4 alternativas para cuando tienes antojos mientras estás en casa
Dietas y Nutrición

4 alternativas para cuando tienes antojos mientras estás en casa

Por Eloísa Carmona - Julio 2020
Tener antojos parece incluso aún más terrible mientras estamos en casa, por lo que no sucumbir ante ellos a veces parece una tarea muy difícil.

Incluso si has intentado mantener una rutina semanal con ejercicios incluidos, la naturaleza misma de quedarse en casa significa que es probable que te muevas mucho menos de lo que estás acostumbrado. Si a todo esto le añades el miedo constante de un virus, la nueva normalidad está llenad de ansiedad.

Así que los antojos son inevitables en este ambiente de ansiedad e incertidumbre, lo malo es que no se nos antoja un gran plato de lechuga, sino esos alimentos que no tienen mucho aporte nutricional para nosotros.

Para ayudarte a frenar esto un poco, te ayudamos a entender por qué sólo quieres comer comida chatarra y, lo mejor, alternativas mejores para suplir esos antojos.

El estrés crónico sí puede alterar tus preferencias alimentarias, por lo que es normal experimentar antojos de comida azucarada o alta en carbohidratos, es decir, mientras estás ansioso y estresado, es más probable que agarres una bolsa de papas o tres galletas en lugar de una bolsa de zanahorias o de apios.

Además, los niveles más altos de estrés también alteran las dos hormonas principales del hambre: leptina y grelina. Esto provoca que tengas antojos con mayor frecuencia, incluso si no tienes hambre física realmente.

La otra razón por la que tienes estos antojos feroces es porque la comida chatarra es una forma rápida de liberar dopamina, sí, la hormona de la felicidad que provoca una respuesta de bienestar. Y una más, también puedes tener ganas de comer sólo porque estás aburrido y esta es una forma de entretenerte.

No hay una estrategia precisa para evadir estos antojos, pero sí puedes seguir ciertas pautas para mantenerlos equilibrados, por ejemplo, no trabajes cerca de la cocina, mantén tus comidas balanceadas cada cuatro horas, haz una pausa antes de comer y reflexiona sobre si realmente tienes hambre o si sólo es estrés y, finalmente, sé realista: no vas a dejar de querer consolarte con la comida, siempre puedes comerte esas alitas, si recuerdas que comerlas diario no es lo mejor.

4 alternativas sanas para cuando tienes antojos en casa

La versatilidad de la comida puede ser la solución para tener alternativas que sepan como ese antojo, pero tengan un aporte nutricional más alto.

Por ejemplo, la coliflor puede ser un gran aliado para esto, pues hay mil platillos en los que puedes usarla.



1. Alitas de coliflor

Una original forma de caer en el antojo de alitas es hacerlas de coliflor, con la misma salsa que las condimenta, pero sin comer una pieza de pollo frita.

2. Tacos al pastor sin carne

Comer tacos es una de las cosas que más disfrutamos, pero también puedes obtener una versión más ligera si usas soya o, sorpresa, también coliflor en lugar de carne de cerdo.

3. Vegetales horneados con sabor a papas fritas

La papas son bajas en vitaminas, pero las zanahorias son un vegetal que tiene más de la mitad de los carbohidratos y está lleno de vitaminas A y C; al cortarlas en tiras finas, sazonarlas generosamente y hornearlas hasta que estén crujientes, obtienes la misma textura satisfactoria que las papas fritas pero sin ninguno de los efectos secundarios de engorde.

4. Mac & cheese sin pasta

Los macarrones con queso clásicos son una bomba de grasa y carbohidratos sin proteínas, pero una vez más, puedes reducir los carbohidratos al reemplazar la pasta estándar con coliflor o una variedad de garbanzos, que contiene un tercio de los carbohidratos de los macarrones de codo regulares.

