Alimentos seguros y benéficos que sí puedes darle a tu perro
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Alimentos seguros y benéficos que sí puedes darle a tu perro

Por Eloísa Carmona - Junio 2020
Tener un perro no sólo implica atenderlo, sacarlo a pasear, cuidarlo, asearlo y jugar con él, también engloba saber qué sí puedes compartirle cuando estás comiendo y qué no, porque a veces es casi imposible no darles una probadita de lo que comemos, pero algunos alimentos podrían resultar dañinos para ellos.

Es decir, nuestras mascotas son tan importantes, que incluso en Navidad armamos su propio menú y siempre estamos en busca de consejos y tips para que lleven una buena alimentación.

Las listas con alimentos que no pueden comer los perros son bastante conocidas y entre los más famosos, porque podrían resultar tóxicos, podemos englobar chocolate, nueces, cebolla, ajo, aguacate, uvas, cerveza y cacahuates.

Pero, entonces, si el alimento no está en una de esas listas, ¿es seguro para nuestros lomitos suaves? A continuación, veremos cuáles son los alimentos humanos seguros y con beneficios para su salud.

Qué sí pueden comer los perros y tú

Los perros tienen sistemas digestivos diferentes a los humanos, es por eso que no pueden comer exactamente todo lo que tú comes, pero sí hay muchos alimentos humanos seguros para los perros, que además pueden proporcionar importantes nutrientes y beneficios ellos.

Ten en cuenta que la mejor comida para perros siempre será aquella que te recomiende el veterinario, ya sea seca (croquetas) o húmeda (enlatada o sobres), aunque exista mucha comida humana que le puedas compartir.

Zanahorias

Cuando le das zanahorias a tu amigo canino, no sólo ingieren vitamina a, sino que además estas les ayudan a remover placa de sus dientes. Es importante mencionar que un consumo excesivo de vitamina a puede resultar nocivo para ellos, así que dáselas con moderación.

Manzanas

Las manzanas son una fuente de fibra para los perros también, así que beneficiará su digestión. Otras frutas seguras para ellos son el melón (sin semillas), los plátanos, sandía (sin semillas) y las peras, que ayudarán a hidratarlos.

Arroz blanco

El arroz blanco cocido y simple es una buena opción para darle a tu perrito cuando está indigestado o tiene malestar estomacal, pero si tu perrito ha sido diagnosticado con diabetes, lo mejor es darle en cantidades pequeñas.

Lácteos

Aunque los lácteos son otro de los alimentos humanos seguros para los perros, sólo puedes darle a tu amigo fiel queso, yogurt, leche en pequeñas cantidades y evitarlo en lomitos que tengan intolerancia a la lactosa.

Pescado

El salmón y el atún son seguros para el consumo de los perros y son buenas fuentes de proteínas y pueden ayudar a mantener saludable su sistema inmunológico, su pelaje y su piel.

No olvides cocinar el pescado antes de dárselo a un perro, ya que el pescado crudo puede contener parásitos dañinos.

Carnes

De res, de cerdo o pollo, todas son válidas para tu perro si están cocidas y sin condimentar, sin embargo, estas deben ser consumidas en moderación y en cantidades pequeñas.

