6 formas que nunca te imaginaste para comer chilaquiles
Datos curiosos

6 formas que nunca te imaginaste para comer chilaquiles

Por Adriana Sánchez - Noviembre 2020
Los chilaquiles son uno de los antojitos favoritos de los mexicanos y es que gracias a su naturaleza tan versátil, nunca pueden faltar para desayunar, curarse las crudas o almorzar en familia. Existen chilaquiles verdes, rojos, crujientes y aguados pero, ¿alguna vez has probado estos platillos extravagantes con chilaquiles?

Pan de muerto relleno de chilaquiles

Los mexicanos siempre nos ponemos creativos a la hora de comer, pero inspirados por la temporada de Día de Muertos, usuarios en redes sociales popularizaron la receta de pan de muerto de ajonjolí con chilaquiles. Este extravagante platillo puedes encontrarlo en Chilaquil del Valle, en CDMX. ¿Te atreverías a probarlo?



Foto: Chilaquil del Valle  

Chilaquiles rellenos

¿Qué sería mejor que unos crujientes chilaquiles rellenos de algún otro ingrediente como chicharrón prensado, queso o carne? Exacto, no existe nada más sabroso. Por eso, otra de las mejores invenciones modernas son los chilaquiles rellenos, bañados de tu salsa favorita.

Concha rellena de chilaquiles

Sabemos que pocas cosas podrían sorprenderte después de leer los últimos dos extravagantes platillos hechos con chilaquiles pero por ahí del 2018, surgió una nueva receta que horrorizó a muchos y conquistó a otros tantos: las conchas rellenas de chilaquiles, un invento traído por Asu’Mecha a CDMX, inspirados por la bomba veracruzana (conchas rellenas de queso y frijoles). ¿Súper sí o mejor no?

Tecolotas o tortas de chilaquiles

Las tecolotas son, quizás, los platillos con chilaquiles más normalizados actualmente, ya que al igual que las guajolotas, forman parte indispensable de los desayunos godines chilangos. ¡Son tortas rellenas de chilaquiles sumamente deliciosas! Las originales las encuentras en La Esquina del Chilaquil, o bien, puedes preparar tu propia versión en casa.

Pizza de chilaquiles

La pizza, al igual que los chilaquiles, es un plato muy versátil, lleno de posibilidades infinitas y a pesar de que aún no sabemos a quien se le ocurrió originalmente, crearon la pizza de chilaquiles, juntando lo mejor de dos mundos. Este manjar puedes encontrarlo en diversos restaurantes chilangos, ya que se ha popularizado bastante, pero la pizzería El Perro Negro fue una de las pioneras.

Burritos de chilaquiles

¿A qué otro platillo se le pueden rellenar chilaquiles? A los burritos, por supuesto. Y es que la mezcla de tortillas de harina con frijoles, queso y chilaquiles, por muy extraño que suene, es un manjar que no podemos evitar recomendarte. ¡Pruébalos en salsa verde!

