Cómo cocinar los mejores tacos en casa
Datos curiosos

Cómo cocinar los mejores tacos en casa

Por Kiwilimón - Diciembre 2019
Cuántas veces has llegado a tu taquería de confianza y piensas ¿cómo se armará un buen trompo al pastor?, ¿cuál es la clave para que la tortilla no se rompa? o ¿cuál será el secreto del “güero” para preparar la salsa que te hace sudar más que un día caluroso?

Si te has hecho estas preguntas más de una vez, nosotros nos dimos a la tarea de buscar las respuestas en #Metate, el Festival de Tacos al que todo mexicano debió asistir un domingo en familia. Y claro, comprometidos con nuestra labor, encontramos los mejores talleres para ayudarte a ser el mejor taquero de tu familia.

Esto es lo que aprendimos en Taller Mundet, una serie de 4 talleres que nos dejaron valiosos aprendizajes:

Cómo hacer un buen trompo al pastor (Artesano del Pastor)

La clave es, sin dudarlo, crear cuadros perfectos, que queden acomodados y muy compactos. Debes colocarlos en forma de torre y cuando termines, darle forma al trompo con un cuchillo bien afilado. Un gran tip es cortar dos cebollas de los extremos, para que queden parejas y sean un buen soporte.



¿Sabías que necesitas aproximadamente 5 kg de carne para preparar 100 tacos? Además, para que esté bien servido debes calcular entre 40 o 60 gramos por porción.

El arte de la mejor tortilla (La Tortillería)

Este taller no sólo fue sencillo, sino muy preciso, ya que, aunque no lo crean, cualquier movimiento errado puede arruinar una tortilla. Los cálculos básicos indican que para hacer 18 tortillas caseras necesitarías 2 tazas de harina, 300 mililitros de agua, dos pizcas de sal y amasar hasta lograr una masita homogénea. Claro, no olvides que la maquinita clásica para hacer tortillas con su respectiva bolsita de plástico es fundamental.



El secreto de las salsas (Salsa con esfuerzo)

Una buena salsa martajada necesita orden, ¿la razón? Porque agregar en desorden los ingredientes, le dejaría acidez innecesaria y consistencia equivocada. Así que procura revisar los siguientes pasos: asar todos los ingredientes, comenzando por el ajo y terminando por el cilantro. Martajar todo en un molcajete previamente curado con arroz y claro, añadir suficiente sal. Un gran tip para esto es, sin duda, que ases los tomates a la perfección, ya que esto elimina acidez.



¿Sabías que para medio litro de salsa necesitas 2 jitomates, 2 tomates, 1 chile serrano, 1 chile cuaresmeño, una mitad de cebolla y una rama de cilantro?

Todo sobre la cocción de la carne (Asado Perfecto)

Si cada que escuchas “se va a armar la carnita asada” piensas en que se te puede quemar, en este taller aprendimos que, sin lugar a duda, con fuego no se juega. Y es que lo más importante es seguir las instrucciones que te daremos a continuación y así nada podrá salir mal: asegúrate de mantener el fuego en buen nivel en un asador con tapa. Coloca los vegetales en las orillas de la parrilla para que su cocción sea lenta. Usa carne de res o cerdo, que deberás poner en el punto más caliente de tu parrilla. Si cocinarás carne adobada, mantén vigilado el fuego, ya que es más fácil que se queme por el adobo con el que está marinada.



¿Dónde aprendimos todos estos secretos? En METATE, el primer Festival de tacos de la CDMX, organizado por Coca-Cola y Mundet y en el que reunieron a 50 de las mejores taquerías del país. Este Festival no sólo fue original y para toda la familia, sino que las secciones de tacos estuvieron divididas en minibarrios con nombres especiales: La avenida principal, El barrio Costeño, Tianguis, El barrio Norteño, El barrio Nocturno, Callejón del Pastor y Mercado.