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Federico Escobar
08/09/2020 22:39:47
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El cuerpo es el carruaje que nos fue dado para transitar la vida. Una vez que se agota, no existe un nuevo modelo, ni la posibilidad de comprarse otro al 2x1. Se dice mucho sobre su cuidado. La tendencia son las vitaminas y los alimentos que las contienen. El tema es ubicarse en el enjambre de posibilidades que se ofrecen allá afuera para mejorar su salud; observar si nuestra elección nos lleva a obsesionarnos con él o, por el contrario, a restarle valor.Para mí, cuidar el cuerpo es escucharlo. Sentarse un momento a sentirlo; conectarse con sus sensaciones: el dolor, el ardor, el placer, la armonía, la quietud. Él no miente. Anteriormente nos habían dicho que prestarle demasiada atención era un acto frívolo, que nuestra forma de filtrar el mundo debía ser a través de la razón o, si acaso, de los sentimientos, nunca a través del cuerpo o de las vísceras. Para la medicina oriental, el cuerpo habla y su estado de salud es el reflejo de las creencias de la mente y el discurso de las emociones. El cuerpo es el gran conector de todo. Gabriel Bello, comunicador certificado por el HeartMath Institute de Estados Unidos, afirma que “el cuerpo habla su propio idioma y si no lo entendemos es porque claramente no le dedicamos tiempo”. Basta observar que, si la mente está enfrascada en un dilema, el cuerpo apoyará la causa con un dolor terrible en los omóplatos. Si experimentamos ira, el cuerpo participará en el diálogo regalándonos una buena gastritis o un colón irritado, cuanto menos. Hay mucha literatura al respecto. Louis Hay, la famosa precursora del Nuevo Pensamiento, afirmaba que las enfermedades son el resultado de una emoción negativa y que para sanarla hay que intercambiarla por una positiva. Para Gabriel Bello, “las enfermedades son desequilibrios energéticos causados por distintas emociones. Entonces, si generamos emociones negativas, destructivas y estrés, ese desequilibrio llega a nivel celular. El cuerpo dará avisos de que algo no bueno está sucediendo. Si no hacemos caso, surge la enfermedad”.Ello no significa que los buenos pensamientos justifican la alimentación desequilibrada o la falta de ejercicio. Pero todo comienza desde dentro. De ahí la importancia de la meditación como técnica para mantenernos conscientes. Una vez que se escucha e interpreta la guía del cuerpo, podemos poner atención al resto: a sus amigos los pensamientos y las emociones. Cuando lo de adentro es atendido de la forma correcta, lo de afuera –las decisiones de alimentación, por ejemplo– adquieren otra perspectiva. Y hasta entonces, y no al revés, veremos cada ingrediente, cada rutina de ejercicio, el menú que ofrecemos a la familia, como potenciales de sanación. Hasta los antojos se verán diferentes.Los antojos son una de las formas que tiene el cuerpo para expresarse. A algunas mujeres embarazadas les da por comer ladrillos, gises, paredes. La razón: el organismo requiere calcio y, en ese estado tan claridoso, se potencia el antojo. Y así pasa siempre. Cuando los antojos vienen desde el lugar correcto –no de las emociones no resueltas, o de las carencias de la mente– expresan lo que el cuerpo necesita para su mejor funcionamiento. Cuidar el cuerpo es tomarse el tiempo para sentirlo, vivirlo, agradecerlo. Este 2021 la invitación es volvernos íntimos con él, convertirnos en su mejor amigo, entablar conversaciones de ida y vuelta y aprender a leer su lenguaje. Gabriel Bello incluso habla de “darle estímulos positivos, constructivos y amorosos” para mantenerlo sano. Este bien podría ser el mejor propósito del año: el cuerpo como guía para alcanzar un mejor yo.Si necesitas ayuda extra te presentamos nuestra nueva sección: Kiwilimón Te ciuda. En ella te compartimos las herramientas para lograr un cuerpo gozoso y feliz. Encontrarás recetas para diferentes tipos de alimentación, consejos y el reto Keto, una dieta de quince días avalada por nuestro equipo de nutriólogas en la que removimos los carbohidratos simples, los procesados y los azúcares para darle un reboost al organismo. Antes de comenzarla, recuerda consultar a un médico y a la par, escuchar a ese sabio que vive en ti. ¿Nos acompañas?
