7 cosas que no sabías del arroz
Datos curiosos

7 cosas que no sabías del arroz

Por Kiwilimón - Noviembre 2018
Con mole, guisado rojo o frijoles. En caldo, sopa o sushi. No importa cómo lo comas, el arroz es delicioso en cualquiera de sus presentaciones. Pero no solo eso, este singular grano esconde muchas curiosidades. Te invitamos a descubrir 7 cosas que no sabías del arroz:
  1. Haciendo la comparación con la proteína contenida en otros granos, la del arroz es considerada entre las de mejor calidad.
  2. Cuando enjuagas el arroz antes de cocinarlo quitas pequeños pedazos rotos y almidón, por lo que obtienes un arroz más esponjoso sin grumos.
  3. Aunque el arroz blanco y el integral contienen muchas vitaminas y minerales, el integral aporta muchos más nutrientes al mantener el salvado y el germen del arroz.
  4. El arroz blanco puede durar hasta 30 años si se guarda en condiciones adecuadas, mientras que el integral solo tiene una vida útil de hasta 6 meses. Para conservar por más tiempo el arroz integral se recomienda refrigerarlo o congelarlo.
  5. El arroz es bajo en grasas y no tiene colesterol.
  6. El arroz crudo puede tener esporas de bacteria que ocasionan intoxicaciones estomacales. Para evitar que estos gérmenes te provoquen problemas de salud debes evitar dejar el arroz cocido a temperatura ambiente por mucho tiempo.
  7. El arroz es fuente de una quinta parte de las calorías consumidas a nivel mundial y es el segundo cereal más producido.

Aprovecha esa bolsa de arroz que tienes en tu alacena y prepara un platillo espectacular. Aquí te damos algunas ideas de recetas deliciosas y fáciles de hacer:

