Descubrimos el MISTERIO del “mal del puerco” y no es lo que pensabas

Por Kiwilimón - December 2016

¿Alguna vez te ha pasado que después de comer sientes unas ganas incontrolables por irte a dormir? Si es así, ya conoces el famoso “mal del puerco”.

Aunque es una situación que se presenta muy a menudo, realmente pocas personas saben a qué se debe. En Kiwilimón nos dimos a la tarea de investigar el verdadero origen del mal del puerco para que puedas disfrutar tus comidas en estas fiestas sin quedarte dormida.

Conoce más sobre el misterio del mal del puerco.

Antes de continuar, es importante que sepas distinguir el mal del puerco de una simple indigestión o flojera. Si tienes dudas sobre si estás experimentando o no este particular malestar, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Acabo de comer alimentos llenos de carbohidratos?
  • ¿Ingerí cantidades exageradas de comida?
  • ¿Siento ganas de dormir justo después de comer?
  • ¿Me siento pesada y sin fuerzas?
Con estos alimentos que dan energía aprovecharás mejor tu jornada. Si tu respuesta es Sí a estas preguntas, seguramente estás atravesando por el infierno de cualquier godín (¿acaso hay algo más complicado que sobrevivir al trabajo en la oficina después de la hora de la comida?).

Una vez que tenemos claro qué es lo que le está ocurriendo a tu cuerpo, es momento de explicar este molesto proceso. Después de un atracón, la prioridad de tu cuerpo es digerir esas cantidades abominables de carbohidratos. Esto significa que todo tu organismo entra en un estado de reposo, lo que te hace sentir adormilada. ¿Te estás quedando dormida en la oficina todos los días? Prueba estos remedios. Tal vez hayas escuchado alguna vez que esta sensación de somnolencia se debe a que la circulación de sangre al cerebro disminuye para bombear más al estómago. Bueno, esto es parcialmente correcto.

Sí, es cierto, el sistema digestivo necesita más sangre para poder procesar toda esa comida, pero la sangre no viene del cerebro, sino del sistema muscular. Por esta razón es una pésima idea ponerse a hacer ejercicio justo después de una comida muy fuerte. Estos alimentos te harán rendir más durante tu ejercicio. También es cierto que existen algunos alimentos que inducen el sueño por sus componentes naturales, como el triptófano, sin embargo, las cantidades son mínimas. Tendrías que comer mucho pavo o nueces para sentir tantas ganas de dormir.

