Ingredientes de cocina para limpiar tu casa
Datos curiosos

Ingredientes de cocina para limpiar tu casa

Por Kiwilimón - Octubre 2018
¿Se te acabaron los productos de limpieza? Con estos ingredientes de cocina puedes dejar toda tu casa reluciente.

Salsa picante para sacarle brillo a los metales

La salsa roja que usamos para las palomitas o las micheladas también sirve como limpiador de metales. Si tienes una olla de cobre que esté oxidada, pon un poco de salsa picante y frota con un paño suave. La mancha desaparecerá sin gran esfuerzo.

Vinagre como limpiador multiusos

No subestimes el poder del vinagre. Aunque cualquier tipo puede servir como limpiador, el mejor en estos casos es el vinagre blanco destilado. Úsalo para quitar manchas de la cubierta de la cocina y dejar reluciente la regadera.

Cátsup contra la joyería manchada

La cátsup tiene un efecto muy similar al de la salsa picante. Úsala para limpiar objetos de metal, como latón, plata y cobre. Para limpiar joyería manchada solo introduce las piezas en un recipiente con cátsup y déjalas ahí unos minutos. Se limpiarán prácticamente solas.

Bicarbonato de sodio para las manchas difíciles

El bicarbonato de sodio no solo ayuda a neutralizar olores, también es ideal para remover manchas de agua y grasa. Solo tienes que esparcir un poco de bicarbonato directamente sobre la superficie que quieres limpiar y después frota con un estropajo mojado en agua.

Papa en los sartenes

Cuando se forma óxido en los sartenes y ollas de hierro fundido es un poco complicado quitarlo con el estropajo normal. Evita dañar tus manos con productivos abrasivos usando una papa para remover las manchas de óxido.

Refrescos como destapadores

La acidez de los refrescos de cola ayuda a destapar el drenaje. Cuando tengas problemas de este tipo en la cocina o en el baño, vacía una botella por el resumidero y deja actuar durante algunos minutos. Poco a poco se irá destapando el drenaje.

Limón en superficies sucias

El jugo de limón tiene mucho ácido, el cual ayuda a acabar con bacterias, gérmenes y moho. Combínalo con un poco de agua y vinagre para limpiar azulejos, tablas para cortar y la cubierta de la cocina. Aprovecha al máximo los productos de tu cocina y comienza a limpiar tu casa de manera más natural.

Con estos mismos ingredientes puedes preparar recetas deliciosas. Aquí te damos algunas ideas:

