Lo mejores 5 platillos típicos de Jalisco
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Lo mejores 5 platillos típicos de Jalisco

Por Adriana Sánchez - Julio 2020
La exquisita comida tradicional de Jalisco deriva de la combinación de ingredientes prehispánicos con algunos traídos por los españoles en la época colonial, además, también está influenciada por la gran biodiversidad, el clima y su ubicación geográfica en la zona litoral del Pacífico. Degustar los alimentos de Jalisco es una experiencia inigualable y así te lo mostramos con 5 platillos típicos que tienes que conocer.

Birria ¡Nada como una auténtica birria de Jalisco! Cabe mencionar que existen 125 estilos diferentes de birria dependiendo del municipio, pero generalmente se trata de un plato con carne de chivo troceada, adobada y tatemada en una salsa de jitomate hervida. Un buen plato de birria debe llevar de cajón su cebollita picada, limón, tortillitas calientes y una salsa de chile bravo.

Torta ahogada

El platillo típico de Guadalajara más reconocido en el país, es la clásica torta ahogada. Esta suculenta torta se distingue de las demás gracias a su pan suave y crujiente, el birote, que va relleno de carnitas estilo Jalisco y bañada con una salsa picosita de chile de Yahualica, originario de los Altos de Jalisco. ¿No se te antojó?



Pacholas

Otra de las joyas de la comida tradicional de Jalisco con las pacholas, unas deliciosas tortitas de milanesa de res con chorizo, hierbas de olor y especias molidas en un metate. ¿Será ése el secreto de su gran sabor o que van cocidas a la plancha? Si te decides a probarlas, no olvides acompañarlas con unos frijoles puercos.

Pozole tapatío

Si bien el pozole es un plato que puedes encontrar casi en cualquier parte de México, no hay sazón como el de Jalisco. El pozole jaliscience también se prepara con granos maíz cacahuazintle y carne de cerdo, pero lleva diferentes especias y destaca por un toque de chiles rojos.

Capirotada

Uno de los postres más emblemáticos de México es precisamente la capirotada, el postre típico de Jalisco que más se consume en Semana Santa gracias a que posee una connotación religiosa. El pan de la capirotada representa el cuerpo de Cristo, la miel su sangre, la canela simboliza la cruz y los clavos de olor, son los clavos de la cruz.

Definitivamente la gastronomía de Jalisco está llena de sabor y cultura, por eso no te puedes perder ninguno de estos platillos típicos tapatíos, ¿cuál es tu favorito?
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Roberto muñoz torres
16/07/2020 20:23:19
Todos los platillos son ricos y muy sabrosos
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De entre los derivados del maíz, las tostadas cumplen un papel fundamental en la antojería mexicana, y hay estados que le tienen un especial cariño a esta tortilla transformada en una crujiente opción que puede soportar cualquier embate de proteínas, verduras y bastante salsas. En Jalisco hay una vocación por la versión raspada sobre el comal con el metlapil o mano de metate, y aquí te comparto tres destinos donde seguro comerás “unas de verdad”.Tostadería Doña Pachis Como dicen por ahí, “empecemos por el principio”, con la Tostadería Doña Pachis, en Santa Cruz de Bárcena, una localidad a una hora de Guadalajara y muy cerca del Centro Arqueológico Guachimontones. Ahí la cocinera tradicional Francisca Flores Chocoteco, “Pachita” o “Pachis”, elabora personalmente tostadas al estilo sur de Jalisco, pues es originaria de Tuxpan, donde hay una gran tradición tostadera. Justo hace un año esta jalisciense de 72 años pudo emprender por primera vez haciendo lo que domina: tostadas que prepara “arregladitas” con frijoles, carne o cueritos, y bastante verdura, salsa y queso seco. También vende para llevar tostadas empaquetadas, junto a su tejuino que no tiene comparación.Dirección: Calle Lázaro Cárdenas 6, en Santa Cruz de Bárcena, municipio de Ahualulco de Mercado, Jalisco.Horarios: Sábados y domingos, de 10:00 a 17:00 horas. Por la pandemia sugiero buscarlas en el FB de Mujeres del Maíz, grupo al que pertenece.Cocina Doña Lupita López-Granero Como su nombre lo indica, la que manda en la cocina es Lupita, quien heredó a su familia el oficio de la gastronomía en este local enclavado en Sayula, famoso por su cuchillería y sus cajetas. De boca en boca este lugar que abrió en 1972 no pasa desapercibido por locales y forasteros, quienes escuchamos bastante hablar de sus tostadas de salchichón, embutido famoso en la zona, como de las opciones con pierna, pata y lomo. Quiero compartirles que éste es un municipio lleno de grandes cocineras, recuerdo a Felicitas Mercado “La Güera”, quien a sus 91 años seguía cocinando sus famosos sopitos estilo Sayula, o Micaela, quien comenzó con esta preparación en los años 40. Recetas que llegaron para quedarse y que también vende Lupita.Dirección: Calle Daniel Larios 70, Centro Histórico, Sayula, Jalisco.Horarios: Por la pandemia llama al (342)422-0517 para saber sus días y horas de servicio.Tostadas El Pinche ViejoZapotlán El Grande, o para muchos aún Ciudad Guzmán, es otro punto cercano a Guadalajara que se enorgullece por sus famosos personajes, ahí nació por ejemplo Juan José Arreola, José Clemente Orozco y Consuelito Velázquez y, por supuesto, grandes tostaderos como Don Rubén Campos, padre de María del Carmen Campos Montes de Oca, a quien por una anécdota familiar le apodaron “El Pinche Viejo”. Desde hace 17 años su hija Lulú se inspiró en este mote para bautizar su negocio, donde prepara tostadas llenadoras que pueden ir sólo con pata, lomo, cueritos, oreja, panela o combinadas, servidas frente a un plato con picosas salsas que hacen honores al tradicional chile de uña, llamado así pues se elaboraba sin el uso de un cuchillo, es decir, pellizcando los ingredientes que lleva.Dirección: Calle Carlos Villaseñor 127, Constituyentes, Zapotlán El Grande, Jalisco.Horarios: Por la pandemia llama (341)413-7354 para saber sus días y horas de servicio.Por Wendy Pérez, editora gastronómica y fundadora de Mezcal Aguas Mansas.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
¿Sabías qué es posible aliviar los síntomas de la ansiedad y el estrés de manera natural? Prepárate para modificar tu dieta y añadir alimentos altos en triptófano, vitamina B, carbohidratos complejos, omega 3 y proteínas, los cuales nos ayudarán a mejorar nuestra respuesta ante situaciones de tensión y mejorarán nuestro ánimo. ¡Conoce estos x alimentos para reducir la ansiedad! Chocolate oscuro ¡No por nada se dice que el chocolate alegra el corazón! Esta creencia se debe principalmente a que el chocolate oscuro tiene alto contenido de magnesio, el cual ayuda a disminuir el cansancio, regula el sistema nervioso y además, reduce el cortisol de nuestro cuerpo, lo cual reduce los niveles de ansiedad. Aguacate El aguacate es un excelente alimento para combatir la ansiedad gracias a sus aportaciones nutrimentales como potasio y vitamina B6, la cual contribuye al correcto funcionamiento del sistema nervioso y cerebral. Nueces Las nueces y los cacahuates tienen grandes propiedades como omega 3 y ácido pantoténico, que propicia la relajación, mantiene los niveles de ansiedad bajos, influyendo así en nuestro estado de ánimo, nuestras sensaciones y nuestro comportamiento. Naranjas y toronjas Estos cítricos tienen grandes cantidades de vitamina C, la cual ayuda a reducir el cortisol del cuerpo, así como la presión arterial. Esto nos ayuda a reducir las respuestas negativas al estrés o ansiedad. ¿Listo para preparar esa naranjada? Moras azules Las moras azules tienen una combinación súper poderosa que mezcla lo mejor de los antioxidantes con la vitamina C, ayudando a reparar las células y reduciendo el estrés por medio de un boost de energía. ¡Un puño de moras azules te ayudará a sentirte mejor frente a situaciones de tensión! Semillas de girasol Al igual que el chocolate, las semillas de girasol poseen altos niveles de magnesio, que ayudan a relajar músculos y nervios, además también contiene fibra, la cual ayuda a regular la digestión especialmente frente a momentos de estrés y ansiedad. ¿Ya consumes estos alimentos para la ansiedad?
Para las mañanas, hay personas que prefieren un jugo fresco para acompañar su desayuno y otras que religiosamente se preparan un licuado o smoothie en la licuadora para empezar el día con todo, pero, ¿será que una u otra técnica proporciona más beneficios?Lo cierto es que incrementar tu consumo de frutas y verduras es bueno para ti y de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, “menos del 50% de la población estudiada consumió verduras diariamente”, así que aquí te contaremos un poco sobre los beneficios de hacerlo ya sea en forma de jugo o en forma de licuado o smoothie.Beneficios de consumir frutas y verduras a través de jugos y licuadosPrimero hablaremos sobre los jugos. Para hacer jugos, se lleva a cabo un proceso en el que la parte líquida de la fruta o verdura se separa de la pulpa o fibra, de esta forma se obtiene un producto líquido acuoso y concentrado que contiene vitaminas, minerales y otros fitonutrientes, que son compuestos bioactivos derivados de plantas asociados con efectos positivos para la salud. Por su parte, para hacer un licuado se usa la fruta o verdura entera, es decir, lo que pones en la licuadora es lo que consumes. El volumen de la bebida, que actualmente también se conoce como smoothie, será mayor que el de un jugo elaborado con la misma cantidad de frutas o verduras. Como en todo, ambas técnicas para hacer bebidas a base de frutas y verduras tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo, los jugos proporcionan una bebida muy rica en nutrientes en una cantidad menor de líquido y para aquellos que necesitan una dieta baja en fibra, los jugos pueden ser una mejor opción. Sin embargo, el tamaño de la porción de jugo debe ser más pequeño que el de una bebida licuada, porque de lo contrario estarías consumiendo muchas calorías de azúcar en esa taza de jugo. Con los licuados conservas la fibra de la fruta o la verdura, lo que puede ayudarte a sentirte más lleno y mejorar tu salud digestiva. Además, puedes agregar otros tipos de alimentos a los batidos como nueces, semillas, cereales, o yogures para aumentar la ingesta de proteínas y grasas saludables. Cualquiera de los dos procesos puede ayudarlo a aumentar su consumo de frutas y verduras y generar menos desechos en la cocina, pues muchas veces compramos frutas que se echan a perder en el frutero, o verduras que se quedan rezagadas en el cajón del refri, porque no tuvimos tiempo de cocinar una comida o preparar la ensalada que estábamos planeando.Ya sea que elijas jugos o licuados, aquí te dejamos varias opciones para que comiences a intentarlo: Jugo verde clásicoJugo antigripalLicuado de fresa, plátano y amarantoLicuado de chocolate, amaranto y plátano
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