¡Llegó el momento de despedir el año viejo! De brindar por la clausura y la oportunidad de empezar de nuevo. Nada mejor para hacerlo que con bebidas de temporada como la sidra, esta bebida que todos hemos disfrutado en estos festejos y que guarda una relación muy cercana con la cerveza y el hidromiel, ya que las tres son bebidas que pasan por un proceso de fermentación similar, sólo que el líquido principal de la sidra es con manzanas. Esta bebida dulce y refrescante tiene una gran tradición en todo el mundo, especialmente en Gran Bretaña donde se producen alrededor de 700 millones de litros al año (alrededor del 45% de las manzanas producidas en UK se utilizan para hacer sidra). Su origen se remonta a la conquista de los normandos en el año 1066, quienes empezaron con la producción en monasterios de esta bebida y ya para 1300 su consumo se generalizó en otros condados de Inglaterra. Actualmente podemos encontrar sidras irlandesas, alemanas, francesas, españolas, belgas, checas, finlandesas, italianas, noruegas, suecas, holandesas, argentinas, chilenas, mexicanas, canadienses, estadounidenses, paquistaníes, sudafricanas y de muchos otros países.Existen sidras con alcohol (conocida en algunos países como “Hard Cider”, contienen entre 2% y el 8.5% ) y sin alcohol (“Cider”). Para estas últimas se detiene el proceso de fermentación antes de que los azúcares se transformen en alcohol y da como resultado una bebida dulce, espumosa y de color dorado, ideal para brindar si no consumes alcohol o para los más pequeños del hogar. ¿Cómo se elabora la sidra artesanal? Tal como sucede con la cerveza, la masificación de producción de sidra ha hecho que diferentes asociaciones promuevan el consumo de sidra artesanal que reconocen a una sidra real porque se tiene que elaborar con 100% de jugo de manzana fermentado, con levadura viva, tanto en botella como en barril; no puede estar carbonatada, pasteurizada o hecha a partir de concentrados y debe estar elaborada a partir de un proceso artesanal que consiste en los siguientes pasos: Preparación: Selección de manzanas, lavado y retirado de hojas y ramas.Prensado y triturado.Fermentación: Se colocan los jugos en barriles de plástico. No se agrega levadura y se deja fermentar durante el invierno a bajas temperaturas. A principios del verano se revisa su claridad, sabor y volumen de alcohol para saber si ya está lista.Mezcla: Cuando la sidra se encuentra en el punto correcto, se transfiere a un barril de roble para su maduración, donde no sólo obtiene las notas amaderadas, sino que usualmente contiene sidra añeja de temporadas anteriores.Sidra artesanal mexicana Cervecería Itañeñe, de Ciudad de México, elabora una sidra artesanal con una mezcla de manzanas de Zacatlán, Puebla, y Chihuahua con lúpulo. Tanto en el aroma como en el sabor de esta sidra encontrarás una predominante nota a manzana con un toque de lúpulo y una ligera nota de miel. Es la sidra perfecta para acompañar un strudel de manzana o al tradicional pavo con ensalada de manzanas. HidromielEl hidromiel es también un fermentado con miel de abeja, en lugar de manzanas (sidra) o malta (cerveza). En algunos estilos le agregan otros ingredientes como frutas, especias, granos o flores como el lúpulo. En México se producen grandes ejemplos de esta bebida como Ídolo de Ámbar, de Tiny Bastards, de Guadalajara, Jalisco, que es una hidromiel hecha con miel de aguacatales de la zona de Michoacán, elaborada con una mezcla de levaduras Ale y champagne para un sabor seco y afrutado, ¡con una fermentación de más de un año! Es excelente para acompañar patés, quesos suaves, dátiles, pescados, ostiones ahumados, pastas o un delicioso fruit cake. Cervezas para no extrañar el champagneY si lo tuyo es el champagne, cervezas artesanales haz de probar. Este año Cervecería Patito de Mérida, Yucatán, lanzó Brut IPA Año Nuevo, una cerveza champagne de sabor cítrico, frutal, seco y efervescente. Elaborada con lúpulo Mosaic, tiene notas de pino, de cítricos herbales y aromas tropicales. Es perfumada, de color pálido y de cuerpo ligero a medio. Te recomendamos probarla con quesos suaves como el brie o camembert, con mariscos principalmente ostras, además de platillos crudos como el sashimi, también de lomos y piernas. Sea cual sea tu elección, recuerda apoyar al gremio artesanal y consumir local en esta temporada. ¡Salud y felices fiestas!
¿Quién no ha disfrutado, e incluso revivido, con una rica birria? Ya sea en caldo o en taco, es uno de los platillos mexicanos más populares y sabrosos que ha conquistado a quienes la prueban. La birria es representativa del estado de Jalisco, en donde se preparaba originalmente con la técnica de la barbacoa, como bien explica el chef Ricardo Muñoz Zurita en el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana: la carne (principalmente de borrego o chivo) se sala y se unta con la salsa de chiles; se deja reposar 12 horas; se envuelve en hojas de maguey, junto con la marinada, y se introduce en una olla tapada y sellada con masa de maíz durante cuatro horas, o hasta que la carne se separe del hueso. Después se separa la carne del jugo, el cual se guisa con jitomate para después servirse en un rico caldo con la carne, cebolla y orégano al gusto.Actualmente la birria casi no se prepara en hojas de maguey, sino que se cuece al vapor, en horno o en olla de presión. El tipo de carne también varía dependiendo la región. Además del borrego y el chivo, se utiliza carne de cerdo, carnero y ternera (como en Jalisco), pescado y pollo (Michoacán) o hasta cabrito (Colima) y res (Tijuana). También se combina más de un tipo de carne. Su regla es, sea cual sea su carne, es que se deja cocinar hasta que esté en su punto, así como su condimento especial con chiles y especias que le dan un sabor único. Birria de res estilo Tijuana La birria es emblemática de Jalisco pero la birria de res de Tijuana ha conquistado los paladares de Norteamérica, desde Los Ángeles hasta Nueva York.  Visitar una birreria en Tijuana, ya sea en en puesto, carrito o establecimiento es olvidar las nacionalidades en la mesa. Los birrieros te despachan en español e inglés por igual. Te la sirven en caldo, taco o incluso en quesabirrias (tacos de birria con queso),  todos con sus salsas de casa y complementos obligados: cebolla, limón y cilantro. En una reciente publicación de Bill Esparza para Eater, destaca que la birria llegó a Tijuana desde Coatzingo, Puebla, y que para mediados de los años 80 ganó popularidad en Tijuana, misma que permeó en Estados Unidos hasta traducirse en camiones de birria en Los Ángeles y, más recientemente, en la oferta de este rico platillo en Nueva York. Y como afirma el dicho: para muestras falta un botón. Los Tacos de Birria del Río, en Tijuana, que se encuentran frente al mercado Hidalgo venden a diario 500 kilos de birria en cada jornada (de la 1 am a la 1 pm). Visitarlos es garantía de placer culinario y todo un espectáculo orquestado por grandes birrieros que despachan con maestría y velocidad media tonelada de birria en tan solo doce horas. 
Un libro de cocina debería tener salpicaduras de fritanga, cucharazos de caldo de tomate, tiznes de harina. El que edita Zahara Gómez Lucini no invita a hacerlo. Al revés, dan ganas de poner el ejemplar en una vitrina, en un relicario.Antes de hojear ‘Recetario para la memoria’ no sabía que las recetas, así como las mantas y los pliegos petitorios, tienen la capacidad de llevar a cuestas una protesta. Apenas llegué a la primera receta comprendí de qué iba todo: “El bistec ranchero para Ernesto, 5 de enero de 2011”. La receta era sencilla, no tenía cantidades. En cambio, había un sinfín de silencios suspendidos entre los pasos de la preparación. Este es un libro de cocina tanto como lo es una caja negra con recuerdos acomodados minuciosamente. ¿Y qué conexión con el pasado más directa que la comida favorita de quien ya no está? Lo que está es la mesa puesta y están los platillos que ya no se comerán los desparecidos de El Fuerte, al norte de Sinaloa. Sus coautoras, las Rastreadoras del Fuerte, son las madres, las esposas, las abuelas, las hermanas que los recuerdan en cada receta y que con palas aún continúan buscándolos. En el libro hay poco más de 25 platillos. Hay fotos –magníficas– de los guisos con claroscuros y luces que enmarcan el humo en los platos. Hay preparaciones que se antojan. En realidad lo que conmueve hasta los huesos es lo que falta. No hay nostalgia más grande que las de unas gorditas sin frijoles, unos tacos sin salsa, un platillo caliente que aguarda ser comido por alguien que ya no está. Para la autora, en los gestos cotidianos se puede ser subversivo. “Desde tu fogón puedes rendir un homenaje”, cuenta Zahara. “Puedes crear una red que apoye. El espacio es la comida, el espacio en que la compartes permite hablarlo en familia. ¿Por qué hay desaparecidos? ¿Por qué pasa esto? Hacer memoria y de ahí accionar, hacer que cale y se muevan las cosas”.Hay algo muy íntimo en el ‘Recetario para la Memoria’. Las coautoras comparten con ingredientes una pequeña biografía sápida de su familiar desaparecido. El plato queda como rictus, como símbolo de aquellos –sus tesoros, como las Rastreadoras del Fuerte llaman a quien esperan descubrir en fosas clandestinas– que algún día estuvieron vivos y que anhelaron, como todos, un sabor hecho en casa. No hace falta gritar para que el dolor y el reclamo tengan voz en los asados que se tateman en el comal, en el borboteo de un guiso de larga cocción, en el crujir del aceite en un sartén. Pero el recuerdo aquí también es lucha. El derrotismo es muerte. “Ellas son mucho más que víctimas, son combatientes tremendas”, apunta Zahara.Por eso este libro es más de vida que muerte. Es homenaje, es un altar con aromas y moronas que quedan sobre el mantel. Es memoria que invita a la acción a través de un sofrito, de una fritura profunda. Hay que comprarlo porque, además de ser una obra fabulosa, el cincuenta porciento de las ganancias se va para las mujeres de los familiares desaparecidos. Hay que cocinar con él; ensuciarlo a cucharazos y descuidos de caldo de tomate: cocinar algo de sus recetas será como reunir a los desaparecidos en la cotidianidad, conectarlos a la energía esperanzadora de una mesa puesta.
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