Los 7 cócteles más populares en Latinoamérica
Datos curiosos

Los 7 cócteles más populares en Latinoamérica

Por Adriana Sánchez - Junio 2020
Latinoamérica es una región diversa y rica en cultura, caracterizada por su variedad de sabores, olores y colores que pueden verse reflejados en la gastronomía, trajes típicos y hasta en las bebidas de cada país. Por eso, no debe sorprendernos que tal como existen platillos tradicionales, también hay deliciosas bebidas exóticas que se replican en todas partes del mundo para disfrutar del sabor latino.

En caso de que no sepas de qué tragos coquetos estamos hablando a continuación, te presentamos los 7 cócteles más populares en Latinoamérica.

Margarita mexicana

Comenzamos nuestro conteo con el clásico cóctel mexicano, las margaritas. Si bien México destaca por tener una amplia variedad de alcohol como el mezcal, el pulque y el rompope, ninguna se compara con el tequila, ingrediente principal de las famosas margaritas, que se acompañan con jugo de limón y sal, aunque también existen sus variaciones. Aquí puedes conocer algunas recetas por si te animas a probarla.

Daiquiri y mojito cubano

Además de la cuba libre, existen dos bebidas muy queridas provenientes de Cuba: el daiquiri y el mojito cubano. Por un lado, el daiquiri es una bebida un tanto seria, que se prepara con ron blanco, azúcar al gusto y jugo de limón, mientras que el mojito, este cóctel cubano bastante popular alrededor del mundo, lleva ron, limón, menta o hierbabuena, azúcar y agua mineral. ¿Tú cuál prefieres?



Caipiriña de Brasil

Ahora nos trasladamos a Brasil para explicarte cómo se prepara el cóctel latino más solicitado durante el Carnaval de Río. La auténtica caipiriña, muy parecida al daiquiri, consta de Cachaça, bebida destilada de la caña de azúcar, jugo de limón y hielo picado. ¡Pruébala con una samba o lambada de fondo musical!

Pisco Sour peruano

El pisco sour, otro popular cóctel de Latinoamérica, es un cóctel preparado con pisco, hielo, clara de huevo y jugo de limón. Aunque Chile y Perú comparten la receta, en cada país se toma con ligeras variaciones en sus ingredientes básicos. El pisco es un aguardiente de uvas destiladas y se parece un poco al brandy y al coñac. ¡Te encantará!

Mamajuana de República Dominicana

Llena de ritmo y sabores, República Dominicana no se puede quedar sin compartir su bebida alcohólica tradicional y es así como te mostramos la mamajuana, que, si bien no es un cóctel como tal, es un licor muy fuerte que generalmente va mezclado con ron o ginebra. ¡Apto para los más valientes!

Lulada colombiana

No hay como bailar una buena cumbia acompañado de una rica lulada, un cóctel latino característico de Colombia. Este dulce cóctel colombiano se prepara con lulo, una fruta típica de la región del Valle del Cauca y puedes añadirle vodka o ron. ¿Con qué lo prefieres?

Piña Colada boricua

La piña colada, otro de los cócteles más populares en Latinoamérica, proveniente de San Juan, Puerto Rico, es una bebida dulce a base de piña, crema de coco y ron. Es tan solicitada, que prácticamente podemos encontrarla en cualquier hotel junto a la playa. ¿No se te antoja una ahora mismo?