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Para las mañanas, hay personas que prefieren un jugo fresco para acompañar su desayuno y otras que religiosamente se preparan un licuado o smoothie en la licuadora para empezar el día con todo, pero, ¿será que una u otra técnica proporciona más beneficios?Lo cierto es que incrementar tu consumo de frutas y verduras es bueno para ti y de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, “menos del 50% de la población estudiada consumió verduras diariamente”, así que aquí te contaremos un poco sobre los beneficios de hacerlo ya sea en forma de jugo o en forma de licuado o smoothie.Beneficios de consumir frutas y verduras a través de jugos y licuadosPrimero hablaremos sobre los jugos. Para hacer jugos, se lleva a cabo un proceso en el que la parte líquida de la fruta o verdura se separa de la pulpa o fibra, de esta forma se obtiene un producto líquido acuoso y concentrado que contiene vitaminas, minerales y otros fitonutrientes, que son compuestos bioactivos derivados de plantas asociados con efectos positivos para la salud. Por su parte, para hacer un licuado se usa la fruta o verdura entera, es decir, lo que pones en la licuadora es lo que consumes. El volumen de la bebida, que actualmente también se conoce como smoothie, será mayor que el de un jugo elaborado con la misma cantidad de frutas o verduras. Como en todo, ambas técnicas para hacer bebidas a base de frutas y verduras tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo, los jugos proporcionan una bebida muy rica en nutrientes en una cantidad menor de líquido y para aquellos que necesitan una dieta baja en fibra, los jugos pueden ser una mejor opción. Sin embargo, el tamaño de la porción de jugo debe ser más pequeño que el de una bebida licuada, porque de lo contrario estarías consumiendo muchas calorías de azúcar en esa taza de jugo. Con los licuados conservas la fibra de la fruta o la verdura, lo que puede ayudarte a sentirte más lleno y mejorar tu salud digestiva. Además, puedes agregar otros tipos de alimentos a los batidos como nueces, semillas, cereales, o yogures para aumentar la ingesta de proteínas y grasas saludables. Cualquiera de los dos procesos puede ayudarlo a aumentar su consumo de frutas y verduras y generar menos desechos en la cocina, pues muchas veces compramos frutas que se echan a perder en el frutero, o verduras que se quedan rezagadas en el cajón del refri, porque no tuvimos tiempo de cocinar una comida o preparar la ensalada que estábamos planeando.Ya sea que elijas jugos o licuados, aquí te dejamos varias opciones para que comiences a intentarlo: Jugo verde clásicoJugo antigripalLicuado de fresa, plátano y amarantoLicuado de chocolate, amaranto y plátano
En México tenemos una gran diversidad de pescados y mariscos. Sin embargo, es de vital importancia conocer los productos y, sobre todo, respetar sus ciclos y temporadas para mantener las poblaciones de las especies y tener pesquerías a un nivel saludable.La veda consiste en la prohibición de la pesca de una especie en un periodo o en una zona específica. Existen tres tipos de vedas: Permanente: No se puede aprovechar el recurso en ningún momento del año de forma indefinida como la vaquita marina, la totoaba, las ballenas, los caracoles, el delfín, la mantaraya, el pepino de mar, el tiburón blanco y las tortugas de agua dulce y marinas. Temporal fija: Se establece por un periodo definido, el cual se repite anualmente. En este tipo de veda se encuentran el abulón,  el atún, el cangrejo, el erizo, la langosta, el langostino, el ostión, el pulpo, el róbalo y la tilapia. Temporal Variable. Se establece por un periodo definido el cual se actualiza anualmente como el caso del camarón del Golfo de México y mar Caribe, así como el del Pacífico. En esta temporada de Cuaresma te invitamos a consumir pescados y mariscos de temporada. Elige las especies frescas, con escamas brillantes, carne con consistencia, ojos firmes y transparentes y con olor fresco. En caso de percibir un olor desagradable, no lo compres, pues es probable que se encuentre en descomposición. Procura consumirlo el mismo día que lo compres y aventúrate a crear diferentes recetas, como las que recopilamos aquí en nuestra sección de Cuaresma.
Las aguas frescas son muy populares en México, las hay de todas las frutas que te imaginas, e incluso de las que no, como el agua de aguacate; algunas sirven para defendernos de la gripa, otras, para sentirnos ligeros y algunas más, simplemente para disfrutarlas.Las combinaciones son infinitas y lo más probable es que ya hayas probado muchas, como la de limón con hierbabuena, pero ¿sabes para qué sirve?Beneficios del agua de limón con hierbabuenaLa hierbabuena y el jugo de limón son conocidos por su efecto de ayuda digestiva , por lo que es una buena manera de aliviar el malestar estomacal y esta agua fresca también sirve como una excelente opción para sustituir los refrescos azucarados.Por su parte, el limón es rico en vitamina C, fibra y varios nutrientes responsables de beneficios para la salud, como la del corazón, el control de peso y la salud digestiva. Una de sus propiedades más provechosas es puede ayudar a prevenir las piedras en los riñones, llamadas cálculos renales, los cuales son pequeños bultos que se forman cuando los productos