¿Sabes por qué comemos pavo en Navidad?
Datos curiosos

¿Sabes por qué comemos pavo en Navidad?

Por Kiwilimón - Diciembre 2018

¿Cuándo se comió pavo por primera vez en Navidad? ¿De dónde viene esta comida navideña? ¿Quién comenzó con la tradición del pavo en esta época del año? Nuestro equipo editorial se echó un clavado en la historia de este típico platillo para descubrir sus orígenes.

(Spoiler alert: esta ave no es originaria de nuestro vecino del norte).

Hace varios siglos, antes de la llegada de los españoles, los pueblos indígenas que habitaban en México tenían la costumbre de celebrar durante la segunda quincena de diciembre el solsticio de invierno.

De acuerdo con las costumbres de las culturas prehispánicas, alrededor del 21 de diciembre debían rendir tributo a su dios Huitzilopochtli. Por esta razón, en estas fechas se celebraban grandes fiestas, en las que se ofrecían tributos y festines. Y aunque tal vez el pavo no era el ingrediente central de las reuniones, ya estaba presente en esos menús.

Resulta que el pavo, o guajolote como se le conoce en México, es originario de nuestro país. De hecho, se cuenta que en el palacio de Moctezuma ya se criaban miles de guajolotes. Al ser una especie 100% mexicana, cualquier pavo que se encontraba en el mercado hace siglos, necesariamente había tenido como origen nuestro país.

Cuando llegaron los españoles conocieron esta especie, y la llamaron gallina de la tierra, gallina de la India y, finalmente, pavo, por si similitud con los pavorreales. Los conquistadores se dieron cuenta de que la cría de guajolotes era mucho más económica que la de los patos o los gansos. Así, poco a poco el pavo comenzó a hacerse presente en las fiestas y en los hogares.

Gracias al intercambio de productos con el Viejo Continente, el guajolote llegó a Europa, y se convirtió en uno los productos exóticos más codiciados. Al inicio solo las familias más adineradas podían darse el lujo de comer pavo, pero con el tiempo su consumo llegó hasta a Inglaterra.

Muchos años después, los ingleses emigraron al norte de América y llevaron con ellos pavos. La tradición de cocinar esta ave en la cena de Acción de Gracias se extendió hasta al menú navideño, haciendo de los pavos el ingrediente preferido para estas fechas. Su popularidad fue creciendo por todo el norte de América, llegando incluso a México.

Aunque la costumbre de esta cena navideña tenga su origen en otro país, podemos decir orgullosamente que su ingrediente principal, el pavo, es mexicano.

¿Ya tienes planeada la cena para esta Navidad? Échale un vistazo a estas recetas. Te aseguramos que después de verlas, el pavo será la estrella de la fiesta.

Pavo al pastor

Pavo jugoso con mantequilla y vino blanco

Pavo con salsa de ponche de frutas

Pechuga de pavo con salsa de queso

 

Califica este artículo
Calificaciones (3)
Anel Espinosa Zaragoza
01/12/2019 11:17:39
Muy buena información.
Lilia Garcia
01/12/2019 05:35:09
Esta muy bueno y muy interesante pero hay varios errores de dedo y de redacción
261950678047079
29/11/2019 23:28:03
Formidable
PUBLICIDAD
Lo mas leído
“Esos platones tricolores duraron muy poco tiempo: en un abrir y cerrar de ojos, los chiles desaparecieron de las charolas... Qué lejano estaba el día que Tita se había sentido como un chile que se deja por decencia para no demostrar la gula”, escribía Laura Esquivel en Como Agua para Chocolate. Yo amo este libro, pero sinceramente no concibo el tiempo en el que los chiles en nogada se dejaban olvidados en el fondo de un plato. No sé si para ustedes pero para mí, sería pecado capital ignorar las cinco horas que, por ejemplo, le tomaba a mi abuelo Toyo pelar las nueces de Castilla. Un gancho al hígado a las tres horas que a Doña Mago, la ayudante de mi amada abuela, le tomaba asar, desvenar y pelar los chiles. Ni qué pensar de las otras cinco horas que le tomaba a mi abuelita preparar la nogada, picar todos los elementos del picadillo, cocinarlos y rellenar cada chile. La recuerdo sentada, tomando con sus manos una bolita de picadillo y metiéndola, con todo cuidado, en el interior de un chile. “Si lo haces con cuchara te salen flacos”, decía ella, una persona que perdonaba todo, menos mal comer. En total le tomaba trece horas completar el platillo: ¿a alguien le queda duda de lo mucho que valían la pena?El por qué los chiles en nogada son tan importantes en la gastronomía de México tiene un poco que ver con la sobada y no comprobada historia de Agustín de Iturbide, en cuyo honor las monjas agustinas del convento poblano de Santa Mónica crearon el platillo, o al escritor Artemio de Valle Arizpe con su relato sobre las tres novias, los tres soldados y un plato para recibirlos que llevara los colores de la bandera trigarante. Tal vez el recuento de los chiles en nogada y su importancia merezca un viaje anterior. Uno de conquistas y mestizajes conjugados dentro de un platillo barroco en ingredientes, técnicas y sabores: la carne picada y especiada con sus recuerdos moriscos; los chiles, el tomate y el acitrón (procedente de la biznaga, hoy en peligro de extinción), legado del Nuevo Mundo; las nueces de Castilla y el jerez importados desde España; las especias traídas de Oriente. La importancia del chile en nogada también podría llevarlos a las elegantes cenas de Porfirio Díaz, con sus gustos afrancesados y acentos nacionales. Se dice que el oaxaqueño era un adepto al platillo y lo pedía en la celebración de su cumpleaños. Nadie lo culpa. El chile en nogada nunca deja cortos los deseos del alma.Gerardo Vázquez Lugo, amo y señor de Nicos, –el restaurante consagrado de la lista de los World’s 50 Best Restaurants– dice que la importancia del chile en nogada son sus ingredientes y su origen. Cada platillo salido de su cocina en Azcapotzalco es un mapa que traza una línea recta hacia los productos y los productores de Zacatlán, del Valle de Tehuacán o de Calpan en el estado de Puebla. Hasta sus platones de talavera hacen honor a la zona. El chile en nogada para él es un platillo que, además, “no desperdicia, es de temporada y usa todo lo que hay disponible en ese momento en una región: las manzanas panocheras, el chile poblano, la pera, la granada”. Para el chef Gerardo Vázquez Lugo no hay UNA sacrosanta receta, esa a la que le daríamos por nombre “La buena”. Existen, en cambio, un sinfín de posibilidades que se adaptan a los tiempos y a los hallazgos de cada familia hasta culminar en una receta que se hereda con más emoción que un collar de perlas. Y de ahí su verdadera relevancia: tal como la cocina tradicional mexicana declarada Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO –un mérito en el que él y muchos otros investigadores y cocineros nacionales tuvieron que ver– “el chile en nogada es cultura ancestral, viva y colectiva de gran orgullo”. Comer un chile en nogada es devorar cultura. Prepararlo, también. Es un momento de unión, de fiesta. Es una suerte de Noche Buena a la mexicana. Para el chef Gerardo, “implica tradición, temporalidad e ingredientes”. Y mejor aún, “nos reúne alrededor de la cocina. Esa es la celebración”. En los próximos días y hasta el quince de septiembre seguiremos hablando de la importancia de los chiles en nogada. Les daremos algunos tips y sugerencias de cómo hacerlos en casa. Hablaremos de sus ingredientes y de algunas leyendas de su preparación como el chef Gerardo Vázquez Lugo y muchos otros investigadores férreos de la culinaria mexicana. Que comiencen los juegos del chile en nogada y que la caminadora nos agarre prevenidos.Recetas en nogada para iniciar la temporada:Chile en nogada capeadoChile en nogada sin capear
Cuando una persona tiene un nivel alto de azúcar en la sangre, esto significa que su cuerpo no puede convertir el azúcar en la sangre en energía para las células. Este es un problema común para las personas con diabetes o las personas en riesgo de desarrollar esta enfermedad. Para bajar los niveles de azúcar en la sangre y evitar tener un mayor riesgo de complicaciones graves de salud, la alimentación juega un papel muy importante.Tomar agua, perder peso y evitar ciertos alimentos son formas naturales y fáciles de mantener tus índices de azúcar bajos, y mantenerte seguro de que tus niveles estén en un rango normal y saludable.1. EjercitarsePara ayudar a las personas a reducir su azúcar en la sangre y para evitar la diabetes tipo 2, se alienta a las personas a perder 7% de su peso corporal y hacer ejercicio durante 150 minutos a la semana. Además, un ensayo clínico encontró que las personas que siguen este programa redujeron su riesgo de diabetes tipo 2 en 58% durante tres años.2. Tomar más aguaMantenerse hidratado y beber mucha agua puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, porque así se rehidrata la sangre y esto ayuda a nuestros riñones a eliminar el exceso de azúcar en nuestros cuerpos. Además, así te aseguras de que no beber un exceso de azúcar en otro tipo de bebidas.3. Limitar los carbohidratosLos carbohidratos tienen un gran impacto en los niveles de azúcar en la sangre porque el cuerpo los descompone en azúcares, que la insulina luego pasa a las células. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada y mantener un conteo de carbohidratos.Para ayudar a mantener bajo control el azúcar en la sangre, debes tratar de obtener no más del 45% de tus calorías diarias de los carbohidratos.4. Aumenta tu consumo de fibraComer carbohidratos ricos en fibra, como frutas y verduras, puede ayudar a reducir el azúcar en la sangre. Un estudio de 2017 publicado en la revista “Advances in Obesity Weight Management & Control” descubrió que comer más frutas y verduras ricas en fibra, como plátanos, bayas y brócoli, podría ayudar a reducir el azúcar en la sangre y reducir el peso corporal.5. Controla el estrésLos niveles de estrés también pueden tener un impacto directo en el azúcar en la sangre, pues cuando estás estresado, hormonas como el cortisol aumentan los niveles de azúcar en la sangre y hacen que tu cuerpo sea menos efectivo en el uso de insulina.Todos lidiamos con el estrés de manera diferente, pero entre las formas más comunes de hacerlo se encuentran hacer ejercicio, meditar o incluso llevar un diario.Recuerda siempre consultar a tu médico si padeces diabetes y ver con él los cambios o los medicamentos ideales para ti cuando busques controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Hacer pan de zanahoria es quizá una de las formas más accesibles de empezar a hornear. Los ingredientes son sencillos, zanahorias, vainilla, huevo, aceite, canela, azúcar, polvo para hornear, sal y harina es todo lo que necesitas para prepara este postre que ya es un clásico.Los orígenes del pastel de zanahoria no están del todo claros, pues hay una receta en inglés para hacer “pudín en una raíz de Carret (sic)” que data de 1951, pero esta es esencialmente una zanahoria rellena que incluye muchos elementos comunes al postre moderno.Desde ahí, ha evolucionado mucho y se ha vuelto muy popular en sus versiones caseras, porque es una forma de comer pan dulce controlando el azúcar que lleva, por ejemplo.Pero aunque es una receta sencilla, si eres primeriza lo más seguro es que tengas huecos del proceso que pueden ser llenados perfectamente por estos tips y así tendrás como resultado el pan de zanahoria perfecto.1. No tengas miedo al hornoCada horno es diferente. Si tu receta, por ejemplo, dice que hornees tu pan durante 30 minutos pero a los 20 ya huele a que algo se quema, no temas a abrir el horno, meter un palillo y asegurarte de que todo va bien con tu pan. Sigue tu olfato y tu intuición, las posibilidades de que tu horno explote si lo abres son mínimas. 2. Engrasa bien el moldeEl miedo aquí es usar demasiada mantequilla porque es una grasa, pero recuerda que el engrasado sirve para crear una barrera entre el molde y la mezcla, no te preocupes, tu pan no lo absorberá por completo. Para que esta barrera funcione, la mejor técnica es untar con suficiente mantequilla el molde (no tengas miedo a dejar una buena capa) y después enharinarlo. 3. Elige ingredientes de calidadExiste una gran diferencia de sabor al usar extracto de vainilla y saborizante de vainilla, así que no te limites cuando de elegir un ingrediente de calidad se trata. Piensa que este ingrediente puede ser costoso, pero te rendirá para otros platillos o para muchos panes de zanahoria. Además, el extracto suele tener mucho menos contenido de azúcar que los saborizantes.4. Las medidas sí importanLa repostería es caprichosa y añadir más o menos de algún ingrediente siempre tendrá un resultado súper diferente, así que si estás comenzando a hornear, intenta ser muy estricta con las medidas, para que la mezcla quede como idealmente debería.5. Invierte en herramientasUna batidora, unas tazas medidoras e incluso un molde de silicón podrían ser la clave para que tu pan de verdad quede perfecto. Si inviertes en un molde de silicón, esto te ahorrará el paso de engrasar tu molde. Así que si hornear panqué o cupcakes o cualquier otro bizcocho te ha gustado mucho, estas compras valdrán mucho la pena.Es probable que una vez que hagas tu primer pan de zanahoria no quede perfecto, pero no dejes de intentar y de buscar tus propios trucos y adaptarlos a tu receta. La práctica hace al maestro y los resultados llegarán a ser deliciosos. Te lo aseguramos.Recuerda que además de pan o pastel, hay muchas variaciones de pasteles de zanahoria que puedes hacer, como unos hot cakes, por ejemplo, la mezcla de zanahoria con harina puede ser muy versátil.
Definitivamente, cocinar no es para todos o al menos, no para todos los momentos, porque a cualquiera le llega ese día en el que no tiene ganadas de nada, mucho menos de ponerse a cocer pollo, verduras o carne, aunque mueras de hambre.Pero la comida es tan noble que hasta para esos momentos tiene cosas deliciosas que ofrecerte y, de hecho, puedes crear una comida completa con varios ‘snacks’, porque la diferencia principal entre un snack, tentempié o bocadillo es cultural, más que nutricional.Claro, cabe mencionar que si sólo comes una manzana con un poco de crema de cacahuate, eso sigue siendo un bocadillo. La clave para preparar una comida que te mantenga lleno y con energía durante tres o cuatro horas, como una comida normal, es incluir una variedad de nutrientes y alimentos. Lo más sencillo es combinar al menos cuatro alimentos diferentes, y tres o cuatro grupos de alimentos. Esto te ayudará a garantizar que estás comiendo lo suficiente, así como un buen equilibrio de grasas, proteínas, carbohidratos y fibra.El otro truco para lograr convertir snacks en comida es servirlos juntos en un plato, en lugar de sólo picotear cosas una por una. Ahora, para inspirarte un poco, te dejamos estos ejemplos, pero recuerda que comer balanceado implica conocerte, conocer tu cuerpo y, sobre todo, tener una guía de un profesional cuando quieres realizar cambios en tu dieta.1. BaguetteUn almuerzo sencillo puede estar inspirado en un baguette, con el que puedes aprovechar los distintos estilos y sabores del pan (centeno, ajo, natural) y añadir queso crema, vegetales, como pepino, tomate, pimientos, aceitunas, y finalmente agrega salmón ahumado o un huevo duro. Si llevas una dieta vegana, puedes omitir el salmón y usar queso crema a base de tofu.2. Bowl de yogurtUn bowl de yogurt es ideal para cuando tienes hambre, quieres una comida que no se cocine y tienes antojo de algo dulce. Para hacerlo sólo cubre yogurt natural con una cucharada de crema de nuez (como almendras o cacahuate) un plátano en rodajas, nueces picadas o almendras, avena, semillas y frutas secas, granola, además de un puñado de fruta fresca, si te hace falta un poco de dulce, añade un poco de miel.3. SmoothieSi te detienes a pensarlo, la mayoría de los smoothies son en realidad un montón de snacks diferentes, como frutas, lácteos y nueces, que sólo mezclas en la licuadora.Para convertirlos en un desayuno abundante y energizante, mezclar kéfir con plátano, bayas, granola y crema de nueces. Puede usar cualquier fruta fresca o congelada y no dudes en añadir yogurt, queso cottage o leche para el kéfir; nueces enteras para la crema de nueces; y muesli (o avena natural) para la granola. 4. Plato de cereal aumentadoUn tazón de cereal con leche es delicioso, pero no es del todo una comida completa. Para convertirlo en un desayuno o cena abundante, puedes agregar nueces o semillas (almendras fileteadas, nueces picadas, semillas de girasol tostadas) y frutas frescas o secas (fresas en rodajas, pasas, arándanos secos) a tazones de Cheerios, por ejemplo, con leche reducida en grasa o mejor aún, una leche a base de plantas, como soya o cualquier otra rica en proteínas.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD