8 actividades en la casa que sí queman calorías
Datos curiosos

8 actividades en la casa que sí queman calorías

Por Eloísa Carmona - Mayo 2020
Pasar tiempo en casa puede ser complicado, pero si eres de las personas a las que les gusta ver el vaso medio lleno, encontrarás que hay varias actividades en casa que pueden ayudarte a mantenerte activo e incluso quemar calorías, sin necesidad de buscar rutinas de ejercicio.

No tienes por qué sentirte culpable si ahora no puedes ir a tus sesiones de yoga o crossfit, o por no haber podido correr 5 kilómetros, porque puedes mejorar tu estado físico simplemente manteniendo tu casa limpia y ordenada.

Consulta nuestras recetas keto, si buscas ideas para seguir este tipo de dieta.

Por ejemplo, una persona promedio puede quemar hasta 220 calorías después de sólo media hora de quehaceres domésticos simples. Esto es lo mismo que una clase de aeróbics de alto impacto y más que una clase de yoga.

De acuerdo con Pete McCall, fisiólogo del American Council on Exercise, existe investigación que ha mostrado que “las personas que están físicamente activas durante el día pueden quemar 300 calorías adicionales por día”.

La explicación de estas 300 calorías adicionales por día puede provenir de lo que se llama termogénesis de actividad sin ejercicio, que explica la energía que se gasta cuando no estás durmiendo, comiendo o haciendo actividades físicas estructuradas como correr o hacer deporte.

Este tipo de actividades incluye cosas como caminar o andar en bicicleta para transportarse, escribir en la computadora, trabajar en el patio y limpiar la casa.

Así que presta atención, porque con estas actividades en casa que sí queman calorías, te ayudaremos a motivarte a limpiar con muchas ganas.

  1. Trapear pisos puede quemar 170 calorías por hora
  2. Barrer puede quemar hasta 156 calorías por hora.
  3. La limpieza de superficies puede quemar hasta 136 calorías por hora.
  4. Pasar la aspiradora por una hora quema 170 calorías.
  5. Quitar el polvo durante una hora quema 166 calorías.
  6. Lavar el auto quema 314 calorías por hora.
  7. Limpiar ventanas durante una hora quema 231 calorías.
  8. Subir las compras por las escaleras puede quemar hasta 440 calorías por hora.

Como puedes ver, tienes que hacer esto con enjundia y por al menos una hora, así que prepárate para una limpieza profunda.
Si quieres aumentar el nivel, cuando estés lavando los platos, puedes intensificar la quema de calorías si te paras sobre una pierna, por ejemplo.

Si buscas trabajar más duro, pon música mientras trapeas y baila como si nadie estuviera mirando (bailar puede quemar hasta 219 calorías si pesas alrededor de 72 kilos).

Entonces tal vez la próxima vez que te toque lavar los platos ya no te dé flojera y pienses en que esa simple actividad casera te mantiene en forma sin tener que ir al gimnasio.


