10 tips para reducir la cintura y cadera

Por Kiwilimón - Febrero 2015
Tener un cuerpo delgado y tonificado no sólo es cuestión de estética, sino que te ayuda a mantener una salud estable, al prevenir la presencia de diversas enfermedades como diabetes o hipertensión.  Así que no esperes más y sigue estos tips para reducir la cintura y cadera. Te dejamos estos consejos que nuestras amigas de Salud180 nos ofrecen: 1. Mídete. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la cintura de una mujer debe medir menos de 80 centímetros, mientras que la de los hombres no debe ser mayor a 94 centímetros. 2. Aimentación. El portal WikiHow recomienda reducir la ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas, carbohidratos y harinas; los causantes de la producción de grasa en cintura y caderas. 3. Comida sana. Ingiere grasas no saturadas y alimentos ricos en fibra para estimular tu aparato digestivo y activar tu metabolismo. La piña y la jamaica son alimentos diuréticos que te ayudan a depurar tu organismo. 4. Ejercítate. Es importante que tengas un entrenamiento integral para eliminar la grasa, por lo que realiza una actividad física diariamente, durante 20 ó 30 minutos. 5. Enfócate. Disciplinas como pilates y yoga te ayudan a quemar rápidamente la grasa de tu cuerpo, sobre todo de la parte inferior. Además, puedes hacer un entrenamiento de abdominales y sentadillas. 6. Pole-Dance. Además de divertirte e incrementar tu autoestima, el pole dance te ayuda a eliminar la grasa acumulada en cintura y caderas. Anímate. 7. Accesorios. Para que tu rutina de ejercicios para reducir tu cintura y cadera sea efectiva, debes utilizar accesorios como el hula-hula o mancuernillas, los cuales ayudarán a la definición de tu cuerpo. 8. Hidrátate. Bebe por lo menos dos litros al día, a través del líquido depurarás la grasa y toxinas acumuladas en el cuerpo. 9. Masajes. Este tipo de alternativa, además de relajar tu cuerpo, te ayuda a disminuir medidas. LKas técnicas más recomendadas para reducir cintura y caderas son la mesoterapia, el drenaje linfático o los reductores. 10. Respiración. De acuerdo con la revista El Club de Corredores, una respiración correcta previene la acumulación de depósitos grasos en la zona de las caderas. Ver nota completa aquí. Noticias recomendadas de Salud180.com recetas saludables  
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¿Quieres hacer un huerto casero pero no sabes cómo empezar? No te preocupes, aquí te mostramos 5 hierbas que puedes cultivar fácilmente y que además, te ayudarán a preparar tus alimentos en la cocina. ¡Olvídate de tener que salir al mercado y aprende a cultivar plantas en casa! Cilantro El cilantro es un ingrediente básico en la cocina y lo mejor es que puedes comprar sus semillas y sembrarlas en una maceta sin mayor problema. El cilantro tiene una vida corta de aproximadamente 12 meses, pero una vez que lo coseches, éste no volverá a crecer. Albahaca La albahaca es una hierba que además de servir para cocinar, también es conocida por sus propiedades medicinales. Esta hierba puede llegar a vivir hasta un año y puedes replantarla cada 10 y 11 meses para alargar su vida. Asegúrate de conseguir una maceta mediana pues puede crecer hasta 30 centímetros. Menta La menta es una de las hierbas favoritas de las personas, ya que te puede servir para preparar té, ensaladas y por supuesto, para decorar tus postres. Puedes plantar tu menta en una maceta pequeña que utilices únicamente para ella. Romero El romero es una hierba de olor y una planta con numerosas propiedades medicinales, como antiséptico, antiespasmódico, aromatizante y estimulante estomacal. No olvides regar constantemente esta hierba pues la tierra siempre debe estar húmeda, de lo contrario se secará rápidamente. Perejil El perejil es una hierba de olor que sirve para condimentar y adornar la comida. Además, puedes utilizarlo para favorecer el crecimiento de otras plantas, como espárragos y tomates. ¿Qué hierbas te animarás a plantar en tu huerto casero?