No cabe duda de que por algo estos son algunos de los cócteles más populares en Latinoamérica. ¿Cuántos de ellos ya probaste y cuántos te faltan por saborear?
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Calificaciones (3)
Cruz Rojas Miranda
27/06/2020 14:15:26
Buenísimo
Linda Isabel Montilla Sánchez
27/06/2020 04:49:29
Interesante
Edith Mg
26/06/2020 19:51:00
Muy interesante
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La pregunta más común sobre el té de canela tiene que ver con bajar de peso, pero en realidad, esta especia en su versión bebible tiene muchísimos otros beneficios para tu organismo.Por ejemplo, las propiedades del té de canela pueden ayudar con la regulación de los niveles de azúcar en la sangre o abonar a la preservación de la función cerebral, además de funciones relajantes e incluso sedantes.El té de canela es una bebida que se prepara sólo con hervir un palito (una rajita) de canela en agua y dejándolo en infusión para crear una bebida con un sabor fuerte y muy aromática. Muchas personas realizan combinaciones con otros ingredientes, como jengibre, miel o leche.¿Para qué sirve el té de canela?Además de ser una bebida sin cafeína y relajante, este té tiene varios beneficios importantes. El primero y quizá más famoso es que puede contribuir con la pérdida de peso.Si tú también te preguntas si beber té de canela puede ayudar a perder peso, tenemos buenas noticias, pues varios estudios han demostrado resultados prometedores. Sin embargo, antes de contarte sobre ellos, debes tener claro que la investigación sobre los efectos del té de canela es limitada respecto a esto aún es limitada.¿Qué ha dicho la ciencia entones? Un estudio realizado en la India mostró que tomar tres gramos de canela al día como suplemento alimenticio durante 16 semanas resultó en una disminución significativa en la circunferencia de la cintura y el índice de masa corporal en comparación con un grupo de control. Otro estudio publicado en Scientific Reports encontró que el extracto de canela promueve un proceso que se cree que aumenta el metabolismo y protege contra la obesidad en las células grasas.Sin embargo, cantidades grandes de canela pueden contener cantidades peligrosamente altas de cumarina y cuando se consume en exceso, este compuesto natural puede aumentar el riesgo de sangrado y causar o empeorar la enfermedad hepática. Esto es especialmente cierto para la canela Cassia, que contiene hasta 63 veces más cumarina que la canela de Ceilán.Así que aún se necesita más investigación para confirmar si se producen beneficios de pérdida de peso en dosis más bajas, como las que se encuentran en el té de canela.Pero el beneficio que sí encontrarás en el té de canela es que contiene muchos antioxidantes, compuestos que combaten la oxidación causada por los radicales libres, que son moléculas que dañan las células y contribuyen a enfermedades como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardíacas.La canela es particularmente rica en antioxidantes polifenólicos. De hecho, es una de las especias con mayor actividad antioxidante, superada sólo por el clavo y el orégano.Además, la investigación muestra que el té de canela puede aumentar la capacidad antioxidante total, que es una medida de la cantidad de radicales libres que su cuerpo puede combatir.Otro de los grandes beneficios de la canela es que reduce la inflamación y puede mejorar la salud del corazón. La inflamación es la raíz de muchas enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades del corazón, mientras que estudios también informan que la canela puede reducir la presión arterial, así como los niveles de triglicéridos y colesterol LDL (malo) en algunas personas.Y no sólo eso, la canela además puede aumentar los niveles de colesterol HDL (bueno), lo que ayuda a mejorar la salud del corazón al eliminar el exceso de colesterol de los vasos sanguíneos.A pesar de estas propiedades benéficas, hay que siempre tener en cuenta la contraindicación principal de la canela: el consumo excesivo de cumarinas, contenidas en la canela, puede reducir la función hepática y aumentar el riesgo de sangrado, así que debes consumir la canela con moderación.