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Lilia Ma Gomez
26/10/2020 21:00:21
Fantástico
Joel Ramirez
23/09/2020 20:12:21
Muy buena información gracias
Antonio Trejo
01/08/2020 15:06:36
Buenas tardes Ecselente información
Marcelina Rivera
27/07/2020 01:38:05
Muy interesante la información
Sonia Rodriguez
12/07/2020 21:22:35
Excelente información
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Los síntomas del estrés son cada vez más recurrentes en las personas, es por eso que debemos aprender a contrarrestarlos de manera saludable y natural, no por nada las abuelitas siempre tenían un remedio casero para aliviar el dolor de cabeza, estómago y hasta la fatiga. De modo que si tienes ingredientes naturales en tu cocina, no dudes en conocer los beneficios de las hierbas relajantes para combatir el estrés. Lavanda La lavanda es una hierba medicinal maravillosa, pues tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes, además es antiespasmódica, antiséptica y diurética, lo cual ayuda a relajar el sistema nervioso. Manzanilla Además de ser un excelente remedio contra problemas digestivos, la manzanilla es grandiosa para tratar la ansiedad y el insomnio, pues es una hierba llena de antioxidantes con efectos calmantes y en ocasiones hasta sedantes. Tila ¿Tu abuelita te recomendaba el té de tila para descansar? Pues es que la tila es una hierba ideal para relajarse y conciliar el sueño. ¡Una infusión te ayudará a dormir y quedarás como nuevo! Toronjil El toronjil, también conocido como Melisa, es una hierba relajante que ayuda a controlar el estrés, insomnio y a veces también la ansiedad. Además posee efectos antiespasmódicos, que ayudan a aliviar la tensión muscular y los espasmos del aparato digestivo. Orégano El orégano es un condimento esencial en la cocina mexicana, pero también tiene algunas propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor. Lo mejor es que si te haces una infusión y le pones un toque de miel, quedará delicioso. Comino Aunque te cueste trabajo creerlo, el comino es una hierba relajante con propiedades antiinflamatorias y relajantes, sólo debes ser cuidadoso con su sabor pues como podrás recordar, es súper fuerte. Entonces asegúrate de utilizar una pizca muy pequeña cuando prepares tu infusión; puedes agregarle leche de almendra y un toque de miel o el endulzante de tu preferencia y quedará delicioso. ¿Has probado los beneficios de alguna de estas hierbas relajantes?
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
¡Estrenamos recetario exclusivo en KiwiPro con el restaurante El Mural de los Poblanos! Conoce la historia de este restaurante icónico de Puebla.Desde hace más de 40 años una casona construida en el siglo XVII y ubicada en la Calle 16 de Septiembre en el corazón de la Angelópolis, albergó restaurantes con distintas propuestas gastronómicas. Fue en 1994 cuando el poblano Juan Cué Moran comenzó a escribir la historia de El Mural de los Poblanos, cuando abrió sus puertas como El Mural y ofreció a sus comensales una cocina de sabores españoles y poblanos. Estos 25 años le han valido consolidarse como uno de los recintos gastronómicos más reconocidos por su cocina 100% poblana. Desde entonces y hasta hoy su misión ha sido compartir y enaltecer la cocina poblana tradicional y de vanguardia haciendo un arduo y constante trabajo de investigación gastronómica, además de darle valor a Puebla y sus personas, por lo que utilizan productos mexicanos, en su mayoría locales. A lo largo del año El Mural de los Poblanos desarrolla diversos festivales gastronómicos. Entre los principales se encuentra el Festival Gastronómico del Pulque, en enero, en el que cocinan platillos con pulque; su temporada de Cuaresma; el Festival de Bichos con Los Danzantes, en el mes de junio; la temporada de Chiles en Nogada, entre la primera y segunda semana de julio; y la Temporada de Huaxmole (Mole de Caderas), a mediados de octubre aproximadamente, cuando comienza la matanza de chivos en Tehuacán. Ya sea que lo visites en esta temporada o en cualquier otro momento, encontrarás una carta con 100 etiquetas de mezcales artesanales, 130 de vinos mexicanos y una variada oferta de cervezas artesanales para hacer tu experiencia memorable.¡Por toda esta rica tradición culinaria, El Mural de Los Poblanos es nuestro nuevo recetario exclusivo para suscriptores de KiwiPro! Suscríbete ya. Dirección: Calle 16 de Septiembre, número 506. Centro Histórico. CP.72000. Puebla, Puebla.www.elmuraldelospoblanos.com
Este líquido, producido por la fermentación acética de un líquido alcohólico, es uno de los más populares en las cocinas. El vinagre se utiliza para aliñar verduras, para hacer escabeches, marinados, adobos y encurtidos. En México se utilizan, principalmente, vinagres suaves que no alcanzan un alto porcentaje de acidez. Los más populares son los elaborados con sidra, manzana, cerveza de malta y otras frutas. Incluso existen vinagres de pulque, que se obtiene por la fermentación del pulque y el tequesquite, calentado y fermentado durante varios días. Sin embargo, el vinagre no sólo se usa para cocinar. Una de las cosas más maravillosas del vinagre es que es el mejor aliado para la limpieza de tu cocina. A continuación te recomendamos algunas maneras de utilizarlo para que te olvides de las manchas y la suciedad para siempre: 1. Adiós a los malos oloresElimina los malos olores de tus tuppers y otros recipientes de plástico, agregándoles un poco de vinagre y calentándolos por un par de minutos. ¡Quedarán como nuevos!2. Limpia los vegetalesTermina con gran parte de las sustancias tóxicas de tus frutas y vegetales colocándolas en agua con una cucharada de vinagre y otra de bicarbonato. 3. Lavavajillas como nuevaPara tener tu lavavajillas siempre nueva, añade al mes un vaso de vinagre al ciclo de lavado normal y tus filtros se mantendrán perfectos. 4. Esteriliza las esponjas Pon tus esponjas con vinagre y agua al microondas durante cinco minutos y quedarán como nuevas. 5. Limpieza del hornoUtiliza agua caliente con vinagre para una limpieza profunda de tu horno. Sólo rocía el horno con esta mezcla, deja actuar durante 20 minutos y hasta la grasa más adherida se quitará. ¿Tú conoces otras formas de aprovechar el vinagre en la cocina?
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