Es bien sabido que los mexicanos tenemos especial vocación por los mercados. Difícilmente nos negaremos a probar algún negocio de alimentos que se haya posicionado en estos maravillosos espacios en los que confluye toda clase de vendimias. En Guadalajara nos pintamos solos para presumir lo bien que se come en cualquiera de ellos y, recientemente, revisité un clásico del barrio de la Capilla de Jesús: el Mercado del IV Centenario (Calle Garibaldi 824) que se inauguró en 1942 en conmemoración del 400 aniversario de la fundación de la capital de Jalisco. Aunque es muy complejo sólo seleccionar tres de sus negocios, aquí les comparto tres imprescindibles: Yunaites menjurjes pueblerinos Fabián Delgado es un cocinero jalisciense orgulloso de sus raíces, de sus rumbos, de sus recuerdos familiares entorno a la cocina, y recientemente concretó en este mercado un comedor llamado Yunaites. Las recetas heredadas por sus tías y papá, más el talento culinario que ha acumulado al paso de los años con otros proyectos como Caligari y PalReal, hicieron surgir un menú con insumos de sus colegas del mercado o procedentes de productores de Jalisco. Aunque mi sugerencia es probar de todo, así de simple y llano, vienen a mi cabeza el taco de menguiche, las encotijadas, el mole cosechero y la torta de chorizo y jocoque de Arenal con frijoles y encurtidos de Pajarito.A pocos meses de su apertura, la larga mesa que atiende desde muy temprano no para de estar “llena” de vecinos y comelones que de todas partes llegamos. Encuéntralo por la entrada de la Calle Garibaldi; atiende de martes a domingo desde las 9:00 horas hasta mediodía.Birriería Tlaquepaque Otra verdad incuestionable es que en Jalisco la birria es una receta que dominamos tanto en hechura como en consumo. Todos tenemos al menos una o dos que topan en la lista de opciones, y ésta ubicada desde hace 20 años en el corazón del Mercado del IV Centenario es una ruda contrincante. En el local trabaja toda una familia que diariamente prepara con chivo y res sus caldosos platos, que atentamente son servidos por personajes como Don Javier, o el joven Adrián, a quien da gusto ver tomar la batuta de esta tradición culinaria.Se vende la birria por orden y por tacos con tortillas recién hechas, y debo aclararles que vuelan, así que entre más temprano pases por tu tanda asegurarás que no te quedes con las ganas. Un consejo, repite del caldito o consomé que está perfectamente sazonado.Encuéntralos por la entrada de la Calle Jesús, sólo cierran los miércoles, y como ya mencioné llega temprano.Hamburguesas SunyAunque su nombre presume estas preparaciones venidas del país del norte, en esta ocasión yo les sugiero otra receta muy popular en Guadalajara: los lonches. La razón es muy concreta, desde 1986 Don Humberto los sirve con el famoso birote fleiman y pierna bien cocinada en su parrilla. Aunque también hay de lomo y hasta de panela para aquellos que no coman carne, todas llevan aguacate, jitomatito, rajas de jalapeño, su untada de mostaza y crema.Entre sus lonches hay otro que es tentador, el de la casa o Suny que es con pierna de cerdo, queso manchego y salchicha, perfecto para que lo comas ahí o a la usanza local, caminando entre mordisco y mordisco.Encuéntralo por la entrada de la Calle Cruz Verde, y abren de lunes a sábado, de 8:30 a 15:30 horas. Su menú incluye dogos y hasta sándwiches “ligeros”.Texto y fotos de Wendy Pérez, periodista gastronómica y fundadora del Mezcal Aguas Mansas.
¿A qué sabe la comida tailandesa? ¿Cuáles son los ingredientes que más usan en este país que siempre se pinta como el destino más exótico que podrías conocer? En realidad, entre su gastronomía hay varios elementos reconocibles, como el arroz, los camarones o los fideos, pero también te sorprenderá la forma en la que mezclan lo salado, lo ácido, lo picante y lo dulce en sus comidas.Con platillos muy popularizados, como el pad thai, y el uso de jengibre azul, esta es una probadita de los ingredientes y platillos populares de la comida tailandesa.ArrozUsado en sopas o servido como plato secundario, el arroz nunca falta en la oferta de la comida de Tailandia. Puede ser que simplemente venga cocido, pero también se come frito o en sopas.GalangalConocido también como jengibre azul, el galangal o galangala es una especia muy utilizada en la comida tailandesa, que tiene un sabor y aroma similar al del jengibre. Añadido al arroz o en sopas, aporta un sabor picante y aromático.Curry verdePrincipalmente usado en la cocina tailandesa, el curry verde es una variedad de curry hecho a base de leche de coco, berenjena, azúcar, jengibre azul o galangal, salsa de pescado y albahaca tailandesa, entre otros. El curry verde con pollo es una de las formas más comunes de comerlo.Pad thaiEl pad thai es la comida tailandesa más famosa, su nombre significa “fideos salteados al estilo tailandés” y lleva una combinación de ingredientes como huevo, tofu, cacahuate y germen de soya. En su sabor se encuentra la salsa de pescado y los camarones secos, la acidez de la pasta de tamarindo fresco y jugo de limón, lo dulce del azúcar de palma y es ligeramente picante, pues la comida tailandesa también usa chiles.Tom Yum Esta es una sopa hecha con hierba de limón, raíz de galanga, hoja de lima kaffir, chiles ojo de pájaro y otros ingredientes, pues hay muchas variaciones de esta sopa, que puede llevar camarones (Tom Yum Goong), pollo (Tom Yum Gai), pescado (Tom Yum Pla) o mariscos mixtos (Tom Yum Taleh) y champiñones.Tom Kha GaiOtra sopa popular entre los tailandeses, esta se prepara con la especia galanga (kha) y leche de coco, como sus sabores principales y base.Som TamEste platillo es una ensalada de papaya picante, que se come en el noreste de Tailandia. Lleva una combinación de sabores: el picante del chile rojo, un toque salado de la salsa de pescado, la acidez del limón o el tamarindo, y la dulzura del azúcar de palma. Se puede mezclar con cangrejo, cacahuate, camarones secos y fideos de arroz, y el ingrediente principal pueden ser mangos, pepinos u otras verduras en lugar de papaya verde.
Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
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