“Esos platones tricolores duraron muy poco tiempo: en un abrir y cerrar de ojos, los chiles desaparecieron de las charolas... Qué lejano estaba el día que Tita se había sentido como un chile que se deja por decencia para no demostrar la gula”, escribía Laura Esquivel en Como Agua para Chocolate. Yo amo este libro, pero sinceramente no concibo el tiempo en el que los chiles en nogada se dejaban olvidados en el fondo de un plato. No sé si para ustedes pero para mí, sería pecado capital ignorar las cinco horas que, por ejemplo, le tomaba a mi abuelo Toyo pelar las nueces de Castilla. Un gancho al hígado a las tres horas que a Doña Mago, la ayudante de mi amada abuela, le tomaba asar, desvenar y pelar los chiles. Ni qué pensar de las otras cinco horas que le tomaba a mi abuelita preparar la nogada, picar todos los elementos del picadillo, cocinarlos y rellenar cada chile. La recuerdo sentada, tomando con sus manos una bolita de picadillo y metiéndola, con todo cuidado, en el interior de un chile. “Si lo haces con cuchara te salen flacos”, decía ella, una persona que perdonaba todo, menos mal comer. En total le tomaba trece horas completar el platillo: ¿a alguien le queda duda de lo mucho que valían la pena?El por qué los chiles en nogada son tan importantes en la gastronomía de México tiene un poco que ver con la sobada y no comprobada historia de Agustín de Iturbide, en cuyo honor las monjas agustinas del convento poblano de Santa Mónica crearon el platillo, o al escritor Artemio de Valle Arizpe con su relato sobre las tres novias, los tres soldados y un plato para recibirlos que llevara los colores de la bandera trigarante. Tal vez el recuento de los chiles en nogada y su importancia merezca un viaje anterior. Uno de conquistas y mestizajes conjugados dentro de un platillo barroco en ingredientes, técnicas y sabores: la carne picada y especiada con sus recuerdos moriscos; los chiles, el tomate y el acitrón (procedente de la biznaga, hoy en peligro de extinción), legado del Nuevo Mundo; las nueces de Castilla y el jerez importados desde España; las especias traídas de Oriente. La importancia del chile en nogada también podría llevarlos a las elegantes cenas de Porfirio Díaz, con sus gustos afrancesados y acentos nacionales. Se dice que el oaxaqueño era un adepto al platillo y lo pedía en la celebración de su cumpleaños. Nadie lo culpa. El chile en nogada nunca deja cortos los deseos del alma.Gerardo Vázquez Lugo, amo y señor de Nicos, –el restaurante consagrado de la lista de los World’s 50 Best Restaurants– dice que la importancia del chile en nogada son sus ingredientes y su origen. Cada platillo salido de su cocina en Azcapotzalco es un mapa que traza una línea recta hacia los productos y los productores de Zacatlán, del Valle de Tehuacán o de Calpan en el estado de Puebla. Hasta sus platones de talavera hacen honor a la zona. El chile en nogada para él es un platillo que, además, “no desperdicia, es de temporada y usa todo lo que hay disponible en ese momento en una región: las manzanas panocheras, el chile poblano, la pera, la granada”. Para el chef Gerardo Vázquez Lugo no hay UNA sacrosanta receta, esa a la que le daríamos por nombre “La buena”. Existen, en cambio, un sinfín de posibilidades que se adaptan a los tiempos y a los hallazgos de cada familia hasta culminar en una receta que se hereda con más emoción que un collar de perlas. Y de ahí su verdadera relevancia: tal como la cocina tradicional mexicana declarada Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO –un mérito en el que él y muchos otros investigadores y cocineros nacionales tuvieron que ver– “el chile en nogada es cultura ancestral, viva y colectiva de gran orgullo”. Comer un chile en nogada es devorar cultura. Prepararlo, también. Es un momento de unión, de fiesta. Es una suerte de Noche Buena a la mexicana. Para el chef Gerardo, “implica tradición, temporalidad e ingredientes”. Y mejor aún, “nos reúne alrededor de la cocina. Esa es la celebración”. En los próximos días y hasta el quince de septiembre seguiremos hablando de la importancia de los chiles en nogada. Les daremos algunos tips y sugerencias de cómo hacerlos en casa. Hablaremos de sus ingredientes y de algunas leyendas de su preparación como el chef Gerardo Vázquez Lugo y muchos otros investigadores férreos de la culinaria mexicana. Que comiencen los juegos del chile en nogada y que la caminadora nos agarre prevenidos.Recetas en nogada para iniciar la temporada:Chile en nogada capeadoChile en nogada sin capear