La próxima vez que tu lomito suave te ponga esos ojitos hermosos pidiéndote comida, asegúrate de que aquello que estés por compartirle sea seguro para él.
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Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
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Esa noche, en Francia, Celia Florián puso a México en boca de todos. La prestigiosa La list, en su edición The World’s Best Restaurant Selection que selecciona y califica experiencias culinarias alrededor del mundo, otorgó a su restaurante Las quince letras el premio 2021 Artisan & Authenticity Award Winner. El de La list no ha sido el único premio que Celia recibió en los últimos quince días. Junto a la cocinera Rosario Cruz, en Asturias, España, la oaxaqueña obtuvo el premio Guardianas de la Tradición por resguardar los saberes de su entidad dentro de las actividades de FéminAs 2021, I Congreso Internacional de Gastronomía, Mujeres y Medio Rural.De esta cocinera se dice mucho en los círculos gastronómicos, pero fuera de Oaxaca sólo un puñado de comensales la conocen. Es momento de traer a la conversación a esta mujer que además de ser empresaria, cocinera y madre, preside desde 2015 la Asociación de Cocineras tradicionales de Oaxaca. Hace algunos días pude entrevistarla en exclusiva para kiwilimón y esto fue lo que me contó. ¿Qué significa ser una cocinera tradicional reconocida en Europa?Este es un reconocimiento que refleja el trabajo del gran equipo que hacemos en conjunto. Refleja el compromiso que tenemos por dar a conocer los sabores auténticos de Oaxaca a través de los platos. Con ello no sólo estamos promocionando nuestro destino sino también México. ¿Cómo comenzó este sueño que ha trascendido fronteras de todo tipo?Hace 29 años que abrimos Las Quince Letras recuerdo que eran días completos de trabajo. No había descanso. Antes cerrábamos a las 8 pero abríamos a las 7 A.M. Sin embargo, era un sueño cuando los clientes nos decían que estaba delicioso. Tuvimos mucha clientela local desde el principio, pero también turistas porque estamos en el centro. Por tratar de hacer las cosas mejores empecé a hacer investigación. Así podía servir platillos que no sólo eran de la región que a mí me corresponde –yo soy de la región de los Valles Centrales–. Empecé a ir a comunidades a sacar otros platos y desde entonces ha sido un compromiso grande para poder dar a conocer la grandeza de Oaxaca y sus cocineras.¿Qué te llevó a presidir la Asociación de Cocineras tradicionales de Oaxaca?Yo me decía que era importante que más mujeres salieran adelante por medio de la cocina. La cocina da para eso y mucho más. Me di cuenta de que hay muchas mujeres que no estaban siendo visibilizadas y comencé a llevarlas a eventos que a mí me invitaban fuera de Oaxaca. Ellas también se convirtieron en promotoras. Muchas de ellas siguen encantadas con el proyecto, otras han puesto sus restaurantes tradicionales, otras trabajan dando servicio de catering llevando su cocina tradicional a eventos privados. Se han empoderado, se han dado a conocer. Ahora son ponentes de cocina tradicional en universidades, en eventos. ¿En qué consiste tu labor con ellas?Ha sido muy bonito apoyarlas cuando viajamos, apoyarlas en los eventos que tenemos en Oaxaca, asesorarlas de cómo viajar, de cómo tienen que presentarse por primera vez a los encuentros. Siempre les digo que es importante que utilicen sus utensilios de barro, que sus platillos sean autóctonos, que no manejen tanta grasa, que enseñen la autenticidad de nuestra cocina y nuestra gran cultura, que lleven su ropa tradicional. He procurado con las instancias gubernamentales que las apoyen con recursos, el manejo higiénico de alimentos, el tema cultural. Les pido que hablen de nuestra cocina y por eso las invito a que conozcan más: para que cuando la gente les pregunte estén bien informadas. Trato de apoyarlas en cuanto a la no violencia de género. Que ellas identifiquen si están siendo violentadas y traten de evitar ese tipo de violencia dentro de sus familias.Para ti que eres portavoz, ¿qué es lo que hace única a la gastronomía oaxaqueña? Los sabores que tiene. Por ejemplo, cuando ya conoces otras cocinas del mundo, te das cuenta de que nuestros sabores son especiales, autóctonos. Podría decir que es debido a la cultura, a la biodiversidad de Oaxaca. Somos el estado que cuenta con la mayor cantidad de agaves silvestres, el maíz cuyo origen según las últimas investigaciones se dio en la cueva de Guila Naquitz. También la cantidad de quelites; tenemos el mayor número de chiles endémicos. Tenemos una excelente cocina, pero también tenemos una excelente bebida que es el mezcal. Están los moles de cada región, de cada comunidad, de cada pueblo. Yo los gozo todos porque cada casa tiene su sazón, cada familia y cada comunidad. Hay que saber disfrutar y valorar el trabajo de las personas pues no es nada fácil hacerlo, tiene complejidades y muchas técnicas. Hablar de moles en Oaxaca es una variedad infinita.¿Nos podrías compartir una de las recetas tradicionales que sirves en Las Quince Letras?Para un chileatole verde de cinco porciones necesitas 3 elotes, 2 hojas de hierba santa, 1 rollo de cilantro, 1 rollito de epazote, 1 chile jalapeño o serrano, 1 gajo de cebolla, ½ diente de ajo y la punta de una cuchara con mantequilla, aunque si lo queremos, lo podemos hacer sin ella. Comienza partiendo 1 elote en trozos; los otros 2 los desgranamos. Divídelos a la mitad y reserva. En una olla fríe la mantequilla y agrega solo la mitad de 1 elote desgranado. Sofríe. Agrega agua y los trozos de elote. Aparte muele todo junto: las hierbas, el chile (si al momento de cortarlo está muy picante, retírale las semillas; si no pica tanto déjale solo un poquito ellas), la cebolla, el ajo y la otra mitad de granos que reservaste, para espesar. Cuando rompa el hervor en tu olla incorpora todo lo verde que moliste. Sazona con sal y lleva de nuevo a hervir. Saca del fuego y acompáñalo con cuadritos de queso seco o fresco. Decora con epazote. 