¡Seguro que nunca imaginaste estos 6 deliciosos y extravagantes platillos con chilaquiles!
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Calificaciones (6)
Lulys Hernandez
13/11/2020 11:30:19
Mi favorita la tecolota!!
Yolanda Mendoza
13/11/2020 07:45:23
Muy deliciosas recetas
Chuy Chargoy
13/11/2020 07:02:15
Muy buenas recetas 😋
Adela Velez
13/11/2020 04:46:23
Todo riquísimo hay que probar
Sandra Silva
12/11/2020 19:09:34
Perfecto me encantaron las ideas para comer chilaquiles muchas gracias Kiwilimon se ven encantadoras y muy ricas
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Sabemos que el té de canela es bueno para la digestión, que el té de árnica ayuda con dolores musculares y que el hueso de aguacate también sirve para hacer té, pero ¿sabías que también hay té de plátano y cuáles son sus beneficios?Los plátanos son muy nutritivos, tienen un sabor dulce que a todos nos gusta y sirven como ingrediente principal en muchas recetas, así que no es raro que se utilicen para hacer un té relajante.Aquí te contaremos más sobre el té de plátano, cómo ayuda para el insomnio, otros beneficios para la salud y cómo prepararlo.¿Cómo se hace el té de plátano?El té de plátano puede hacerse con cáscara o sin ella, pues implica poner a hervir una pieza de plátano simplemente, para luego retirarla y beber el líquido restante. Si está hecho sólo con la cáscara, generalmente se lo conoce como té de cáscara de plátano.La mayoría de las personas que beben este té con infusión de plátano añaden un toque de canela o miel para mejorar su sabor y lo toman por lo general en la noche, para que los ayude a dormir.Beneficios del té de plátanoAunque no hay información nutricional detallada sobre el té de plátano, se puede intuir que contiene algunos nutrientes solubles en agua propios de los plátanos, como la vitamina B6, potasio, magnesio, manganeso y cobre.Aunque remojar los plátanos puede liberar estos nutrientes, no obtendrás tanto de ellos como cuando comes la fruta entera, pero , que son minerales importantes para la salud del corazón y la calidad del sueño.Además de estos beneficios, el té de plátano contiene las siguientes propiedades:Antioxidantes. Los plátanos son naturalmente ricos en antioxidantes solubles en agua, incluidas la dopamina y la galocatequina, que pueden ayudar a combatir los radicales libres. La cáscara tiene niveles de antioxidantes mucho más altos que la pulpa, por lo tanto, agregarla al té durante la preparación puede aumentar la ingesta de estas moléculas.Ayuda con la inflamación. El té de plátano tiene un alto contenido de potasio, un mineral y electrolito importante para regular el equilibrio de líquidos, la presión arterial saludable y las contracciones musculares. Así, el contenido de potasio y agua del té de plátano puede ayudar a contrarrestar la inflamación debida a una dieta alta en sal al indicarle a los riñones que excreten más sodio en la orina.Ayuda con el insomnio. El té de plátano contiene tres nutrientes principales que muchas personas afirman que ayudan a mejorar el sueño: potasio, magnesio y triptófano. Sin embargo, aún no hay suficiente evidencia científica que haya examinado la eficacia del té de plátano como ayuda para dormir.Si pruebas hacer té de plátano, rebana las dos puntas antes de ponerlo a hervir y cocínalo a fuego lento durante 5 a 10 minutos. Si decides con la cáscara incluida, además de rebanar las puntas, enjuaga suavemente el plátano entero bajo el chorro de agua corriente para eliminar la suciedad.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
Los antiinflamatorios naturales te pueden ayudar a combatir los horribles síntomas de la inflamación crónica o aguda, como hinchazones y dolores molestos. De modo que, para poder añadirlos a tu dieta diaria, es importante conocer qué alimentos son antiinflamatorios naturales. ¡Conoce los principales a continuación! Aceite de oliva El aceite de oliva actúa como antiinflamatorio natural gracias a sus componentes como oleocantal y polifenoles, que también funcionan como antioxidantes y ayudan a proteger la mucosa del estómago, evitar el estreñimiento y Espinacas Existen estudios que han comprobado que la espinaca, además de ser rica en antioxidantes, reduce la inflamación y los malestares que ésta ocasiona. No por nada era la favorita de Popeye, el marino. Jengibre De acuerdo a un estudio publicado por la Universidad de Arizona en 2017, los gingeroles del jengibre permiten suprimir sustancias químicas inflamatorias, lo que lo hace un excelente antiinflamatorio natural. Pescado El pescado