Echando a perder se aprende. Pero ¿será que podemos aprender a ser sanos antes de echar a perder nuestro cuerpo o el de nuestros hijos? Como amar, aprender un idioma o usar picante hasta en la sopa, los hábitos que los niños observan en sus padres son reproducidos como espejo. De la misma forma, un niño que desde pequeño observa a sus papás comer vegetales, tarde o temprano hará de esa rutina una ley. La comida es, a todas luces, bendición. Mal usada es veneno. Su misión es cuidar cada parte del cuerpo y procurar su funcionamiento. Aún así es difícil no obsesionarse con el sonido de la fritanga cociéndose en el aceite, difícil que no nos provoque un panqué en el horno, difícil no quejarse de lo sano cuando no es un hábito. Pero aquí la buena noticia: ser un padre sano no cuesta trabajo cuando se hace por amor propio, por amor a los hijos. Además, visto por el lado goloso, comer saludablemente nos regala un comodín para ser usado sin culpa algún día de la semana. Ese es un buen balance. ¿Nos echamos ese panqué de plátano o esos antojitos el domingo? Como muchos de ustedes, también pertenezco a esa generación que creció viendo comerciales infantiles no regulados en la tele. Ya saben, los maguitos, los payasos y las panteras que nos decían que los dulces nos daban súper poderes. Recuerdo que siempre que iba a casa de mis amigas –ciertamente, con alacenas más coloridas y seductoras– me daban envidia sus postres y, sobre todo, sus padres. Los míos eran raritos. Eran sanos. Hoy sinceramente se los agradezco. No es casualidad que México sea el primer lugar en obesidad infantil y el segundo lugar en obesidad en adultos. Y no, los niños no tienen la culpa. En los años ochenta y noventa estaban de moda los añadidos, los conservadores y los colorantes artificiales. Entre más rápido se preparaba algo, mejor. A algunos alimentos reales incluso se los satanizó públicamente hasta que, con el paso de los años, nos enteramos de que el huevo no era esa máquina productora de colesterol y que los carbs y las grasas no eran del todo malos. Al contrario, según me cuenta la Nutrióloga Clínica especializada en diabetes, Jennifer Asencio, necesitamos los carbohidratos para funcionar y pensar. Claro, ella habla de los carbs complejos, no de los que vienen incluidos en la torta de tamal –que, si la amamos, será el motivo por el que valga la pena cuidarse previamente– . Balance, ¿recuerdan? La doctora Asencio afirma que “la glucosa aporta energía al cuerpo, es decir, es el “combustible “. El cerebro, hígado y nuestros músculos funcionan gracias a ella. La glucosa constituye la única fuente de energía del sistema nervioso y de las células sanguíneas, por lo que una persona sana debe ingerir carbohidratos complejos, como granos, arroz, panes integrales y cereales todos los días pero de forma consciente, en un plato balanceado”. No aplica igual en personas con diabetes.Según la American Academy of Pediatrics, antes de los dos años es cuando se forman los hábitos alimenticios de nuestros hijos así que, sobre todo en este tiempo, debe tomarse decisiones nutricionales inteligentes. Un padre sano evitaría para él mismo y para sus hijos azúcares simples como dulces, caramelos, gomitas o pan dulce y los consumiría sólo en ocasiones especiales, en un sábado por la mañana o un día de toda la semana, sin atracones. Elegiría mejores productos, con etiquetas más limpias –esas en las que pueda pronunciar la mayoría de los componentes–. Aprendería a leer la información nutrimental para distinguir en ella los otros nombres del azúcar (edulcorante, sorbitol, dextrosa, etcétera). Haría un consumo responsable.Sólo con mejores decisiones alimenticias podemos tener hijos con mejores posibilidades de vida. Dejar de ver lo “sano” como un estigma y mejor verlo como lo que es: nuestra mejor herencia, la única vía para vivir más y vivir mejor. ¿Me acompañan? Lo podemos hacer juntos.Ensalada de nopal con frijolesSalmón a la parrila con salsa de aguacateSalmón al pibil
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