10 deliciosas proteínas para sustituir la carne
Dietas y Nutrición

10 deliciosas proteínas para sustituir la carne

Por Kiwilimón - June 2016
No todo en este mundo es carne, así que si has decidido empezar a consumir más proteína vegetal, la verdad es que hay una cantidad enorme de remplazos que no sólo son saludables, sino que también son muy ricos. Además, variar y reducir nuestro consumo de carne es beneficioso pues nos ayuda a disminuir el colesterol en nuestra sangre. Por esto, hoy te recomendamos 10 deliciosas proteínas para sustituir la carne.

1. Huevo

(6g de proteína por huevo) Para empezar la mañana tratemos de olvidar un poco el jamón y el tocino y concentrémonos en uno de los alimentos con mayor cantidad de proteína que hay. La maravilla, además, es la versatilidad del ingrediente: revueltos, estrellados, quiche, hervidos, pochados, etc. Receta recomendada: Ejotes con huevo

2. Quinoa

(8g en una taza) Éste ingrediente es el nuevo súper héroe de los veganos pues no sólo es sumamente versátil (como complementeo, para ensaladas, en vez de arroz…) sino que trae consigo una alta cantida proteínica que mantiene los músculos sanos. Receta recomendada: Ensalada de quinoa

3. Semillas de calabaza

(7g en una onza) Si necesitas una botana que te ayude después o antes de tu ejercicio, la has encontrado. Esta semilla que conocemos como pepita está empacada de proteína y puedes usarla sobre guisados, ensaladas o comerlas al natural. Receta recomendada: Semillas de calabaza rostizadas

4. Leche de soya

(8g en una taza) Todos los productos derivados de la soya como el tofu y el germen contienen proteína pero probablemente ésta sea la versión más cómoda de todas para llevarte durante el día y mantener tu nivel proteínico alto. Receta recomendada: Leche de soya con mango y durazno

5. Yogurt griego

(15g en 15 onzas) Recuerda, debe ser griego, la forma en que se prepara le hace contener una mayor cantidad de proteínas y minerales, casi el doble que el normal. No te limites a comerlo con fruta, úsalo en guisados como currys o incluso en salsas para pastas. Receta recomendada: Paleta saludable

6. Mantequilla de cacahuate

(8gr en dos cucharadas) Este producto tiene una mala reputación, se considera que es para niños y sumamente calórico, pero la realidad es que usar un par de cucharadas en un día en vez de mantequilla o dentro de tu licuado te traerá una buena cantidad de proteínas. Receta recomendada: Tagalon

7. Almendras

(6gr en una onza) No sólo se trata de una botana deliciosa y llena de proteína, también puedes usarla como guarnición en postres y como extra, se ha demostrado que, gracias a sus grasa monosaturadas, ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiacas. Receta recomendada: Pollo son salsa de almendras

8. Frijoles

(12g en una taza) Cuando busques una alternativa alta en proteína y que además de te de una buena cantidad de fibra entonces los frijoles son una alternativa excelente. Puedes usar pintos, negros, bayos, todos funcionan. Receta recomendada: Frijoles negros

9. Garbanzos

(12g en una taza) Así como los frijoles te ofrecen mucha fibra a la par de bastante proteína. La idea es guisarlos de una forma sana con verduras y poca grasa para lograr platillos 100% sanos y bajos en colesterol. Receta recomendada: Potaje de garbanzos

10. Queso Cottage

(13g en media taza) La versatilidad del queso cottage es enorme, sirve como colación pero también como agente de espesor en salsas. La buena noticia es que además de la proteína contiene mucho calcio para mantener tus huesos fuertes. Receta recomendada: Pastel de queso light
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
Porque nos encanta el pan de muerto relleno, con estas deliciosas opciones podrás comprar tu pan o prepararlo con estas recetas, cortarlo a la mitad y añadirle tus ingredientes favoritos. ¡Así que no te pierdas estas 10 maravillosas ideas para rellenar tu pan de muerto en casa! Crema pastelera La crema pastelera es uno de los ingredientes favoritos a la hora de rellenar cualquier pan, pero la combinación de esta rica crema con la esencia de naranja y mantequilla del tradicional pan de muerto no tiene comparación. Nata Otro popular ingrediente para el pan de muerto relleno es la nata, la cual puedes conseguir en cualquier súper fácilmente. ¡Prueba tu pan de muerto relleno de nata y cuéntanos qué te parece! Crema batida con frutos rojos Si quieres una opción un poco más ligera, no te pierdas el pan de muerto relleno con crema batida y frutos rojos. Te recomendamos agregar frambuesas y moras azules, ya que son más pequeñas, pero también puedes cortar trozos de fresas y zarzamoras.Nutella ¿Has probado el pan de muerto relleno de Nutella? Si todavía no lo has hecho, te estás perdiendo de un gran manjar. Lo mejor es que de esta manera, tú decides cuánto relleno ponerle. Chocolate Escoge tu chocolate favorito, derrítelo a baño María y rellena tu pan de muerto con el dulce más especial en el mundo. También puedes probar este pan de muerto relleno de chocolate con mole. ¡No podrás creer lo delicioso que sabe!Dulce de leche Otra opción muy sabrosa es el pan de muerto relleno de dulce de leche, una combinación que seguramente no habías pensado pero que te encantará. Helado ¿Cómo que no has probado el pan de muerto relleno de helado? Atrévete a mezclar esta deliciosa combinación con tu sabor de helado favorito y cuéntanos qué te parece. Crema de rompope Prepara tu relleno con un poco de crema para batir, un toque de rompope y prueba un pan de muerto relleno tan innovador y rico como nunca imaginaste. Cajeta Porque la cajeta se lleva bien con todo, no te pierdas este maravilloso relleno para un pan de muerto extra delicioso. ¡Te encantará! Mermelada Quizás ya habías pensado en este ingrediente, pero aceptémoslo, un pan de muerto relleno de mermelada es un catálogo con opciones infinitas, además de que lo puedes mezclar con queso crema o alguno de los ingredientes que hemos mencionado previamente. Si necesitas más inspiración, esta receta te puede servir para preparar pan de muerto relleno de guayaba y queso.Lo mejor de esta increíble lista es que seguramente podrás encontrar todos esos ingredientes fácilmente en tu cocina, así que cuéntanos, ¿qué pan de muerto relleno probarás primero?
El tomillo es una hierba mediterránea con usos culinarios, medicinales e incluso ornamentales. Las flores, las hojas y el aceite de tomillo se pueden utilizar como remedio casero para tratar varios síntomas y malestares, pero también puede darle brillo y suavidad a tu cabello.La variedad más común es thymus vulgaris, la cual probablemente reconozcas si tienes un juego de especias, pero es mucho más que un ingrediente secundario. Los antiguos egipcios lo usaban en sus prácticas de embalsamamiento, mientras que los antiguos griegos lo usaban como incienso.Gracias a su sabor distintivo, el tomillo se ha mantenido como un alimento básico hasta el día de hoy. Pero el tomillo también está ganando rápidamente reputación por sus cualidades medicinales, como su capacidad para ayudar a tratar el acné y la presión arterial alta.Para qué sirve el tomilloEl tomillo es una de las hierbas más versátiles que existen. En la cocina, aporta un sabroso sabor a carnes, sopas y guisos. Gracias al potente timol antiséptico natural que se encuentra en las hojas de la planta, esta práctica hierba también se usa para varios remedios naturales, limpiadores domésticos y más. Del tomillo se dice que tiene propiedades antibacterianas, insecticidas y posiblemente antifúngicas. Por mucho tiempo, se utilizó a lo largo de la historia para embalsamar y también como protección de la peste negra. Las formas en las que se usa el tomillo incluyen las hierbas frescas y secas, y el aceite esencial.Sus propiedades antibacterianas provienen del timol, el cual pertenece a una clase de compuestos naturales conocidos como biocidas, sustancias que pueden destruir organismos nocivos, como bacterias infecciosas. Es así que el tomillo, utilizado junto con otros biocidas, tiene fuertes propiedades antimicrobianas.Por otra parte, el aceite esencial de tomillo, que se obtiene de sus hojas, se usa como un remedio natural para la tos. En su presentación de té, , un estudio mostró que una combinación de tomillo y hojas de hiedra ayuda a aliviar la tos y otros síntomas de la bronquitis aguda.Cómo usar tomillo para tener un cabello sedosoEl uso de tomillo y romero para un cabello suave y sedoso es más antiguo de lo que puedas pensar. Así, el tomillo se puede usar como enjuague para promover un cuero cabelludo limpio y saludable. Para hacerlo, combina 1 cucharada de hojas de romero frescas (o 1/2 cucharada de hojas secas) y 1 cucharada de hojas de tomillo frescas (o 1/2 cucharada de hojas secas) en un tazón y vierte 2 tazas de agua hirviendo sobre las hierbas. Déjalas reposar hasta que se enfríe y cuela en un recipiente limpio. Lo único que tienes que hacer es enjuagar tu pelo después de lavarlo con esta infusión de las hierbas y no es necesario que lo enjuagues posteriormente.Tu cabello quedará brilloso y sedoso sin necesidad de aplicar un tratamiento engorroso ni gastar mucho dinero en productos. Usa este remedio casero con tomillo y cuéntanos qué tal te funcionó.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD