La nueva experiencia de ir a un restaurante después de la cuarentena
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La nueva experiencia de ir a un restaurante después de la cuarentena

Por Eloísa Carmona - Junio 2020
Después de casi tres meses de mantenernos en casa, (en una cuarentena eterna) para evitar que la pandemia del covid-19 sea aún más terrible, poco a poco, en México y alrededor del mundo, estamos comenzando a retomar la vida en las calles.

Sin embargo, no podemos regresar a la vida normal de antes, pues aún hay una vacuna para asegurarnos de que estaremos a salvo del virus. Conciertos, fiestas como bodas, parques de diversiones y, algo que considerábamos muy común, la experiencia de ir a comer a un restaurante, todo será prácticas completamente nuevas.

Aunque en México continúa la suspensión de actividades en gimnasios, centros de masaje, cines, teatros, museos, auditorios, centros comerciales, iglesias, mezquitas, sinagogas, conciertos, bares, cantinas y comer de manera regular en restaurantes, conforme avance el semáforo establecido para medir la baja de los casos de contagio, podremos entrar en la llamada “nueva normalidad”.

Ahí, en esa tan esperada nueva normalidad, la forma en que comemos, dónde comemos y qué comemos seguramente cambiará como resultado del coronavirus.

Conforme se han levantado las restricciones en países de todo el mundo, los dueños de restaurantes, chefs y personal restaurantero están buscando formas de llevar a cabo la experiencia gastronómica de manera segura, adecuándose a las recomendaciones de los gobiernos.

Puede que se requieran controles de temperatura o se agreguen bloqueos de vidrio entre comensales, mientras tanto, estos son algunos de los ejemplos que los restaurantes de todo el mundo han puesto en práctica con mucha creatividad a la hora de cumplir con las medidas de distanciamiento social.

Robots para tomar la temperatura

En Países Bajos, los restaurantes y bares regresaron a tener servicio presencial en junio, pero en lugar de exponer a los meseros y meseras, el restaurante Dadawan usa robots que toman la temperatura de cada cliente para asegurarse de que no tienen ningún síntoma, y luego llevarlos a sentar en una mesa. Una vez en una mesa, los comensales pueden hacer sus pedidos y otro robot les sirve su comida.

Casas de cristal para mantener la distancia

Fuera de Mediamatic Eten en Ámsterdam, se colocaron cinco pequeños invernaderos o casas de cristal, que funcionan como cubículos que permiten el distanciamiento social en un entorno hermoso.

Además de los invernaderos, los camareros usan protectores faciales y sirven comida en una tabla de madera para evitar cualquier contacto directo entre los comensales y el personal.

Pantallas de plástico como escudo personal

En Francia, Christophe Gernigon diseñó el Plex'Eat para proteger a las personas de contagiarse mientras comen, que consiste en pantallas de plástico y que se están utilizando en H.A.N.D., un restaurante en París, Francia.

Además de estas innovadoras formas de mantener la distancia, muchos otros lugares han probado con barreras plásticas en las mesas, sombreros grandes para distanciar a las personas o incluso maniquíes viejos, para marcar los lugares que se deben mantener alejados los comensales.

Quizá pronto pongamos en práctica algunas de estas nuevas formas de comer en restaurantes y así se conforme nuestra nueva normalidad, después del coronavirus covid-19.
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Si se te antoja un café y una crepa de noche, ¡Star Bus Café, es a donde debes ir!Star Bus Café nace en medio de la pandemia, como el proyecto de una pareja que busca llevar un excelente sabor a las noches de paseo por el parque.Cuentan con una gran selección de bebidas como cafés, chocolates calientes, frappés y sodas italianas, ¡todas con un sabor espectacular y sin duda querrás una crepa dulce o salada para acompañar!El empeño que le ponen a cada bebida y postre es único. Nos degustan con una amplia selección de sabores y los escogen cuidadosamente para que los productos que le ofrecen a sus clientes sean de primer nivel y así todos se vayan con la barriga contenta y una buena experiencia.Las especialidades que sobresalen son: el té chai latte con una mezcla de especias equilibrada, el mazapán caliente con trocitos de mazapán para realzar el sabor y el frappé de chocolate que lleva cocoa en lugar de chocolate endulzado comercial.¿Dónde se ubican? Se encuentra en la Ciudad de México, en la esquina de Doctor José María Vértiz y Miguel Laurent, en la entrada al estacionamiento del Parque de los Venados. Es un food truck acondicionado con todo lo necesario para preparar las más deliciosas bebidas y las más exquisitas crepas para acompañarlas.¿Cuál es el horario de servicio? Los encontrarás de 8:00 pm a 11:30 pm, perfecto para una caminata por el parque después del trabajo o simplemente para tener un momento de relax sentado en una banca con tu libro, una rica crepa y la bebida perfecta.¡Visítalos en el Parque de los Venados sobre Miguel Laurent y síguelos en Instagram: @starbuscafee!
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
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