Los mejores platillos típicos de Costa Rica
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Los mejores platillos típicos de Costa Rica

Por Adriana Sánchez - Diciembre 2020
La gastronomía de Costa Rica de hará viajar hasta este maravilloso país a través de tu paladar si te atreves a probar lo mejor de su cocina. ¡No te pierdas estos increíbles platillos típicos de Costa Rica!

Gallo Pinto

¡Los ticos sí que saben cómo hacer un buen desayuno! Si no nos crees, tienes que preparar este delicioso gallo pinto, la deliciosa mezcla del arroz con frijoles, acompañada de una rica salsa con especias. También puede llevar huevos al gusto, frutas tropicales y un clásico plátano macho.

Casado

El casado es un platillo tradicional de Costa Rica que consta de carne, pollo o puerco, con arroz blanco, frijoles y plátano mucho. Muchos lo comparan con el gallo pinto pero de la hora de la comida. ¿Se te antoja?


Chifrijo

Otro de los clásicos de la cocina tica es el chifrijo, un tipo de chicharrón de cerdo, arroz, frijoles y chimichurri acompañada de chips de plátano. Es un platillo muy común para disfrutar a la hora de la cena.

Olla de carne

En Costa Rica se acostumbra comer esta sopa típica, la cual consiste en un jugo de carne acompañado de diversas verduras como zanahoria, papa, yuca, chayote, ñampí, elote, ayote, tiquizque y a veces, hasta plátano.

Prestiños

Los prestiños son dulces típicos de Costa Rica, los cuales se preparan con harina de trigo frita, acompañados con miel. ¡Son deliciosos!

Churchill

Otro postre típico de Costa Rica, al cual podemos comparar con los raspados mexicanos, es el churhill. Este rico postre se trata de un poco de hielo picado bañado de sirope, dulce de leche, leche en polvo y acompañado con helado.

¿Cuántos platillos típicos de Costa Rica se te antojaron?
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El aguacate es un alimento súper completo, rico y nutritivo que se puede aprovechar en su totalidad. Así es, tanto el hueso, como la pulpa y la cáscara pueden servir para diferentes cosas, pero en esta ocasión nos enfocaremos en los usos del hueso aguacate como ingrediente de belleza. Beneficios de la semilla de aguacate Dentro de los beneficios de la semilla de aguacate, o hueso, podemos encontrar que contiene hasta 70% de los aminoácidos de la fruta, además de ser rico en fibra soluble. De hecho, la dermatóloga Cristina Eguren, miembro de la Asociación Española de Dermatología y Venereología, también ha encontrado que el hueso rallado tiene propiedades astringentes y en su composición existen antioxidantes que podrían prevenir del envejecimiento. Hueso de aguacate para el cabello El hueso de aguacate puede ayudar a hidratar tu cabello, así como a ocultar levemente las canas. Sólo debes preparar un tónico hirviendo 1 litro de agua con 2 huesos y una raja de canela en trocitos. Deja reposar toda una noche antes de usar diariamente y notarás los cambios en tu cabello. Combate el acné con semilla de aguacate Tal como explicó la doctora Eguren, el huesito de aguacate rallado es grandioso para una mascarilla que dejará tu piel tersa, suve y secará los granitos producidos por el acné. Mezcla una cucharada de yogurt natural, con una de miel, el jugo de un limón y un hueso de aguacate rallado; aplica en tu rostro y después de 20 minutos, enjuaga con abundante agua fría. Retrasa el envejecimiento con hueso de aguacate Para disminuir las arrugas en el rostro, puedes utilizar una mascarilla con un hueso de aguacate triturado, 100 ml de leche y la mitad de un plátano. Retira con agua después de 20 minutos. Usarla 2 veces por semana te ayudará a notar grandes cambios. ¿Te gustaría usar el hueso de aguacate para cuidar tu piel?
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
Las espinacas son ese poderoso alimento lleno de nutrientes como vitamina A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc, fibra y antioxidantes; no por nada es el alimento favorito de Popeye. Así que si quieres sentirte tan fuerte como él, conoce todos las propiedades y beneficios de las espinacas. Propiedades y beneficios de las espinacas Esta poderosa planta posee importantes componentes que ayudar a energizar el cuerpo, incrementan la vitalidad y ayudan a mejorar la calidad de la sangre, como te explicamos a continuación. La espinaca es antinflamatoria Una de las grandes propiedades de la espinaca es su característico color verde, el cual se debe a sus componentes carotenoides, tal como son los betacarotenos, luteína y la zeaxantina. Estos fitoquímicos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden aliviar la artritis, el dolor de cabeza, dolor muscular o el asma. La espinaca es buena para los huesos Además de las vitaminas mencionadas anteriormente, las espinacas cuentan con altas cantidades de vitamina K, de hecho, quizás es el vegetal con mayor cantidad de vitamina K. Éste es un componente importantísimo para preservar la salud de los huesos. Espinacas para los ojos Aunque las espinacas tienen una buena cantidad de hierro, destacan más por sus beneficios para la salud visual, ya que gracias a la luteína y zeaxantina, ayudan a tratar la degeneración macular asociada a la edad y cataratas. Espinacas para el sistema digestivo Comer espinacas crudas o cocidas ayuda a disminuir el estreñimiento y regular así el tránsito intestinal, por lo cuales son ideales si quieres cuidar tu sistema digestivo. ¿Cómo preparar espinacas? Las espinacas pueden consumirse crudas o cocidas, en jugos, ensaladas y guisados. Asegúrate de lavarla y desinfectarla antes de comerla y guárdala en el refrigerador en una bolsa sellada para evitar humedad. Aquí te dejamos algunas recetas fáciles por si no sabes cómo preparar tus espinacas. Espinacas a la crema con huevo Ensalada de espinacas con fresa  Pechugas rellenas de queso crema y espinacas  Spaguetti con salsa de espinaca 
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