5 tipos diferentes de mangos y para qué usarlos
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5 tipos diferentes de mangos y para qué usarlos

Por Adriana Sánchez - July 2020
Cuando te comes un mango con chile o tomas un vaso de agua de mango, ¿te has preguntado qué es lo que lo hace tan delicioso? Pues resulta que hay una gran variedad de mangos que se utilizan para diferentes platillos; dependiendo de qué tipo de mango se trate, existe un uso específico para explotar mejor su sabor. ¡Conoce los mangos más consumidos en México y para qué puedes usarlos!

El mango es una fruta tropical que proviene de Asia, pero llegó para quedarse en México a través de la conquista española. Desde entonces, además de convertirse en parte importante de la gastronomía mexicana, también se volvió en una de las frutas favoritas de las personas, ¿tú qué tipo de mango prefieres?

Mango manila

Existen más de mil especies de mangos en el mundo y sin duda el mango manila es uno de los favoritos. Esto se debe principalmente a su sabor dulce y poca fibra en pulpa, que además es tierna y suave. El mango manila es ideal para preparar postres, hacer agua y si lo compras verde, su sabor acidito puede servirte para los ceviches de pescado.

Mango Kent

Si buscas un mango de pulpa suave y poca fibra, el mango kent es el ideal. Este mango lleno de sabor y jugo, es el ingrediente perfecto para preparar ensaladas o comer con yoghurt y granola. Su forma es más redonda que los primeros y su cáscara puede variar entre el verde oscuro y tintes de rojo intenso.

Mango ataúlfo

El mango ataúlfo es de los mangos más suaves y cremosos que las personas disfrutan de comer en rebanadas. Su forma es pequeña y ovalada pero un tanto puntiaguda y a diferencia del manila, éste si tiene consistencia fibrosa. Este tipo de mangos son los que usualmente venden con chile y limón en las esquinas.  



Mango Tommy Atkins

En este mango predomina el color rojo oscuro sobre su cáscara, pero su sabor no es tan dule ni intenso; tiene bastante fibra y esto provoca que su pulpa sea más tenue. El mango Tommy Atkins soporta más la manipulación y tiene alta resistencia a los golpes, por ello que tenga una vida más larga que el resto de los mangos en la tiendita. Este mango es ideal para preparar adobos o salsas para pescado, pollo y carnes.

Mango Champagne

El mango champagne suele confundirse con el mango manila porque su forma y color son muy parecidos, sólo que éste tiene la piel más gruesa y sabor no es tan dulce, por lo que es perfecto para platillos salados y conservas, siempre y cuando esté bien maduro.

¿Habías probado todos estos tipos de mangos? ¿Cuál es tu favorito y para qué lo utilizas comúnmente?
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Desde los más estables y lentamente mineralizables como el hummus de lombrices, como los más degradables como la materia vegetal o los animales en descomposición, están compuestos de nitrógeno que en algún momento será mineralizado y absorbido por la planta. Fuente de Fósforo: en general los abonos y compostas son buenas fuentes de fósforo, con alta disponibilidad para las plantas.  Fuentes de Potasio: Abonos y compostas son materiales variables en su composición, por lo que contienen concentraciones diferentes de potasio. El potasio en estas fuentes está ampliamente disponible para las plantas. Las aplicaciones repetidas en grandes cantidades de abonos resultan en la acumulación de potasio en el suelo. Es necesario conocer el origen de los materiales, ya que el compostaje o la digestión animal producen nutrientes. Cobertura: en climas cálidos y secos es conveniente mantener el suelo cubierto para evitar pérdidas de humedad por evaporación. 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Las plantas medicinales como romero, ruda, epazote, tomillo, menta, hierbabuena, albahaca, hoja santa, hinojo, lavanda, cedrón, cebollín, toronjil, entre muchas otras que podrás utilizar para la elaboración de tus platillos, imprimiendo sabores de temporada y fortaleciendo tu organismo. Puedes continuar con cultivos sencillos como rábanos y betabeles. Calendario de siembra Es indispensable la planeación para el éxito de tu huerto, así que un calendario de siembra permite saber cuál es el momento ideal para plantar especies como frutas, verduras, hortalizas y flores. En junio, julio y agosto es cuando se siembra maíz, calabaza, alcachofas, coliflor, brócoli, fresas, entre otras.  Te recomiendo empezar con semillas orgánicas –criollas de preferencia–, o plantas de proveedores que no hayan usado químicos para su cultivo.  Importancia del huerto en casa agroecológico En esta época de pandemia, descubrimos el valor de cocinar y de cultivar de forma natural los alimentos que llevamos a la mesa. Hemos disfrutado los sabores de ingredientes de temporada cultivados de una forma limpia y responsable, prefiriendo lo orgánico o agro ecológico, dejando de lado productos químicos, que tanto han erosionado nuestra Tierra y nuestro sistema digestivo. Es hora de conectar con los alimentos que consumimos, sembrar y cultivar con una guía, descubriendo de dónde vienen, los cuidados y tiempo que requiere una col o repollo, una zanahoria, las espinacas, el ajo, los chiles o un jitomate, antes de ser cosechados.  Uno de los privilegios que nos regala la tierra es el sabor de los ingredientes cosechados en tu propio huerto agroecológico. Imagina cada semana planear tu menú de acuerdo con la cosecha de temporada. Aquí una receta fácil, nutritiva y deliciosa para una botana de kale o col rizada. El kale o col rizada es una planta de la familia de la Brassica oleracea, tiene hojas carnosas de color verde. A esta familia también pertenecen la coliflor, la col, el repollo, el brócoli y las coles de Bruselas. Se cultiva en cualquier tipo de huerto, incluidos los urbanos. El kale alcanza los 40 centímetros de altura y su recolección es sencilla. Sus hojas crecen rodeando el tronco y se cosecha hoja por hoja. Es una planta que necesita frío y humedad, y no soporta altas temperaturas ni sequías. Se cosecha entre noviembre y marzo, cuando mejor sabor tiene debido a que hace frío.  Chips de Kale Prepara esta botana para comer entre comidas, es muy saludable y está confeccionada con un súper food. Ingredientes: 2 manojos de kale o berza Sal al gusto   Aceite de oliva al gusto   Preparación: Lava el kale (es importante dejar secar muy bien). Con muy poco aceite, frota las hojas. Si le pones demasiado quedarán aguadas. Agrega sal. En una charola para horno, coloca las hojas de kale untadas con aceite a modo que no se empalme una con otra. Hornea aproximadamente 10 minutos a 175 °C. Retira del horno una vez que estén crujientes. Ten cuidado de que no se tornen color café porque amargan. Sirve como botana.
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