esquina con Independencia, pregunta por la Güera, quien te atenderá con toda la actitud mexicana. FB: ElLechoncitodeORO Mariscos El Cuchupetas, Mazatlán A tan sólo 10 minutos del aeropuerto de Mazatlán, Manuel Sánchez, te recibe en su hogar y en uno de los mejores secretos mazatlecos desde 1987. Es una marisquería que Don Manuel ha ido adaptando de casa a restaurante (de acuerdo a su expansión fue sumando cuartos y propiedades, por lo que parece un laberinto), para recibir a todo aquél que decida comerse unos ricos camarones de la casa o unos frescos callos de hacha. Su prestigio es tan extendido en México que en tu visita encontrarás cuadros de todas las celebridades que lo han visitado, incluyendo ex presidentes mexicanos. Esta joya de esquina es la favorita de Teresa Delgado, sommelier y tragona profesional, quien recomienda que clausures tu visita con un corico, galleta típica de Mazatlán, que venden a las afueras de El Cuchupetas.FB: MariscosElCuchupetas Tacos de La Meche, MexicaliEn el Norte de México, frente al monumento Benito Juárez, la cachanilla y reconocida repostera Bianca CastroCerio recomienda los Tacos de la Meche. Aquí la especialidad son los tacos de camarón o tripa en tortilla de harina. Ella decidió pedirlos un día combinados con camarón y tripa (doradita como chicharrón) y se quedó como clásico de la casa. Todos tus tacos te los sirven con mucho aguacate, salsa y cebollita encurtida. ¡Una delicia!FB: @Lamechemxli 
La dieta alcalina: otra vereda de la nutrición que asegura ser el “mejor tipo de alimentación”. Su existencia se basa en la creencia de que las enfermedades aparecen en un cuerpo con acidez alta. Para prevenirlas, esta dieta propone alcalinizarnos –recordarán sus clases de química en la secundaria, sobre los ácidos y las bases– a través de alimentos que aumentan el pH en el organismo.Así, los adeptos a la dieta alcalina llenan sus refrigeradores con leguminosas, vegetales y hortalizas. En cambio, los alimentos de origen animal y los lácteos son enviados a la esquina de la vergüenza. ¿Cafecito en la mañana, chocolate en la tarde? Nunca más. Esto porque las dietas ricas en cloruro y sodio promueven la creación de un medio más ácido, mientras que las dietas ricas en potasio y bicarbonato alcalinizan mejor.El principio suena lógico, sin embargo, el Centro de Investigación en Alimento y Desarrollo dice que no hay evidencia científica que confirme la efectividad de la dieta alcalina. Y aquí algo maravilloso: el cuerpo humano ya viene equipado para logar un balance en el pH a través de mecanismos renales y hasta respiratorios. (Por eso la meditación ayuda no sólo a la mente, sino también al cuerpo.) Mientras que los partidarios de la dieta alcalina aseguran que puede vencer varias enfermedades como el cáncer, el Centro de Investigación en Alimento y Desarrollo afirma que ¡las células cancerígenas no pueden vivir en un ambiente alcalino como tampoco lo pueden hacer otras células del cuerpo!Para no quedarme con más dudas y explorar los pros y los contras de la dieta alcalina, hablé con una de nuestras nutriólogas de casa, experta en bioquímica, Jennifer Asencio. Esto fue lo que me dijo. Pros:• Efectivamente un pH alcalino puede reducir la inflamación por el alto consumo de vegetales –sí, también consumir demasiados vegetales puede ser contraproducente–.• La dieta acciona buenas prácticas como eliminar alimentos ultraprocesados, harinas refinadas y azúcares añadidos –responsables de la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares– mientras que impulsa el consumo de alimentos saludables como las legumbres, verduras y hortalizas. • Existen algunas evidencias de que la acidosis inducida por alimentos ácidos podría causar eventos moleculares asociados con la carcinogénesis (cáncer).Contras:• Hasta el momento no está probado que se pueda regular la acidez mediante el consumo de diferentes alimentos.• La dieta alcalina produce falsas expectativas pues a veces las personas esperan que los resultados sean como los de un détox –aunque Jennifer asegura que sí iremos al baño con mayor regularidad y evitaremos el estreñimiento–.• Esta no es una dieta “milagro”; si bajamos o no dependerá de la cantidad de calorías que consumamos.• El organismo es tan perfecto que ya cuenta con sistemas funcionales para mantener la acidez y la alcalinidad.• El pH en nuestro organismo varía de un área a otra, por ejemplo: necesitamos una mayor acidez en el estómago (pH de 1.35 a 3.5) para ayudar a una mejor digestión y a protegernos contra microorganismos oportunistas. Sin embargo, se requiere que la capa que cubre el epitelio sea alcalina para prevenir lesiones de la mucosa. Lo mismo sucede en la piel, en la orina, etcétera.Al final, nada como responsabilizarnos por nuestras elecciones de comida. No hay una dieta como llevar una alimentación balanceada que escuche las necesidades y deficiencias del cuerpo y nos conecte con él.
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
La comida venezolana es una fiesta de sabores exóticos, diversas especias e ingredientes deliciosos, resultado de la influencia cultural entre África Occidental, las primeras poblaciones de América y algunos países europeos como Italia, España y Francia. Por eso tienes que conocer estos 7 platillos típicos de la gastronomía de Venezuela. Arepa Las arepas son un antojito clásico en Venezuela y se tratan de unas tortitas con masa de harina de maíz que se pueden rellenar desde cualquier tipo de carne y embutidos hasta frijoles, queso o aguacate. ¡Son deliciosas! Pabellón criollo El pabellón criollo es el plato nacional de Venezuela y es un guisado con carne de res picante desmenuzada sobre arroz caliente, acompañada de frijoles negros. También puede llevar huevos fritos y rebanadas de plátano frito. Tequeños Los tequeños son como la clásica botanita de dedos de queso, pero hechos con masa de harina de trigo frita, rellena de queso gouda, queso blanco o el de tu preferencia. Hallaca La halla es un platillo típico de Venezuela que generalmente se consume en Navidad. Este platillo mitad africano y mitad indígena americano, es un rollo de harina de maíz con plátano, relleno de carne de res, aceitunas, cerdo y alcaparras. Cachapa Las cachapas o arepas de choclo, son unas tortillitas dulces hechas con maíz molido, con queso y papelón, un tipo de azúcar parecido al piloncillo. Generalmente van rellenas de queso. Asado negro Los amantes de la carne amaran el asado negro, un platillo con carne cocida en caldo de caldo de res, sazonado con cebolla, laurel, orégano y zanahorias. ¡Un platillo venezolano imperdible! Bienmesabe Los postres no pueden quedar fuera de la gastronomía venezolana y el bienmesabe es un pastel de coco esponjoso, con capas de crema y merengue que cautivará a cualquiera gracias a su delicioso sabor. ¿Listo para viajar al sur con este rico listado de platillos típicos de Venezuela?
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