Si sueles sentir los estragos del mal de puerco un día sí y un día no, te sugerimos moderar las cantidades y bajarle a los carbohidratos. Si no pudiste resistirte al platillo del día, y aún te esperan algunas horas en la oficina, busca focos de luz blanca con tonos azules. Aunque no lo creas, este pequeño detalle puede hacer un gran cambio. Disfruta estos deliciosos menús light y olvídate del mal del puerco.  
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Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
La pasta es uno de los platillos más comunes y fáciles de cocinar que existe, un ingrediente que siempre tenemos en nuestra despensa y que puede transformar una comida o cena perfecta. Son tantas las posibilidades que nos ofrece la pasta en sus más de 300 variedades, que merece la pena que exploremos con las diferentes salsas que podemos preparar.Aunque no hay reglas escritas respecto a las salsas y la pasta, hay algunas combinaciones que funcionan mejor, por ejemplo:-El espagueti por lo regular es acompañados de salsas ligeras con tomate, aceite y ajo.-Las pastas largas y gruesas o macarrones son bañadas con salsas espesas y condimentadas. -A los tallarines y cintas se les vierten salsas verdes o blancas y pueden estar acompañadas de vegetales como brócoli o champiñones.Luego de estos tips, te enseñaremos los básicos para las salsas más comunes y exquisitas, para que acompañes tus pastas y dejes boquiabiertos a tus invitados.Salsa AlfredoEl creador de esta salsa es el chef Alfredo di Leilo, quien picó finamente un diente de ajo y lo frió en mantequilla. Antes de dorarse agregó nata líquida, la cual dejó cocinar a fuego lento por tres minutos. Al cumplirse el tiempo agregó queso parmesano rallado para darle un último hervor.Recetas con salsa AlfredoCarbonaraEsta salsa es la más utilizada a la hora de preparar el espagueti, ya que es muy fácil y sencilla. Su preparación incluye bañar la pasta cocida con seis yemas de huevo y queso parmesano y a la hora de servir en el plato, se incorpora el tocino (previamente cocinado), pimienta negra molida y más queso.Pesto Esta salsa la podemos preparar en el molcajete. Para lograr el sabor característico del pesto necesitarás dientes de ajo junto, un puñado de piñones y un manojo de albahaca para crear una pasta. Luego se le añade queso de cabra seco rallado y aceite de oliva poco a poco hasta conseguir una crema espesa, además de un chorro de agua con la que herviste la pasta para que quede un poco más liquida y añadirla a la pasta una vez que esté en el plato. Este Pesto también puede ser rojo, únicamente cambia la albahaca por jitomates secos.En caso de que tus salsas queden muy aguadas, puedes aplicar los siguientes consejos para espesarlas.- Cuando estés hirviéndola, déjala a fuego lento sin taparla, esto estimulará la evaporación del agua adicional. Este método no cambiará el sabor.- En caso de que no quieras evaporar el agua, podrías agregarle una cucharadita de maicena para espaguetis y cambiará la consistencia.- Otra forma de espesar es terminar de cocinar la pasta con la salsa. El almidón de la pasta hará que la salsa espese y de paso, tu espagueti esté bien cubierto.Seguramente en más de una ocasión has recurrido a las pastas, así que esperamos que estos tips te hayan servido para prepararlas como toda una experta.
Desde diciembre de 2019, un nuevo virus conocido como coronavirus COVID19 se propagó desde la ciudad de Wuhan, China, hacia el resto del mundo contagiando a más de 115,000 personas y cobrando la vida de 4,000 víctimas en 114 países. Es por esta razón que en diversos países como España, Estados Unidos, Argentina y recientemente en México, se han implementado medidas de seguridad como la cuarentena, para evitar que los contagios continúen incrementando. De hecho, en marzo del 2020 se dieron indicaciones para que las escuelas y universidades suspendan clases hasta finales de abril y también algunas empresas se han sumado a la estrategia, implementado el home office (trabajo desde casa) para salvaguardar la salud de sus trabajadores, instando a todas las personas a mantener el aislamiento social en la mayor medida de lo posible. Ahora, tomando en cuenta que los cambios radicales dentro de la rutina y la falta de actividad física pueden tener graves repercusiones para nuestro sistema digestivo, es necesario cuidar nuestra alimentación para equilibrar la flora intestinal. La mejor manera para cuidar de nuestra digestión y evitar problemas como la inflamación, el estreñimiento y la pesadez en el estómago, es reducir el consumo de alimentos procesados, con altos niveles de azúcar, hidratarse constantemente y consumir frutas y verduras pero, ¿cuáles son los mejores alimentos para una buena digestión? De acuerdo a la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), la ingesta constante de agua y alimentos altos en fibra favorecen la flora intestinal, por ello, a continuación te presentamos algunas frutas y verduras que no pueden faltar en tu dieta. Plátanos Los plátanos son frutas altas en fibra, que además contienen fructooligosacáridos, un componente que permite mejorar la flora intestinal y propicia la buena digestión. Procura comer uno al día y notarás como tu sistema comienza a funcionar mejor. Frutos rojos Los frutos rojos como las fresas, frambuesas y arándanos, además de ser excelentes antioxidantes, contienen sustancias que ayudan a prevenir el estreñimiento. Estos se pueden combinar con diferentes cereales como la avena y el amaranto, que mezclados hacen una excelente combinación para cuidar del sistema digestivo. Papaya Esta fruta es rica en antioxidantes, vitaminas, minerales y enzimas digestivas para la salud, por lo que cuida tanto de tu estómago como de tus intestinos. La puedes comer al natural, en jugos, licuados y hasta en ensalada y siempre tendrá grandes beneficios para tu digestión. Verduras crucíferas Las verduras como la col rizada, la coliflor y las coles de Bruselas poseen altos contenidos de fibra dietética y folato, por lo que ofrecen propiedades antiinflamatorias y depurativas que ayudan a tener una mejor digestión. Lo ideal es cocerlas al vapor o saltearlas para facilitar el proceso digestivo. Agua Es imperante comprender que no importa la cantidad de fibra que se consuma, si no se toma agua suficiente, la digestión, la absorción y la circulación de nutrientes en el cuerpo, no se logrará de manera correcta. Existen algunos alimentos como pepinos, melones y jitomates que también pueden ayudarte a mantenerte hidratado. Recuerda que en esta época de cuarentena no solo debes protegerte de las enfermedades respiratorias, sino cuidar de tu salud en general, balanceando tu dieta y manteniendo una higiene impecable en tu hogar.
Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
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