No olvides mantener una dieta balanceada, aquí te dejamos unos consejos de una nutrióloga para lograr comer bien durante la cuarentena.
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Los retiros de silencio son una experiencia curiosa. A la hora de la comida no hay lugar para los “qué rica sopa”, los “me pasas la sal” o los “ay, esa salsa pica mucho”. Aunque parezca una obviedad no queda otra que ponerle atención al alimento. Recuerdo que mi primera vez tenía al frente una sopa de espinacas con trocitos de papa y una diminuta brunoise de zanahorias. Las instrucciones de mi guía de meditación eran claras, había que observarlo todo: la forma de cada verdura, la caprichosa distribución en la que los ingredientes se acomodaban en el plato. Los olores no se salvaban. Había que concentrarse en las notas de la espinaca cocinada, el aroma del tiempo. Y por supuesto, ya en la boca, sentir cada ingrediente, cada combinación lograda en el asar de una cucharada. La experiencia fue iniciática. Hace unos días pude repetir la emoción. Esta vez fue en un centro de medicina ancestral en el que había que comer en conciencia. Ana, la chef, lleva años confeccionando combinaciones de recetas que luego prepara de forma consciente y sirve para placer de los visitantes. Eva Solís, la Abuela, es la fundadora de este espacio y la creadora del libro ‘Comida que cura’. Y es que ya lo dice una cita bíblica en Proverbios, “las palabras amables son como la miel: dulces al alma, saludables para el cuerpo”. Para la Abuela, las plantas, las frutas, y todo lo que procede del reino vegetal tiene el poder de reaccionar frente a las energías que les ponemos a través de la intención.Quizás parezca la formulación de un pase mágico –es más, probablemente lo sea– pero hay un arte en eso de convertir los ingredientes más sencillos en manjares para el alma. Explicado de otra forma, el ritual es similar al que hacemos cuando le cantamos o le hablamos bonito a una planta: crece más y crece mejor. La Abuela explica que las palabras y la intención transforman un platillo en una medicina poderosa. ¿Salsa para estimular la felicidad? ¿Sopa de chícharo para lograr la quietud? Así, tal cual. El rezo comienza al cocinar: se agradece a cada integrante de la receta, así como a las personas que tuvieron que ver con ellos –agricultores, distribuidores, vendedores– desde el campo hasta el momento de cocinarlos. Al final, “la importancia de ofrecer una comida que cura es que podemos elevar la vibración energética y el estado de ánimo de nuestras familias”. Eso sí. Hay que ser sabios ante nuestro marchante de confianza. “La selección de los ingredientes en un platillo que lleva la intención de sanar comienza con la compra de alimentos vivos y productos no procesados como materias primas”. Luego es importante lograr las combinaciones correctas. Aquí no aplica eso de que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Para la Abuela –tal como también lo dicta la tradición Ayurvédica– hay que aprender sobre la química que se despierta en los alimentos al unirlos. “Combinar los alimentos de manera adecuada permite una mejor digestión, una adecuada evacuación y una desintoxicación continua. Lo contrario produce enfermedad”, afirma la Abuela en su libro.Laura Esquivel en ‘Como agua para chocolate’ hace uso de hipérboles para explicar cómo los sentimientos de la cocinera –de la entrañable Tita– se trasladan al platillo y a los comensales: desde a unas codornices con pétalos de rosas hasta a una rosca de reyes. Para la Abuela no es una exageración: “Quienes cocinamos debemos tomar consciencia de cómo estamos al momento de estar frente al fogón. Si estoy triste, enojada o con prisa, eso mismo daré de comer a mi familia”. Para ella, la vibración que tenemos le confiere al plato una emoción, así que más vale estar conscientes al momento de cocinar. Luego viene la degustación consciente. La Abuela recomienda estar en silencio y con los ojos vendados. Retomar el uso de las manos para ponernos en contacto directo con los ingredientes; percibir sus texturas, formas, tamaños y temperaturas. Así, en total atención investigar con la nariz y la boca los insumos que tenemos frente a nosotros. Probar, disfrutar, detenerse en ese dulce momento. El ejercicio meditativo tendrá una ventaja adicional: “Al degustar conscientemente, la orden de saciedad llega más pronto al cerebro y, por tanto, requeriremos comer menos. Lo contrario sucede cuando comemos leyendo, chateando o pensando en lo que tengo que hacer”. Por último, para que tu comida se convierta en un medio para curarte, purificarte y renovarte, la Abuela recomienda bendecir y agradecer por eso que terminó en un plato precisamente para ti. Esas acciones que parecen insignificantes “son los pilares que sustentan la abundancia, el flujo equilibrado entre el dar y el recibir”. Comer así, en total conexión, nutrirá más que solo tu cuerpo físico.
El ginseng ha sido popular como suplemento alimenticio, pero más allá de las cápsulas, también puedes tomarlo de manera natural, en té por ejemplo, y aprovechar sus beneficios de igual forma.Un poco parecido al jengibre, el ginseng es la raíz de plantas del género Panax, las más cultivadas son el ginseng americano (Panax quinquefolius) y el ginseng asiático (Panax ginseng), caracterizadas típicamente por la presencia de ginsenósidos y gintonina, a los cuales debe sus propiedades medicinales.Para qué sirve el ginsengEl ginseng americano y el asiático varían en su concentración de compuestos activos y sus efectos en el cuerpo, pero se cree que el ginseng americano actúa como un agente relajante, mientras que la variedad asiática tiene un efecto vigorizante.Entre las propiedades del ginseng, podemos mencionar las siguientes:Antioxidante que puede reducir la inflamación. Algunos estudios han demostrado que los extractos de ginseng y los compuestos de ginsenósido podrían inhibir la inflamación y aumentar la capacidad antioxidante de las células. Puede beneficiar la función cerebral. El ginseng podría ayudar a mejorar las funciones cerebrales como la memoria, el comportamiento y el estado de ánimo, pues algunos estudios han mostrado que componentes como los ginsenósidos y el compuesto K, podrían