con alto contenido en omega 3 como atún, trucha o salmón es considerado un excelente antiinflamatorio natural, de acuerdo al periódico especializado en salud, Annals of the Rheumatic Diseases. Nueces Según un estudio de la Universidad de Pensilvania, las nueces poseen grandes cantidades de calcio, magnesio, vitamina E y ácidos grasos de omega 3, que además de reforzar el sistema inmunológico, funcionan como antiinflamatorio. Aguacate El aguacate es conocido por su alto aporte de vitamina B6, la cual posee cierto efecto antiinflamatorio, sin mencionar que sus grandes cantidades de ácidos grasos monoinsaturados ayudan a controlar el colesterol malo. Cerezas Las cerezas funcionan como antiinflamatorios naturales gracias a sus antocianinas, además de que éstas también son conocidas porque podrían ayudar a cuidar las articulaciones. ¿Cuántos de estos alimentos antiinflamatorios ya forman parte de tu dieta? ¿Agregarías otro a la lista?
Las espinacas tienen buena fama desde siempre, pero ¿sabes por qué son tan benéficas, más allá de ser una fuente de hierro? Aquí nos dimos a la tarea de saber cuáles son las propiedades y beneficios de las espinacas.Se pueden comer crudas o cocidas, en un smoothie, con jugos, o en una ensalada super fresca con fresas, han entrado al famoso grupo de los súper alimentos porque las espinacas contienen una gran cantidad de nutrientes y un bajo contenido calórico. Estas hojas verdes también benefician tu piel, cabello, huesos y más.Beneficios de las espinacasPuede que no seas fanático de las espinacas, pero estos increíbles beneficios de comerlas con regularidad te convencerán de agregarlas a tu dieta diaria.1. Ricas en nutrientesTres tazas de espinaca cruda tienen solo 20 calorías, nada de grasa, 2 gramos de proteína y 3 gramos de carbohidratos con 2 gramos de fibra (esto se traduce en 1 gramo de carbohidratos netos). Además, esta porción de tres tazas proporciona más de 300% de la necesidad diaria de vitamina K que ayuda a los huesos, más de 160% del objetivo diario de vitamina A y aproximadamente 40% de vitamina C, las cuales apoyan a la función inmunológica y promueven una piel sana.También contiene 45% de la necesidad diaria de ácido fólico, que ayuda a formar glóbulos rojos y ADN, y la espinaca aporta 15% del objetivo diario de hierro y magnesio, 10% de potasio y 6% de calcio, junto con cantidades más pequeñas de otras vitaminas B. Sí, tiene muchos nutrientes.2. Alta en antioxidantesAdemás de sus muchas vitaminas y minerales, la espinaca proporciona antioxidantes relacionados con la protección contra la inflamación y las enfermedades. Estos incluyen kaempferol, un flavonoide antioxidante presente también en el té verde, por ejemplo, y otro llamado quercetina, el cual se ha relacionado con posibles efectos protectores sobre la memoria, así como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.3. Fortalece los huesosEntre sus muchos nutrientes, la espinaca es una rica fuente de vitamina K que ayuda a promover la producción de una hormona llamada osteocalcina, responsable de estabilizar el calcio en los huesos. También es una gran fuente de calcio y vitamina D, fibra dietética, potasio, magnesio y vitamina C, todos los cuales son nutrientes importantes que son buenos para la salud ósea.4. Repele bacterias y virusLa espinaca tiene un alto contenido de vitamina A que ayuda a nuestra piel y membranas mucosas a repeler varios tipos de bacterias y virus de manera efectiva. Además, esta vitamina es necesaria para la producción de sebo que mantiene el cabello hidratado. La vitamina A es buena para el crecimiento de todos los tejidos corporales, incluida la piel y el cabello.5. Te mantiene energizadoLa espinaca proporciona los niveles necesarios de magnesio en el cuerpo, lo que te ayudará a generar energía para las tareas diarias, por eso suele incluirse en smoothies por la mañana. La espinaca también es una gran fuente de ácido fólico, un nutriente que ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía utilizable. Además, la espinaca es una verdura naturalmente alcalina, por lo que hace que el cuerpo sea más alcalinizado, lo que puede ayudarte a mantener la energía durante el día.La espinaca se puede comer cruda o cocida, pero si buscas aprovechar sus beneficios al máximo, mézclala con fresas en una ensalada fresca. Además, algunas investigaciones muestran que no cocinarlas es la mejor manera de preservar su contenido de luteína. consulta nuestras recetas con espinacas para incluirlas en tus menús diarios.
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