El caldero no solo fue uno de los primeros instrumentos que se usaron para cocinar, también se convirtió en un símbolo de magia y transformación en la cultura popular desde la época medieval. Aunque el caldero se relaciona con el mundo de la cocina, también está ligado con la brujería y la hechicería. En la antigüedad, hace miles de años, se utilizaba para cocinar al aire libre, en una época en la que los métodos de cocción estaban muy limitados, por lo que fue un instrumento que revolucionó la cocina en aquel momento. Sin embargo, el caldero también es un instrumento que asociamos con las brujas. En la cultura popular y en las películas de Hollywood estamos acostumbrados a ver escenas en las que se mezclan todo tipo de ingredientes para crear pócimas y venenos, todo dentro de un caldero. Aunque el origen del caldero es más bien utilitario, este se ha convertido en un símbolo de la magia dentro de la cocina, pues mezclar ingredientes siempre resulta en un proceso mágico para crear deliciosos platillos para saciar el hambre.El origen del calderoSegún los expertos, los calderos comenzaron a producirse alrededor del siglo XII, convirtiéndose en un valioso instrumento para cocinar, pero también una que se relacionaba con la hechicería y las brujas. Este instrumento mágico continuó siendo un básico dentro de las cocinas de Europa del norte hasta el siglo XVIII. Cabe mencionar que, en la época medieval, los calderos se encontraban en todas las casas, fueran ricas o pobres, pero con ciertas diferencias. Por un lado, las casas de los ricos, los calderos se encontraban únicamente en la cocina, mientras que, en las casas más pobres, esta olla solía encontrarse en medio de la casa, pues también servía como fuente de calor. Por otro lado, cabe mencionar que, aunque los calderos eran muy comunes y de poco valor económico, estos tenían un importante valor sentimental para las familias, ya que se heredaban de generación en generación.Los calderos y la brujeríaSegún información publicada por la Universidad de Cornell, los calderos se convirtieron en un símbolo de la brujería a finales de la Edad Media, cuando se registraron juicios y ejecuciones contra presuntas brujas. La idea de que las brujas usaban calderos para cocinar letales pócimas se extendió gracias a panfletos, dibujos y libros sobre el tema, mientras que los testimonios en juicios también sirvieron para cimentar la simbología del caldero como instrumento mágico. En aquellos años comenzaron a surgir imágenes de grupos de brujas congregadas alrededor de calderos, las cuales se relacionaban con conjuros malignos para invocar la muerte y controlar los elementos. En el mundo de la literatura, el caldero también comenzó a relacionarse con la magia. El ejemplo más famoso es "Macbeth", una de las obras más famosas de Shakespeare, en donde las brujas se reúnen alrededor de un caldero.Los calderos en la mitologíaDe acuerdo con el Museo Británico, los calderos no solo eran objetos utilitarios, también tenían un importante valor simbólico. Tan era así que arqueólogos han encontrado estos objetos en ríos y pequeñas cuencas lacustres, lugares que se consideraban como sagrados y como portales entre el mundo de los vivos y los muertos. En Irlanda e Inglaterra, expertos también han encontrado calderos en lugares en donde se realizaban importantes rituales. El caldero, ese instrumento mágico que une la gastronomía con la brujería, estuvo presente diferentes culturas y fue parte importante de leyendas y de la mitología de Irlanda, Gales, Grecia y Noruega, entre otros países. Por ejemplo, en la mitología irlandesa, el dios Dagda era dueño de un poderoso caldero que siempre producía abundante comida para los guerreros, curaba a los heridos y revivía a los muertos. Por su parte, en la mitología griega, la hechicera Medea usaba su caldero para revivir a los muertos y rejuvenecer a las personas. Mientras que, en la mitología nórdica, el dios Odín bebió sangre mágica de un caldero para obtener sabiduría y conocimiento. En todas estas culturas, el caldero se convirtió en un medio para obtener sabiduría y vencer la muerte.De olla, sartenes y calderosPara las brujas modernas, el caldero es un símbolo de transformación y abundancia. Mientras que, para los cocineros, preparar alimentos es magia pura. Colocamos todos los ingredientes en ollas y sartenes, versiones modernas de los calderos, y al final obtenemos platillos deliciosos. Las ollas y sartenes se convierten en vehículos para transformar simples ingredientes en mágicos platillos que cautivan nuestros sentidos, así como alguna vez lo hicieron los calderos.
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