Chiles en nogada, ¿capeados o sin capear?
Datos curiosos

Chiles en nogada, ¿capeados o sin capear?

Por Kiwilimón - Septiembre 2019
Cuando se piensa en el mes patrio, se viene a la mente la temporada de chiles en nogada, ese delicioso platillo que se asemeja a una obra de arte, tan representativo de nuestro país por tener los colores de la bandera, y con ingredientes perfectamente cocinados para darle un aspecto bello, con una mezcla de sabores que lo hacen un alimento muy especial por el que muchos esperan todo un año para saborearlo.

Origen del Chile en Nogada

Hay varias versiones sobre el origen de este manjar. Una de ellas apunta a que nació en la ciudad de Puebla y se creó para agasajar a Agustín de Iturbide por la victoria del Ejército Trigarante en 1821, por eso también los tres colores de la bandera están presentes en el plato.

Otra versión refiere que la receta es originaria del Convento de Santa Mónica desde 1714, con el nombre de “chiles rellenos bañados en salsa de nuez”.

La salsa Nogada

La salsa es una de las partes más importantes del platillo. Hay quienes la hacen más dulce, otras, más salada, e incluso algunas, neutras. Existen las finas, espesas, líquidas, sin grumos o granulosas. También hay quienes incluyen queso de cabra y hay también quienes se apegan a la receta original.

Aquí te dejamos una receta tradicional de la nogada:

Ingredientes:

-600 gramos de nuez de castilla
-1 pieza de queso de cabra
-2 tazas de leche
-¾ tazas de vino blanco o jerez
-500 gramos de almendra
-300 gramos de granada roja
-Perejil, sal, azúcar al gusto

Preparación:

Pon a remojar las almendras una noche antes y refrigera.
Mezcla el queso de cabra, la leche y el vino; agrega las nueces y las almendras limpias.
Licúa todos los ingredientes y pon la sal y el azúcar a tu gusto. El espesor de la salsa es a gusto personal, pero si la quieres más líquida, puedes ir incorporando más leche y si la quieres más espesa, puedes usar más queso.

La controversia: ¿capeado o sin capear?

Existe un gran debate sobre si el chile en nogada va capeado o sin capear. Es como si hubiera dos bandos y cada uno insiste en probar su punto.

A pesar de haber investigado y documentado sobre este tema, lo cierto es que no hay una verdad absoluta.

Según María Bravo, Directora General de La Casita Poblana, originalmente el chile era sin capear, pues el objetivo era que se viera el verde del chile, pero al momento de ser servido, la nogada no permanecía en el picante. “Esto no era apetitoso, por eso se empezó a capear, para retener la nogada, y ahora el toque verde se le da con el perejil que se coloca al servirlo”, señala.

Como en todo, en gustos se rompen géneros, no importa si lo prefieres capeado o sin capear, con nogada líquida o espesa, lo más importante es que aprecies esta maravilla de la cocina mexicana que es una delicia para tus sentidos.
Califica este artículo
Calificaciones (1)
Cristina Ramirez
30/09/2019 06:39:27
Muy interesante y lo haces a tu gusto
PUBLICIDAD
Lo mas leído
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
En temporada de frío, nada se antoja más como un café o chocolate caliente pero, por suerte, América Latina cuenta con una diversa variedad de bebidas calientes para que pruebes algo diferente. Por eso, para olvidarte de los días fríos o lluviosos, te invitamos a probar estas 7 bebidas latinas calientes. Mate El mate es una infusión hecha con hierbas originarias de Paraguay y Uruguay, pero bastante popular en la mayoría de países de Sudamérica. Su sabor es fuerte y concentrado y contiene diversas propiedades diuréticas y antioxidantes. Ponche mexicano México es conocido por presentar un amplio catálogo de bebidas calientes, pero ninguna se compara al ponche de frutas, una preparación tradicional para las épocas decembrinas con manzana, caña de azúcar, guayaba y tejocotes. Api El api es una bebida caliente que proviene de regiones altas como Argentina, Bolivia y Perú. Está elaborada granos de maíz morado, maíz amarillo, azúcar, canela, clavo de olor y frutas. Cola de Mono Si quieres darle la vuelta al clásico carajillo, tienes que probar la cola de mono, una bebida caliente originaria de Chile. Este cóctel se prepara con aguardiente, café, leche, canela, cáscara de naranja, clavo de olor y azúcar. Chocolate de maní Prueba el chocolate caliente como nunca de la mano de esta bebida tradicional de República Dominicana, hecha a base de cacahuates, especias, leche y azúcar. ¿Será como una mezcla entre atole y champurrado o a qué te suena a ti? Canelazo Otro cóctel que se toma caliente es el canelazo, el cual podemos encontrar en Ecuador, Colombia y Perú. Esta bebida caliente es una mezcla de aguardiente, canela, jugo de frutas y panela, un azúcar derivado oscuro de la caña. Champurrado El champurrado es una bebida mexicana calientita ideal para apaciguar la sensación de frío y generalmente se toma por las mañanas. El champurrado está hecho de cacao con maíz, piloncillo y otros ingredientes como anís, vainilla y a veces, hasta un piquetito de alcohol. ¿Qué bebida caliente elegirás para pasar los días fríos?
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
En México, las flores de cempasúchil llenan el ojo de todos con su característico color en cuanto se acerca el Día de Muertos. En macetas o ya cortadas y puestas en la ofrenda, estas flores no son sólo un adorno.Su nombre científico es tagetes erecta, pero comúnmente se conoce como cempasúchil, cempoalxóchitl, cempaxóchitl, cempoal o también zempoal en México, y como African Marigold en Estados Unidos. Su significado en náhuatl es flor de veinte pétalos (cempohualxochit: veinte flores o varias flores) y dentro de la ofrenda, marca el sendero que guía a las almas hasta los altares.Nuestros antepasados ya la usaban para aminorar malestares estomacales, como vómito, indigestión y diarrea, y en la actualidad se utiliza para dar color a textiles, elaborar insecticidas y también como medicamento.Los beneficios de la flor de cempasúchilToda la hierba es antihelmíntica (es decir, que actúa contra los gusanos parásitos), aromática, digestiva, diurética, sedante y beneficiosa para el estómago. Los principales usos medicinales del cempasúchil son para la digestión, pero también para enfermedades respiratorias como la tos. Se usa también para tratar afecciones en la piel, como el salpullido, además de estos otros usos:Útil para tratar la conjuntivitis y los ojos adoloridos de manera externaLa raíz sirve como laxanteLas flores sirven para ayudar a expulsar gases y para eliminar las lombrices intestinalesComo infusión, se usa para tratar resfriados y paperasSi la plantas en tu jardín funciona como insecticida, gracias a las secreciones de las raíces de las plantas en crecimientoLa flor de cempasúchil tiene muchos usos, ya sea en fomentos, en baños calientes, untada o inhalada, pero además de los beneficios medicinales, el tinte amarillo obtenido de las flores se puede utilizar como sustituto del azafrán para dar color y sabor a los alimentos.Si la usas en tus ofrendas este año, ahora ya conoces sus demás beneficios y usos, así que podrías darles un segundo uso a tus flores de cempasúchil.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD