Propiedades y beneficios del tuétano que no conocías
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Propiedades y beneficios del tuétano que no conocías

Por Adriana Sánchez - Febrero 2021
El tuétano es considerado un irresistible platillo tradicional dentro de la cocina mexicana, sin embargo, muchos tienen la creencia de que se trata de un alimento poco saludable debido a las grandes cantidades de grasa que posee. Para romper con este mito, a continuación te explicamos las propiedades y beneficios del tuétano.

¿Qué es el tuétano?

El tuétano es la médula ósea que se encuentra en el interior de los huesitos de los animales, es decir, el tejido esponjosito y blanquecino formado por osteoblastos, fibroblastos, osteoclastos y adipocitos que se encargan de la formación y desarrollo de células óseas.



¿Cuáles son las propiedades del tuétano?

Contrario a lo que muchos piensan, las propiedades del tuétano van más allá de las grasas buenas. De hecho, tiene alto grado en vitaminas y minerales como hierro, fósforo, zinc, magnesio, calcio, vitaminas A, E, D y K, omega 3 y hasta ácidos grasos esenciales (DHA y EPA).



Beneficios del tuétano

Ahora que conoces las propiedades del tuétano, te sorprenderás con todos los beneficios que puede traer para tu salud. Recuerda que éstos dependerán del animal del que provenga el tuétano.
  • Gracias a sus principales propiedades, el tuétano puede ayudar al desarrollo cerebral y formación cognitiva, ayudando a prevenir demencia, depresión y hasta problemas de la vista.
  • Debido a su alto contenido en omega 3, previene el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares e inflamatorias, además de problemas en la piel.
  • Consumir tuétano podría ayudar a producir glóbulos blancos y así fortalecer el sistema inmunológico.
  • Cada 100 gramos de tuétano, poseen 7 gramos de proteína.

Ahora podrás comer tuétano sin culpa, aunque recuerda que nada en exceso es bueno. ¿Conocías ya los beneficios del tuétano?
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Calificaciones (6)
Luz Patricia Rocha
14/04/2021 08:02:13
Si conocía los beneficios del tuétano mi papá nos daba como Mante quilla con pan y nos lo frotaba en lapiesnas y nos poníamos al sol y nos enseño para los nietos pr que fortalecer los hueso
Diana Torices
05/04/2021 10:21:43
Súper interesante
elvia hernandez
28/03/2021 08:02:47
Excelente información
Ofelia Mercado
23/03/2021 17:04:28
Es muy bueno que den está información gracias
Azu Schultz Tolkien
13/03/2021 13:57:15
Muy interesante, gracias por la información
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Empezar tu huerto en casa es fácil, actualmente existen cursos en línea como los de La Aldea Avándaro y otras instituciones que te llevan de la mano con especialistas en agricultura ecológica para que inicies de cero, en una maceta, en una terraza o en un jardín. Es momento de transformar de una manera sustentable esas extensiones de jardín cubiertas con pasto, o esa terraza, o balcón, en áreas de cultivo donde cada temporada podrás cosechar vegetales y frutas, así como hierbas aromáticas y leguminosas para tu cocina. Qué considerar para el cultivo de tu huerto en casa Es importante para cultivar tus propios alimentos, además de un espacio con horas de sol y aire natural, un suelo vivo y agua. Ubicación del huerto De suma importancia es el espacio disponible que tengas en casa. Si tu huerto será interior puedes usar macetas, huacales, tubos de PVC o cualquier recipiente resistente. Si estará en el jardín, delimita el área y toma en cuenta la orientación del sol. Ubica el huerto en un lugar donde la mayor parte del día esté soleado, de preferencia por las mañanas. Evita instalar el huerto donde tengan acceso mascotas o donde haya corrientes de aire. Si construyes el huerto en el patio es importante contar con una toma de agua cerca. Para el éxito del huerto es indispensable saber qué sembrar. Por ejemplo, plantas con fruto como el jitomate, la calabaza, el chayote, el chile o la fresa requieren contar con 6 horas de sol al día. Para sembrar plantas de hojas como la lechuga, la acelga, la espinaca o el cilantro se requieren 3 horas al día de sol. Diseño Para el diseño del huerto hay que tomar en cuenta si el espacio es cerrado como una habitación o es abierto como un patio, balcón, terraza, azotea o jardín. Hay dos formas para confeccionar un huerto: cultivando directamente en el suelo o en recipientes como botes, cubetas, huacales, macetas o botellas. Herramientas Las herramientas básicas que debes tener para iniciar tu huerto en casa son pala, bieldo y tijeras. Semillas En el mercado hay variedad de semillas orgánicas o agroecológicas, pequeñas o grandes, dependiendo de su tamaño se siembran a diferentes profundidades. Para garantizar la germinación de tus semillas debes tener en cuenta los siguientes factores: Humedad: controlar la cantidad de agua que se aplica, ya que al penetrar activa las semillas y comienza el proceso de germinación. Temperatura: para que una semilla germine es necesario mantener la temperatura en un rango promedio de entre 20º C a 30º C. Oxígeno: al sembrar la semilla aumenta su respiración, por lo que es importante la profundidad a la que debe sembrarse. Cuando siembres, debes tener cuidado de no aplastar o empujar con fuerza la semilla porque se puede lastimar. Suelo vivo El suelo o la tierra son elementos indispensables para el buen resultado de un huerto orgánico o agroecológico en casa, ya que alimenta las plantas y ayuda a mantener el equilibrio de nutrientes necesarios para evitar plagas y enfermedades.  La composta es un tipo de tierra hecha con base en desechos orgánicos a partir del proceso de compostaje, donde microorganismos descomponen la materia orgánica hasta generar un tipo de abono que contribuye a mejorar el ambiente y enriquecer los cultivos. Materia orgánica  Materia verde: vegetación verde, las plantas verdes que cortamos o que podemos sembrar para este propósito como las leguminosas y las hojas verdes de algunos árboles, entre otras. También se incluyen los desperdicios de alimentos. Materia seca: vegetación seca, las plantas secas como paja, que puede ser de maíz, pasto seco y paja de los cereales como el trigo, por ejemplo. Lombricomposta: tierra con cierto tipo de lombrices que se añade a la pila tradicional de composta. Este proceso de añadir lombrices rojas de California o Eisenia foetida y transformar la composta en lombricomposta consigue un hummus de mayor calidad. Microorganismos: estos pequeños ayudantes son los encargados de dar estabilidad al suelo, formar agregados, mejorar su aireación, combatir silenciosamente enfermedades y optimizar la disponibilidad de todos los nutrientes. Fuente de Nitrógeno: todos los componentes orgánicos (construidos con base en carbono) del suelo tienen nitrógeno. Desde los más estables y lentamente mineralizables como el hummus de lombrices, como los más degradables como la materia vegetal o los animales en descomposición, están compuestos de nitrógeno que en algún momento será mineralizado y absorbido por la planta. Fuente de Fósforo: en general los abonos y compostas son buenas fuentes de fósforo, con alta disponibilidad para las plantas.  Fuentes de Potasio: Abonos y compostas son materiales variables en su composición, por lo que contienen concentraciones diferentes de potasio. El potasio en estas fuentes está ampliamente disponible para las plantas. Las aplicaciones repetidas en grandes cantidades de abonos resultan en la acumulación de potasio en el suelo. Es necesario conocer el origen de los materiales, ya que el compostaje o la digestión animal producen nutrientes. Cobertura: en climas cálidos y secos es conveniente mantener el suelo cubierto para evitar pérdidas de humedad por evaporación. Las aguas de desecho de la casa o de establos pueden ser usadas para regar en las épocas secas.  Agua: cerca del 90% del peso de una planta proviene del agua. Los cultivos producen una buena cosecha cuando reciben una correcta cantidad de este líquido en el momento oportuno. La planta toma la mayor parte de agua que necesita a través de sus raíces; por lo que es necesario que el suelo retenga una suficiente cantidad de humedad para promover el crecimiento de los cultivos. Ningún suelo es completamente compacto, tiene pequeños orificios denominados poros, que permiten la respiración de las raíces y el movimiento del agua.Sustratos Los sustratos orgánicos son materiales sólidos que se usan para cultivar plantas en contenedores, los cuales permiten que la raíz se sujete de ellos. Busca aquellos que resultan después de una serie de procesos biológicos naturales para poderlos utilizar, tales como: Turba Composta o lombricomposta Tierra de monte Fibra de coco Cascarilla de arroz Bagazo de caña de azúcar Peat moss (sustrato de materia orgánica) Paja de cerealesLos sustratos inorgánicos de origen natural se obtienen a través de procesos de manufactura incorporados con calor, como: Lana de roca Vermiculita Perlita Agrolita Tierra volcánica Tezontle Se recomienda mezclar los sustratos para que las raíces tengan mejor retención de agua, filtración y buen drenaje, así se evita la compactación del suelo. ¿Qué sembrar? Te recomiendo empezar con hortalizas o plantas medicinales (hierbas aromáticas), ya que son fáciles de cultivar y son más resistentes; el tiempo de crecimiento y maduración para cosechar los alimentos es corto. Entre las hortalizas están espinacas, acelgas, lechuga, arúgula, cilantro, entre otras. Las plantas medicinales como romero, ruda, epazote, tomillo, menta, hierbabuena, albahaca, hoja santa, hinojo, lavanda, cedrón, cebollín, toronjil, entre muchas otras que podrás utilizar para la elaboración de tus platillos, imprimiendo sabores de temporada y fortaleciendo tu organismo. Puedes continuar con cultivos sencillos como rábanos y betabeles. Calendario de siembra Es indispensable la planeación para el éxito de tu huerto, así que un calendario de siembra permite saber cuál es el momento ideal para plantar especies como frutas, verduras, hortalizas y flores. En junio, julio y agosto es cuando se siembra maíz, calabaza, alcachofas, coliflor, brócoli, fresas, entre otras.  Te recomiendo empezar con semillas orgánicas –criollas de preferencia–, o plantas de proveedores que no hayan usado químicos para su cultivo.  Importancia del huerto en casa agroecológico En esta época de pandemia, descubrimos el valor de cocinar y de cultivar de forma natural los alimentos que llevamos a la mesa. Hemos disfrutado los sabores de ingredientes de temporada cultivados de una forma limpia y responsable, prefiriendo lo orgánico o agro ecológico, dejando de lado productos químicos, que tanto han erosionado nuestra Tierra y nuestro sistema digestivo. Es hora de conectar con los alimentos que consumimos, sembrar y cultivar con una guía, descubriendo de dónde vienen, los cuidados y tiempo que requiere una col o repollo, una zanahoria, las espinacas, el ajo, los chiles o un jitomate, antes de ser cosechados.  Uno de los privilegios que nos regala la tierra es el sabor de los ingredientes cosechados en tu propio huerto agroecológico. Imagina cada semana planear tu menú de acuerdo con la cosecha de temporada. Aquí una receta fácil, nutritiva y deliciosa para una botana de kale o col rizada. El kale o col rizada es una planta de la familia de la Brassica oleracea, tiene hojas carnosas de color verde. A esta familia también pertenecen la coliflor, la col, el repollo, el brócoli y las coles de Bruselas. Se cultiva en cualquier tipo de huerto, incluidos los urbanos. El kale alcanza los 40 centímetros de altura y su recolección es sencilla. Sus hojas crecen rodeando el tronco y se cosecha hoja por hoja. Es una planta que necesita frío y humedad, y no soporta altas temperaturas ni sequías. Se cosecha entre noviembre y marzo, cuando mejor sabor tiene debido a que hace frío.  Chips de Kale Prepara esta botana para comer entre comidas, es muy saludable y está confeccionada con un súper food. Ingredientes: 2 manojos de kale o berza Sal al gusto   Aceite de oliva al gusto   Preparación: Lava el kale (es importante dejar secar muy bien). Con muy poco aceite, frota las hojas. Si le pones demasiado quedarán aguadas. Agrega sal. En una charola para horno, coloca las hojas de kale untadas con aceite a modo que no se empalme una con otra. Hornea aproximadamente 10 minutos a 175 °C. Retira del horno una vez que estén crujientes. Ten cuidado de que no se tornen color café porque amargan. Sirve como botana.
Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
La gastronomía mexicana, mundialmente reconocida por sus preparaciones ancestrales, cientos de recetas memorables y un sinfín de platillos tradicionales, es motivo de orgullo para todos los mexicanos. Hoy en día, existen más de una docena de platillos y bebidas mexicanas que se encuentran firmemente arraigados en la culinaria internacional y que orgullosamente fueron creados en nuestro país, pero hoy nos limitaremos a explorar la historia de aquellos que surgieron específicamente en la frontera norte. La ensalada césar y su icónico aderezoSin lugar a dudas, la ensalada césar es uno de los platillos más populares en restaurantes y hogares alrededor del mundo, pero no todos saben que esta famosa ensalada fue inventada en Tijuana, Baja California, en el restaurante del Caesar’s Hotel en 1924. El 4 de julio, multitudes de estadounidenses cruzaron la frontera para festejar el día de la independencia de su país y abarrotaron restaurantes y bares del centro de Tijuana. El alojamiento de los hermanos italianos Caesar y Alessandro Cardini no fue la excepción y conforme fueron pasando las horas en la alacena del Caesar’s Hotel sólo quedaron algunos huevos, anchoas, pan viejo, lechuga orejona, queso Parmesano, ajo, salsa inglesa, aceite de oliva, limón y pimienta. Ante la desesperación de servir a los hambrientos comensales, Alessandro Cardini improvisó con esos pocos ingredientes una ensalada y un inigualable aderezo para aliñarla. Alessandro, quién había sido piloto del ejército italiano, le dio el nombre de ensalada aviador, pero años más tarde sería conocida como ensalada césar en honor al hotel de los hermanos Cardini. Hoy en día, el mítico Caesar’s Hotel continúa sirviendo la ensalada césar de la misma manera en que fue servida aquel día, en largas y firmes hojas de lechuga orejona aliñadas con el icónico aderezo y que transportan crujientes crotones a cada mordida. La margarita, cóctel mexicano hecho con tequilaExisten al menos siete versiones en torno al origen de este refrescante cóctel hecho a base de tequila, pero la más convincente se remonta a los años cuarenta en la Cantina Hussong ubicada en Ensenada, Baja California. Una noche, un camarero llamado Carlos Orozco quedó embelesado por la belleza de una mujer que se encontraba en la cantina, por lo que le ofreció servirle un cóctel de su autoría. La mujer accedió, así que el creativo camarero preparó un cóctel sencillo con tequila, hielo, limón y sal. Fascinada por el sabor de la bebida, la mujer le preguntó al camarero el nombre del novedoso cóctel. Éste, a su vez, le preguntó su nombre a la bella mujer, quién se presentó como Margarita Henkel, hija del embajador alemán. En ese momento, Carlos Orozco anunció que la singular bebida llevaría por nombre margarita. Actualmente, existen un sinnúmero de variantes del singular cóctel mexicano hecho a base de tequila. Los nachos, crujientes totopos, queso derretido y jalapeñoAh, los nachos, crujientes totopos bañados con queso derretido y rebanadas de jalapeño. La historia de este delicioso platillo nos lleva al famoso Club Victoria, en Piedras Negras, Coahuila. En 1943, un grupo de mujeres estadounidenses, esposas de soldados comisionados de la base aérea del ejército Eagle Pass, decidieron comer en el famoso club. Al no encontrar al chef, el Maître d' Ignacio García decidió improvisar un platillo compuesto de totopos bañados con queso Wisconsin derretido y algunas rebanadas de jalapeño para el deleite de las mujeres extranjeras. En tan sólo un par de días se había corrido la voz acerca de este delicioso platillo bautizado como Nachos especiales—Nacho, en honor al popular apodo que se les da a las personas que se llaman Ignacio—, mismos que eventualmente formaron parte del menú del Club Victoria. En la actualidad, existen un sinnúmero de variedades de nachos con distintos quesos y diversos acompañamientos para deleite de mexicanos y extranjeros. El clamato, el famoso “curacrudas” mexicanoLa historia nos sitúa en el Bar Acueducto del Hotel Lucerna Mexicali ubicado en Baja California, en el año de 1966, cuando un cliente asiduo pidió un jugo de tomate para tratar de aliviar su resaca. En esa ocasión, el jugo de tomate no fue suficiente, por lo que el cliente pidió que le agregaran algo para potencializar el ya conocido remedio. Los baristas mezclaron el jugo de tomate con jugo de abulón, limón, sal y diferentes salsas resultando en un trago picante, salado y muy refrescante que curaría la insoportable resaca del cliente en cuestión de minutos. Con el paso del tiempo, el jugo del abulón se comenzó a sustituir por la salmuera de una lata de almejas, haciendo el trago mucho más accesible a los comensales y popularizándolo como clamato—anglicismo proveniente de clam por almeja y tomato por jitomate. Actualmente, el clamato se prepara con jugo de tomate, salmuera de almejas, limón, sal, una mezcla de salsas y se adorna con bastones de apio. La peculiar pizza mexicana¿Quién diría que una pizza con salsa de frijoles, tocino, chorizo, chiles jalapeños y pimiento rojo sería un rotundo éxito en México y en los Estados Unidos? La historia de la peculiar pizza mexicana nos sitúa en un pequeño negocio llamado Pizzas Giuseppis ubicado en Agua Caliente, Tijuana, Baja California. En 1970 y a tan sólo un año de su inauguración, Juan José Plascencia creó una pizza con sabores muy mexicanos que se popularizaría a lo largo y ancho del país y que incluso se volvería un sabor de pizza icónico del otro lado de la frontera. Hoy en día, la pizza mexicana es tan popular que las grandes cadenas de comida incluyen a esta peculiar pizza en su carta.La popular chabela, clamato con cervezaLa popular fusión del clamato con cerveza no pudo haber surgido en otro lugar que no fuera Mexicali, Baja California. Esta historia nos traslada a La Conga Bar en el año de 1972, cuando a José Angulo, dueño del conocido bar, se le ocurrió combinar el popular clamato con una cerveza bien fría, limón y sal con chile seco en polvo escarchado y que eventualmente comenzó a ofrecer el nuevo trago en una pesada copa coloquialmente conocida como copa Chabela. Con el tiempo, el clamato con cerveza se popularizó como otro efectivo remedio para la cruda y actualmente se consume en todo el país con distintos nombres como chabela en Baja California; ojo rojo en Yucatán; clamacheve en Coahuila; cielo rojo en Guanajuato; gringa en Aguascalientes y michelada con clamato en Colima y Jalisco.No cabe duda de que tanto ingredientes como platillos y bebidas mexicanas han enriquecido la gastronomía de distintas culturas a nivel mundial, a tal grado de que hoy en día es posible encontrar sabores y referentes culinarios mexicanos sin importar en dónde estés.
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