Los 10 antojitos mexicanos que más extrañamos
Datos curiosos

Los 10 antojitos mexicanos que más extrañamos

Por Adriana Sánchez - Junio 2020
Después de pasar casi 3 meses en cuarentena, una de las cosas que sin duda más extrañamos son las garnachas. Es por eso que no podemos dejar de imaginar el glorioso momento en que volveremos a probarlas y así recordamos los 10 antojitos mexicanos que más extrañamos.

Barbacoa del tianguis

Desayunar los domingos temprano no es lo mismo sin unos ricos taquitos de barbacoa acompañados de un buen consomé con limón y salsita. Definitivamente la barbacoa es uno de los antojitos mexicanos que más falta nos hace.

Tacos al pastor

Los tacos al pastor son EL antojito mexicano por excelencia y aunque también nos hacen falta tacos de suadero, de tripa y de enchilada, no hay cómo llenar el vacío de unos ricos tacos de esquina al pastor, con su piñita y su salsita bien rica.

Gorditas de chicharrón

Otro clásico de la comida callejera son las gorditas de chicharrón, que usualmente van rellenas de algún guisado como bistec, carnitas o suadero, y se acompañan de queso, salsa y cebolla. ¿Apoco no se te antojaron?

Tortas banqueteras

Tortas cubanas, hawaianas, de asado o también conocidas con estrafalarios nombres de mujeres artistas como La Tatiana, La Gloria o La Yuri, las tortas banqueteras son un antojito mexicano necesario para probar después de la cuarentena.

Carnitas

Nada supera el suculento aroma que se desprende de una cazuela gigante de cobre, resguardando en su interior las ricas carnitas de cerdo, fritas en manteca y listas para ser servidas en una tortilla con cebolla y salsa verde. ¡Qué ricas garnachas!



Pambazos

Los pambazos mexicanos, ese rico antojito callejero tan similar a la torta, puede ir relleno de muchos guisados, pero el típico en Ciudad de México, va adobado y acompañado de papa con longaniza, mucho queso, crema y lechuga. Tampoco podemos esperar para volver a probarlos.

Tacos de canasta

Estos taquitos sudados eran los fieles compañeros a la hora de sacarnos del apuro en la ciudad, ya que podíamos encontrar un puesto en cada esquina. Sin duda los tacos de canasta son un antojito callejero que morimos por comer otra vez.

Esquites

Aunque cocinar esquites caseros no es nada complicado, la experiencia de formarte frente al carrito, elegir el tamaño de tu vaso deseado, observar el sagrado ritual de preparación y escoger la decisión más importante, con chilito del que pica o del que no pica, es algo que todos extrañamos.

Tamales y guajolotas

Cómo olvidar esas mañanas en las que nos formábamos para desayunar un tamalito verde o de dulce, o pedirlo para llevar dentro de un bolillo y así disfrutar de nuestra guajolota con un rico champurrado. ¡El clásico desayuno godín!

Quesadillas fritas

Otro de los antojitos mexicanos que más abunda en las esquinas, son las quesadillas fritas, que pueden ir con queso o sin queso, y no por eso dejan de ser sumamente deliciosas. ¿Cuál es la que más extrañas?