de desecho se cristalizan y se acumulan en los riñones.La forma en la que el limón ayuda es que su contenido de ácido cítrico aumenta el volumen de orina y el pH de la orina, por lo que se crea un ambiente menos favorable para la formación de cálculos renales.En cuanto a la hierbabuena, esta también es buena para la digestión y se usa comúnmente para ayudar a aliviar los síntomas de indigestión, náuseas, vómitos y gases.De hecho, se ha demostrado que el compuesto carvona, que se encuentra naturalmente en la hierbabuena, inhibe fuertemente las contracciones musculares en el tracto digestivo, lo que puede explicar cómo esta hierba ayuda a aliviar los trastornos digestivos.Así que añadirla a tu agua con limón será una gran forma de cuidar de tu digestión, al tiempo que te refrescas y aprovechas otros beneficios, como su contenido de antioxidantes, además de que dos cucharadas (alrededor de 11 gramos) de hierbabuena también proporcionan 2% de la ingesta diaria de recomendada de vitamina C, otro potente antioxidante.
Lo femenino es un adjetivo que describe una realidad biológica, sociológica y gramatical. Eso sí, el sustantivo al que se lo colgamos tiene que ver con una concepción ideológica. En la cocina, lo femenino se ha generalizado a dos actividades: a la informal, que termina derrumbando el zaguán de una casa por necesidad, para trasladarse a un puesto callejero; y la dulce, la de los pasteles y las galletas con royal icing, la de la estación de postres en los restaurantes con duela encerada. Pero ya hay más. Las mujeres hemos llenado la canasta de lo femenino con frutos inesperados.En el rewind de la vida, la tierra y el fuego fueron los elementos iniciáticos de lo femenino. En nosotras estaba la responsabilidad de resguardar el hogar, de encender y mantener la hoguera –del latín focus, fuego– en las cuevas originarias. En cada una, el brasero era monumento a la vida, pues alejaba animales salvajes y resguardaba el calor familiar.La civilización evolucionó, no así el destino de las de nuestro género. El fuego de la brasa se mantuvo prendido en el hogar sin el derecho a volverlo oficio. Eso sí, en la historia no faltaron las hechiceras que prepararon encantamientos culinarios, cocineras de corte, mujeres que alimentaban soldados, amas de cría y reinas que colonizaron con recetas los terruños de su lazo matrimonial. Por supuesto, estaban las monjas, las guardianas del saber teológico y culinario. Bajo el son del ora et labora se especializaron en la creación culinaria, la repostería, la confección del chocolate. A nadie extrañó que los libros de cocina y las gacetas culinarias del renacimiento y barroco ni por equivocación tuvieran el nombre de una mujer. En el siglo XVIII, momento histórico en el que la palabra gastrónomo se puso de moda, la versión gramatical en femenino brilló por su ausencia. En la nouvelle cuisine del siglo XX, en la cocina moderna de August Escoffier, a la mujer se le confinó a la mesa. Nada nuevo. Capítulos que retrataron, como en otros ámbitos, el machismo como devenir histórico. Se nos vio débiles para cargar ollas, mal agüero si estábamos en nuestro periodo. Y luego llegaron mujeres que no pidieron perdón por ser talentosas: las Eugénie Brazier –la primera mujer en obtener tres estrellas en la Guía Roja–, las Julia Child –cocinera que popularizó la cocina francesa en Estados Unidos por sus libros y programas de televisión–, las Alice Waters –la madre de la cocina californiana en su Chez Panisse de los setenta–.Gracias a las de delante y detrás, la cocina actual es un campo de batalla donde lo femenino se resignifica cada jornada. Como Gabriela Cámara, que se hizo restaurantera con menos de treinta años y ha sabido romperla en México y Estados Unidos. Como Celia Florián, cocinera de las Quince Letras, que preserva saberes regionales en su restaurante y es voz de otras cocineras tradicionales en Oaxaca. Como Martha Ortiz Chapa o Elena Reygadas, que supieron amalgamar el talento artístico con el fine dining. Como Norma Listman de Masala y Maíz que conceptualiza lo mismo una barbacoa especiada que un texto incendiario. Como Pía Quintana, Titita o Margarita Carrillo que picaron piedra, documentaron y replicaron para dignificar lo que hoy se come sobre manteles largos.  Lo femenino aterrizó entonces en los magueyes pulqueros de Hidalgo, en los de mezcal con Lala Noriega; se expandió en los campos de agave azul con la tequilera Melly Barajas Cárdenas; se sirvió en una copa martinera en la mano de Fátima León o Mafer Tejada. Es el sabor detrás de grandes cervezas con Diana Arcos, química de Wendlant. Ha sido nariz en el vino junto a Georgina Estrada, a Claudia Juárez y a Michelle Carlín y es el espíritu de los viñedos que cuida la enóloga Lourdes Martínez en Bruma. Taqueras, torteras, pescadoras, tamaleras, carniceras, dueñas de fonditas, embajadoras de bebidas, emprendedoras de proyectos comunitarios, creadoras de conceptos restauranteros, productoras gourmet, agrónomas, meseras, garroteras, conservacionistas de cultura comestible, fotógrafas culinarias, cocineras medicina, escritoras de experiencias sápidas que nos la han puesto difícil al definir lo femenino en la cocina y que han hecho que no quede vocación allá fuera sin el latido de una mujer.
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