Con suerte, el próximo año se repite y si te lo perdiste, tendrás la oportunidad de vivir todo lo que más te apasiona de una de las comidas favoritas de los mexicanos: los tacos.
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El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
El 2020 no ha sido un año fácil, luego de que la pandemia por la enfermedad covid-19 parara muchas de las industrias en nuestro país, la economía de pequeños negocios ha sido una de las más afectadas.En México, la industria restaurantera es el sustento de más de 1 millón y medio de personas y en este giro, cerca del 95 por ciento de los restaurantes del país son fonditas, taquerías o torterías, de acuerdo con información de Reforma.Con la cuarentena extendida y la nueva normalidad, muchos de los negocios pequeños que venden comida han tenido que cerrar o apenas sobreviven, pero las familias que se encargan de ellos han tenido que vivir con el temor de que su pequeña empresa quiebre.Con el fin de ayudar a estos pequeños locales ha sido creada la iniciativa #TuCocinaLocal, la cual promueve el consumo en los pequeños restaurantes, fondas y cualquier local de alimentos, para que los dueños puedan mantenerse a flote en esta nueva normalidad.Varias empresas de la iniciativa privada junto con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) se han dado a la tarea de hablar con los dueños de estos pequeños negocios para saber cuáles son sus nuevas necesidades y así ayudarlos a adaptarse al contexto actual, con el fin de evitar que cierren y esto siga impactando la economía del país.Con esta campaña se está dando apoyo a 200 mil negocios en todo el país y esta ayuda se lleva a cabo con acciones digitales, tanto con materiales como con capacitación, y con materiales de seguridad para que estos pequeños locales de comida cumplan con los lineamientos de sanidad para que puedan operar de manera correcta.Así que no dejes de comprar en tu fonda, taquería o local de comida favorito y cercano, y sé parte de #TuCocinaLocal, mientras salimos todos juntos de esta pandemia.*Con información de Reforma.
La armonía en tiempos de Covid-19 no es una montaña inalcanzable. Para corrientes como el Ayurveda, el yoga o la Trofología, una buena alimentación es el camino recto hacia ella. Si no pregúntense, ¿qué es la armonía de un cuerpo sino su salud? Y ¿qué es la armonía sino mantener el equilibrio, a pesar de los acontecimientos externos de los cuales no tenemos control?De ahí la importancia de la Trofología. Esta palabra rara es una rama de la nutrición natural que estudia la bioquímica del cuerpo y las reacciones que los alimentos provocan en él. Y al hablar del estrés –adivinaron, es una reacción química del organismo– es vital adentrarnos en su estudio. Según Majo Ortiz, fundadora del Colegio Mexicano de Trofología, no hay nada más real que la frase <somos lo que comemos>. “Nuestras células son un resumen, entre otras cosas, de los alimentos que consumimos”, afirma. Darle algo estresante a nuestros órganos es arrebatarle la paz al organismo.Es cierto: comer es un acto instintivo. No hay que estudiar para saber cuál es la mejor forma de atajar una buena hamburguesa. Comer sabiamente sí es un arte. Majo explica que la magia está en seleccionar correctamente nuestros alimentos; que de preferencia “estén vivos”. Y no es que salgamos a cazar ni que le metamos una mordida a una vaca, sino procurar que nuestra comida sea 100% natural: que tenga el poder de descomponerse; que no tenga componentes químicos que alteren lo que la naturaleza ya creó en perfección. Los alimentos vivos que ofrecen los supermercados, sin embargo, son los menos. A diferencia de otros tiempos ya no suena absurdo buscar “ingredientes orgánicos” porque la mayoría está modificada. Desde la selección de alimentos podemos armonizar nuestro cuerpo para por fin liberarnos de las cadenas del estrés. Los alimentos procesados nos sobreestimulan. El exceso de azúcar brinda placer momentáneo y luego, un bajón. Majo en cambio recomienda elegir alimentos altos en vitamina c como los frutos rojos, el limón, la naranja y la guayaba que desinflamarán el cuerpo. “Un órgano inflamado es un órgano estresado”, asegura. Alimentos como el jengibre y cúrcuma infusionados en agua o adicionados a la comida conseguirán un buen resultado. Las semillas de girasol le devolverán minerales al cuerpo mientras que el yogurt con búlgaros aportará B12 para darle energía y frescura a la mente. Majo explica que el arte más difícil es el de combinar los alimentos. Y no, no todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. El Ayurveda ha explicado el tema siglos atrás. Lo difícil puede ser hacer combinaciones efectivas, de esas que el organismo pueda descomponer fácilmente y donde el desdoblamiento de carbohidratos sea sencillo. Si esto no sucede se generan toxinas y, por lo tanto, el cuerpo se estresa. Por ejemplo, Majo explica que ponerle limón a una papa hace que sus carbohidratos no se desdoblen bien. En cambio, una buena combinación de alimentos sería mezclar alimentos verdes con algo de grasas buenas como las almendras, las nueces o el aguacate e incluir carbohidratos complejos como la papa. El tercer punto para liberarnos del estrés a través de los alimentos es prepararlos correctamente. El chiste es ser consciente de que cada técnica, cada ingrediente y cada decisión a la hora de cocinar puede tener consecuencias en el organismo. Ella recomienda comer “lo más natural posible. Lo más crudo posible. Sin muchas añadiduras. Así, nos estaremos comiendo el proceso de la fotosíntesis que sucede en las plantas. Estaríamos tomando el sol, el agua y el aire que cada verdura y fruta adquirió”.La correcta selección, combinación y preparación de los elementos puede evitar la acumulación de toxinas que acaban por desarmonizar el cuerpo. El cuerpo desequilibrado es más propenso a ser irritable y a sentirse cansado en el mediano plazo, y a enfermarse a la larga. Por eso la desintoxicación regular vigilada por un experto es recomendable. Algunos alimentos que ayudan a desintoxicar el cuerpo son los fermentados, como la kombucha o el kimchi coreano, y los probióticos que producen reacciones bioquímicas buenas para el organismo. Si comemos limpio, o sea, sin exceso de ingredientes procesados, azúcares, sodios y harinas, la salud mental y física será viable.A la alimentación consciente súmale descanso, meditación, yoga y algo de cardio para oxigenar el organismo. La risa y las emociones positivas también suman. Cuando los elementos se conjugan nuestro cuerpo saca a relucir su poder autocurativo y autosanador. La armonía aparece porque lo natural del cuerpo es estar bien. No hay que obstaculizarlo nosotros.
Los cortes uruguayos tienen fama mundial, pero la gastronomía de este país es mucho más que sólo carne, pues tiene una gran influencia de migrantes españoles, portugueses, franceses, e incluso alemanes y rusos.Desde bebidas como el mate, hasta el dulce de leche para postres, la comida de Uruguay tiene aromas y sabores cargados de cultura e historia, que te encantará explorar con estos platillos típicos, que no son cortes de carne.Tortitas fritasLas tortitas fritas son un pan dulce a las que a veces se les añade un poquito de azúcar, pero también se acompañan de queso, algún embutido o dulce de leche. Acompañadas con un mate, que es una infusión deliciosa, estas tortas fritas son una comida callejera típica de los días lluviosos en Uruguay.FarinataHecho con harina de garbanzo, este panqué salado condimentado con romero pimienta y sal se vende en porciones triangulares y es un snack perfecto para botanear entre comidas.Salsa a la CarusoLa salsa a la caruso está hecha con ingredientes como crema, jamón cocido, champiñones y caldo de carne, que suele acompañar pastas como los cappelletti rellenos de carne y que fue creada en Montevideo, por un chef italiano en 1954.Empanadas criollasLas empanadas también son muy populares en Uruguay y son tanto una comida callejera como un platillo que no puede faltar en los restaurantes. Una empanada típica uruguaya lleva como relleno carne, cebolla, pimiento, ají molido sal y pimienta negra.Pasta FrolaLa pasta frola es una tarta uruguaya con membrillo, que aunque suena a postre, se suele comer como desayuno o a la hora de la merienda, alrededor de las 5 de la tarde. Esta tarta rellena de membrillo se decora con coco rallado y puede llevar dulce de leche en lugar del membrillo.ChajáEste es un postre creado en Uruguay y consiste en un delicioso pastel con merengue y duraznos o melocotones, creado en la confitería Las Familias. Es fácil de hacer y a veces también se usa fresa, dulce de leche y chocolate.Dulce de lecheEl dulce de leche es un dulce tradicional latinoamericano, pues no sólo es popular en Uruguay, sino que también en Argentina y Colombia. En Uruguay, el dulce de leche suele ser el relleno perfecto para unos churros y puedes encontrarlo como acompañante de una variedad de postres.Si sólo conocías el asado, el choripán o cualquier corte de carne, la próxima vez que pienses en comida de Uruguay recuerda que hay muchísimos otros platillos por probar que no son carne.
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