Cada vez estamos más cerca de volver a probar estos ricos antojitos mexicanos, pero mientras tanto cuéntanos, ¿cuáles son tus favoritas? ¿Has intentado cocinar alguna en casa?
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Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
Hacer pan de zanahoria es quizá una de las formas más accesibles de empezar a hornear. Los ingredientes son sencillos, zanahorias, vainilla, huevo, aceite, canela, azúcar, polvo para hornear, sal y harina es todo lo que necesitas para prepara este postre que ya es un clásico.Los orígenes del pastel de zanahoria no están del todo claros, pues hay una receta en inglés para hacer “pudín en una raíz de Carret (sic)” que data de 1951, pero esta es esencialmente una zanahoria rellena que incluye muchos elementos comunes al postre moderno.Desde ahí, ha evolucionado mucho y se ha vuelto muy popular en sus versiones caseras, porque es una forma de comer pan dulce controlando el azúcar que lleva, por ejemplo.Pero aunque es una receta sencilla, si eres primeriza lo más seguro es que tengas huecos del proceso que pueden ser llenados perfectamente por estos tips y así tendrás como resultado el pan de zanahoria perfecto.1. No tengas miedo al hornoCada horno es diferente. Si tu receta, por ejemplo, dice que hornees tu pan durante 30 minutos pero a los 20 ya huele a que algo se quema, no temas a abrir el horno, meter un palillo y asegurarte de que todo va bien con tu pan. Sigue tu olfato y tu intuición, las posibilidades de que tu horno explote si lo abres son mínimas. 2. Engrasa bien el moldeEl miedo aquí es usar demasiada mantequilla porque es una grasa, pero recuerda que el engrasado sirve para crear una barrera entre el molde y la mezcla, no te preocupes, tu pan no lo absorberá por completo. Para que esta barrera funcione, la mejor técnica es untar con suficiente mantequilla el molde (no tengas miedo a dejar una buena capa) y después enharinarlo. 3. Elige ingredientes de calidadExiste una gran diferencia de sabor al usar extracto de vainilla y saborizante de vainilla, así que no te limites cuando de elegir un ingrediente de calidad se trata. Piensa que este ingrediente puede ser costoso, pero te rendirá para otros platillos o para muchos panes de zanahoria. Además, el extracto suele tener mucho menos contenido de azúcar que los saborizantes.4. Las medidas sí importanLa repostería es caprichosa y añadir más o menos de algún ingrediente siempre tendrá un resultado súper diferente, así que si estás comenzando a hornear, intenta ser muy estricta con las medidas, para que la mezcla quede como idealmente debería.5. Invierte en herramientasUna batidora, unas tazas medidoras e incluso un molde de silicón podrían ser la clave para que tu pan de verdad quede perfecto. Si inviertes en un molde de silicón, esto te ahorrará el paso de engrasar tu molde. Así que si hornear panqué o cupcakes o cualquier otro bizcocho te ha gustado mucho, estas compras valdrán mucho la pena.Es probable que una vez que hagas tu primer pan de zanahoria no quede perfecto, pero no dejes de intentar y de buscar tus propios trucos y adaptarlos a tu receta. La práctica hace al maestro y los resultados llegarán a ser deliciosos. Te lo aseguramos.Recuerda que además de pan o pastel, hay muchas variaciones de pasteles de zanahoria que puedes hacer, como unos hot cakes, por ejemplo, la mezcla de zanahoria con harina puede ser muy versátil.
Decidir qué comer toma tiempo, pero además de eso, luego tenemos que invertir unos minutos más en la cocina, así que saber qué el betabel se come crudo, por ejemplo, resulta muy útil.Y no sólo el betabel, existen muchas verduras que se pueden comer crudas, tienen gran sabor y otros muchos beneficios de comerlas sin cocinarlas.De hecho, comer alimentos crudos es algo conocido y existe una dieta en la que la gente intenta sólo consumir comida de esta forma y la mayoría de las personas que siguen la dieta de alimentos crudos comen solo alimentos de origen vegetal.Pero si tú sólo quieres descubrir cuáles podrías añadir a tu ensalada cualquier día en el que no quieres cocinar.BetabelSí, el betabel se puede comer crudo, ya sea que lo hagas en jugos o lo comas en tu ensalada, este vegetal sabe muy bien crudo, debido a su alto contenido de azúcar. Además, son una excelente fuente de ácido fólico de fibra, manganeso y potasio.Champiñones No a todos les gustan los champiñones cocidos y mucho menos crudos, pero son muy buenos si se comen así. Se les puede echar aceite de oliva y un poco de sal y saben delicioso. Hay alrededor de diez tipos de hongos que se pueden comer crudos, incluidos shiitake, champiñones, portobello y botón.Brócoli Comer brócoli crudo puede ser una adición nutritiva a tu dieta, pues el brócoli es una buena fuente de vitamina C y algunos métodos de cocción a veces disminuyen su contenido. Sin embargo, es importante limpiarlo con agua fría y tallar con los dedos para limpiar cualquier lugar sucio y luego secarlo.Coliflor La coliflor, como el brócoli, es una verdura de la familia crucífera, por lo que también puede comerse cruda sin ningún problema, siempre y cuando la limpies antes de consumirla. Puedes disfrutar de los ramilletes de coliflor crudos como un aperitivo bañado en hummus u otros dips.Coles de Bruselas No a todos les gustan, pero las coles de Bruselas no tienen que comerse cocidas. Se pueden comer crudas, ralladas, por ejemplo. Como es de esperarse, tendrán un sabor muy similar al de las coles.CalabacitaAunque la calabacita suele confundirse con un vegetal, botánicamente está clasificado como una fruta y es seguro comerla cruda con pocos o ningún efecto secundario. Sin embargo, ocasionalmente te puede tocar una extremadamente amarga. Esta amargura proviene de las cucurbitacinas, una clase de compuestos que se ha relacionado con envenenamiento y muerte en ovejas y vacas. En humanos, se han relacionado con náuseas, vómitos, diarrea o pérdida de cabello, pero esto ocurre principalmente aquellas que contienen grandes cantidades de cucurbitacinas, no variedades cultivadas comercialmente.PimientosComer pimientos crudos es definitivamente mejor que cocinarlos, pues un pimiento mediano tiene alrededor de 32 calorías y contiene muchísima vitamina C, (aproximadamente 150% del valor diario recomendado), la cual se descompone si se cocina por encima de 190 °C. Comerlo crudo también ayuda a prevenir la aterosclerosis, que puede provocar enfermedades cardíacas.Con estas verduras que puedes comer crudas, podrás hacerte una gran ensalada ligera y nutritiva en poco tiempo, sin necesidad de encender la estufa.
Pasar mucho tiempo en casa nos ha hecho querer adaptar, embellecer y hacer más nuestros los espacios que habitamos y una forma natural y hermosa de hacerlo es con plantas colgantes, que además suelen ser de cuidados fáciles.Tener plantas en casa no sólo es una gran forma de darle vida a tus paredes y espacios, sino que además pueden ayudar a relajarte y purificar el aire, de acuerdo con la NASA (aquí te contamos de estas plantas purificadoras de aire).Pero tener plantas en casa es casi como adoptar una mascota, pues requieren de atención y cuidados también. Si buscas adornar tu casa con una, te recomendamos plantas colgantes de interior que requieren de cuidados fáciles, para que no te conviertas en un asesino de plantas tan rápido.¿Por qué plantas colgantes? Porque gracias a que sus ramas crecen largas y caen son más vistosas, además de que las plantas colgantes de interior tienen otros beneficios, por ejemplo, si no tienes mucho espacio o mesas o estantes disponibles, lucen más colgadas del techo. Por otra parte, son una opción útil si tienes mascotas a las que les gusta morder las plantas de interior o niños pequeños.Estas sólo son 5 opciones de las plantas colgantes de interiores más fáciles de cuidar, pero si te gustaron mucho, puedes luego consultar estas opciones de plantas para tener en la cocina, o cómo puedes abonarlas con residuos orgánicos.Cinta o ‘mala madre’El nombre científico de esta planta es chlorophytum comosum, pero es más conocida como cinta, mala madre, araña o lazo de amor. Tiene hojas largas en forma de tiras y tallos arqueados con pequeñas plántulas en los extremos, que se pueden cortar para hacer nuevas plantas bebés. Aunque se adaptan bien a condiciones de poca luz, lo mejor es tenerla en una habitación donde haya luz brillante. En cuanto a su riego, sólo tienes que hacerlo cada que el suelo esté ligeramente seco.Teléfono o planta de pothoEsta planta es muy resistente, por lo que es perfecta para los principiantes. Su nombre científico es epipremnum aureum y es extremadamente tolerante, tanto que puede sobrevivir semanas sin agua ni luz. Colócala en un lugar con luz moderada y deja que se seque su tierra por completo entre riegos.Planta rosario o bolitas colgantesEsta suculenta tiene forma de pequeñas bolitas que cuelgan de un tallo largo, por lo que tiene un aspecto como de cascada. Su nombre científico es senecio rowleyanus y como es parte de la familia de las suculentas, no necesita riegos continuos, sólo deja que la tierra se seque casi por completo entre riegos, pero eso sí, debe estar en una habitación donde reciba mucha luz de manera indirecta.Cola de burroOtra suculenta perfecta para principiantes que tiene ramas que cuelgan son las sedum morganianum, burrito o cola de burro, que tiene una textura interesante y muy llamativa. Sus largos tallos cuelgan a los lados de la maceta, así que se verá muy bien en un lugar alto o colgada del techo. Sus cuidados son iguales a los de las otras suculentas, necesita luz brillante y debe secarse el suelo completamente entre riegos.Foto de Diego Delso, delso.photo, Licencia CC-BY-SACollar de corazones o rosario de corazonesAunque no es una suculenta, esta planta cuyo nombre científico es ceropegia woodii funciona similar a ellas, pues tiene raíces en donde almacenan agua. Sus tallos son delgados y sus hojas son carnosas y tienen forma de corazón. Lo mejor es tenerla cerca de una ventana y que tenga mucha luz solar, pero no directa. No necesita riegos frecuentes, sino hasta que la tierra esté completamente seca. Además, puede florecer y sus tallos medir hasta 4 metros de largo.Foto de Ivan I. Boldyrev, licencia CC-BY-SA-2.5
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