proteger el cerebro contra el daño causado por los radicales libres. Además, otros estudios encontraron efectos positivos sobre la función y el comportamiento del cerebro en personas con enfermedad de Alzheimer.Puede estimular el sistema inmunológico. Algunos estudios que exploran sus efectos sobre el sistema inmunológico se han centrado en pacientes con cáncer sometidos a cirugía o tratamiento de quimioterapia.Aunque varios estudios muestran mejoras en los marcadores del sistema inmunológico en personas con cáncer y se ha estudiado el extracto de ginseng para mejorar el efecto de las vacunas contra enfermedades como la influenza, se necesita más investigación para demostrar su eficacia para aumentar la resistencia a las infecciones en personas sanas.Puede combatir el cansancio y aumentar los niveles de energía. El ginseng puede ayudar a combatir la fatiga y mejorar la actividad física al reducir el daño oxidativo y aumentar la producción de energía en las células.Té de ginsengLa raíz de ginseng se puede consumir de muchas formas, ya sea cruda o cocinada al vapor para ablandarla. La forma más fácil y común es hacer té de ginseng, simplemente agrega agua caliente al ginseng recién cortado y déjelo reposar durante varios minutos; puedes endulzar con miel, si lo deseas.También se puede agregar a recetas de sopas, por ejemplo. En cuanto al extracto, este se puede encontrar en forma de polvo, tableta, cápsula y aceite, y lo más importante es buscar uno estándar que contenga 2 a 3% de ginsenósidos totales y tomarlo antes de las comidas para aumentar la absorción y obtener todos los beneficios.
Ensenada es una meca gastronómica en México. Comer es una experiencia memorable, ya sea en sus carretas con mariscos frescos o en sus restaurantes que integran lo mejor de sus entornos naturales con la mirada de talentosos arquitectos y diseñadores locales. Desde el 2018 que abrió sus puertas, en el Valle de Guadalupe, Fauna ha estado en la mira de expertos en México y el mundo, por su propuesta gastronómica y por el concepto que representa. Da vida, junto con una vinícola (Bruma) y un hotel (Casa 8), a un espacio fuera de serie diseñado por Alejandro D’Acosta. Su menú se basa en ingredientes locales y de temporada que orquestan un maravilloso juego de colores, texturas, aromas y sabores en cada platillo (salado y dulce). Es comida que te enamora con el mismo amor de la pareja de chefs que está al frente del restaurante: David Castro Hussong y Maribel Aldaco Silva. Este 2020, Fauna fue reconocido como uno de los mejores restaurantes emergentes con el premio “Miele One To Watch Award” por Latin America’s 50 Best Restaurants, uno de los rankings gastronómicos más importantes de Latinoamérica. Este galardón es un reconocimiento mundial, creado en 2013, que otorga el equipo de 50 Best a partir de la votación de un grupo de 250 líderes en la industria de los restaurantes en América Latina. Además, Miele One To Watch Award, los destaca por ser proyectos desafiantes, tener un menú consistente, ser auténticos en ingredientes y experiencia. De esta forma en su octava edición, reconoce la trayectoria y el talento de Fauna y sus jóvenes talentos gastronómicos, quienes serán premiados de forma virtual en la ceremonia de premiación el próximo 3 de diciembre, a través del canal de YouTube: 50 Best Restaurants TV.
En Perú, como en muchos otros lugares, la comida para la cena de Navidad es un banquete que incluye un pavo, pero también tenemos su lechón, su arroz navideño o arroz a la jardinera.Una búsqueda rápida en tu explorador de confianza te dejará saber que el pavo relleno al horno es el platillo que más se prepara en el país para cenar, pero en cada región del país se acompaña con diferentes ensaladas y guarniciones.Así, entre los 5 platillos navideños más comunes en las mesas de los peruanos encontramos:Pavo relleno. El pavo relleno y horneado al estilo peruano va macerado en jugo de naranja con un poco de chile seco en polvo y relleno de carne molida.Lechón al horno. Este platillo es más propio de Perú y va acompañado de moraya, que es papa deshidratada y después dejada en remojo para consumirse, además de tamales y pan. La pierna de lechón va macerada en ajo, cebolla, diversos chiles, vinagre y mostaza antes de llevarse al horno.Puré de manzana y de camote. El puré de manzana suele hacerse con manzanas verdes, por su sabor ácido y se cocinan con agua, azúcar, canela y mantequilla, para después formar el puré, mientras que el de camote va con azúcar rubia, jugo de naranja, canela, mantequilla y nuez moscada.Arroz navideño. También conocido como arroz árabe, esta guarnición se prepara con fideos finos o cabello de ángel, tocino, pasas, nueces, y algunos lo preparan con gaseosa negra, es decir, refresco de cola, pero también se prepara salado.Ensalada navideña. En Perú, esta ensalada se prepara una con lechuga de bola, también conocida como col blanca o repollo, manzanas, zanahorias, piña en almíbar, uvas, nueces, almendras y yogurt.Leyendo un poco más sobre la comida navideña en Perú, encontramos que en el sitio Matador Network hicieron el ejercicio de proponer una cena con platillos más típicos del país, basados en las costumbres gastronómicas de la costa, la sierra y la selva, y con la ayuda de la cocinera María Zúñiga. Así, ellos proponen que en la cena aparezcan tamales criollos de maíz pelado, achiote y ají colorado rellenos de carne de chancho (o sea, de cerdo), o de pollo, con un pan dulce de chancay o de postre, un budín de pan clásico, y de bebida, un ponche de leche con huevo, para Lima.Para la costa, sugieren el cambio del pavo por el pato, en la costa sur, las fuentes de rocoto relleno y el pastel de papa, y de bebida, el guiñapo para el brindis. Para la sierra, señalan que lo tradicional debería ser el caldo de gallina con papas y fideos, y los tamales o humitas de cada departamento.Finalmente, para la selva mencionan los juanes, un platillo parecido a los tamales de arroz, con relleno de gallina, además de su carne ahumada de cecina y las bolas de tacacho.¿Conocías estos platillos? ¿Cuál crees que debería ser la cena en tu país si se usara comida más regional?
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